{"id":792,"date":"2011-07-07T20:19:55","date_gmt":"2011-07-07T18:19:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=792"},"modified":"2011-07-08T21:51:39","modified_gmt":"2011-07-08T19:51:39","slug":"106-el-rey-de-la-atlantida-por-kalashnikov","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/106-el-rey-de-la-atlantida-por-kalashnikov\/","title":{"rendered":"106- El rey de la Atl\u00e1ntida. Por Kal\u00e1shnikov"},"content":{"rendered":"<p>-\u00a1Deje de ver la televisi\u00f3n! \u00a1No le hace bien! -le inst\u00e9 a mi abuelo.<br \/>\n-Te puedes creer que ahora los pol\u00edticos est\u00e1n pidiendo perd\u00f3n por no haber reaccionado a tiempo y, de ahora en adelante nunca jam\u00e1s suceder\u00e1; que se obligar\u00e1 a poner cl\u00e1usulas de di\u00f3xido de carbono a todos los estados. \u00a1Es lamentable! \u00a1Bellacos! -vocifer\u00f3 mi abuelo.<!--more--><br \/>\n-De nada sirve que se ponga as\u00ed; su coraz\u00f3n no aguantar\u00e1 tantos sobresaltos\u00a0 -tranquilic\u00e9 a mi abuelo.<br \/>\n-\u00a1Qu\u00e9 m\u00e1s les da una isla m\u00e1s, una isla menos! Ellos s\u00f3lo miran el dinero. \u00a1Pagan justos por pecadores! -gritaba mi abuelo, mientras apretaba contra su pecho una fotograf\u00eda en la que se le\u00eda \u201cTuvalu\u201d.<br \/>\n-C\u00e1lmese abuelo la tensi\u00f3n le est\u00e1 subiendo -le dije al abuelo, mientras miraba la pantalla que marcaba sus constantes vitales, a los que estaba unido con interminables cables.<br \/>\n-Lo solucionan d\u00e1ndonos una tarjeta en la que nos catalogan como refugiados clim\u00e1ticos. Nos hacinan en las cuadras de nuestros vecinos; negando nuestra identidad.<br \/>\nBorran de los mapas nuestras fronteras. Ninguna reverencia a la majestad que hoy se postra bajo cables m\u00e9dicos; un monarca ap\u00e1trida, eso es lo que han hecho conmigo.<br \/>\n\u00a1Han comprando mi silencio! -vociferaba como un energ\u00fameno mi abuelo; sus constantes se disparaban.<br \/>\n-Yo le creo, abuelo, aunque los dem\u00e1s se r\u00edan de usted, y le crean un paria. S\u00e9 que usted fue rey -le consolaba mesando sus cabellos.<br \/>\n-\u00a1Claro que fui Rey! Monarca de un pa\u00eds excelente. Recuerdo las finas arenas doradas que se atrev\u00edan a rozar el mar turquesa; las exuberantes palmeras cobijaban a una poblaci\u00f3n tranquila; s\u00fabditos leales que honraban a la madre naturaleza, paliando los da\u00f1os que aquellos que deciden qui\u00e9n se ahoga y qui\u00e9n no le hac\u00edan -sollozaba mi abuelo.<br \/>\n-Lo \u00fanico que va a conseguir as\u00ed es poner un pie en la tumba.<br \/>\n-Eso es lo que quiero -dijo levant\u00e1ndose de su cama.<br \/>\n-No diga esas cosas; le quiero conmigo.<br \/>\n-Ves esas torres de f\u00e1brica de ah\u00ed fuera -dijo se\u00f1alando con su dedo \u00edndice.<br \/>\n-S\u00ed, las veo.<br \/>\n-\u00c9sas no exist\u00edan en mi tierra; all\u00ed honr\u00e1bamos a los moais, nuestros antepasados.<br \/>\nVelamos a nuestros antepasados, a nuestra naturaleza. En cambio, estos insensatos son c\u00f3mplices de sus asesinos.<br \/>\nLe pas\u00e9 la mano por el hombro y le acompa\u00f1\u00e9 a la cama. Ya calmado se tumb\u00f3 y le arrop\u00e9. Sab\u00eda que dentro de dos d\u00edas ser\u00eda esa tal reverencia a los antepasados que \u00e9l celebraba; siempre lloraba diciendo que no ten\u00eda sus instrumentos para llevar a cabo una buena ceremonia. Los hab\u00eda dejado abandonados en Tuvalu, por culpa de la r\u00e1pida huida, cuando todo sucedi\u00f3. Mi abuelo dec\u00eda que yo era el pr\u00edncipe de aquellas tierras en las que mis padres perecieron; pero yo era muy peque\u00f1o para tener ning\u00fan recuerdo.<br \/>\nA\u00fan as\u00ed, sab\u00eda que no le quedaba mucho al abuelo, y por intentar recuperar esos artilugios que no fuera. Un viejo amigo del puerto me hab\u00eda prestado una barcaza. Ser\u00edan unas horas de navegaci\u00f3n hasta los 8\u00b0 31\u2019 S que tanto repet\u00eda mi abuelo mientras dorm\u00eda. Yo apenas conoc\u00eda el oficio de navegante, ni c\u00f3mo se utilizaban las marras, ni ning\u00fan aparejo marino, pero s\u00ed era ducho con los remos. Formaba parte del equipo de rugby del colegio, rodeado de todos los blanquitos. Los que son como nosotros, \u201clos refugiados\u201d, simplemente practican el levantamiento de la bolsa para esnifar pegamento.<\/p>\n<p>***<br \/>\nNunca me hab\u00eda sentido tan min\u00fasculo. Sereno, no en vano aquel oc\u00e9ano era pac\u00edfico y amigable, por mucho que lo tilden de temible; Pac\u00edfico no Mal\u00e9fico. S\u00f3lo tem\u00eda que apareciese un tibur\u00f3n blanco y me devorase, como en los documentales de naturaleza. Cada vez me hund\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s en aquella masa azul y, el \u00fanico rastro que dejaba eran las burbujitas que desped\u00eda mi tubo. Pasados unos minutos, el azul desprend\u00eda unos destellos dorados y descubr\u00ed que me hab\u00eda asentado sobre tierra firme. Los hilos de luz que proven\u00edan de la superficie me dejaban descubrir un poblado con sus casas de madera, sus calles y sus puentes. Los bancos de peces se arremolinaban danzando un baile singular, un vals vien\u00e9s de aletas y escamas me daba la bienvenida. Aquel museo etnogr\u00e1fico submarino abr\u00eda sus puertas. El palacio destacaba entre las dem\u00e1s edificaciones. El mism\u00edsimo dios Trit\u00f3n se merec\u00eda ese palacio, que las algas intentaban hacer suyo. Mi abuelo no me hablaba de pamplinas, ni eran aquellos cuentos delirios seniles. \u00a1Mi abuelo es un rey! Entr\u00e9 y la calma reinaba en el lugar. Un \u00f3leo descascarillado presid\u00eda la estancia. Era mi abuelo en su juventud ataviado con sus vestimentas, qu\u00e9 raro se me hac\u00eda verle de esa forma autoritaria. No se percib\u00eda temor en sus ojos, tan lejos de su delicado estado de salud en el que se encontraba. Bajo el \u00f3leo, se hallaban un trono lleno de roleos y flores doradas, en los que descansaban esos instrumentos que tanto anhelaba. Ya ten\u00eda lo que buscaba y quer\u00eda seguir paseando por aquella ciudad de anta\u00f1o que era mi casa, pero no pod\u00eda, el ox\u00edgeno se acababa y deb\u00eda volver a la superficie.<\/p>\n<p>***<br \/>\nCalado hasta los huesos corr\u00ed hasta el hospital; llevaba el cetro, faldas de fibras vegetales, unas coronas y las dem\u00e1s figuritas al hombro. Todos me se\u00f1alaban. Contrastaba bastante con sus raquetas de tenis de resistentes aleaciones, sus dispositivos electr\u00f3nicos y sus veloces coches de pintura metalizada. Desconoc\u00eda que en mi ausencia se hubiera puesto tan mal mi abuelo como para ser ingresado. Por fin llegu\u00e9 a la recepci\u00f3n del hospital y pregunt\u00e9 por mi abuelo. La recepcionista dubitativa me dijo que me sentara en la sala de espera y aguardara, que un m\u00e9dico saldr\u00eda a mi encuentro.<br \/>\nYo sab\u00eda que cuando esto suced\u00eda, algo malo pasaba; es lo que tiene ser tan forofo de las series norteamericanas. Anticipas toda tu vida a como suceder\u00eda en un plat\u00f3 <em>yankee<\/em>.<br \/>\nLa bata blanca, de aquel blanco, se iba aproximando m\u00e1s a m\u00ed. Me toc\u00f3 el hombro y dijo las fat\u00eddicas palabras que ya todos sab\u00e9is y que me niego a repetir. A\u00fan me hacen da\u00f1o. Solo le ped\u00ed si pod\u00eda verle y despedirme de \u00e9l. No se neg\u00f3 en absoluto. Ni corto ni perezoso, me atavi\u00e9 con todos los aparatos que hab\u00eda tra\u00eddo de mi viaje e hice la<br \/>\nofrenda a los antepasados, la que mi abuelo me hab\u00eda ense\u00f1ado. Las sirenas anti-humos sonaron y las enfermeras no paraban de chillar \u201c\u00a1Detente!\u201d Hice caso omiso. Era el adi\u00f3s que mi abuelo hubiera querido tener.<\/p>\n<p>Dec\u00edan los antiguos que exist\u00eda una isla sumergida con una sociedad avanzada y repleta de maravillas a la que llamaron Atl\u00e1ntida y que nadie ha podido encontrar. Yo s\u00ed lo hice, y me he convertido en su rey.<\/p>\n<p>8\u00b0 31\u2019 S<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>-\u00a1Deje de ver la televisi\u00f3n! \u00a1No le hace bien! -le inst\u00e9 a mi abuelo. -Te puedes creer que ahora los pol\u00edticos est\u00e1n pidiendo perd\u00f3n por no haber reaccionado a tiempo y, de ahora en adelante nunca jam\u00e1s suceder\u00e1; que se obligar\u00e1 a poner cl\u00e1usulas de di\u00f3xido de carbono a todos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-792","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/792","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=792"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/792\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":798,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/792\/revisions\/798"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=792"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=792"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=792"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}