{"id":811,"date":"2011-07-07T20:31:55","date_gmt":"2011-07-07T18:31:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=811"},"modified":"2011-07-07T20:31:55","modified_gmt":"2011-07-07T18:31:55","slug":"109-el-manantial-por-amaragua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/109-el-manantial-por-amaragua\/","title":{"rendered":"109- El Manantial. Por Amaragua"},"content":{"rendered":"<p>Ya han transcurrido muchos, muchos a\u00f1os y todav\u00eda no s\u00e9 si era temor o fascinaci\u00f3n lo que sent\u00ed la primera vez que vi aquella palanca que, con solo subirla, hac\u00eda que apareciera un manantial.<\/p>\n<p>Yo nac\u00ed en el noroeste de \u00c1frica, en un pueblo peque\u00f1o de\u00a0 la zona des\u00e9rtica. Nuestras casas de adobe s\u00f3lo ten\u00edan una ventana situada de tal manera hacia la puerta que produjera una corriente de aire. <!--more-->Recuerdo la alfombra que cubr\u00eda el suelo de arena, roja con dibujos geom\u00e9tricos y un mont\u00f3n de cojines apoyados en la pared a todo su alrededor \u00a1qu\u00e9 bien se estaba all\u00ed a mediod\u00eda con el fresquito de la brisa! Por la noche, cuando el fr\u00edo empezaba a morder,\u00a0 recostados algunos y otros tocando el <em>derbake<\/em>, nuestro tambor estrecho y alto,\u00a0 bail\u00e1bamos y cant\u00e1bamos las an\u00e9cdotas del d\u00eda con el sabor dulce del t\u00e9 con canela y hierbabuena.<\/p>\n<p>Hab\u00eda un solo \u00e1rbol, escuela por la ma\u00f1ana y lugar de reuni\u00f3n y de juegos por la tarde. Nos \u00edbamos moviendo con la sombra que proyectaba.<\/p>\n<p>El agua era tan escasa que casi era un milagro. Los ni\u00f1os corr\u00edamos a buscarla al pozo que hab\u00eda a 7 kil\u00f3metros cuando no \u00edbamos a pastorear, Llev\u00e1bamos cubos enormes, bidones y cualquier recipiente que sirviera para transportarla sin derramar una sola gota. El camino era llano pero cuando hac\u00eda viento, se apilaba la arena formando montoncitos inesperados y era f\u00e1cil enredarse con la chilaba, tropezar y caerse. Al llegar, nuestras madres siempre nos estaban esperando para coger los recipientes y ponerlos en el lugar m\u00e1s fresco de la casa. El ritual se repet\u00eda invariablemente, llenaban un cubo en el que nos ase\u00e1bamos, despu\u00e9s de comer lav\u00e1bamos lo que hab\u00edamos usado en la misma agua\u00a0 y despu\u00e9s se la d\u00e1bamos de beber a los camellos.<\/p>\n<p>Nuestro pueblo estaba en uno de los recorridos m\u00e1s frecuentados del desierto y nos hab\u00edamos acostumbrado a ver personas de otro color y que hablaban otros idiomas. Les ofrec\u00edamos t\u00e9 y pastelillos. Algunos de los nuestros hablaban su idioma y nos traduc\u00edan lo que dec\u00edan. Era divertido ver cu\u00e1nto sudaban y c\u00f3mo intentaban respirar con normalidad, pero el calor no les dejaba. Me daban un poco de pena y a mam\u00e1 tambi\u00e9n, entonces\u00a0 les ofrec\u00eda un poco m\u00e1s de t\u00e9 con las especias que ella le echaba y al beberlo se aliviaban y volv\u00edan a respirar bien.<\/p>\n<p>Nuestra vida transcurr\u00eda sin grandes variaciones, nuestras madres y nosotros cuid\u00e1bamos de los animales y del pueblo, mientras que nuestros padres iban a la ciudad m\u00e1s cercana a vender y comprar lo que hiciera falta, hasta que el pa\u00eds vecino reclam\u00f3 nuestro territorio como suyo. Yo ve\u00eda la preocupaci\u00f3n en las caras y en los tonos de los mayores. Ten\u00edan raz\u00f3n porque a los pocos d\u00edas se llevaron a nuestros padres y a nuestros hermanos mayores a luchar por su tierra, nos dijeron. La vida se complic\u00f3 mucho, entraban soldados en el pueblo y nos quitaban lo poco que ten\u00edamos. Ya no pod\u00edamos ir a pastorear ni a recoger agua con tranquilidad. Hubo muchos que salieron y nunca regresaron. El miedo empez\u00f3 a ser un compa\u00f1ero igual de inseparable que insoportable y nuestras madres decidieron que deb\u00edamos irnos de all\u00ed con lo imprescindible. Fue entonces cuando\u00a0 nos visitaron unos extranjeros parecidos a los que tanto me hab\u00edan divertido al verlos jadear, nos dijeron que pertenec\u00edan a una organizaci\u00f3n que se hab\u00eda creado en Europa para ayudarnos y nos llevar\u00edan a un campamento donde se estaban concentrando las personas que quedaban en los pueblos de\u00a0 alrededor.<\/p>\n<p>Preparar lo que hab\u00eda que llevar no fue dif\u00edcil porque ya no ten\u00edamos ni camellos, ni cabras, ni nada, todo se lo hab\u00edan llevado los soldados. Aunque el viaje fue muy largo, aquellos extranjeros estuvieron pendientes de nosotros siempre, ocup\u00e1ndose de que no nos faltara ni comida ni agua. Al fin llegamos a un sitio con\u00a0 muchas jaimas peque\u00f1as \u2013tiendas de campa\u00f1a las llamaban ellos- algunas estaban vac\u00edas y eran las que \u00edbamos a ocupar nosotros. Al d\u00eda siguiente me dediqu\u00e9 a recorrer las calles a ver si conoc\u00eda a alguien de los que ya estaban viviendo all\u00ed y encontr\u00e9 a algunos ni\u00f1os con los que coincid\u00eda en el pozo. Nos contaron c\u00f3mo era la vida en aquel campamento y sent\u00ed que me ahogaba sin la posibilidad de que el t\u00e9 de mam\u00e1 me aliviase.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas cada semana llegaba un cami\u00f3n cargado de agua y se formaba una fila interminable de gente con sus recipientes para llevarla a su jaima. Hab\u00edan organizado una escuelita y se iba a clase por la ma\u00f1ana. Despu\u00e9s cada uno hac\u00eda el trabajo asignado para que aquel campamento funcionara bien. Yo ten\u00eda que mantener limpia la calle donde estaba nuestra tienda de campa\u00f1a y a un amigo m\u00edo avisar cuando el contenedor estuviera lleno. Adem\u00e1s de esto, cuid\u00e1bamos del ganado, aunque no pod\u00edamos pastorear lejos de all\u00ed porque los soldados estaban cerca.<\/p>\n<p>Los extranjeros que dirig\u00edan el campamento nos dijeron que los que sac\u00e1ramos mejores notas, si quer\u00edamos, pod\u00edamos ir a pasar un mes en la casa europea de algunos socios de la organizaci\u00f3n a la que pertenec\u00edan. Yo pregunt\u00e9 c\u00f3mo eran esas casas, si eran parecidas a las que hab\u00edamos dejado y me dijeron que no, que estaban divididas en habitaciones y en cada habitaci\u00f3n hab\u00eda una ventana y que el suelo no era de arena, sino de madera. Me costaba trabajo imaginarme aquello y dije que me gustar\u00eda much\u00edsimo conocer una de esas casas, as\u00ed que aquel a\u00f1o estudi\u00e9 para sacar mejores notas que nadie.<\/p>\n<p>En los meses de verano llegaron varios extranjeros y uno de ellos se aloj\u00f3 en nuestra casa. No entend\u00eda sus palabras, pero como hac\u00eda tantos gestos era f\u00e1cil saber lo que estaba diciendo y, sin darme cuenta, empec\u00e9 a entenderle. Me pregunt\u00f3 si me gustar\u00eda pasar un mes con \u00e9l y su familia y yo le contest\u00e9 que s\u00ed, que c\u00f3mo era su casa, d\u00f3nde viv\u00eda, si ten\u00eda alg\u00fan hijo y si era de mi edad. Me dijo que viv\u00eda en Madrid, que su casa ten\u00eda dos plantas, en la de abajo se viv\u00eda y en la de arriba se dorm\u00eda y estaba rodeada por un jard\u00edn, que ten\u00eda s\u00f3lo un hijo de mi misma edad con muchas ganas de compartir sus juguetes y sus aventuras con alguien como yo y que estaba seguro de que nos \u00edbamos a entender muy bien.<\/p>\n<p>Aquel hombre habl\u00f3 con los directores del campamento, con mis padres, con\u00a0 mis profesores y consigui\u00f3 que yo fuera a pasar un mes a su casa. Aprend\u00ed a andar con zapatos y a vivir en la delgada l\u00ednea que separa el miedo de las ganas de ir a lo desconocido. No sab\u00eda qu\u00e9 era un aeropuerto, ni pod\u00eda imaginarme lo que era viajar en avi\u00f3n, poder asomarme por la ventanilla y ver el mundo por debajo. Todo era como un sue\u00f1o. Al llegar, me guiaron para ir a recoger la maleta y me acompa\u00f1aron hasta donde estaba mi amigo de Madrid esper\u00e1ndome con su hijo y con su mujer. Verlo all\u00ed\u00a0 hizo callar todo el bullicio que hab\u00eda en mi cabeza y me tir\u00e9 a sus brazos, llorando y apret\u00e1ndome contra su cuerpo. \u00c9l me bes\u00f3, me acarici\u00f3 y me apart\u00f3 con suavidad, para presentarme a su hijo y a su mujer gesticulando mucho y eligiendo las palabras que sab\u00eda que yo iba a entender. Su hijo se parec\u00eda mucho a \u00e9l y yo utilic\u00e9 lo que hab\u00eda aprendido de su idioma el a\u00f1o pasado para decirle qui\u00e9n era y de d\u00f3nde ven\u00eda. \u00c9l hizo lo mismo y nos echamos a re\u00edr los dos.<\/p>\n<p>As\u00ed, entre risas y gestos, abandonamos el aeropuerto para subir a un coche que conduc\u00eda mi amigo. Yo no sal\u00eda de mi asombro, \u00a1hab\u00eda miles de coches! Tantos que no cab\u00edan en aquella carretera. Hab\u00eda que parar de trecho en trecho para poder pasar por un sitio que, seg\u00fan entend\u00ed, era m\u00e1s estrecho. Logramos pasarlo y\u00a0 llegamos a donde viv\u00edan.<\/p>\n<p>Aquella casa no ten\u00eda nada que ver con la nuestra y el pueblo tampoco. Metieron el coche en la parte m\u00e1s baja de la casa. Subimos unas escaleras y nos encontramos en una sala muy grande con el suelo de madera, tal como me hab\u00edan dicho. Lo primero que hice fue descalzarme, \u00a1aquello no se pod\u00eda pisar con las suelas, hab\u00eda que sentirlo en la planta de los pies! Mi amigo dijo que eso era exactamente lo que hab\u00eda que hacer, mientras los tres se quitaban los zapatos. En seguida subimos a lo que ser\u00eda mi habitaci\u00f3n durante aquellos d\u00edas. Me qued\u00e9 con la boca abierta cuando vi todo aquel espacio para m\u00ed solo. Hab\u00eda dos puertas, adem\u00e1s de la de entrada, una era para dejar la ropa y otra para ir a asearse: el armario y el cuarto de ba\u00f1o. Me explicaron c\u00f3mo se usaba el lavabo y la ba\u00f1era y me dijeron c\u00f3mo funcionaba el grifo, una palanca que al subirla hac\u00eda que manara un manantial y gir\u00e1ndola sal\u00eda agua caliente. No pod\u00eda salir de all\u00ed \u00bfc\u00f3mo era posible crear un manantial as\u00ed, s\u00f3lo subiendo una palanca? Estuve subi\u00e9ndola y baj\u00e1ndola mucho rato sin que mi fascinaci\u00f3n disminuyera, hasta que mi amigo dijo que primero hab\u00eda que vaciar la maleta. En aquel cuarto de ba\u00f1o transcurrir\u00edan muchas horas de juego con su hijo.<\/p>\n<p>Las calles, en vez de ser de arena por donde pudieran transitar los burros, los camellos, los camiones del agua y nosotros, eran de cemento y ten\u00edan dos alturas, una por la que circulaban s\u00f3lo coches, motos o bicicletas y otra por la que circul\u00e1bamos las personas.<\/p>\n<p>Mi amigo me ense\u00f1\u00f3 a leer y a escribir con la ayuda de su hijo y de\u00a0 juegos de palabras como \u201cel ahorcado\u201d, el \u201cscrable\u201d o \u201cveo, veo\u201d y siempre que me tocaba a m\u00ed, sacaba palabras que tuvieran que ver con grifos o con agua. Aprend\u00eda deprisa y me acostumbr\u00e9 en seguida al ritmo de su casa. Eso les gust\u00f3 mucho y me preguntaron si me gustar\u00eda estudiar all\u00ed y as\u00ed fue como se invirti\u00f3 mi vida.<\/p>\n<p>Termin\u00e9 los estudios universitarios y me qued\u00e9 a trabajar en Madrid.\u00a0 Regresaba todos los veranos a ver a los m\u00edos. Los mayores segu\u00edan en el campamento y muchos de mis amigos de la infancia se hab\u00edan ido a estudiar a diferentes ciudades de Europa, algunos se quedaron para ayudar a mantener el campamento en orden.<\/p>\n<p>Yo sab\u00eda que llegar\u00eda el momento de quedarme definitivamente all\u00ed, respaldado por todo lo que hab\u00eda aprendido en Europa y por el conocimiento que ten\u00eda de mi tierra, esperando que llegara el momento de ir a un lugar donde nos pudi\u00e9ramos asentar definitivamente y con el recuerdo imborrable de haber tenido un manantial en casa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya han transcurrido muchos, muchos a\u00f1os y todav\u00eda no s\u00e9 si era temor o fascinaci\u00f3n lo que sent\u00ed la primera vez que vi aquella palanca que, con solo subirla, hac\u00eda que apareciera un manantial. Yo nac\u00ed en el noroeste de \u00c1frica, en un pueblo peque\u00f1o de\u00a0 la zona des\u00e9rtica. 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