{"id":884,"date":"2011-07-10T00:09:07","date_gmt":"2011-07-09T22:09:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=884"},"modified":"2011-07-10T00:09:07","modified_gmt":"2011-07-09T22:09:07","slug":"122-el-obsequio-por-colibri","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/122-el-obsequio-por-colibri\/","title":{"rendered":"122- El obsequio. Por Colibr\u00ed"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Soy arquitecto y en una de las casas que\u00a0 estaba construyendo mi brigada de alba\u00f1iles encontr\u00e9 una hermosa alhaja. La llev\u00e9 de regalo a mi esposa, sus ojos brillaron de un modo especial, agradecida se prendi\u00f3 a mi cuello colm\u00e1ndome de besos.<!--more-->\u00a0 Me dijo que la lucir\u00eda en el aula para que sus colegas muriesen de rabia. Tom\u00f3 un pa\u00f1o y empez\u00f3 a limpiarla. A medida que iba frot\u00e1ndola\u00a0 fue cambiando las tonalidades. \u00a1Qu\u00e9 belleza! Exclamamos al un\u00edsono. Cuando fuimos a guardarla cay\u00f3 un terrible y estruendoso rayo sin haber indicios de tormenta. Un aterrador presagio se apoder\u00f3 de m\u00ed.\u00a0 Intu\u00ed que algo no estaba bien. Esa misma noche mi mujer comenz\u00f3 a sentir fuertes dolores de cabeza le toqu\u00e9 la frente Y\u00a0 la hall\u00e9 m\u00e1s fr\u00eda que el t\u00e9mpano de hielo conque choc\u00f3 el Titanic. No se aliviaba ni con las\u00a0 p\u00edldoras.\u00a0 Era de preocuparse porque es una mujer joven y sana. Me eric\u00e9\u00a0 de pies a cabeza cuando dijo que\u00a0\u00a0 estaba escuchando la voz de un hombre repiti\u00e9ndole la palabra: \u201cDesiste\u201d\u00a0 \u201cDesiste\u201d\u00a0 Esas son ideas tontas mi amor, trataba de disuadirla. C\u00e1lmate. Est\u00e1s nerviosa por lo del trueno, si le daba por eso s\u00ed que estar\u00edamos arreglados. Observ\u00e9 como se apretaba las sienes pidi\u00e9ndole a la voz virtual que saliera de su mente y la dejara en paz. Le recomend\u00e9 que tomara alg\u00fan somn\u00edfero para que durmiera. Se acurruc\u00f3 a mi lado arqueada como un gatico y\u00a0 se qued\u00f3\u00a0 quietecita. En el desayuno le anunci\u00e9 que no me esperara a cenar, de hecho\u00a0 por cuestiones de trabajo paso mucho tiempo fuera\u00a0 de casa. Tengo miedo quedarme sola, musit\u00f3 con la cabeza baja como si le avergonzara el temor. Ya ver\u00e1s que en cuanto comiences a trabajar olvidar\u00e1s todo eso, pretend\u00ed animarla. Cada vez que ten\u00eda oportunidad la llamaba al m\u00f3vil. Me dijo que se\u00a0 ir\u00eda temprano a la cama. Regres\u00e9\u00a0 de madrugada y la hall\u00e9 tirada en el piso, con las manos crispadas sobre el cuello. De momento pens\u00e9 lo peor sin embargo me qued\u00e9 parado observ\u00e1ndola como si me hubieran clavado en el piso. Vine a reaccionar al poco rato y la despert\u00e9.\u00a0 El llanto que arm\u00f3 fue terrible. Ese hombre estuvo aqu\u00ed sentado en el borde de la cama, manifest\u00f3 entre sollozos. Apenas lo entend\u00eda, hablaba de los dioses que habitan en los mundos subterr\u00e1neos de las oscuridades y me amenazo con vengarse de los malvados que se apropiaban de lo que no era suyo. No s\u00e9 qu\u00e9 quiso decirme. Aguarda por favor, la interrump\u00ed. Es muy tarde para narraciones surrealistas, pero nada la deten\u00eda y sigui\u00f3 con su cantaleta. Lo vi, vi como acercaba un cuchillo curvo\u00a0 a mi cuello y un dolor espantoso tiraba de mi garganta como si me estuvieran desgarrando. Ya pas\u00f3, ven aqu\u00ed mi gatica, la abrac\u00e9 aclar\u00e1ndole que todo lo sufrido hab\u00eda sido producto de su imaginaci\u00f3n o de una alucinante pesadilla.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 A partir de esa noche, not\u00e9 que una sombra me segu\u00eda a todas partes. Sobre todo cada vez que me acercaba a\u00a0 mi esposa con ideas de hacer el amor, sent\u00eda como si una enorme culebra se enroscara en mi cuello con intenciones de asfixiarme.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Mi mujer era profesora de un prestigioso colegio y por temor a las burlas dej\u00f3 de asistir a clases. Comprend\u00ed que est\u00e1bamos alterados y que deb\u00edamos buscar ayuda. Fuimos a visitar a mi suegra. Era una de esas beatas cat\u00f3licas que todo lo resolv\u00edan con castigos celestiales.\u00a0 Despu\u00e9s de leernos varios salmos determin\u00f3 que si no era culpa del estr\u00e9s rez\u00e1ramos fervientemente para librarnos de los maleficios. Mi esposa desilusionada y triste subi\u00f3 al coche. En cuanto me incorpor\u00e9 al tr\u00e1fico. Cerr\u00f3 los ojos y contrajo el rostro en una mueca. \u00bfT\u00fa no lo oyes? \u00bfQu\u00e9 debo o\u00edr? \u00bfNo sientes que respiran como falt\u00e1ndoles el aire? De verdad que no escucho nada \u00bfQu\u00e9 quieres de m\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 me escogiste para matarme? Exasperado detuve el coche, tom\u00e1ndola por los hombros la sacud\u00ed para sacarla del impacto emocional que estaba sufriendo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Antes de llegar a casa compr\u00e9 una biblia, encerrada en el cuarto le\u00eda con\u00a0 avidez\u00a0 salmos diferentes. Observ\u00e9 como pasaba las p\u00e1ginas esperanzada en poner un poco de paz en su aturdida cabeza. De repente empez\u00f3 a decirme que la habitaci\u00f3n estaba llen\u00e1ndose de seres alucinantes, que deambulaban sin detenerse y entraban a trav\u00e9s de las paredes. Par\u00e1ndose frente al espejo comenz\u00f3 a decir con una voz rar\u00edsima. Esposo m\u00edo el mundo est\u00e1 lleno de maldades y malas pasiones, tantas miserias y enfermedades no son por gusto, la especie humana est\u00e1 a punto de extinguirse, se\u00f1al\u00e1ndome con el \u00edndice hacia la cara grit\u00f3. Esta es la primera vista de tu juicio final. Todos los seres dotados de raz\u00f3n te condenar\u00e1n, consid\u00e9rate el \u00faltimo de la especie. No tendr\u00e1s universo que te acoja ni tierra, ni aire, ni mar. Vagar\u00e1s por el espacio si no nos permites hacernos cargo de tu destino. Eres culpable de todos los vicios y las torpezas de que los hospitales est\u00e9n llenos de enfermos\u00a0 achacosos y lisiados. Las penurias y aflicciones sobrepujan a los goces. Sufrir\u00e1s la condena en la c\u00e1rcel del olvido y ni as\u00ed te curar\u00e1s de las dolencias morales. Te condeno. Cond\u00fazcanlo a prisi\u00f3n almas en penas. Que no se les escape, diciendo esto se abraz\u00f3 a m\u00ed con una fuerza desconocida. \u00a1Ahora s\u00ed estamos arreglados!, se me puso el coraz\u00f3n en la boca. Logr\u00e9 separarla de m\u00ed. Desesperado la sacud\u00ed fuerte por los hombros pidi\u00e9ndole que\u00a0 reaccionara.\u00a0\u00a0 Solo atin\u00f3 a coger la biblia y a apretarla contra el pecho.\u00a0 Ves como no estoy atrapada en la magia de otra pesadilla, expres\u00f3 entristecida. Solo\u00a0 tengo miedo de haber pasado el l\u00edmite de la cordura. Yo tambi\u00e9n tengo miedo mi amor expres\u00e9 llenando mis pulmones de un aire espeso. Por favor, no permitas que la imaginaci\u00f3n se apodere de tu cerebro o estar\u00e1s perdida.\u00a0 No nos quedar\u00e1 otro remedio que consultarnos con alg\u00fan especialista.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 De cada consulta regresaba m\u00e1s alterada. Una de esas tardes hab\u00eda quedado con mi jefe para que\u00a0 viniera a casa deb\u00eda mostrarle los planos del proyecto. Mi esposa estaba duch\u00e1ndose, lo menos que esperaba era verla pasar corriendo desnuda por la sala gritando: En qu\u00e9 me he convertido, en qu\u00e9 me he convertido. \u00a1Mujer! , exclam\u00e9 asustado, con la cara ardi\u00e9ndome por la verg\u00fcenza, pidi\u00e9ndole disculpas a mi jefe\u00a0 fui tras ella. \u00a1Te volviste loca!, le reproch\u00e9. Perd\u00f3name, es que mientras el agua corr\u00eda por mi cuerpo not\u00e9\u00a0 se ca\u00edan pedazos de mi piel, sin una gota de sangre y fui transform\u00e1ndome\u00a0 en un\u00a0 amasijo de tendones, huesos\u00a0 y venas. Sin darme cuenta que estabas desnuda cruc\u00e9 la sala en busca del espejo grande. S\u00f3lo me interesaba ver en que me hab\u00eda convertido. Ni siquiera me fij\u00e9 en la visita. Disp\u00e9nsame, por favor, respir\u00e9 resignado. Reconozco\u00a0 que esta situaci\u00f3n\u00a0 se nos ha ido de las manos, asegur\u00e9 rasc\u00e1ndome la cabeza en un gesto desesperado. Creo que debo hacerle caso al doctor. Ser\u00e1 preciso internarte. No, no me encierres en un manicomio, imploraba nerviosa. No quiero acabar mis d\u00edas entre cuatro paredes blancas y acolchonadas recibiendo p\u00edldoras e inyecciones. Entonces pon de tu parte.<\/p>\n<p>\u00a0 Tras una breve excusa desped\u00ed a mi jefe y retorn\u00e9 a la habitaci\u00f3n. La not\u00e9 m\u00e1s calmada tom\u00e1ndola entre mis brazos, empec\u00e9 a besarla tiernamente acarici\u00e1ndola, me disculp\u00e9 por tenerla abandonada. La sent\u00ed m\u00e1s animada respondiendo a mis caricias. Est\u00e1bamos excitados. De repente recib\u00ed un violento empuj\u00f3n, el grito de terror a todo lo que daban sus pulmones me dej\u00f3 sin habla. Vete, vete, no es posible que est\u00e9 sosteniendo sexo con una calavera. Ahora s\u00ed no quedar\u00e1 otro remedio que ingresarte, amenac\u00e9 furioso y frustrado a la vez. Estoy muy mal, muy mal, repet\u00eda nerviosa. No s\u00e9 qui\u00e9nes son esos espectros que no me dejan vivir. Me inspiran malos pensamientos. Desconozco c\u00f3mo enfrentarlos. Ay\u00fadame. Rech\u00e1zalos. Estoy dispuesta a no dejarme vencer\u00a0 por ellos, ni por el miedo, pero carezco de fuerzas para resistir su influencia negativa.\u00a0 Ay\u00fadame,\u00a0 la escuchaba incr\u00e9dulo seguro de que no sab\u00eda c\u00f3mo iba a solucionar la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0 La acompa\u00f1\u00e9 a la otra consulta, el m\u00e9dico me llam\u00f3 aparte para\u00a0 decirme que\u00a0 mi esposa estaba padeciendo una sobreexcitaci\u00f3n cerebral, que todo era producto de una violenta emoci\u00f3n que la estaba afectando, solo ten\u00eda que hacerme el desentendido, sonre\u00edrle e ingeni\u00e1rmelas para que creyera que\u00a0 nada\u00a0 estaba pasando, sus conflictos no eran significativos. Cu\u00e1n dif\u00edcil ser\u00eda ese papel de imb\u00e9cil que deb\u00eda adoptar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Del consultorio fuimos a comer, menos mal que mi esposa en la calle se comporta normal y que no le dan esos prontos tan extra\u00f1os e irreales. Nos dispon\u00edamos a salir del restaurante y una mujer nos abord\u00f3 con cierta timidez. Disc\u00falpeme, pidi\u00f3 acerc\u00e1ndose a mi esposa y mir\u00e1ndole a los ojos. Su\u00a0 rosto refleja lo que est\u00e1 padeciendo, dijo sin quitarle la vista de encima y agreg\u00f3. No has enloquecido porque tus \u00e1ngeles est\u00e1n a tu lado. Se equivoca de persona, respondi\u00f3 mi esposa sobresaltada. No, no se enga\u00f1e, expres\u00f3 la se\u00f1ora con la voz dulce. \u00a0B\u00fasquelo y regr\u00e9selo, solo entonces ser\u00e1 feliz y desapareci\u00f3 entre los transe\u00fantes. Volvimos decepcionados.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Esa noche nos fuimos temprano a la cama. Probablemente nos quedamos dormidos porque sent\u00ed que me tomaban de la mano y mi cuerpo iba detr\u00e1s de aquella sombra desconocida que tanto me hab\u00eda atormentado cuando deseaba a mi mujer y que soport\u00e9 en silencio para no alarmarla m\u00e1s de lo que estaba.\u00a0 La sombra me condujo por un largo pasillo lleno de puertas. En una de ellas estaba asomada mi esposa. \u00bfQu\u00e9 t\u00fa haces aqu\u00ed?, preguntamos al un\u00edsono y las risas que brotaban de las paredes nos sobrecogi\u00f3 a los dos. Se acerc\u00f3 t\u00edmidamente y la tom\u00e9 de la mano apret\u00e1ndosela fuerte. Volv\u00ed a reparar en la hermosura de sus ojos azules, ahora opacos por el temor y el llanto constante\u00a0 de los \u00faltimos d\u00edas. Me armar\u00e9 de valor y los atacar\u00e9 como se merecen, su actitud me dio a entender que a partir de ese momento todo estar\u00eda solucionado. Observ\u00e9 su rostro y un escalofr\u00edo recorri\u00f3 mi cuerpo, vislumbre a una persona inclemente y despiadada. Nos despertamos al escuchar unos fuertes toques en la puerta. Se trataba de la misma persona que vimos en el restaurante. Tendr\u00eda usted poderosas razones para venir a molestar a esta hora de la madrugada. Disculp\u00e1ndose nos dijo que al d\u00eda siguiente venc\u00eda el plazo y dirigi\u00e9ndose a m\u00ed advirti\u00f3. Ay\u00fadala\u00a0 En cuanto le obsequiaste esa prenda surgieron los problemas. Sin decir m\u00e1s, se retir\u00f3.\u00a0\u00a0 \u00bfSer\u00e1 ese adorno el que me tiene al borde de la locura? No lo hice con malas intenciones, protest\u00e9. Debes culpar a los tantos\u00a0 misterios que tiene\u00a0 la vida. Volvamos a la cama es media noche. Estaba so\u00f1ando contigo, confes\u00f3 peg\u00e1ndose a mi costado, sonriendo hice saber que estaba dispuesto hacer cualquier sacrificio para verla feliz. No s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo hace que nos hemos perdido como pareja, reproch\u00f3, pero me hice el desentendido. Antes de salir para el trabajo me entreg\u00f3 la joya, mir\u00e1ndome dudosa dijo. No s\u00e9 porqu\u00e9 tengo la certeza de que tomar\u00e1s una mala decisi\u00f3n, desde el amanecer no me siento bien. Nos despedimos. Llegu\u00e9 al lugar donde supuestamente hab\u00eda hallado el objeto. Ser\u00eda de tonto tirar una prenda tan fina para que otro la recogiera. Determin\u00e9 llevarla a un joyero\u00a0 que se dedicaba a comprar antig\u00fcedades, despu\u00e9s de analizarla lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que se trataba de un adorno procedente de la realeza \u00e1rabe elaborado en oro y plata, perlas y piedras preciosas que posiblemente\u00a0 hubiese pertenecido a alg\u00fan sult\u00e1n. Me asegur\u00f3 que sab\u00eda quien me pod\u00eda dar de inmediato una fortuna por la joya. No lo pens\u00e9 dos veces y la vend\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 La aglomeraci\u00f3n de personas frente al edificio acordonado por los de la polic\u00eda llam\u00f3 mi atenci\u00f3n. Los vecinos me miraban entristecidos.\u00a0 La portera en un mar de l\u00e1grimas corri\u00f3 a abrazarme. No puedo creerlo, manifest\u00f3 nerviosa. No me cabe en la cabeza\u00a0 que tu esposa se haya degollado con un pedazo cristal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Soy arquitecto y en una de las casas que\u00a0 estaba construyendo mi brigada de alba\u00f1iles encontr\u00e9 una hermosa alhaja. 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