{"id":299,"date":"2011-06-09T12:03:35","date_gmt":"2011-06-09T10:03:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=299"},"modified":"2011-06-09T12:03:35","modified_gmt":"2011-06-09T10:03:35","slug":"26-un-cobarde-por-andres-vela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/26-un-cobarde-por-andres-vela\/","title":{"rendered":"26- Un cobarde. Por Andr\u00e9s Vela"},"content":{"rendered":"<p>Ya eran m\u00e1s de las nueve y sali\u00f3 a toda prisa de casa, cuando atravesaba la calle a toda prisa y se volvi\u00f3 a cruzar con aquella chica, no era guapa ni fea sino m\u00e1s bien resultona como se suele decir. Pero lo que le vino a la mente no fue la belleza o no de aquella chica morena y risue\u00f1a sino la rutina, aquello no era sino otro d\u00eda igual, ya no sab\u00eda si hoy, ayer o quiz\u00e1s pasado ma\u00f1ana. <!--more-->A sus veinticinco a\u00f1os, la vida de Le\u00f3n estaba inmersa en la rutina pero el problema es que no se observaba un futuro nada prometedor, pese a su nombre todo se deb\u00eda a su cobard\u00eda. Al doblar la esquina a toda prisa, un choque contra el carrito de la compra de una se\u00f1ora le saco de sus pensamientos, mientras la mujer no paraba de gritarle, Le\u00f3n empez\u00f3 a correr detr\u00e1s del autob\u00fas.<br \/>\nEl reloj ya marcaba las nueve y media cuando entr\u00f3 silenciosamente a la sala de doctorandos, con un poco de suerte nadie se dar\u00eda cuenta de su retraso. Se encontraba a\u00fan encendiendo su port\u00e1til cuando oy\u00f3 la puerta chirriar al abrirse, su coraz\u00f3n se par\u00f3 durante unos segundos, gir\u00f3 levemente la cabeza y contempl\u00f3 con alivio que se trataba de Juan, otro de los becarios, que entraba con un caf\u00e9.<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 tal hombre? \u00bfC\u00f3mo estamos?- Le pregunt\u00f3 con su caracter\u00edstico acento catal\u00e1n.-Ya pensaba que no ven\u00edas.<br \/>\n-Ya ves, que se me han pegado las s\u00e1banas, como siempre.<br \/>\n-Pues anda \u201cla Lola\u201d preguntando por ti, anda cabreada porque no ayer no has venido y que no entregaste no se qu\u00e9 datos. Deber\u00edas ir a verla de verdad, la he notado muy tensa.<br \/>\nCuando hablaba, Juan siempre le estresaba a\u00fan m\u00e1s, no sab\u00eda si era su acento o el dramatismo con el que explicaba las cosas, pero lo cierto es que \u201cla Lola\u201d le daba ahora a\u00fan m\u00e1s miedo. \u201cLa Lola\u201d no era sino la prestigiosa Doctora Mar\u00eda Dolores Garc\u00eda, su flamante directora de proyecto y el origen de sus pesadillas.<br \/>\nEn un principio su relaci\u00f3n era bastante buena, Le\u00f3n por primera vez en muchos a\u00f1os pens\u00f3 que quiz\u00e1s no era cierto que se hubiera equivocado de carrera y de mundo, las l\u00edneas de investigaci\u00f3n que le propon\u00eda eran muy interesantes y \u00e9l estaba muy ilusionado. Todas aquellas ilusiones desaparecieron una vez que comenz\u00f3 a trabajar con ella, la Doctora Garc\u00eda era una mujer mayor y con muchas man\u00edas, lo que hac\u00eda un infierno el trabajar con ella.<br \/>\n-Pero si ella sab\u00eda de sobra que ayer no ven\u00eda, se lo hab\u00eda dicho hace m\u00e1s de un mes. Bff que miedo me da esa mujer.<br \/>\n-Bueno t\u00edo, no te preocupes t\u00fa s\u00f3lo tienes que cogerle la media.- Tras decir esto Juan acab\u00f3 su caf\u00e9 de un sorbo y sali\u00f3 de nuevo de la sala.<br \/>\nLe\u00f3n estaba confuso, d\u00e1ndole vueltas a lo que se refer\u00eda Juan con eso de \u201ccogerle la media\u201d, siempre utilizaba esas expresiones que nunca le hab\u00eda o\u00eddo a nadie m\u00e1s que a \u00e9l.<br \/>\nLa puerta volvi\u00f3 a chirriar y Juan se volvi\u00f3 de golpe, era C\u00e9sar otro de los becarios, era la segunda persona del mundo que menos le apetec\u00eda ver en ese momento. C\u00e9sar era el ojito derecho de la Doctora Garc\u00eda, una cosa eran los aduladores y luego estaba \u00e9l, en apenas 2 a\u00f1os de trabajo juntos hab\u00eda conseguido adoptar todas las muletillas m\u00e1s utilizadas por la Doctora por lo que en ocasiones no sab\u00edas si hablabas con \u201cla Lola\u201d o con su joven sirviente.<br \/>\n-Le\u00f3n, me parece una falta de seriedad que hayas llegado tan tarde.<br \/>\n-Ya ves C\u00e9sar, el autob\u00fas se retras\u00f3 y anoche hab\u00eda llegado tarde de viaje.- Le\u00f3n odiaba disculparse ante \u00e9l, pero su cobard\u00eda le imped\u00eda cara, ni siquiera a \u00e9l.<br \/>\n-Pues a ver si nos aplicamos, ya me ha dicho Lola que la vayas a ver, si es que tenemos muchas historias como para andar perdiendo el tiempo.<br \/>\nAntes de que Le\u00f3n pudiera responderle, C\u00e9sar abandon\u00f3 la sala con un sonoro portazo, la sangre le herv\u00eda y ten\u00eda ganas de decirle mil cosas, pero no ten\u00eda valor. Hab\u00eda meditado mucho acerca de este asunto, llegando a pensar incluso en una cobard\u00eda patol\u00f3gica, ya no era solamente enfrentarse a las personas sino a las situaciones. Hac\u00eda tiempo que se hab\u00eda dado cuenta que no le gustaba la carrera que estudiaba pero ten\u00eda miedo abandonarla, dejarlo todo y empezar de cero. Al empezar a trabajar en el proyecto le sucedi\u00f3 algo parecido, tras unos meses trabajando con la Doctora Garc\u00eda, hab\u00eda decidido dejarle claro que no pensaba trabajar m\u00e1s en esas condiciones y que si su relaci\u00f3n no mejoraba se buscar\u00eda a otra directora para su tesis, por supuesto dicha conversaci\u00f3n nunca se produjo. Pensaba si el destino se hab\u00eda burlado de \u00e9l, si en el momento en que sus le llamaron Le\u00f3n, alguien decidi\u00f3 que estaba destinado a ser un cobarde, como el le\u00f3n de \u201cEl Mago de Oz\u201d quiz\u00e1s debiera emprender un viaje en busca de su valor. Un nuevo chirrido de la puerta, le trajo de vuelta de sus pensamientos.<br \/>\n-V\u00e1monos a tomar algo, que me ha entrado el hambre de tanto trabajar.- Le grit\u00f3 Juan mientras se apoyaba en el marco.<br \/>\nLe\u00f3n observ\u00f3 a Juan durante un instante, \u00e9l s\u00ed que se lo hab\u00eda montado bien, su director era la persona m\u00e1s amable y comprensiva del departamento y Juan trabajaba sin preocupaciones, quiz\u00e1s esa era la raz\u00f3n por la cual canalizaba el estr\u00e9s y lo focalizaba en los problemas del resto.<br \/>\n-Si anda vamos, necesito reponer energ\u00edas antes de hablar con esa arp\u00eda.<br \/>\n-\u00a1Y que lo digas! \u00bfTe he contado ya la qu\u00e9 le ha montado esta ma\u00f1ana a la se\u00f1ora de la limpieza?<br \/>\nLa mirada de Le\u00f3n estaba fija en un punto mientras avanzaban por el pasillo, era el despacho de la Doctora Garc\u00eda, aquella puerta, siempre cerrada. Con el paso del tiempo Le\u00f3n hab\u00eda entrenado a su subconsciente para fijarse desde la distancia en la cerradura comprobando si estaba abierta o cerrada, as\u00ed podr\u00eda ponerse en alerta cuando pasaba por delante, sin que \u201cla Lola\u201d saliera del despacho sin previo aviso, afortunadamente estaba cerrada.<br \/>\nMientras se tomaban el caf\u00e9, Le\u00f3n observaba pensativo a todos aquellos j\u00f3venes estudiantes, m\u00e1s preocupados en ligar y \u201chacer pellas\u201d que en estudiar, cuanto les envidiaba, \u00e9l hab\u00eda sido uno de ellos y en ese punto hab\u00eda comenzado a acobardarse, a dejar que las decisiones llegaran en lugar de aprender a tomarlas.<br \/>\nHab\u00eda perdido a Juan de vista, le busc\u00f3 con la mirada y no le encontr\u00f3, pero s\u00ed que vio a Susana. Ella era lo \u00fanico que realmente le gustaba de la Universidad, guapa, inteligente, simp\u00e1tica\u2026era la \u00fanica que le comprend\u00eda, pero en todo aquel tiempo no se hab\u00eda atrevido ni a invitarla a tomar una cerveza.<br \/>\n-Oye Le\u00f3n, ah\u00ed est\u00e1 la Susana, \u00bfqu\u00e9 ya la has invitado a tomar algo? Esa chica bebe por tus huesos.- Le dijo Juan que hab\u00eda vuelto a aparecer delante suyo.<br \/>\n-No estoy seguro, tengo miedo que me rechace y adem\u00e1s ahora estoy preocupado por otras cosas.- Respondi\u00f3 Le\u00f3n de una manera brusca.<br \/>\n-Bueno t\u00edo no te pongas as\u00ed, ahora subes, aguantas la bronca de \u201cla Lola\u201d y luego invitas a salir a la Susana, as\u00ed te animas. Bueno me tengo que ir, que tengo que ir al gimnasio, si pregunta mi director por m\u00ed d\u00edselo, ya me llamar\u00e1s para ver qu\u00e9 tal ha ido.<br \/>\nJuan se march\u00f3 y Le\u00f3n se qued\u00f3 all\u00ed solo, alargando el caf\u00e9 lo m\u00e1ximo posible, esperando que cuando subiera la Doctora Garc\u00eda ya se hubiera marchado para casa. De repente dej\u00f3 el caf\u00e9 en la barra y se dirigi\u00f3 veloz al ascensor, acababa de decidir que se hab\u00eda acabado eso de ser \u201cLe\u00f3n el cobarde\u201d, hab\u00eda llegado la hora echarle valor, y lo primero era hablar seriamente con la Doctora Garc\u00eda.<br \/>\nCuando se encontraba en la puerta del despacho, a\u00fan dudando si entrar o no, pensando en c\u00f3mo abordar a aquella terrible mujer, oy\u00f3 voces en el interior y el pomo de la puerta comenz\u00f3 a girarse, Le\u00f3n se puso en guardia. Entonces escuch\u00f3 la voz de C\u00e9sar:<br \/>\n-Much\u00edsimas gracias Lola, que pases un buen fin de semana.- C\u00e9sar mir\u00f3 a Le\u00f3n con desprecio y a\u00f1adi\u00f3.- Est\u00e1 Le\u00f3n aqu\u00ed esperando para verte, al final ha llegado a tiempo antes de que te fueras, \u00bfle digo que pase?<br \/>\nUna voz en el interior asinti\u00f3 y Le\u00f3n entr\u00f3 en el despacho cabizbajo.<br \/>\nAquella conversaci\u00f3n lo hab\u00eda cambiado todo, Le\u00f3n por fin le hab\u00eda dicho a aquella mujer, lo que pensaba, que estaba harto de c\u00f3mo le trataba, que \u00e9l era muy capaz y no deb\u00eda ocuparse tan solo del trabajo sucio, que ten\u00eda derecho a aplicar sus propios enfoques al proyecto\u2026eso era lo que a Le\u00f3n le hubiera gustado decir, lo que le gustar\u00eda que hubiera pasado, pero no la realidad.<br \/>\nLa conversaci\u00f3n hab\u00eda comenzado justo como Le\u00f3n hab\u00eda planeado, pero en el momento en que la Doctora Garc\u00eda hab\u00eda tomado la palabra, las cosas se hab\u00edan torcido. Ella hab\u00eda desechado todo el trabajo que Le\u00f3n hab\u00eda hecho el \u00faltimo mes pues consideraba que no hab\u00eda seguido sus indicaciones y ella no estaba dispuesta a aceptar sus enfoques, y si no le entregaba los resultados como ella quer\u00eda en una semana tendr\u00eda serios problemas para seguir adelante con su tesis. Le\u00f3n no hab\u00eda sabido reaccionar, todas las contestaciones que hab\u00eda pensado para enfrentarse a ella se negaban a salir de su boca y no hac\u00eda m\u00e1s que asentir como un idiota. El Le\u00f3n cobarde hab\u00eda vuelto a triunfar, pero no todo estaba perdido, invitar\u00eda a salir a Susana y al menos eso le ayudar\u00eda a moralizarse ante una semana que se le antojaba dura.<br \/>\nCuando abri\u00f3 la puerta del despacho Susana segu\u00eda all\u00ed, al percatarse de su presencia se gir\u00f3 y le mir\u00f3 con sus ojos color celeste.<br \/>\n-Hola Le\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 tal est\u00e1s? Antes te he saludado en la cafeter\u00eda, pero no me has visto.<br \/>\n-Oh, no te vi, lo siento, es que ten\u00eda que presentarle una cosa a \u201cLola\u201d y estaba un poco nervioso, ya sabes c\u00f3mo es.- Su voz son\u00f3 un poco entrecortada, no sab\u00eda c\u00f3mo romper el hielo e invitarla a salir.<br \/>\n-Vaya \u00bfy ha ido todo bien? C\u00e9sar me ha dicho que estaba un poco disgustada contigo.<br \/>\n-Eh bueno\u2026- Balbuce\u00f3 Le\u00f3n.- Por cierto, \u00bfya se han marchado todos?<br \/>\n-S\u00ed, cuando llegu\u00e9 no quedaba nadie y bueno me he quedado a esperarte porque no ten\u00eda llave para cerrar.- Susana le sonri\u00f3 y luego a\u00f1adi\u00f3.- Y para despedirme de ti.<br \/>\nSi cuando lleg\u00f3 no hab\u00eda nadie, ten\u00eda que tener las llaves para abrir por lo que sin duda le estaba esperando, Le\u00f3n busc\u00f3 algo de valor, ten\u00eda que invitarla a salir, era el momento.<br \/>\n-Bueno\u2026yo me quedar\u00e9 aqu\u00ed un rato, tengo mucho trabajo que hacer para este fin de semana. P\u00e1satelo bien y nos vemos el lunes.- Contest\u00f3 Le\u00f3n, la cobard\u00eda le hab\u00eda jugado otra mala pasada.<br \/>\n-Bueno, pues que trabajes bien. Hasta luego.- Respondi\u00f3 Susana visiblemente decepcionada y luego esboz\u00f3 una sonrisa forzada.<br \/>\nSusana ya estaba a punto de salir por la puerta cuando Le\u00f3n reuni\u00f3 su valor y la llam\u00f3.<br \/>\n-Susana espera.- Corriendo se dirigi\u00f3 a la puerta y cogi\u00f3 a la chica por su brazo.<br \/>\n-\u00bfQuer\u00edas algo Le\u00f3n?- Le pregunt\u00f3 sorprendida mir\u00e1ndole con sus enormes ojos celestes.<br \/>\n-\u00bfTe acuerdas de aquel libro que me dijiste que me pod\u00eda ayudar con el proyecto? \u00bfPodr\u00edas tra\u00e9rmelo el lunes?- Respondi\u00f3 Le\u00f3n balbuceante y temblando.<br \/>\n-S\u00ed Le\u00f3n, te lo traigo. Bueno te dejo que tengo prisa.- Contest\u00f3 Susana de forma brusca y cortante.<br \/>\nCuando la puerta se cerr\u00f3, Le\u00f3n se qued\u00f3 all\u00ed de pie, parado, pensando. Le\u00f3n el cobarde, ese era \u00e9l, quien hab\u00eda sido y quien seguir\u00eda siendo, pens\u00f3 en salir corriendo detr\u00e1s de Susana y besarla, aquello que hab\u00eda deseado durante tanto tiempo, pero r\u00e1pidamente desecho la idea, en definitiva no ten\u00eda valor, era un cobarde.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya eran m\u00e1s de las nueve y sali\u00f3 a toda prisa de casa, cuando atravesaba la calle a toda prisa y se volvi\u00f3 a cruzar con aquella chica, no era guapa ni fea sino m\u00e1s bien resultona como se suele decir. 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