{"id":273,"date":"2011-06-07T13:23:42","date_gmt":"2011-06-07T11:23:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=273"},"modified":"2011-06-07T13:23:42","modified_gmt":"2011-06-07T11:23:42","slug":"21-se-ha-escrito-un-crimen-por-jb-fletcher","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/21-se-ha-escrito-un-crimen-por-jb-fletcher\/","title":{"rendered":"21- Se ha escrito un crimen. Por JB Fletcher"},"content":{"rendered":"<p>R\u00e1pidamente tom\u00e9 conciencia de la peligrosa situaci\u00f3n en la que me encontraba y por primera vez en la vida, la posibilidad de morir se hac\u00eda patente. Quiz\u00e1s hab\u00eda sido una mancha de aceite en la calzada; no lo s\u00e9 ni creo que lo llegue a saber jam\u00e1s, pero perd\u00ed el control del veh\u00edculo y, tras salirnos de la calzada, hombre y m\u00e1quina nos precipitamos ladera abajo hasta que un pino nos detuvo con un violento choque.<!--more--> Enseguida supe que ten\u00eda la pierna derecha rota: pod\u00eda ver una herida por la que asomaba una punta quebrada de la tibia y un espeluznante chorro de sangre me salpic\u00f3 la camisa. Le puse la mano encima al tiempo que un insoportable dolor me invad\u00eda. Todo mi cuerpo comenz\u00f3 a temblar, pienso que m\u00e1s por el miedo que sent\u00eda que por cualquier otra causa. Mir\u00e9 hacia arriba y grit\u00e9 con todas mis fuerzas pero a esa hora, las cinco de la madrugada, en la que la oscuridad todav\u00eda lo envolv\u00eda todo junto con la distancia hasta la calzada y el carrizo del sotobosque hac\u00edan muy dif\u00edcil, si no imposible, que alguien pudiera verme ni escuchar mis gritos en aquella carretera de monta\u00f1a tan poco transitada. \u201c\u00a1Dios m\u00edo, Luc\u00eda y las ni\u00f1as\u00a1\u201d, pens\u00e9. Tan s\u00f3lo hac\u00eda unas pocas horas que hab\u00eda compartido con ellas una tarde tan mon\u00f3tona como la de cualquier d\u00eda, pero de pronto las echaba de menos como jam\u00e1s antes lo hab\u00eda sentido. Sin duda era la cercan\u00eda a la muerte lo que me induc\u00eda ese fuerte sentimiento. \u00bfY si intentaba salir por mi mismo? El intento me produjo un dolor y un mareo, que me hicieron desistir y me disuadieron de volverlo a intentar. Me calm\u00e9 un momento y un breve e infructuoso intento por aceptar un destino que parec\u00eda inevitable, provoc\u00f3 que me pusiera a rezar arrepinti\u00e9ndome de mis pecados. Esa aparente aceptaci\u00f3n del probable final no dur\u00f3 mucho: en el momento en que una mosca de la carne se pos\u00f3 sobre el hueso roto, la imagen de mi cuerpo cubierto por miles de gusanos, tras permanecer muerto y desaparecido en el bosque, me penetr\u00f3 en la mente como un tren de mercanc\u00edas y la desesperaci\u00f3n se adue\u00f1\u00f3 de mi. Me puse a chillar como un poseso: el espantoso grito que sal\u00eda de mi garganta se asemejaba al de un animal agonizante sorprendi\u00e9ndome a m\u00ed mismo. Cuando el agotamiento pudo m\u00e1s que el miedo y la frustraci\u00f3n, me dej\u00e9 caer sobre la ventanilla destrozada del veh\u00edculo. No s\u00e9 el tiempo que pas\u00e9 en esa postura, pero recuerdo que el ruido de una rama rompi\u00e9ndose me espabil\u00f3. La claridad ya me permit\u00eda ver el entorno y grit\u00e9: \u201c\u00bfQui\u00e9n anda ah\u00ed? \u00a1Socorro!\u201d. Un movimiento y de nuevo el ruido del ramaje quebr\u00e1ndose. Call\u00e9 y concentr\u00e9 todos mis sentidos en averiguar qui\u00e9n se escond\u00eda. De repente, capt\u00e9 la cara espantada de un hombre negro que se dejaba ver tras unas matas: parec\u00eda acercarse con mucha precauci\u00f3n. Lo llam\u00e9: \u201c\u00a1eh, t\u00fa, ven aqu\u00ed!\u201d. Despacio, comenz\u00f3 a acercarse y cuando estuvo a unos pocos metros, aceler\u00f3 el paso. Miraba alternativamente hacia arriba y al coche, parec\u00eda que estuviera haci\u00e9ndose una idea de lo que all\u00ed hab\u00eda acontecido. Me habl\u00f3 en un idioma que no entend\u00ed mientras gesticulaba con las manos, queriendo dar a entender que el coche hab\u00eda ca\u00eddo por la ladera. Yo asent\u00ed mostr\u00e1ndole la herida para hacerle saber que estaba en peligro. Intent\u00f3 acercar su mano al hueso roto y le grit\u00e9 para imped\u00edrselo. \u00c9l, susurrando me indic\u00f3 que me calmara y, sin llegar a tocarme, observ\u00f3 la sanguinolenta punta de la tibia asomando por la piel seccionada. Acto seguido se mantuvo en cuclillas y volvi\u00f3 a hablar sin que pudiera entender ni una sola palabra. Pronunci\u00e9 algunas en franc\u00e9s y otras en ingl\u00e9s y, cuando dije \u201cHelp\u201d y \u201cPeople\u201d entonces las repiti\u00f3 con gestos de aprobaci\u00f3n. No hablaba ingl\u00e9s, pero comprend\u00eda algunas pocas palabras. Insist\u00ed: \u201chelp, police\u201d y el hombre neg\u00f3 con movimientos de cabeza al tiempo que dec\u00eda: \u201cno, polisse no\u201d. Empec\u00e9 a suplicar nervioso: \u201chelp, help, heeeelp\u201d. \u00c9l, con las manos me pidi\u00f3 calma y cuando call\u00e9, con gestos me indic\u00f3 que subir\u00eda hasta la carretera para pedir ayuda. En ese momento yo ya sospechaba que ese individuo no quer\u00eda dejarse ver: parec\u00eda querer mantenerse oculto, pero no ten\u00eda nada m\u00e1s; necesitaba agarrarme a ese clavo ardiendo. Tuve una idea: le se\u00f1al\u00e9 la guantera del coche y, cuando la abri\u00f3, le ped\u00ed que me acercara la libreta y el bol\u00edgrafo que hab\u00eda en su interior. R\u00e1pidamente escrib\u00ed un mensaje en el que, adem\u00e1s de mi nombre y una breve explicaci\u00f3n de mi situaci\u00f3n, dejaba claro que aquella persona era la \u00fanica que podr\u00eda encontrarme. Se lo entregu\u00e9 y entre gestos y palabras le ped\u00ed que buscara a alguien para d\u00e1rselo: \u201cPeople, paper to people, please help\u201d. Afirm\u00f3 con la cabeza para hacerme saber que comprend\u00eda mi petici\u00f3n. Sin m\u00e1s demora parti\u00f3 hacia la carretera. Pens\u00e9 en ese hombre que parec\u00eda un fugitivo. \u00bfQu\u00e9 hac\u00eda a esas horas por el bosque? Adem\u00e1s, en un lugar tan empinado en el que transitar se asemejaba m\u00e1s a un ejercicio de escalada. Esas reflexiones me desanimaron de nuevo. Perd\u00ed la noci\u00f3n del tiempo y a ratos me adormec\u00eda o me desmayaba; no lo s\u00e9 con seguridad. Las chicharras, sin poder precisar en qu\u00e9 instante, hab\u00edan empezado su mon\u00f3tono canto veraniego.<br \/>\n\tAlguien grit\u00f3 mi nombre. En un primer momento tem\u00ed que fuera una alucinaci\u00f3n, pero enseguida se repiti\u00f3 el grito junto con el ruido de movimiento de matas y ramas rompi\u00e9ndose: me di cuenta de que estaban bajando a por m\u00ed. No me quedaban fuerzas para gritar y me sent\u00eda mareado. Recuerdo que intent\u00e9 decir algo pero s\u00f3lo consegu\u00ed balbucear, incapaz de articular una sola palabra. Me envolv\u00eda un sue\u00f1o del que me despertaba a cortos intervalos en los que pod\u00eda percibir que se estaba haciendo alguna cosa, aunque ten\u00eda tintes de irrealidad: unos sanitarios me inyectaron algo; me pon\u00edan un collar\u00edn; a medio camino por la ladera sobre una camilla atada con cuerdas; meti\u00e9ndome en una ambulancia; entrando en el hospital; entre varios enfermeros me elevaban para dejarme sobre una mesa de quir\u00f3fano donde un enorme foco circular presidia mi campo de visi\u00f3n; una mascarilla, la nada\u2026<br \/>\n\tTranscurrida una semana, el doctor Rom\u00e1n, el traumat\u00f3logo que me hab\u00eda intervenido, en presencia de Luc\u00eda, mi mujer, me explicaba que hab\u00eda salvado la vida por los pelos y que, asimismo, por muy poco hab\u00edan conseguido salvarme la pierna, aunque tardar\u00eda unos meses en volver a caminar con normalidad. Cuando se march\u00f3 y qued\u00e9 a solas con Luc\u00eda:<\/p>\n<p>\u2015\t\u00bfHas averiguado algo?<br \/>\n\u2015\tParece ser que era un inmigrante ilegal llegado en patera hasta la costa. Lo estaban buscando a \u00e9l y a todos los que hab\u00edan desembarcado esa noche, y cuando se present\u00f3 ante la polic\u00eda, al principio, nadie le prestaba atenci\u00f3n y \u00fanicamente quer\u00edan meterlo en el veh\u00edculo policial. \u00c9l luch\u00f3 para hacerse entender y recibi\u00f3 por ello unos cuantos golpes, pero al final consigui\u00f3 que leyeran el trozo de papel que hab\u00edas escrito.<br \/>\n\u2015\t\u00bfPero a d\u00f3nde lo llevaron?<br \/>\n\u2015\tNo me dicen nada, s\u00f3lo que me olvide del asunto.<br \/>\n\u2015\tLuc\u00eda, esto no puede acabar as\u00ed, le debo la vida, ambos sabemos que le debo la vida.<\/p>\n<p>Transcurridos tres meses, ya pod\u00eda desplazarme con unas muletas. Tras solicitar audiencia, me present\u00e9 ante el gobernador quien escuch\u00f3 atentamente mi historia e hizo algunas gestiones infructuosas: al parecer todos hab\u00edan sido deportados y no era posible localizarlo.<\/p>\n<p>\u2015\tSi se hubiera presentado usted antes, quiz\u00e1s\u2026<br \/>\n\u2015\tHe estado varios meses tumbado por las fracturas que me produje en el accidente; no pod\u00eda \u2013 protest\u00e9.<\/p>\n<p>Un desconocido hab\u00eda arriesgado y, posiblemente, perdido el futuro mejor que buscaba para ayudarme, evit\u00e1ndome as\u00ed una muerte lenta y dolorosa, y como agradecimiento lo echaron y lo trataron como basura. No pod\u00eda admitirlo aunque no sab\u00eda qu\u00e9 hacer al respecto. Luc\u00eda quer\u00eda que nos fu\u00e9ramos de vacaciones y olvidarlo todo. Se hab\u00eda interesado por la oferta de una agencia de viajes: una semana en la isla de Tenerife con todo incluido y, su hermana y el marido de \u00e9sta, tambi\u00e9n se apuntaban. Tal vez era hora de volver a la normalidad.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s del accidente<\/p>\n<p>Sal\u00edamos de una cafeter\u00eda en la que hab\u00edamos almorzado. Mi compa\u00f1ero Juan Luis mordisqueaba un mondadientes y se desabroch\u00f3 el bot\u00f3n del pantal\u00f3n, para liberar la presi\u00f3n en el abdomen, consecuencia de una copiosa comida. Un hombre de color vestido con una t\u00fanica, portaba un manojo de relojes que nos plant\u00f3 delante de la cara al tiempo que, en un mal espa\u00f1ol, aseguraba que eran una ganga. Con cierto desd\u00e9n, Juan Luis le dijo que no nos interesaban y nos alejamos. Cuando hab\u00edamos avanzado unos metros, Juan Luis hizo un desagradable comentario:<\/p>\n<p>\u2015\tEste negrata, hizo el viaje de su vida en patera para acabar vendiendo esa mierda de relojes de marcas falsificadas. A patadas los enviaba a todos de vuelta en otra patera.<\/p>\n<p>Le re\u00ed la gracia, al tiempo que sent\u00eda verg\u00fcenza de m\u00ed mismo. Me volv\u00ed un momento: no supe discernir entre frustraci\u00f3n, incomprensi\u00f3n o tristeza en aquella mirada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>R\u00e1pidamente tom\u00e9 conciencia de la peligrosa situaci\u00f3n en la que me encontraba y por primera vez en la vida, la posibilidad de morir se hac\u00eda patente. 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