{"id":403,"date":"2011-06-15T21:50:05","date_gmt":"2011-06-15T19:50:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=403"},"modified":"2011-06-15T21:50:05","modified_gmt":"2011-06-15T19:50:05","slug":"43-la-muerte-mas-dulce-por-malcom-black","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/43-la-muerte-mas-dulce-por-malcom-black\/","title":{"rendered":"43- La muerte m\u00e1s dulce. Por Malcom Black"},"content":{"rendered":"<p>Se qued\u00f3 prendado de ella en el instante en que entr\u00f3 en el local. No era de extra\u00f1ar, su belleza sobrepasaba lo imaginable, rozando lo incre\u00edble; dejando patente con su sola presencia lo inalcanzable.<\/p>\n<p>Un escalofr\u00edo recorri\u00f3 su espalda, cuando sus ojos, tan azules como el mar, se posaron en \u00e9l. Una sensaci\u00f3n abrumadora le sedujo, al descubrir tan m\u00e1gica sonrisa.<!--more-->\u00a0Con la respiraci\u00f3n entrecortada, trag\u00f3 saliva; ella se acercaba despacio, sin dejar de sonre\u00edrle. Sus ojos negros, no eran capaces de mirar a otro lado, estaba ahogado en el inmenso color azul de sus ojos, un azul tan bello y tan misterioso como el mismo oc\u00e9ano. En un instante, se vio sumergido en un c\u00famulo de sensaciones que le imped\u00edan reaccionar.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me llamo Ang\u00e9lica \u2013 dijo, y su voz son\u00f3 como un canto de sirena, dulce, embaucador, letal.<\/p>\n<p>\u00c9l, se limit\u00f3 a tartamudear algo inaudible. Ella le hizo guardar silencio, cogiendo su cara entre sus manos y sellando sus labios con un beso. Sus labios suaves, ardientes, insaciables; le devoraban por dentro, absorbiendo cada latido de su coraz\u00f3n. Sinti\u00f3 morir.<\/p>\n<p>La m\u00fasica comenzaba a sonar distante y el bullicio de la gente se transform\u00f3 en un murmullo. Todo qued\u00f3 en un silencio g\u00e9lido cuando le susurr\u00f3 al o\u00eddo: \u201cVamos a mi casa\u201d. No respondi\u00f3, se dej\u00f3 guiar de aquella desconocida, que con sus dedos entrelazados en los suyos, se abr\u00eda paso entre la muchedumbre. Aquella que le rob\u00f3 los sentidos con un beso. Una vez fuera, en cada rinc\u00f3n donde la luz c\u00f3mplice de las mudas farolas los ba\u00f1aba con timidez, se desprend\u00edan besos ardientes, besos de una pasi\u00f3n desgarradora, besos que engull\u00edan el alma.<\/p>\n<p>Su casa, un habit\u00e1culo a medio amueblar; de luz tenue y unas paredes de un color indescriptible. Ella le manten\u00eda atado con su mano y su mirada, atrap\u00e1ndolo en las profundidades de sus ojos azules, arrastr\u00e1ndole hasta el dormitorio. S\u00f3lo una cama de sabanas blancas vest\u00eda la habitaci\u00f3n, unas cortinas que alternaban l\u00edneas verticales de tonalidades grises; envuelta en un lejano aroma a s\u00e1ndalo. Muy despacio, empez\u00f3 a desnudarse ante la at\u00f3nita mirada de su invitado, \u00e9l por su parte, permanec\u00eda petrificado ante angelical hermosura nunca vista por sus ojos. Su mente empezaba a brindarle sensaciones que ni en sus mejores sue\u00f1os hab\u00eda experimentado. Totalmente desnuda, empez\u00f3 a desvestirle sin prisas, dejando un beso ardiente por all\u00ed donde se le antojaba; era due\u00f1a y se\u00f1ora de ese momento, se du cuerpo, de su vida.<\/p>\n<p>Se deslizaron entre las sabanas dando comienzo a un ritual de pasi\u00f3n y desenfreno. Tras recorrer su cuerpo, lamiendo su sexo y mordiendo con delicadeza, con la \u00fanica intenci\u00f3n de comprobar que todo aquello no era un espejismo, que ella, era real. Tumbada en la cama, recorr\u00eda con sus ojos y sus manos el cuerpo del elegido. Su miembro erecto, como nunca antes lo hab\u00eda sentido, la penetraba despacio, intentando alargar cada segundo. Ella le correspond\u00eda con suaves gemidos que se perd\u00edan en el silencio de la noche. Movimientos suaves, respiraci\u00f3n pausada, besos que se alargaban como la l\u00ednea del horizonte; la pasi\u00f3n se desbordaba por las l\u00edneas interminables de la cama, cuyos cuerpos sudorosos segu\u00edan desprendiendo un aroma a deseo infinito. Sus gemidos impregnaban la tenue y silenciosa habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ella tom\u00f3 el control, coloc\u00e1ndose encima de \u00e9l, introduciendo su miembro erecto muy lentamente. Los movimientos circulares, intermitentes, estremec\u00edan su cuerpo. Puso sus manos sobre su pecho y el calor abrasador de \u00e9stas quemaba su piel, cerr\u00f3 los ojos mientras ella, le contemplaba con diab\u00f3lica dulzura. Las fuerzas abandonaban su cuerpo, coincidiendo con el momento de alcanzar el cl\u00edmax. Su esperma busc\u00f3 con avidez las entra\u00f1as de la hermosa desconocida, siendo absorbidos por los fluidos que ella desprend\u00eda, atrapando su esencia.<\/p>\n<p>El cuerpo vigoroso de aquel joven empezaba a marchitarse, entre los suaves movimientos de sus caderas y el calor que desprend\u00edan sus manos sobre su pecho. No tuvo fuerzas para abrir los ojos; mor\u00eda lenta y dulcemente. Tras el clamoroso silencio, del cual las c\u00f3mplices paredes eran testigo de todo cuanto acontec\u00eda en aquella habitaci\u00f3n, un leve suspiro escapaba de sus labios, al tiempo que la dulce joven extra\u00eda sus grandes ojos negros con una destreza sobrenatural.<\/p>\n<p>Los deposit\u00f3 en un frasco de cristal, guardi\u00e1n de un l\u00edquido azul, de textura viscosa. Cerr\u00e1ndolo, se dirigi\u00f3 al ba\u00f1o y puso el frasco en una estanter\u00eda de metal. El cuerpo del joven se hab\u00eda transformado en una mancha entra las blancas sabanas y su rastro, barrido por las grises cortinas.<\/p>\n<p>Mientras se duchaba, unos grandes ojos negros contemplaban como se deslizaba el agua sobre su hermoso cuerpo, una mirada eterna; a trav\u00e9s de un frasco de cristal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se qued\u00f3 prendado de ella en el instante en que entr\u00f3 en el local. No era de extra\u00f1ar, su belleza sobrepasaba lo imaginable, rozando lo incre\u00edble; dejando patente con su sola presencia lo inalcanzable. 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