{"id":1095,"date":"2011-07-15T00:36:02","date_gmt":"2011-07-14T22:36:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=1095"},"modified":"2011-07-15T00:36:02","modified_gmt":"2011-07-14T22:36:02","slug":"161-linea-33-por-escoredo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/161-linea-33-por-escoredo\/","title":{"rendered":"161- L\u00ednea 33. Por Escoredo"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hace algunos a\u00f1os -m\u00e1s de los que quisiera- todos los martes y jueves me sub\u00eda a la l\u00ednea 33 del bus para recorrer el trayecto desde el centro deportivo hasta mi casa, aproximadamente 40 minutos de viaje. Me acostumbr\u00e9 a sentarme en la parte de atr\u00e1s,\u00a0donde apenas hab\u00eda gente y pod\u00eda repanchingarme como en una butaca de cine.<!--more--><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La parte de atr\u00e1s de\u00a0ciertos espacios es muchas veces un lugar oscuro y obsceno donde las almas m\u00e1s impuras se re\u00fanen para confabularse contra\u00a0las fuerzas de la luz. As\u00ed ocurr\u00eda en\u00a0las clases de los institutos, en los cines, en los trenes o en los mismos autobuses urbanos de cualquier ciudad. Los \u00faltimos asientos casi siempre eran copados\u00a0 por adolescentes ruidosos y molestos que hac\u00edan de esa zona su exclusivo asentamiento.\u00a0Durante mi trayecto, era habitual verles con los pies encima de los asientos \u00a0o pintarrajeando los respaldos con mensajes que cre\u00edan imperecederos o desconchar los pobres asientos sin culpa ninguna; incluso,\u00a0 alguno que otro llegaba a\u00a0encender un cigarrillo, a modo de fuego tribal, como\u00a0el gesto m\u00e1s desafiante\u00a0\u00a0que pod\u00eda realizar contra la autoridad. M\u00e1s all\u00e1 de ah\u00ed s\u00f3lo\u00a0cab\u00eda el asesinato de un inocente viajero.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Lo cierto es que esa peque\u00f1a pandilla, que yo observaba desde mi asiento, empapaba la zona\u00a0con sus\u00a0pinturas fosforescentes, con \u00a0sus mensajes pornogr\u00e1ficos \u00a0y con otras variopintas\u00a0manifestaciones, que para un antrop\u00f3logo social le podr\u00edan haber resultado de cierto inter\u00e9s, pero que para m\u00ed no ten\u00edan la menor importancia. Pero eso s\u00ed, la fuerza de la costumbre de verlos cada martes y cada jueves hizo que fuera\u00a0 qued\u00e1ndome con sus nombres:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Jes\u00fas: era siempre el \u00faltimo en sentarse. Corpulento y torpe. Repet\u00eda el mismo gesto con su pelo, como un tic; algo que Sergio se lo hac\u00eda notar cada cierto tiempo, como si pudiera gestionar a su gusto la voluntad de aqu\u00e9l. Siempre que le ve\u00eda me daba la impresi\u00f3n de que su sonrisa no le pertenec\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Sergio: cumpl\u00eda el papel de chico atractivo, y creo que estaba encantado de hacerlo. Seguro de s\u00ed mismo parec\u00eda tener todo bajo su control como si cada situaci\u00f3n la hubiese vivido antes. Su est\u00e9tica era sensiblemente diferente a la del resto, como el primo de la capital que se deja caer cada cierto tiempo por el pueblo. Era evidente que manejaba dinero. Muy probablemente proveedor de alcohol, tabaco y hembras.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0To\u00f1o: sin duda el l\u00edder. Aparec\u00eda casi siempre serio, s\u00f3lo sonre\u00eda sibilinamente cuando Sergio le dec\u00eda algo a una chica o a alg\u00fan sujeto de burla. \u00c9l y Sergio ten\u00edan una complicidad especial, hablaban con frecuencia al o\u00eddo o en clave. Siempre sub\u00eda el primero y siempre bajaba el \u00faltimo. Su mirada hablaba por \u00e9l.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0De vez en cuando, se les un\u00eda un chico bastante m\u00e1s joven, probablemente familiar cercano de To\u00f1o; lo sentaba a su lado y lo alimentaba con pipas que le invitaba a tirar al suelo para marcar territorio.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Recuerdo un martes, en el que por razones que no vienen al caso, cog\u00ed el bus\u00a0 inusualmente tarde. Pocas paradas despu\u00e9s de la m\u00eda se subi\u00f3 To\u00f1o con una chica. Como era previsible se dirigieron al fondo, donde yo estaba, y se sentaron dos asientos delante del m\u00edo. Antes de sentarse ech\u00f3 una mirada\u00a0 detr\u00e1s y vio que adem\u00e1s de m\u00ed no hab\u00eda nadie. Estoy por asegurar que a To\u00f1o le result\u00f3 familiar mi cara, nos cruzamos las miradas un instante como dos animales que se huelen para reconocerse y se sent\u00f3 pl\u00e1cidamente con su hembra sin esperar amenazas inminentes.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Jugueteaban sin prestar atenci\u00f3n alguna a lo que pasaba a su alrededor, cuchicheando y bes\u00e1ndose como dos bocas que se alimentan mutuamente, devor\u00e1ndose sin compasi\u00f3n y sin pudor, a pesar de que algunos viajeros se atrev\u00edan a cruzar con su mirada el l\u00edmite invisible que separa la civilizaci\u00f3n de la barbarie, que para muchos representaba la parte trasera del bus. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0To\u00f1o, despu\u00e9s de satisfacer su hambre con el fruto de los labios de aquella chica, empez\u00f3 a distraerse con su mechero como el cazador que afila una piedra. Y sin importarle qui\u00e9n pudiera verle empez\u00f3 a quemar el respaldo del asiento delantero al suyo. Ella se re\u00eda pero sab\u00eda que podr\u00edan echarles sin remilgos y no eran horas para vagar de noche hasta su casa, as\u00ed que le exhort\u00f3 a que lo dejara, pero \u00e9l sigui\u00f3 manteniendo la llama constante en un punto del respaldo. Poco a poco, el pl\u00e1stico fue derriti\u00e9ndose formando en principio una herida gris, \u00a0para a continuaci\u00f3n tomar forma de una vulva humeante. Primero surgieron sus labios mayores, despu\u00e9s los labios menores, hasta incluso formarse un peque\u00f1o abultamiento superior que imitaba un cl\u00edtoris, todo con una perfecci\u00f3n que a la chica le hizo enmudecer y, en buena medida, a m\u00ed tambi\u00e9n. Ella sonre\u00eda mientras To\u00f1o, sub\u00eda y bajaba la llama, con destreza artesanal, \u00a0hasta configurar una vulva exacta a la que ella ten\u00eda. Lo supe porque \u00e9l le dijo, en tono susurrante: es<em> como la tuya, \u00bfverdad?<\/em> Algo que ella le confirmo con un beso profundo y seguramente tan caliente como los labios de su vulva -la aut\u00e9ntica-.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hace algunos a\u00f1os -m\u00e1s de los que quisiera- todos los martes y jueves me sub\u00eda a la l\u00ednea 33 del bus para recorrer el trayecto desde el centro deportivo hasta mi casa, aproximadamente 40 minutos de viaje. 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