{"id":408,"date":"2011-06-15T21:53:30","date_gmt":"2011-06-15T19:53:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=408"},"modified":"2011-06-15T21:53:30","modified_gmt":"2011-06-15T19:53:30","slug":"44-maria-por-majica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/44-maria-por-majica\/","title":{"rendered":"44- Mar\u00eda. Por M\u00e1jica"},"content":{"rendered":"<p>Son\u00a0 a\u00fan muy j\u00f3venes. Ella se llama Mar\u00eda, tiene 20 a\u00f1os, su marido Juan tiene solamente uno m\u00e1s.<\/p>\n<p>Se conocieron en el hotel\u00a0 \u201cEl Tr\u00f3pico\u201d en\u00a0 Rep\u00fablica Dominicana, en el que los dos trabajaban de camareros.<\/p>\n<p>A menudo sus turnos no coincid\u00edan, por lo que cada vez que se encontraban, procuraban robarle alg\u00fan minuto al reloj para mirarse a los ojos, sonre\u00edr, hablar de sus cosas y dedicarse el uno\u00a0 al otro sencillas\u00a0 y tiernas\u00a0 palabras de cari\u00f1o.<!--more--><\/p>\n<p>\u00a0Pronto el flechazo se hizo realidad, y ambos comprendieron que se hab\u00edan enamorado,\u00a0 se quer\u00edan, y que les gustar\u00eda compartir el resto de sus vidas.<\/p>\n<p>Pensaron en su futuro, en la peque\u00f1a chabola\u00a0 a las afueras\u00a0 que, con esfuerzo, podr\u00edan adquirir poco a poco, aportando cada uno la mayor parte de su sueldo\u00a0 de diez mil pesos,\u00a0 que sumados hac\u00edan un total de cuatrocientos euros.<\/p>\n<p>Al poco tiempo se casaron y, ya pagada la entrada de su diminuta casa, comenz\u00f3 su nueva e ilusionada vida en com\u00fan.<\/p>\n<p>Todo iba bien entre ellos; no les sobraba nada, pero tampoco les faltaba, hasta que un d\u00eda Mar\u00eda se dio cuenta de que esperaba un beb\u00e9.<\/p>\n<p>La agridulce noticia se convirti\u00f3 en el centro de sus vidas, ella tendr\u00eda que <em>dejar de trabajar cuando su vientre se abultara<\/em>, as\u00ed lo dicen las normas, \u201cno est\u00e1 bien vista una camarera embarazada\u201d.\u00a0 Con un solo sueldo, su relativa bonanza econ\u00f3mica dejar\u00eda de existir.<\/p>\n<p>Cuando el beb\u00e9 naci\u00f3 \u2013un ni\u00f1o regordete y morenito como ellos, al que pusieron por nombre Juan Jr.\u2013, sus ahorros hab\u00edan desaparecido por completo, al pagar la atenci\u00f3n m\u00e9dica del embarazo y el parto y los\u00a0 utensilios y ropas\u00a0 que necesita la llegada de un reci\u00e9n nacido. Aunque Mar\u00eda pudiese volver al trabajo, dejando el beb\u00e9 al cargo de alg\u00fan familiar, el agujero causado por la etapa de \u201cmitad de dinero y doble gasto\u201d apenas les permit\u00eda llegar a fin de mes.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando sucedi\u00f3. En el hotel, ocupado en gran su gran mayor\u00eda por clientes americanos, Mar\u00eda se fij\u00f3 en un hombre que nunca compart\u00eda su mesa a la hora de las comidas. Sent\u00eda l\u00e1stima por los obligados silencios y los brindis al vac\u00edo que observaba en \u00e9l.<\/p>\n<p>Este solitario personaje procuraba\u00a0 siempre sentarse en las mesas que fuesen\u00a0 servidas por ella, y ella procuraba que ning\u00fan otro compa\u00f1ero se le adelantara a la hora de servirle\u2026 Pero de naturalezas distintas y sexos opuestos, el juego del encanto se puso en marcha y lo que para Mar\u00eda era un hacer m\u00e1s llevadera la soledad del cliente siendo amable, para \u00e9l su presencia se convert\u00eda en fuego interno, un deseo dif\u00edcil de controlar que lo invad\u00eda cada d\u00eda ante su mera presencia.<\/p>\n<p>Ella comparti\u00f3 su experiencia con su marido y\u00a0 juntos intentaban imaginar el porqu\u00e9 de su soledad. Un tremendo e inevitable ahogo en la garganta de Juan lo empujaba a no dejar aflorar el pensamiento que pugnaba por salir en forma de palabras\u2026<\/p>\n<p>Cierto d\u00eda, el extra\u00f1o le pregunt\u00f3 a la chica su nombre, y sin esperar a que la misma pregunta saliera de los labios de ella, \u00e9l le dijo que se llamaba John. Mar\u00eda\u00a0 le coment\u00f3 que su esposo y su hijo tambi\u00e9n ten\u00edan ese nombre. Tras un rato de bromas con sus dif\u00edciles intentos de conversaci\u00f3n coherente en un improvisado<em> espanglish<\/em>, el americano le pregunt\u00f3 si su marido le permitir\u00eda tomar una copa con \u00e9l.<\/p>\n<p>Y a\u00f1adi\u00f3: \u2013Te pagar\u00eda 5000 pesos si lo pasamos bien.<\/p>\n<p>Cuando Mar\u00eda lleg\u00f3 a casa, su cara hablaba por s\u00ed misma. Juan no tuvo que preguntar qu\u00e9 hab\u00eda pasado, lo supo leyendo los ojos de su mujer. Y no le permiti\u00f3 decir ni una palabra, s\u00f3lo dej\u00f3 su mirada perderse dentro de ella, roz\u00f3 con sus labios una l\u00e1grima que hu\u00eda mejilla abajo y le dijo en un susurro y con una ternura completamente inusual: \u2013Hazlo. Necesitamos el dinero.<\/p>\n<p>A partir de aquel momento lo prohibido se convirti\u00f3 en bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>El sobresueldo de Mar\u00eda les permiti\u00f3 salir de su apuro econ\u00f3mico, sus 10000 o 15000 pesos extra al mes les brindaron la posibilidad de cambiarse de casa a una un poco mayor, y mirar la vida con ojos de \u201cricos\u201d entre la pobreza de los que les rodeaban. Y\u2026 \u00bfpor qu\u00e9 no decirlo?, fueron tan\u00a0 felices\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son\u00a0 a\u00fan muy j\u00f3venes. Ella se llama Mar\u00eda, tiene 20 a\u00f1os, su marido Juan tiene solamente uno m\u00e1s. 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