{"id":1070,"date":"2011-07-14T15:48:50","date_gmt":"2011-07-14T13:48:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=1070"},"modified":"2011-07-14T15:49:32","modified_gmt":"2011-07-14T13:49:32","slug":"159-la-rama-del-jacaranda-en-flor-por-tra-na-bel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/159-la-rama-del-jacaranda-en-flor-por-tra-na-bel\/","title":{"rendered":"159- La rama del Jacarand\u00e1 en flor. Por TRA-NA-BEL"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Abri\u00f3 la ventana de su habitaci\u00f3n y detuvo la mirada en la rama en flor, iluminada por el sol dorado de la ma\u00f1ana. Hoy se hab\u00eda levantado con una sensaci\u00f3n extra\u00f1a. Sin ganas de tomar el desayuno sali\u00f3 de casa y empez\u00f3 a bajar los pocos pelda\u00f1os que le conducir\u00edan hasta el estudio de fotograf\u00eda, pasado de moda\u00a0 y que muy poca gente visitaba ya.\u00a0<!--more--><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Se detuvo\u00a0 junto a la peque\u00f1a ventana ojival para\u2026 \u00a1no! Hoy no la ver\u00eda pasar. Esta ma\u00f1ana no tendr\u00eda el regalo de su fugaz visi\u00f3n. Ese instante que hab\u00eda mantenido viva su ilusi\u00f3n\u2026\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Una vez abajo, atraves\u00f3 a oscuras el min\u00fasculo estudio y encendi\u00f3 una peque\u00f1a l\u00e1mpara que ilumin\u00f3 el rinc\u00f3n de la mesa donde retocaba las fotograf\u00edas. Se sent\u00f3 y, con gesto de cansancio, apoy\u00f3 los brazos sobre la mesa y la cabeza entre ellos. Se le escap\u00f3 un sollozo ahogado. \u00a1Su amada se le iba! Ella\u2026 la raz\u00f3n de su vivir.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De un caj\u00f3n sac\u00f3 varias fotos. Estupendas fotograf\u00edas en blanco y negro. En todas, el rostro dulce, sereno y hermoso de una mujer. Joven y rubia en unas. Dejada atr\u00e1s la juventud o con el pelo plateado en otras. Las extendi\u00f3 con cuidado sobre la mesa y las mir\u00f3 detenidamente.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y su recuerdo evoc\u00f3 aquella otra ma\u00f1ana de primavera\u00a0 esplendorosa\u00a0 en que entr\u00f3 en su estudio. \u00a1Qu\u00e9 hermosa era! Qued\u00f3 prendado de sus luminosos ojos claros que reflejaban serenidad, alegr\u00eda, amor por la vida\u2026\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tard\u00f3 un instante en responder a su saludo y preguntarle qu\u00e9 deseaba. Sonriente le dijo que quer\u00eda una foto de estudio, del estilo de las que ten\u00eda en el escaparate.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se esmer\u00f3 al m\u00e1ximo. \u00a1Ser\u00eda la mejor fotograf\u00eda realizada en todos sus a\u00f1os de trabajo! Hizo varias tomas, m\u00e1s de las que acostumbraba, sin tener en cuenta el costo. \u00a1Qu\u00e9 mujer tan maravillosa! No se cansaba de mirarla, de admirarla, aunque s\u00f3lo fuera a trav\u00e9s del visor de la c\u00e1mara. Pero\u2026 tuvo que despertar de su ensue\u00f1o y dar la sesi\u00f3n por finalizada.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La mujer abon\u00f3 el importe de las fotos. \u00c9l le entreg\u00f3 el resguardo y le dijo que volviese pasados ocho d\u00edas. Se despidieron con un apret\u00f3n de manos, una sonrisa radiante por parte de ella y una mirada de total arrobamiento por parte de \u00e9l.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pasaban los d\u00edas. \u00c9l retocaba con mimo el negativo para conseguir la fotograf\u00eda perfecta. \u00a1Lo consigui\u00f3! Se quedar\u00eda con una copia, pero no la expondr\u00eda en el escaparate. \u00a1Sentir\u00eda celos de los ojos que la miraran!\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Transcurrieron semanas y la hermosa mujer rubia no vino a recoger las fotos. \u00c9l, que esperaba todos los d\u00edas verla entrar, se sent\u00eda desilusionado, triste. No sabr\u00eda decir si se hab\u00eda enamorado. Incapaz, tan siquiera, de imaginarlo. Lo \u00fanico que deseaba era verla una vez m\u00e1s.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un d\u00eda decidi\u00f3 colocar la fotograf\u00eda en el escaparate, por si ella volv\u00eda a pasar por all\u00ed o por si alguien la conoc\u00eda.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se sucedieron meses, incluso a\u00f1os. \u00c9l m\u00e1s taciturno y con profundas arrugas en la cara. La fotograf\u00eda en el escaparate, un poco deslucida por el paso del tiempo. A\u00fan recordaba perfectamente su rostro, su sonrisa radiante y su mirada luminosa y clara. \u00bfPor qu\u00e9 no hab\u00eda vuelto?\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aquella ma\u00f1ana, como todas, se hab\u00eda detenido un momento en la escalera. Escuch\u00f3 pasos y,\u00a0 como si fuera una aparici\u00f3n, pas\u00f3 junto a la ventana ojival un rostro de mujer. Enmarcado por una rama en flor del jacarand\u00e1. \u00a1Era ella! Corri\u00f3 a buscar su c\u00e1mara fotogr\u00e1fica. Cuando volvi\u00f3, ni siquiera se escuchaba el rumor de sus pasos.\u00a0<!--more--><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0Desde entonces, todas las ma\u00f1anas\u00a0 se apostaba escondido detr\u00e1s de la peque\u00f1a ventana, la c\u00e1mara dispuesta, ajustadas distancia y luz.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y una ma\u00f1ana escuch\u00f3 de nuevo sus pasos. Tuvo tiempo para hacerle dos tomas que r\u00e1pidamente\u00a0 revel\u00f3. \u00a1S\u00ed, era ella! Con suaves arrugas alrededor de los ojos, todav\u00eda tan luminosos como entonces\u2026\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un d\u00eda, poco despu\u00e9s, supo por casualidad que aquella mujer viv\u00eda cinco pisos m\u00e1s arriba de su estudio fotogr\u00e1fico. Que su marido sufr\u00eda una larga enfermedad y que ella apenas sal\u00eda de casa.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9l viv\u00eda obsesionado por captar ese momento fugaz de su paso junto a la ventana. Pocas fotos m\u00e1s le hizo. \u00bfLleg\u00f3 a darse cuenta de que la fotografiaba? En algunas parec\u00eda que le miraba y en los ojos hab\u00eda una expresi\u00f3n de cari\u00f1osa burla. Claramente ve\u00eda el paso del tiempo, aunque en su imaginaci\u00f3n siguiera intacto aquel hermoso rostro de mujer.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sigui\u00f3 corriendo el tiempo y \u00e9l nunca se atrevi\u00f3 a hablarle. Tem\u00eda romper la ilusi\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 no hab\u00eda ido a recoger aquella fotograf\u00eda que se hizo un d\u00eda lejano? Tal vez hubieran\u2026\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta ma\u00f1ana oy\u00f3 decir al portero que la vecina del quinto, la que ten\u00eda el marido enfermo, la llevaron al hospital de urgencia, muy grave. Posiblemente no pasar\u00eda de hoy.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No abri\u00f3 el estudio y ese d\u00eda lo pas\u00f3 llorando, en silencio. M\u00e1s tarde sali\u00f3 a comprar un peque\u00f1o ramo de rosas que coloc\u00f3 junto a las fotograf\u00edas de ella. Hubo un momento, cuando el d\u00eda empezaba a declinar, en el que el tiempo pareci\u00f3 detenerse.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De pronto, las fotograf\u00edas empezaron a desvanecerse, una tras otra. Cuando su mirada se pos\u00f3 en la primera que le hab\u00eda hecho, el hermoso rostro se ilumin\u00f3, los ojos le miraron con ternura \u00a1s\u00ed, podr\u00eda jurarlo! y mantuvo la radiante sonrisa largo rato. Luego, tambi\u00e9n esta imagen comenz\u00f3 a alejarse, a desvanecerse. Comprendi\u00f3 que ella hab\u00eda estado despidi\u00e9ndose. Que acababa de irse para siempre\u2026\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mientras, la luz plateada de una radiante luna llena iluminaba la rama en flor del jacarand\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Abri\u00f3 la ventana de su habitaci\u00f3n y detuvo la mirada en la rama en flor, iluminada por el sol dorado de la ma\u00f1ana. Hoy se hab\u00eda levantado con una sensaci\u00f3n extra\u00f1a. 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