{"id":514,"date":"2011-06-23T09:58:33","date_gmt":"2011-06-23T07:58:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=514"},"modified":"2011-06-23T12:39:38","modified_gmt":"2011-06-23T10:39:38","slug":"59-la-copa-por-alvaro-b-cabrera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/59-la-copa-por-alvaro-b-cabrera\/","title":{"rendered":"59- La copa. Por \u00c1lvaro B. Cabrera"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Recobr\u00e9 algo la conciencia. Mis p\u00e1rpados, tan pesados como un dique, no me permit\u00edan ver. Con gran esfuerzo logr\u00e9 levantar la mano levemente, aunque sufr\u00ed un intenso hormigueo. Cuando la luz penetr\u00f3 al fin por mi pupila lo \u00fanico que vi fueron mis pies descalzos.<!--more-->\u00a0Justo en ese instante, no pude pensar en nada en absoluto, as\u00ed que cerr\u00e9 de nuevo los ojos. La sangre de las piernas comenz\u00f3 a bullir por las venas. Hice un esfuerzo por incorporarme, pero fue in\u00fatil, apenas sent\u00eda el resto del cuerpo. Tan solo un tenue calor me abraza las piernas. Aturdido, fui acariciando el edred\u00f3n que cubr\u00eda la cama, tomando conciencia del lugar en el que me encontraba. Entonces, abr\u00ed los ojos e intent\u00e9 otra vez levantarme. Lo primero que alcanc\u00e9 hacer fue descender la mirada por mi cuerpo desnudo, con la camisa blanca desabrochada y la corbata roja atada al cuello, desmayada sobre mi costado. Comprob\u00e9 que yac\u00eda en la cama en una postura at\u00edpica: bocarriba, con el culo en la almohada y las piernas estiradas sobre la vertical de la pared.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Con lentitud, una energ\u00eda fue recorriendo mi interior, impulsando mis sentidos. Al fin, logr\u00e9 poner los pies en el suelo. Me gir\u00e9 hacia el otro lado de la cama. \u00a1Qu\u00e9 sorpresa! All\u00ed, descansaba ella en igual posici\u00f3n: con sus piernas en alto, desnuda, la blusa desabrochada y el collar de perlas abierto sobre su pecho.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Atolondrado, borde\u00e9 a trompicones el lecho y entr\u00e9 en el ba\u00f1o para refrescarme. Ahora no recordaba qu\u00e9 ocurri\u00f3, por qu\u00e9 raz\u00f3n dorm\u00edamos de aquella extra\u00f1a manera. La cabeza me estalla. Me viene la imagen de ella cuando sub\u00edamos las escaleras hacia mi piso de soltero. \u201c<em>\u00bfQuieres darte prisa?<\/em>\u201d, le gritaba impaciente por el hueco. Esgrimi\u00f3 que le costaba mucho subir: -\u201c<em>Estoy agotada y tengo un calor horrible<\/em>\u201d. Y justo, observ\u00e9 c\u00f3mo se desabrochaba la blusa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Al punto regres\u00e9 a la habitaci\u00f3n, me tumb\u00e9 junto a su melena extendida. La dej\u00e9 dormir para que descansara bien. Me fui serenando al tiempo que mi mente recompon\u00eda los acontecimientos de la noche anterior.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Hab\u00edamos ido a tomar una copa a nuestro <em>pub<\/em> preferido. Ella se sorprendi\u00f3 cuando reconoci\u00f3 a qui\u00e9n nos serv\u00eda las bebidas: una amiga con la que mantuvo una seria relaci\u00f3n, antes de darse cuenta de que yo era el hombre de su vida. La otra, a\u00fan no hab\u00eda asimilado la separaci\u00f3n. Nos apresuramos a beber la copa para marchar pronto. Antes que terminara de fumarme el pitillo, me advirti\u00f3 que estaba sofocada.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Los rayos del nuevo d\u00eda lucieron en mi cara. A pesar de aquel malestar, como una mordaz resaca, me sent\u00eda dichoso, anhelante de emprender juntos una nueva vida. Hemos planeado grandes proyectos: pronto conviviremos en esta casa; viajaremos a lugares rec\u00f3nditos y nos mimaremos el uno al otro.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Decid\u00ed despertarla susurr\u00e1ndole al o\u00eddo: \u201c<em>cari\u00f1o, lev\u00e1ntate, tenemos que ir a trabajar<\/em>\u201d. Nada, impasible. Insist\u00ed con un tono m\u00e1s elevado. Tampoco. Pens\u00e9 en quedarme todo el d\u00eda acariciando su cuerpo desnudo. Por un d\u00eda que lleg\u00e1ramos tarde, no pasar\u00eda nada.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Por un rato m\u00e1s, permanec\u00ed absorto en mis pensamientos. La ninfa de mi bosque tendida como una princesa. Ella, que ha restituido las cuatro estaciones en este bosque invernal. Tantas veces la so\u00f1\u00e9, tanto la busqu\u00e9; siempre le dedicar\u00e9 mis d\u00edas. Al fin, se revel\u00f3 ante m\u00ed para salvarme de esa odiosa vida disoluta. Ahora me gu\u00eda por la senda del amor; y ese amor nos provee ilusi\u00f3n, sosiego, ecuanimidad.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Contemplaba su belleza, su ensortijado cabello, su rostro sereno. La miraba complacido; me inund\u00f3 una pasi\u00f3n como no hab\u00eda sentido jam\u00e1s. Fruto de esa intensa emoci\u00f3n, brotaron unas l\u00e1grimas de felicidad que descendieron por mi piel hasta mis labios. Necesit\u00e9 su calor, el olor dulce de su perfume, musicalizar su nombre al o\u00eddo. Con suavidad me inclin\u00e9 hacia ella para abrazarla con ternura.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Nada m\u00e1s abrigarla entre mis brazos, el fr\u00edo de su cuerpo me estremeci\u00f3 hasta la m\u00e9dula. Me paralic\u00e9 un instante, aunque pareci\u00f3 una eternidad. De s\u00fabito, mi coraz\u00f3n aceler\u00f3 el ritmo y sudoroso y agitado busqu\u00e9 en vano los latidos en sus mu\u00f1ecas, chillando despavorido sin cesar:\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-Despierta, por favor.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aqu\u00ed est\u00e1 ella, muerta; y con ella, mi sue\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Recobr\u00e9 algo la conciencia. Mis p\u00e1rpados, tan pesados como un dique, no me permit\u00edan ver. Con gran esfuerzo logr\u00e9 levantar la mano levemente, aunque sufr\u00ed un intenso hormigueo. Cuando la luz penetr\u00f3 al fin por mi pupila lo \u00fanico que vi fueron mis pies descalzos.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-514","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/514","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=514"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/514\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":519,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/514\/revisions\/519"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=514"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=514"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=514"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}