{"id":496,"date":"2011-06-21T20:54:05","date_gmt":"2011-06-21T18:54:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=496"},"modified":"2011-06-21T20:54:05","modified_gmt":"2011-06-21T18:54:05","slug":"56-el-trato-por-segundo-de-dabordo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/56-el-trato-por-segundo-de-dabordo\/","title":{"rendered":"56- El trato. Por Segundo de Dabordo"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Siempre nac\u00eda en noches de tormenta, en lugares inh\u00f3spitos y familias miserables. Pero la \u00faltima vez, fue del todo diferente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Vino al mundo un radiante d\u00eda de primavera, en el seno de una honorable familia cat\u00f3lica que le habr\u00eda de glorificar por su condici\u00f3n de hijo \u00fanico, ansiado heredero de una de las mayores fortunas de Europa y que, con el tiempo, y a pesar de su irremediable pasi\u00f3n filantr\u00f3pica, supo convertir en la octava del mundo, seg\u00fan la prestigiosa revista en la que comparti\u00f3 portada con su bell\u00edsima y tambi\u00e9n multimillonaria esposa.<!--more--><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Atr\u00e1s hab\u00edan quedado reencarnaciones de miseria y hambre desde aquella vez all\u00e1 por mediados del siglo III d.C. cuando sus amorosos padres, simples campesinos de la Hispania Romana, vi\u00e9ndole en la noche de su nacimiento a punto de expirar definitivamente, vendieron su alma al mism\u00edsimo diablo. El trato no les pareci\u00f3 injusto. Lucifer se encargar\u00eda de hacer del ni\u00f1o un santo var\u00f3n, repleto de dones y virtudes que, en su momento, le granjear\u00edan\u00a0 las puertas del cielo. Una vez all\u00ed, esa alma pura sabr\u00eda c\u00f3mo devolverle el favor.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Pero el sat\u00e1nico plan se tuvo que postergar m\u00e1s de la cuenta, pues ya desde su primera subida al cielo, despu\u00e9s de una vida de sacrificio y amor al pr\u00f3jimo difundiendo el cristianismo, Dios sorprendi\u00f3 como s\u00f3lo \u00c9l puede hacerlo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-Un alma tan virtuosa no debe perderse \u2013dijo a San Pedro-. Volver\u00e1 a la Tierra y seguir\u00e1 honr\u00e1ndome desde all\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0As\u00ed fue como durante siglos\u00a0 se reencarn\u00f3 en sucesivos hombres de bien, aunque intrascendentes desde el punto de vista hist\u00f3rico, hasta que un ermita\u00f1o del 813 descubri\u00f3 en alg\u00fan lugar de Galicia un rico enterramiento con restos humanos que no eran sino de alg\u00fan cuerpo habitado por este alma pura y que, sin embargo, fueron atribuidos al ap\u00f3stol Santiago.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Dios, orgulloso de aquella alma que tan impagables servicios prestaba a su causa, incluso despu\u00e9s de abandonar los cuerpos, sigui\u00f3 premi\u00e1ndole con reencarnaciones varias. \u00c9stas ten\u00edan siempre una caracter\u00edstica com\u00fan: cuerpos de hombres blancos nacidos de humildes familias espa\u00f1olas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Pasaron vidas y muertes, con sus sacrificios y recompensas \u2013m\u00e1s espirituales que otra cosa, pues siempre acababa con un cad\u00e1ver joven y torturado\u2013 hasta que una noche de finales del siglo XIII, de clima tan desapacible como de costumbre, vino al mundo envuelto esta vez en un cuerpo femenino.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-\u00daltimamente est\u00e1 perdiendo eficacia. Tendr\u00e9 que probar algo nuevo \u2013dijo el Omnipotente a San Pedro unas horas antes de permitirle su primera, y a la postre \u00faltima, vida como mujer, despu\u00e9s de la libidinosidad con la que se condujo y que le llev\u00f3 a purgar sus pecados en la hoguera.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-Ya se lo avis\u00e9, Se\u00f1or \u2013dijo un San Pedro crecido-. Moderneces las justas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-Pedro, Pedro&#8230;, no me hagas hablar \u2013replic\u00f3 el Todopoderoso-. Anda, vuelve a poner a nuestra alma favorita en la Tierra, y en adelante en cuerpo de var\u00f3n si as\u00ed lo prefieres, caprichoso.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0De esta forma siguieron las reencarnaciones aunque algunas, por el modo de comportarse, dir\u00edase m\u00e1s cercanas a lo femenino. Como fue el caso, por ejemplo, del diplom\u00e1tico espa\u00f1ol, abnegado padre de familia y fiel amigo del Arzobispo James Usher: el mismo religioso que en el a\u00f1o del Se\u00f1or de 1654, tras sumar las edades de los descendientes de Ad\u00e1n indicados en el Antiguo Testamento, lleg\u00f3 a la firme conclusi\u00f3n de que el mundo fue creado por Dios a las nueve de la ma\u00f1ana del veintis\u00e9is de Octubre del a\u00f1o 4004 a.C.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-\u00bfEs eso cierto, Se\u00f1or? \u2013pregunt\u00f3 entonces un curioso San Pedro.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-T\u00fa a lo tuyo, Pedro, que se te est\u00e1n colando.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0San Pedro sigui\u00f3 a lo suyo, custodiando las puertas del Cielo y mandando de vuelta a la virtuosa alma, aunque no siempre con resultados tan \u00f3ptimos como de ella se esperaba.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Su m\u00e1s sonado fracaso aconteci\u00f3 a mediados del XIX cuando err\u00f3 en el impulso homicida para acabar con el naturalista ingl\u00e9s que iba a bordo de aquel barco llamado \u201cBeagle\u201d. Se dispon\u00eda a trinchar a aquel cient\u00edfico barbudo que la noche anterior \u2013en una conversaci\u00f3n privada a la que s\u00f3lo tuvo acceso limitado\u2013 hab\u00eda osado comparar a los espa\u00f1oles con los monos, cuando tuvo un acceso de contrici\u00f3n tan repentina como exagerada que le llev\u00f3 a arrojarse por la borda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Aquel incidente no pas\u00f3 desapercibido en el Cielo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-Probablemente no te queden muchas m\u00e1s reencarnaciones \u2013le advirti\u00f3 San Pedro-. Tu cr\u00e9dito se est\u00e1 agotando y lo sabes. M\u00e1s vale que te esmeres en lo sucesivo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Y as\u00ed lo hizo. Sobre todo en su \u00faltima comparecencia, en la que Dios tuvo a bien cambiar la habitual noche de tormenta en la que ven\u00eda a la vida,\u00a0 por una esplendorosa ma\u00f1ana de Abril. Esta vez su cat\u00f3lica y adinerada familia le provey\u00f3 de todos los lujos y atenciones que de tan ansiado fruto cabr\u00eda esperar. Con el paso del tiempo, aquel espa\u00f1olito amas\u00f3 el imperio econ\u00f3mico m\u00e1s majestuoso desde Felipe II, pero esta vez incluso a prueba de inclemencias meteorol\u00f3gicas. Se cas\u00f3, en una suntuosa y recordad\u00edsima ceremonia en la catedral de la Almudena, con una bella joven, heredera de una de las mayores fortunas de Norteam\u00e9rica. Y juntos, aunque con la inestimable colaboraci\u00f3n ocasional de terceras personas, disfrutaron de una vida feliz donde las haya, hasta que un ataque card\u00edaco cuando soplaba las velas de su octog\u00e9simo cumplea\u00f1os se lo llev\u00f3 definitivamente al cielo, dejando all\u00ed \u2013en la mansi\u00f3n de una de sus islas donde celebraban el aniversario\u2013 a su inconsolable esposa, junto con los familiares, presidentes de gobierno, estrellas del cine y de la m\u00fasica y dem\u00e1s ilustres personajes de la escena planetaria, compungidos e ignorantes de la otra gran fiesta que le preparaban.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-Bienvenido \u2013le dijo San Pedro junto al quicio de las puertas del Cielo-. El Se\u00f1or te est\u00e1 esperando. Has sido un alma pura y fiel todos estos siglos y, por fin, tras realizarte por completo, se considera orgulloso de que aceptes esta invitaci\u00f3n para el convite de esta noche: tu presentaci\u00f3n en la sociedad celestial.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-Ser\u00e1 todo un honor.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-No llegues tarde. En la invitaci\u00f3n encontrar\u00e1s el mapa detallado con toda la informaci\u00f3n necesaria \u2013y mir\u00e1ndole de arriba abajo la t\u00fanica de su alma, a\u00f1adi\u00f3\u2013: Por lo que m\u00e1s quieras, intenta no desentonar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Pulcro y puntual lleg\u00f3, admirado de cuanto observaba a su paso, al palacio celestial. Y una vez all\u00ed qued\u00f3 a\u00fan m\u00e1s extasiado: ni todo el lujo disfrutado en su \u00faltima vida se pod\u00eda asemejar a aquella magnificencia, a la exquisitez m\u00e1s absoluta, que transmit\u00eda a los all\u00ed presentes una paz del todo milagrosa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Un querub\u00edn le condujo a la entrada del sal\u00f3n principal donde Dios daba la bienvenida a sus invitados, lo m\u00e1s granado del orden divino: santos, beatos, m\u00e1rtires y dem\u00e1s almas privilegiadas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-Pase, por favor \u2013dijo Dios-. Espero que disfrute de la fiesta en su honor.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-Sin duda es m\u00e1s de lo que merezco, Se\u00f1or.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-D\u00e9jeme ese tipo de juicios a m\u00ed, \u00bfquiere? \u2013dijo el Omnipotente ri\u00e9ndose como s\u00f3lo \u00c9l sabe.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Bendecida la mesa por el Anfitri\u00f3n, degustaron toda clase de ambros\u00edas; bebieron n\u00e9ctar hasta hartarse; y bailaron m\u00fasica de variados estilos aunque, como era habitual, el vals y el pasodoble sobresalieron como himnos principales. Pasadas las horas, tras el \u00faltimo brindis de agradecimiento del alma protagonista, se disolvi\u00f3 de a poco la fiesta.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-Una velada divina. Mis felicitaciones, Se\u00f1or.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-Realmente fabulosa, Dios m\u00edo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Este tipo de comentarios laudatorios fue la nota predominante, aunque no falt\u00f3 alguno tiznado de envidia:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-No es que no haya estado bien \u2013dec\u00eda en voz queda un antiguo general-, pero mi presentaci\u00f3n fue m\u00e1s divertida y mi brindis m\u00e1s brillante, sin duda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-\u00bfDec\u00eda usted algo?<\/p>\n<p>-Nada, mi Se\u00f1or. Tan s\u00f3lo comentaba esta maravilla de noche.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Y as\u00ed, entre elogios y reverencias, fueron saliendo los invitados hasta dejar el sal\u00f3n despejado, quedando tan s\u00f3lo el alma reci\u00e9n presentada en sociedad.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-Todo un \u00e9xito, por lo visto \u2013dijo Dios acerc\u00e1ndosele.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-Gracias, Se\u00f1or.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-No me d\u00e9 las gracias y tome una \u00faltima copa conmigo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El Todopoderoso se gir\u00f3, d\u00e1ndole la espalda, y avanz\u00f3 hasta el mueble-bar del rinc\u00f3n en busca del n\u00e9ctar reservado s\u00f3lo para las almas m\u00e1s ilustres. Fue en ese momento cuando, de modo s\u00fabito, se apoder\u00f3 de \u00e9l un impulso Diosicida, revelador del pacto que hicieron sus primeros padres con el Diablo. Cogi\u00f3 un cuchillo de la mesa m\u00e1s cercana y se acerc\u00f3 al Se\u00f1or con las intenciones m\u00e1s aviesas pero, justo cuando se dispon\u00eda a ensart\u00e1rselo, Dios cay\u00f3 fulminado antes de que pudiera infligirle da\u00f1o alguno.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0San Pedro que, por deformaci\u00f3n profesional, aguardaba a las puertas del palacio, entr\u00f3 corriendo al sal\u00f3n al o\u00edr el divino y estruendoso desplome. Al ver a Dios muerto en el suelo se\u00f1alando con el dedo \u00edndice al all\u00ed presente, dijo:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-Te ha elegido\u2026 Te ha elegido a ti, no cabe duda. Sab\u00eda que esto pod\u00eda pasar cualquier d\u00eda, pero no esperaba que fuera tan pronto.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Tras unos segundos de indecisi\u00f3n, el sucesor dict\u00f3 su primera orden:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-Que esto no salga de aqu\u00ed. \u00bfMe has o\u00eddo, Pedro? Que no salga. No me gustar\u00eda que cualquier chiflado lo fuera pregonando.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Poco despu\u00e9s, en el Infierno,\u00a0 Lucifer agitaba el rabo, loco de contento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Siempre nac\u00eda en noches de tormenta, en lugares inh\u00f3spitos y familias miserables. 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