{"id":1148,"date":"2011-07-15T20:40:26","date_gmt":"2011-07-15T18:40:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=1148"},"modified":"2011-07-15T20:40:26","modified_gmt":"2011-07-15T18:40:26","slug":"172-%c2%a1%c2%a1no-somos-maquinas-por-er-killo-de-kadifornia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/172-%c2%a1%c2%a1no-somos-maquinas-por-er-killo-de-kadifornia\/","title":{"rendered":"172- \u00a1\u00a1No somos m\u00e1quinas!! Por Er Killo de Kadifornia"},"content":{"rendered":"<p>Sentado en el sal\u00f3n, delante del port\u00e1til con una hoja de word en blanco, m\u00fasica de Cetu Javu, un caf\u00e9 con leche fr\u00eda y el \u00faltimo cigarro de un paquete de Marlboro.\u00a0Expuesto as\u00ed podr\u00eda parecer algo normal y corriente para cualquier ser humano que est\u00e9 en el siglo XXI, pero para m\u00ed no es as\u00ed. <!--more-->Yo soy un t\u00edo arcaico que sigue empe\u00f1ado en no querer evolucionar con la tecnolog\u00eda. Me parece tan fr\u00eda, tan impersonal, c\u00f3digos binarios 1001100111101 para decir a tus seres queridos cuanto les quieres o cuanto te acuerdas de ellos en esos momentos de bajeza personal, aunque he de reconocer que en el tiempo que vivimos no tenemos otra opci\u00f3n, o si\u2026<\/p>\n<p>Son las siete menos cuarto y el despertador me arranca de la cama cuando todav\u00eda no ha salido el sol, me visto casi por instinto y me trago un caf\u00e9 con total indiferencia. Cojo el tren y veo a todo el mundo con su mp3 o leyendo el peri\u00f3dico que te regala en la puerta una persona que no demuestra mayor energ\u00eda al d\u00e1rmelo que yo al recibirlo. Sentado en un asiento cualquiera intento evadirme de la realidad, de ese cometido diario que es la condena a trabajos forzados. Es la \u00fanica justificaci\u00f3n para tanto silencio y tantas caras largas. Llego a mi destino despu\u00e9s de casi treinta minutos de conversaci\u00f3n con mi subconsciente y todav\u00eda tengo las lega\u00f1as pegadas en mis pensamientos. Me dejo llevar por la multitud que corre por el and\u00e9n de la estaci\u00f3n para hacer su transbordo. No puede ser, si solo son las siete y media de la ma\u00f1ana. Vale todo, empujones, carreras y desaf\u00edos para ver quien pasa primero el billete por el torniquete con el \u00fanico af\u00e1n de coger un asiento libre en el metro.<\/p>\n<p>En ning\u00fan momento he cruzado una sola palabra con otro ser humano. Cada uno va envuelto en su mundo, no hay lugar para una sonrisa, para un saludo, para demostrar que debajo de tanto egocentrismo existe un ser capaz de comunicarse. Otros quince minutos, se vuelven a abrir las puertas del vag\u00f3n y de nuevo comienza la competici\u00f3n. Sigo sin hablar con nadie. Quiz\u00e1 alguna conversaci\u00f3n por m\u00f3vil o el sonido de un mensaje 11001011110101110. Cuando salgo de debajo de la tierra y respiro el aire contaminado de la gran ciudad me doy cuenta de que ya ha salido el sol, pero mis ganas por que se ponga de nuevo y termine el d\u00eda han crecido de un modo casi condenable. Son las ocho menos diez y no aguanto m\u00e1s. Necesito un poco de tranquilidad, de paz, volver a m\u00ed casa y abrazar a mi familia. Solo con pensar en las horas que tengo por delante, me quedo sin respiraci\u00f3n, mis pulsaciones se disparan y mi mente pierde el control. Ansiedad, mucha ansiedad.<\/p>\n<p>Al final llego a la puerta de mi trabajo, recorro la milla verde que me separa del despacho de mi oficina y ficho 110100001101. Yo tambi\u00e9n soy un c\u00f3digo, una ristra de n\u00fameros simples y sin nombre. \u00bfD\u00f3nde perd\u00ed mi personalidad? \u00bfEn qu\u00e9 momento de mi vida me convert\u00ed en una m\u00e1quina? \u00bfCu\u00e1ndo deje de disfrutar de la vida? Ocho y cinco y no puedo continuar. \u00danicamente un caf\u00e9 de\u201dm\u00e1quina\u201d es capaz de reactivar mi riego sangu\u00edneo y darle los golpes necesarios a mi coraz\u00f3n para arrancar con mi cometido. Me siento delante de otra m\u00e1quina durante dos horas y media y vuelvo a lavar las lega\u00f1as de mi frustraci\u00f3n con otro caf\u00e9 no mucho m\u00e1s reconfortante. Informes, llamadas de tel\u00e9fono de personas con las que hablas a diario desde hace tanto tiempo que ya ni te acuerdas y con las que no has tenido la suficiente autonom\u00eda mental como para tomar una dosis de cafe\u00edna, aunque sea de esa m\u00e1quina expendedora de <em>Soma.<\/em><\/p>\n<p>Aparco mi trabajo para comer y con \u00e9l tambi\u00e9n mi alma. Me dejo caer en el rinc\u00f3n de un fast-food y recargo mis condensadores con cualquier alimento precocinado. No tengo tiempo ni ganas para pararme a conversar cinco minutos con el camarero, de todos modos el tambi\u00e9n est\u00e1 en estos momentos dentro de su ego\u00edsmo cerebral. Cumplo con mis necesidades gastron\u00f3micas y vuelvo a cruzar el corredor de la muerte para fichar de nuevo. Otros informes, m\u00e1s llamadas y cuando siento que todo mi cuerpo entra en shock, que no puedo dar m\u00e1s, que me qued\u00e9 sin bater\u00eda. En ese mismo momento, como la campana que indicaba la hora del recreo en el colegio, dan las siete y reseteo mi sistema operativo.<\/p>\n<p>Ya sin pilas para seguir y con las farolas encendidas, comienza de nuevo la cruzada por un lugar de privilegio en el metro, por llegar antes a casa, al oasis que echo de menos desde que sal\u00ed a primera hora de la ma\u00f1ana. Mantengo la misma conversaci\u00f3n que a la ida, nulidad, sequ\u00eda de fonemas recorren todos los vagones. Los mismos mensajes, voy de camino 1001101110, estoy rendido 00011100 y alguna llamada de tel\u00e9fono que por momentos parece casi constructiva. Me bajo del tren, son la ocho y veinte de la tarde y ya puedo ver la luz encendida del sal\u00f3n de mi casa. All\u00ed est\u00e1n mis seres queridos, mi cargador. Abro la puerta de casa y entro, un saludo r\u00e1pido, una ducha no menos r\u00e1pida para quitarme de encima tanto pensamiento miserable y me siento en la mesa para cenar. Esta vez comparto unas pocas palabras mientras veo la televisi\u00f3n 1100110110110, me pasas el pan, estoy molido, etc. Y a eso de las once de la noche, despu\u00e9s de llevarme hora y media viendo en la televisi\u00f3n programas sin sentido y sin contenido decido irme a la cama. \u00a1\u00a1HASTA MA\u00d1ANA!! Y me acuesto sin pena ni gloria. Son las siete menos cuarto y el despertador me arranca de nuevo de la cama cuando todav\u00eda no ha salido el sol.\u00a0 Al final, me doy cuenta de que las \u00fanicas palabras que he conseguido expresar con un m\u00ednimo de sentimiento han sido esas. HASTA MA\u00d1ANA, o mejor dicho 11011 1000100.<\/p>\n<p>Yo ya no soy una m\u00e1quina, ahora me levanto y me miro al espejo, me dedico una gran sonrisa, intento hablar con cualquier persona durante mi excursi\u00f3n diaria hasta el trabajo. Le dedico unas palabras al de los peri\u00f3dicos, al camarero, canto cuando llego a la oficina, me rio, bailo, y ya no me importa que me llamen loco o si tengo que ir de pie en el tren. A la televisi\u00f3n la miro con el mismo desprecio que ella a m\u00ed y le dedico m\u00e1s tiempo a mi familia, a mis amigos, a mi vida. Haz la prueba, int\u00e9ntalo, no seas una m\u00e1quina, se una persona, un ser humano, sin ninguna duda saldr\u00e1s ganando, no seas un aut\u00f3mata del siglo XXI, no merece la pena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sentado en el sal\u00f3n, delante del port\u00e1til con una hoja de word en blanco, m\u00fasica de Cetu Javu, un caf\u00e9 con leche fr\u00eda y el \u00faltimo cigarro de un paquete de Marlboro.\u00a0Expuesto as\u00ed podr\u00eda parecer algo normal y corriente para cualquier ser humano que est\u00e9 en el siglo XXI, pero [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-1148","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1148","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1148"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1148\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1151,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1148\/revisions\/1151"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1148"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1148"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1148"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}