{"id":1143,"date":"2011-07-15T09:56:03","date_gmt":"2011-07-15T07:56:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=1143"},"modified":"2011-07-15T09:56:03","modified_gmt":"2011-07-15T07:56:03","slug":"171-cuando-los-suenos-duermen-en-la-habitacion-de-al-lado-por-zelk","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/171-cuando-los-suenos-duermen-en-la-habitacion-de-al-lado-por-zelk\/","title":{"rendered":"171- Cuando los sue\u00f1os duermen en la habitaci\u00f3n de al lado. Por Zelk"},"content":{"rendered":"<p>La noche era densa, plomiza, pegajosa\u2026 A medida que avanzaba por las estrechas callejuelas del centro de la ciudad, esta parec\u00eda desvanecerse bajo mis pies; era como si el tiempo se hubiera detenido justo en ese instante en que la vigilia y el sue\u00f1o se abrazan, el cuerpo se vuelve sutil y la mente se permite unos segundos de reposo.<!--more--><\/p>\n<p>Me hab\u00eda despedido de Virginia apenas una hora antes, despu\u00e9s de hacer el amor con la misma pasi\u00f3n que ven\u00eda siendo habitual durante los seis a\u00f1os que ya duraba nuestra relaci\u00f3n. Recuerdo que la acompa\u00f1\u00e9 hasta la puerta y, tras besarla por \u00faltima vez, quedamos para el d\u00eda siguiente; luego se march\u00f3 pegada a esa sonrisa que parec\u00eda tener casa en su rostro, recogi\u00e9ndose el pelo alrededor de aquel coletero blanco con lunares plateados que tanto le gustaba. Ya a solas, me serv\u00ed una copa antes de tumbarme en el sof\u00e1; entrecerr\u00e9 los ojos y repas\u00e9 mentalmente cada detalle, cada palabra y cada caricia de la reci\u00e9n concluida velada. A lo largo de mi casi medio siglo de existencia, nadie excepto ella me hab\u00eda llegado a querer nunca m\u00e1s all\u00e1 del reflejo alargado del gran patrimonio atribuido a mi familia.<\/p>\n<p>De pronto, mientras sorteaba los obst\u00e1culos de aquella irregular superficie de adoquines que conduc\u00eda a la Plaza Mayor, advert\u00ed que no pod\u00eda recordar c\u00f3mo hab\u00eda llegado hasta all\u00ed ni por qu\u00e9 motivo, ya que mi intenci\u00f3n, en un principio, era terminar la copa y darme una ducha antes de dormir.<\/p>\n<p>Pero me sent\u00eda bien, y a pesar de que la noche era calurosa, decid\u00ed seguir caminando. Al llegar a la iglesia me sent\u00e9 a descansar un rato antes de emprender el regreso, aunque en realidad no ten\u00eda s\u00edntoma alguno de cansancio; es m\u00e1s, apenas ten\u00eda percepci\u00f3n de mi cuerpo. Ocup\u00e9 un banco solitario pegado a los viejos muros del centenario edificio. Al otro lado, una enorme jacaranda reinaba sobre un min\u00fasculo jard\u00edn con arbustos y rosales rodeados por unos perfectamente recortados y tupidos setos. Nada hubiera tenido de noticiable, ciertamente, la sigilosa aparici\u00f3n por detr\u00e1s de estos de un enorme gato negro en el mismo instante en que tom\u00e9 asiento, de no ser porque el muy condenado, nada m\u00e1s verme, se eriz\u00f3 por completo hasta el punto de que su rabo parec\u00eda un palo met\u00e1lico; permaneci\u00f3 largo rato con los ojos abiertos de par en par e inm\u00f3vil como una estatua; mir\u00e1ndome en actitud desafiante y hostil, lanz\u00f3 varios alaridos \u2013eso desde luego no era maullar- tal como si estuviera pose\u00eddo por el mism\u00edsimo Lucifer. Asustado, me alej\u00e9 en direcci\u00f3n a otro banco apartado donde sentirme a salvo de la inquietante presencia del felino, que desapareci\u00f3 poco despu\u00e9s como tragado por la misma oscuridad que lo hab\u00eda parido.<\/p>\n<p>No habr\u00edan pasado cinco minutos, cuando se sent\u00f3 a mi lado una pareja de enamorados en actitud casi obscena. Mira que hab\u00eda bancos libres y a\u00fan as\u00ed eligieron el m\u00edo; a pesar de que hab\u00eda poca luz mi presencia era m\u00e1s que evidente, pero poco pareci\u00f3 importarles, y no tardaron en empezar a acariciarse \u00edntimamente con la misma naturalidad que si hubieran estado solos. Aquello se encaminaba sin remedio a lo inevitable. Paralizado por la sorpresa decid\u00ed poner pies en polvorosa, as\u00ed que me levant\u00e9 con sigilo y me dispuse a alejarme; era inaudito, no perdieron el tiempo ni en mirarme de reojo, ellos a lo suyo. Habr\u00eda avanzado no m\u00e1s de tres metros cuando escuch\u00e9 a mi espalda, alta y clara, la voz de la chica en direcci\u00f3n a su amante:<\/p>\n<p>-Cari\u00f1o, soy tan feliz\u2026 No dejo de pensar en ti, has cambiado mi mundo por completo, te juro que estoy viviendo los d\u00edas m\u00e1s felices de mi vida\u2026<\/p>\n<p>No, no era posible. Hubiera reconocido aquella voz entre una muchedumbre. Me volv\u00ed y en efecto: era ella, Virginia, mi Virginia. Estaba all\u00ed, haciendo el amor con un desconocido ante mis propios ojos. Pens\u00e9 que estaba delirando; si tan s\u00f3lo una hora antes est\u00e1bamos juntos en casa, tan enamorados o m\u00e1s que nunca\u2026<\/p>\n<p>-Te quiero, Virginia \u2013era una voz grave, dura, \u00e1spera-. Es como so\u00f1ar despierto, s\u00f3lo deseo estar contigo, y aunque s\u00e9 que por ahora eso no es posible, acepta esto \u2013sac\u00f3 un estuche que conten\u00eda dos pulseras id\u00e9nticas bordeadas por min\u00fasculas estrellas con incrustaciones de oro y diamantes en su interior- como s\u00edmbolo de nuestro de amor; llevaremos una cada uno, as\u00ed cada vez que las miremos ser\u00e1 como estar juntos en la distancia.<\/p>\n<p>No pude m\u00e1s, \u00bfc\u00f3mo era posible? \u00bfQu\u00e9 clase de desvergonzada pod\u00eda estar hablando con su amante a tres metros de m\u00ed, y adem\u00e1s ignorarme como a un perro? Una especie de furia irracional me lanz\u00f3 sobre ellos como un energ\u00fameno\u2026 \u00bfque qu\u00e9 hicieron? \u00e9l le coloc\u00f3 la pulsera en la mu\u00f1eca y ella le bes\u00f3 sin levantar tan siquiera la mirada. La impotencia que sent\u00ed era tal que les habr\u00eda matado con absoluta seguridad de no ser porque en ese instante, sobresaltado y sudoroso pero inmensamente aliviado, despert\u00e9 en mi habitaci\u00f3n donde ya se colaban los primeros rayos de sol de la ma\u00f1ana\u2026<\/p>\n<p>-Qu\u00e9 sensaci\u00f3n tan desagradable \u2013balbuce\u00e9 para mis adentros-. Gracias Se\u00f1or, gracias\u2026 Menos mal que s\u00f3lo ha sido s\u00f3lo una maldita pesadilla.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s hab\u00eda tenido un sue\u00f1o tan n\u00edtido, tan claro, tan real. Me levant\u00e9 confundido y decid\u00ed darme una ducha para ver si el agua y el jab\u00f3n lograban sacar de m\u00ed esa sensaci\u00f3n espesa y perturbadora que me invad\u00eda. Necesit\u00e9 toda la ma\u00f1ana para conseguirlo, pero al fin conclu\u00ed que todo se hab\u00eda debido a una simple jugarreta de mi inconsciente y me dispuse a dise\u00f1ar el nuevo d\u00eda.<\/p>\n<p>Mam\u00e1 me hab\u00eda invitado a comer; fiel a s\u00ed misma se pas\u00f3 todo el tiempo explic\u00e1ndome qu\u00e9 productos utilizar para limpiar la casa, qu\u00e9 alimentaci\u00f3n deb\u00eda llevar y, sobre todo, qu\u00e9 diablos nos ocurr\u00eda a Virginia y a m\u00ed para que despu\u00e9s de seis a\u00f1os de relaci\u00f3n, y con la edad que \u00edbamos teniendo, sigui\u00e9ramos solteros y \u2013seg\u00fan ella- cohabitando en terrible pecado mortal.<\/p>\n<p>&#8211; Estamos bien as\u00ed mam\u00e1, esto lo hemos hablado mil veces \u2013apel\u00e9 a toda mi paciencia-. Pero lo mismo cualquier d\u00eda de estos te damos una sorpresa de otro tipo.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfDe otro tipo? \u2013Arque\u00f3 las cejas hasta adoptar esa expresi\u00f3n tan suya cuando quer\u00eda demostrar asombro-.\u00a0 Ya s\u00e9, es un hijo \u00bfverdad? Si me quer\u00e9is llevar a la tumba, lo \u00fanico que deb\u00e9is hacer es tener un hijo sin estar casados.<\/p>\n<p>-No es un hijo mam\u00e1, eso ni se nos pasa por la mente \u2013era totalmente sincero-. Ser padres es algo muy serio. Adem\u00e1s Virginia no quiere perder su trabajo de azafata, que es absolutamente incompatible con la maternidad y las ataduras.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfEntonces dejar\u00e1s que me muera sin saber qu\u00e9 es ser abuela? \u2013era una chantajista emocional compulsiva-. Pues que sepas que un nieto es la mejor medicina para una pobre viuda solitaria, deber\u00edas pensar un poco m\u00e1s en m\u00ed\u2026 Eso s\u00ed, un nieto como Dios manda, con la bendici\u00f3n de la iglesia.<\/p>\n<p>Y as\u00ed transcurrieron las dos horas siguientes, entre consejos, instrucciones y \u00f3rdenes de mam\u00e1, como sol\u00eda ser habitual en nuestras reuniones. La llamada de Virginia, puntual como siempre, me salv\u00f3 de sus garras casi a la seis de la tarde, justo cuando ya empezaba a desesperar.<\/p>\n<p>&#8211; Hola mi amor \u2013su voz dulce y aterciopelada, m\u00e1s a\u00fan comparada con la de mam\u00e1, me son\u00f3 a m\u00fasica celestial-. Qu\u00e9 ganas de verte, te aseguro que lo de anoche, aunque se podr\u00eda calificar de insuperable, me tiene todo el d\u00eda pensando c\u00f3mo superarlo, ya me entiendes\u2026<\/p>\n<p>&#8211; Claro Virginia, te recojo en quince minutos \u2013disimul\u00e9, pues mi madre ten\u00eda un o\u00eddo fin\u00edsimo y siempre en guardia -. \u00bfQu\u00e9 te parece si vamos a ver la \u00faltima de Almod\u00f3var?<\/p>\n<p>Virginia entendi\u00f3 la indirecta y se limit\u00f3 a dar el OK antes de colgar el auricular. Me desped\u00ed apresuradamente de mam\u00e1, francamente estaba deseando salir al exterior y oxigenarme despu\u00e9s de su interminable mon\u00f3logo. Al volante de mi espectacular Mercedes de \u00faltima generaci\u00f3n, me deslic\u00e9 feliz por las amplias y casi desiertas avenidas de la ciudad. La magia de la guitarra de Mark Knopfler, con el potente equipo musical del autom\u00f3vil a toda pastilla, llenaba el habit\u00e1culo y mi cerebro de vibraciones positivas.<\/p>\n<p>Cada vez que la ve\u00eda era como hacerlo por vez primera, siempre hab\u00eda en ella algo diferente que la hac\u00eda a\u00fan m\u00e1s hermosa. En esta ocasi\u00f3n, por supuesto, no iba a ser menos. Un sencillo vestido azul de tela casi transparente con bordes blancos y falda por encima de las rodillas, no dejaba casi nada a la imaginaci\u00f3n, apenas incapaz de esconder su espectacular silueta coronada por una agreste melena de pelo negro como el carb\u00f3n cayendo en cascada sobre los hombros. Cuando me salud\u00f3 desde la barra de aquella cafeter\u00eda, ni ella pod\u00eda estar m\u00e1s infinitamente hermosa ni yo m\u00e1s dichoso por ser la persona a la que esperaba. Creo \u2013qu\u00e9 digo creo, estoy seguro -que cuando me acerqu\u00e9 para besarla en los labios fui blanco de la envidia de todos los all\u00ed congregados, cosa que casi lleg\u00f3 a ruborizarme.<\/p>\n<p>&#8211; R\u00e1pido cari\u00f1o \u2013rezong\u00f3 mientras trataba de desembarazarse sonriente de mi abrazo-. La pel\u00edcula ya debe haber empezado. Su\u00e9ltame, sabes que no soporto perderme el principio\u2026<\/p>\n<p>Tras el correspondiente acopio de palomitas, coca colas y dem\u00e1s complementos del buen cin\u00e9filo, pasamos a la abarrotada sala justo cuando se apagaban las luces; trabajosamente nos deslizamos hasta nuestros asientos en la \u00faltima fila y nos dispusimos a disfrutar del filme.\u00a0<\/p>\n<p>Tal vez ella lo hiciera, pero yo no recuerdo siquiera el m\u00e1s m\u00ednimo detalle argumental. De pronto la pantalla de aquel cine se oscureci\u00f3 para m\u00ed; recuerdo que la sangre empez\u00f3 a hervir en mis venas hasta casi llegar a incendiarlas. Una d\u00e9cima de segundo, incluso menos, me bast\u00f3 para advertir dentro de su bolso el brillo de una pulsera de oro y diamantes que ni la oscuridad de un mill\u00f3n de noches me habr\u00eda podido ocultar.<\/p>\n<p>Ella lo advirti\u00f3, pero se limit\u00f3 a dejar pasar unos minutos para luego, distra\u00eddamente, mostrarme la joya sin mucho entusiasmo y agregar en voz baja:<\/p>\n<p>&#8211; Casi me olvido\u2026 \u00bfquieres ver qu\u00e9 me ha regalado mam\u00e1? O se ha vuelto definitivamente loca o intenta resarcirse por algo que le remuerde la conciencia; mira qu\u00e9 pulsera tan incre\u00edble\u2026<\/p>\n<p>Cuando la examin\u00e9 de cerca no me qued\u00f3 ninguna duda: era la misma que aquel misterioso hombre colocara en su mu\u00f1eca la noche anterior. Pero, \u00bfc\u00f3mo era posible? Estaba tan confuso por el extra\u00f1o giro de los acontecimientos, que s\u00f3lo acert\u00e9 a dedicarle una est\u00fapida sonrisa para luego sumirme en el silencio m\u00e1s absoluto. Al salir del cine aduje un terrible dolor de cabeza y me desembarac\u00e9 de ella tratando de que no sospechara. \u00bfY qu\u00e9 otra cosa pod\u00eda hacer? \u00bfAcusarla de serme infiel en un sue\u00f1o? Ya analizar\u00eda todo aquello m\u00e1s adelante; con los ojos cegados por las l\u00e1grimas y el veh\u00edculo a m\u00e1s de ciento cincuenta kil\u00f3metros hora a trav\u00e9s de aquella carretera comarcal, no s\u00e9 c\u00f3mo consegu\u00ed regresar a casa sano y salvo.<\/p>\n<p>A pesar de que nunca llegu\u00e9 a tener una sola prueba, lo cierto es que nuestra relaci\u00f3n acab\u00f3 naufragando. Ella se cans\u00f3 de luchar -o eso dec\u00eda- y al fin dej\u00f3 de hacerlo; o de fingirlo, \u00bfqu\u00e9 s\u00e9 yo? Pas\u00e9 inevitablemente por una terrible depresi\u00f3n que casi acaba conmigo, pero afortunadamente, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, pude salir adelante.<\/p>\n<p>Casualidad o no, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s da? lo cierto es que meses m\u00e1s tarde, una ma\u00f1ana entre la vor\u00e1gine de un aeropuerto cualquiera en hora punta, la vi perderse por una escalera mec\u00e1nica de la mano de aquel hombre. Dos inconfundibles pulseras con estrellitas incrustadas en oro y diamantes, un\u00edan sus mu\u00f1ecas como pegamento.<\/p>\n<p>Nunca m\u00e1s, lo juro, he vuelto a tener un sue\u00f1o tan n\u00edtido. \u00bfO tal vez s\u00ed? No lo s\u00e9, de todas formas, \u00bfqu\u00e9 importa eso ya?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La noche era densa, plomiza, pegajosa\u2026 A medida que avanzaba por las estrechas callejuelas del centro de la ciudad, esta parec\u00eda desvanecerse bajo mis pies; era como si el tiempo se hubiera detenido justo en ese instante en que la vigilia y el sue\u00f1o se abrazan, el cuerpo se vuelve [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-1143","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1143","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1143"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1143\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1146,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1143\/revisions\/1146"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}