{"id":753,"date":"2011-07-05T22:22:14","date_gmt":"2011-07-05T20:22:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=753"},"modified":"2011-07-05T22:22:14","modified_gmt":"2011-07-05T20:22:14","slug":"99-el-gemelo-malo-por-sally-pimienta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/99-el-gemelo-malo-por-sally-pimienta\/","title":{"rendered":"99- El gemelo malo. Por Sally Pimienta"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2015 Buenos d\u00edas, V\u00edctor. \u00bfSe te pegaron las s\u00e1banas?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 \u2026que he ido al m\u00e9dico con mi madre.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 Est\u00e1 bien. Si\u00e9ntate.<!--more--><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Demasiado tarde, ya ha alcanzado su asiento, con una arruga doble en el ce\u00f1o y su estudiada pose de pasotismo. Aunque a m\u00ed no me enga\u00f1a. S\u00e9 bien lo mucho que le enoja atravesar la puerta del colegio dos horas tarde sin una causa justificada (porque lo del m\u00e9dico es mentira, como de costumbre); pero eso es algo que nunca va a reconocer, ni de palabra, ni de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Dibujo, por cuarta vez, en la pizarra, la flecha que baja del escal\u00f3n de los dec\u00edmetros al de los cent\u00edmetros.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 \u00bfQu\u00e9 hago para bajar el escal\u00f3n: quitar un cero o a\u00f1adirlo? \u00bfMultiplicar o dividir por diez?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La enorme mirada azul de Lidia vuelve a nadar en el estupor. Pasan los segundos. El brazo de Carmen amenaza con sal\u00edrsele del hombro.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 \u00bfDividir? \u2015hab\u00eda un cincuenta por ciento de probabilidades, pero Lidia es demasiado bonita para tener suerte en el juego.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Aprieto los labios y dejo escapar m\u00e1s aire del que imaginaba que cab\u00eda en mis pulmones.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 Mujer, si ya te he dicho que cuando bajas la escalera SIEMPRE multiplicas. \u00bfPor cu\u00e1nto? \u2015vuelvo a se\u00f1alar la longitud de la flecha que indica que el descenso es de un solo escal\u00f3n, enfatizando el movimiento con todo mi cuerpo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Pasan varios segundos. Empiezo a temer seriamente por la integridad del hombro de su compa\u00f1era.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 \u00bfPor cien?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La palma de Carmen cae sobre la mesa, inerte, con todo el peso de la frustraci\u00f3n, tras el gran resoplido general. Miro a V\u00edctor. Sus ojos se han vuelto hacia la ventana. Apenas ha entrado en clase y ya ha vuelto a salir.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El viento de enero azota inclemente cada rinc\u00f3n del patio. Me arrebujo en mi chaquet\u00f3n y observo a dos ni\u00f1os de primer curso corretear a mi alrededor\u2026 sin abrigo. Con las palabras justas, los env\u00edo de vuelta al edificio a buscarlo. Entretanto, sobre la pista, V\u00edctor parece absorbido por el partido. Est\u00e1 en manga corta. Recapacito. \u00bfServir\u00eda de algo? Me ponga como me ponga, no va a abandonar el juego por ir a la clase a por su cazadora. Puede incluso que si, para imponer mi autoridad, interrumpo el partido, me mande a la mierda, y por joderme, se siente en una esquina ret\u00e1ndome a que lo entre por la fuerza. Y s\u00e9 de sobra a qu\u00e9 conducir\u00eda eso: al saboteo del resto de clases de la semana por cortes\u00eda del futuro futbolista profesional. Adem\u00e1s, a las tres de la tarde saltar\u00e1 la valla del recinto para seguir pateando su bal\u00f3n hasta el anochecer, sin abrigo, por supuesto, y yo ya no estar\u00e9 ah\u00ed para impedirlo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Menos mal que este chico nunca se constipa\u2026<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 \u00bfQu\u00e9 ha ocurrido?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Los contendientes guardan silencio. Khaled reh\u00faye la mirada de V\u00edctor y \u00e9ste persigue, con sa\u00f1a, la de su adversario. Tanto empe\u00f1o pone en transmitir el odio que siente, la violencia que lo inflama, que <em>calo<\/em> su pose de mat\u00f3n \u2015otra m\u00e1s del repertorio\u2015 al instante.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 \u00bfNo vais a decirme por qu\u00e9 os hab\u00e9is peleado?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 Este puto moro, que le ha robado el m\u00f3vil a mi hermano.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El <em>puto moro<\/em> sigue sin levantar los ojos. Amigo, eso es que es cierto.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 \u00bfPor qu\u00e9 dices eso?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 Porque es verdad.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 \u00bfY t\u00fa, c\u00f3mo lo sabes?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 Sus hermanos me lo han dicho.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Mal asunto.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 \u00bfY crees que a golpes lo vas a recuperar?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Silencio cargado de veneno. Nueva r\u00e1faga de mirada asesina. Me sorprende que V\u00edctor haya llegado a este punto por una propiedad de su hermano, con el que, aparentemente, tan malas migas hace. Empiezo a sospechar que todo ha sido una excusa para aporrear al <em>inmigrante advenedizo<\/em>. Khaled, por su parte, parece lamentar su falla a la moral y estar encomend\u00e1ndose a su profeta. Siento l\u00e1stima por \u00e9l. En cuanto pise la calle, no podr\u00e9 protegerlo de las iras de V\u00edctor, y \u00e9stas son grandes, si bien no nacen del robo de un m\u00f3vil.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Entretanto, Cristian observa a su hermano desde lejos. Puedo leer la aprobaci\u00f3n en su gesto. Pese a sus diferencias, y aunque V\u00edctor se ganara para s\u00ed la etiqueta de <em>gemelo malo<\/em> entre sus compa\u00f1eros, all\u00e1 en Educaci\u00f3n Infantil (prefiero pensar que sin el respaldo de la maestra), nacieron el mismo d\u00eda, a la misma hora, y eso parece contar para algo. Como dos gotas de agua, si en ocasiones los distingo, es por la expresi\u00f3n de la cara \u2015la de V\u00edctor, m\u00e1s hosca, m\u00e1s taciturna\u2015; lo cual no quita que Cristian se encierre en las clases, igualmente, a llorar y dar patadas a las mesas cuando pierde un partido.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 \u00bfNo le ha dicho su hijo que ha aprobado los dos \u00faltimos ex\u00e1menes?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La mujer me lo niega con la cabeza, sin mover un solo m\u00fasculo de la cara. Comprobar que este hecho me procura a m\u00ed m\u00e1s satisfacci\u00f3n que a esa madre in\u00fatil e imp\u00e1vida que me mira con aires de hast\u00edo y desavenencia, me enerva.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015Y que sali\u00f3 elegido delegado este a\u00f1o, \u00bfse lo ha comentado? \u2013esto debes saberlo. Despu\u00e9s de los goles que marca, saberse responsable de borrar la pizarra o traerme los pinceles, o de preguntar en direcci\u00f3n si podemos hacer uso del gimnasio, es lo que m\u00e1s lo reconcilia con la vida.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Otra negaci\u00f3n indolente; y, encima, mira el reloj.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Me tomo un momento para reflexionar sobre el grado de desapego e irresponsabilidad de este ser, al que la naturaleza deber\u00eda haber vetado la maternidad. Y lo que m\u00e1s me duele es ese brillo de admiraci\u00f3n y amor que adivino en los ojos de su hijo cuando, rara vez, menciona a su progenitora.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La despido y trato de reprimir algo parecido al rencor.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015Que lo pases bien este verano, se\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015Y t\u00fa tambi\u00e9n, Javier.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Uno a uno, abandonan el patio en compa\u00f1\u00eda de sus padres, gritando euf\u00f3ricos tras la fiesta que los ha hecho protagonistas, \u00e1vidos de estrenar sus vacaciones. Atr\u00e1s quedan los confetis y los restos de gusanitos que salpican de colores el suelo. Agitando con disgusto sus cadenas, permanecen en el recinto los pocos cuyos padres no han acudido a la celebraci\u00f3n\u2026 o se han marchado sin ellos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015Cristina, me voy \u2015me informa Quique.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015No, sabes que no. No son las dos todav\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 \u00a1Pero mi madre mi ha dicho que pod\u00eda irme solo!<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015Pero tu madre sabe que, hasta las dos, no puedes irte solo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Bufido de fastidio, mirada de envidia hacia los compa\u00f1eros que, ebrios de libertad, corretean al otro lado de la valla.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Esperando el momento de la liberaci\u00f3n, seis alumnos del tercer ciclo juegan un partido. Cristian est\u00e1 entre ellos, pero\u2026 \u00bfy V\u00edctor? Escudri\u00f1o las masas reacias a despejar la calle. Efectivamente, ah\u00ed est\u00e1, caminando sin saber muy bien ad\u00f3nde. Le llamo. Se gira. Le hago se\u00f1as para que vuelva. Pega la frente a los barrotes y pone ojos de perrito abandonado. Esto no es una pose. Vuelvo a pedirle que vuelva \u00ad\u00ad\u2015mientras maldigo interiormente a su madre que se ha largado la primera y sin el lastre de sus dos hijos\u2015. No hace adem\u00e1n de obedecerme; permanece en sus trece y me observa. Yo tambi\u00e9n le estudio, calibrando sus expectativas y las consecuencias de que, finalmente, vaya a por \u00e9l.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Maldita sea. Ni de m\u00ed ni de nadie, ha querido aprender este chico a ayudarse a s\u00ed mismo. \u00c9l sabe bien que esta demanda de atenci\u00f3n \u2015desesperado intento infantil por compensar la indiferencia de su madre\u2015 no vencer\u00e1 sus ansias de correr en cuanto me acerque. Su voluntad habr\u00e1 de prevalecer, como de costumbre.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Una vez m\u00e1s, le invito a que entre, con un gesto amable. Me da la espalda. Se marcha. Son las dos menos cuarto. Durante los quince minutos siguientes soy la responsable de cuanto pueda sucederle.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Me <em>tranquiliza<\/em> la idea de que pocos ni\u00f1os, en soledad, se valen como \u00e9l en la calle.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2015 Buenos d\u00edas, V\u00edctor. \u00bfSe te pegaron las s\u00e1banas? \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 \u2026que he ido al m\u00e9dico con mi madre. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2015 Est\u00e1 bien. Si\u00e9ntate.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-753","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/753","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=753"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/753\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":757,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/753\/revisions\/757"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=753"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=753"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=753"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}