{"id":1101,"date":"2011-07-15T00:40:59","date_gmt":"2011-07-14T22:40:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=1101"},"modified":"2011-07-15T00:40:59","modified_gmt":"2011-07-14T22:40:59","slug":"162-tintineo-de-hielos-por-marlowe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/162-tintineo-de-hielos-por-marlowe\/","title":{"rendered":"162- Tintineo de hielos. Por Marlowe"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reconozco que el erotismo es pura sugesti\u00f3n. Tiene que estar dentro de uno, pero dependemos de alg\u00fan est\u00edmulo que lo active. No voy a decirte que no me estimules, no me malinterpretes, por favor. Lo que te quiero explicar es que tengo un problema con el sonido de los hielos dentro de una coctelera. Te sorprender\u00e1s, pero no es f\u00e1cil de explicar.<!--more-->\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0En cuanto escucho ese tintineo de los hielos chocando entre s\u00ed y contra las paredes de fr\u00edo metal, algo se pone alerta dentro de m\u00ed.\u00a0 Se me multiplican los sentidos, noto el vello de mis brazos erizarse y mis pupilas se me dilatan.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Todo empez\u00f3 aquella noche en el restaurante del hotel en Houston. Yo hab\u00eda ido a dar una conferencia en ese mismo hotel. Llegu\u00e9 por la noche y, para calmar los nervios por la ponencia del d\u00eda siguiente, baj\u00e9 a tomarme una copa.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Me sent\u00e9 en la barra y no pude evitar fijarme que en el otro extremo hab\u00eda una mujer con un ce\u00f1ido vestido blanco que beb\u00eda en solitario. No s\u00e9 si fue una asociaci\u00f3n r\u00e1pida de la mente, pero delante de m\u00ed hab\u00eda una carta de c\u00f3cteles y espont\u00e1neamente ped\u00ed al barman lo que la caprichosa sugesti\u00f3n hab\u00eda decidido por m\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Una \u201cdama blanca\u201d, ped\u00ed. En seguida, caballero, contest\u00f3. Ella me mir\u00f3. Tintineo de hielos. Yo le mantuve la mirada. Los hielos tintinearon m\u00e1s. Ella se levant\u00f3. Generoso chorro de ginebra. Ella se ajust\u00f3 el vestido. Ligero chorro de Cointreau. Ella se empez\u00f3 a acercar. Una cucharadita de zumo de lim\u00f3n. Ella se sent\u00f3 frente a m\u00ed. Clara de huevo sobre el l\u00edquido. Ella me sonri\u00f3. Granos de caf\u00e9. Ella me bes\u00f3. Tintineo de hielos. Tintineo de hielos. Tintineo de hielos. Miles de mol\u00e9culas agit\u00e1ndose, mezcl\u00e1ndose, colisionando, pidiendo auxilio.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Inmediatamente, me vi arrastrado por un impulso irrefrenable a la habitaci\u00f3n del hotel a poseerla. Y lo m\u00e1s curioso es que todo el rato no sonaba otra cosa en mi cabeza que el tintineo de los hielos. No recuerdo de lo que hablamos. Ni siquiera podr\u00eda asegurar que lo hici\u00e9ramos. S\u00f3lo recuerdo estar agit\u00e1ndome sobre ella mientras ese irreverente ruido de hielos horadaba los endebles muros de mi cordura.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Tiene gracia. Nunca llegu\u00e9 a saber su nombre. Nunca llegu\u00e9 a probar ese c\u00f3ctel. A veces pienso que a lo mejor son dos cosas inseparables. De hecho, a ella la recuerdo como \u201cLa Dama Blanca\u201d, y el sabor del c\u00f3ctel lo proceso en la parte de mis recuerdos donde van a parar los m\u00e1s inconfesables. Donde seguramente alg\u00fan d\u00eda est\u00e9s t\u00fa, cuando remita este sonido de hielos y pueda por fin poner mis pensamientos en orden.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reconozco que el erotismo es pura sugesti\u00f3n. Tiene que estar dentro de uno, pero dependemos de alg\u00fan est\u00edmulo que lo active. No voy a decirte que no me estimules, no me malinterpretes, por favor. Lo que te quiero explicar es que tengo un problema con el sonido de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-1101","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1101","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1101"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1101\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1104,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1101\/revisions\/1104"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1101"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1101"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1101"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}