{"id":1015,"date":"2011-07-14T00:17:25","date_gmt":"2011-07-13T22:17:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=1015"},"modified":"2011-07-14T00:17:25","modified_gmt":"2011-07-13T22:17:25","slug":"147-el-orden-de-los-factores-por-quena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/147-el-orden-de-los-factores-por-quena\/","title":{"rendered":"147- El orden de los factores. Por Quena"},"content":{"rendered":"<p>El tesoro m\u00e1s preciado que ten\u00eda Juana Manrique era una b\u00e1scula de cocina digital\u00a0 que med\u00eda con exactitud los ingredientes, todos biol\u00f3gicos, que a\u00f1ad\u00eda a guisos, panes y bizcochos.<!--more--><\/p>\n<p>En el armario de la esquina guardaba la anterior, con agujas y suciedad incrustada. En cambio, la balanza de pesas herencia de la abuela Carmen, quedaba a la vista que no al uso.<\/p>\n<p>Cocinar la distra\u00eda de los reproches de su madre, las exigencias de su hija y las inseguridades de ella misma. Espolvorear la bancada con harina y mancharse el nuevo delantal negro de blanco, apuntar en el cuaderno las variaciones en las medidas, sujetarse el pelo con un palillo chino, encender el horno, apagar el m\u00f3vil, batir huevos, rallar lim\u00f3n y adornar con canela postres y galletas le renovaba las energ\u00edas, equilibraba su ser y serenaba su respiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s, cuando la mesa estaba llena de magdalenas de almendra, pan con sanouj, hojaldres rellenos, galletas de jengibre y un taz\u00f3n de chocolate caliente para acompa\u00f1ar, miraba todos los utensilios amontonados, sucios y derrotados como si fuesen restos de una batalla, pensando que hab\u00eda llegado el momento de prepararse una infusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Juana ten\u00eda una edad sin prisas, las manos ligeras y la cabeza llena de rizos alborotados. Desde peque\u00f1a anduvo con el pelo despeinado \u00bfc\u00f3mo quer\u00eda su padre que tuviese las ideas? \u00a1Revueltas por supuesto! Ahora ya no, las piernas cansadas mandaban m\u00e1s que la mente aunque sentada tambi\u00e9n pod\u00eda pensar, organizar y planear.<\/p>\n<p>\u00a1Y tanto que lo hac\u00eda! Le pesaban los pies, que no las pesta\u00f1as pues sus peque\u00f1os y negros ojos a\u00fan conservaban la viveza de su juventud y la curiosidad de la ni\u00f1ez. Su piel, cuando no estaba cubierta de harina segu\u00eda siendo morena, tanto que todav\u00eda se re\u00eda recordando que su padre, antes de verla nacer, quiso llamarla Blanca. \u00a1Qu\u00e9 desatino!<\/p>\n<p>A pesar de haber cumplido ya los cuarenta y de tener m\u00e1s de una arruga en la cara, todav\u00eda no hab\u00eda aprendido a maquillarse. Pero cada vez que Juana se miraba en el espejo se ve\u00eda m\u00e1s guapa y se gustaba m\u00e1s, su sonrisa era fresca y sus dientes sanos \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s pod\u00eda pedir? Que Muriel no se enfadara con ella.\u00a0<\/p>\n<p>El d\u00eda anterior Juana hab\u00eda tenido una conversaci\u00f3n con Muriel dal Bo, su amiga en la distancia, quien hab\u00eda puesto el grito en el cielo cuando se enter\u00f3 de lo mal que hab\u00eda interpretado el consejo que le diera una noche de muchos vinos. Porque seg\u00fan en qu\u00e9 situaciones el orden de los factores s\u00ed altera el producto. Por lo tanto, no es lo\u00a0 mismo echarse un amante que ser una la amante. No se\u00f1or, no es lo mismo.<\/p>\n<p>Nunca antes hab\u00eda visto a su amiga tan contrariada, si total, era un detalle sin importancia, le dec\u00eda queriendo quitarle hierro al asunto.<\/p>\n<p>\u2014<\/p>\n<p>\u00a1Pero est\u00e1 casado!<\/p>\n<p>\u2014<\/p>\n<p>Ya, por eso es mi amante y no mi novio.<\/p>\n<p>\u2014No te conviene, lo que le hace a su mujer alg\u00fan d\u00eda te lo har\u00e1 a ti.<\/p>\n<p>\u2014A m\u00ed y a otras.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEs que hay m\u00e1s?<\/p>\n<p>\u2014No lo s\u00e9, tampoco tendr\u00eda importancia, no lo quiero en exclusiva.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 esta conversaci\u00f3n fuera la responsable de que la mesa de la cocina estuviese llena de dulces y el fregador de cacharros sucios. Pero era cierto lo que le hab\u00eda dicho a su amiga, no le importaba que tuviera otras mujeres.\u00a0 Juana estaba centrada en el presente y en sacar cualquier aprendizaje de las diversas situaciones por la que pasaba su vida y ser la amante de Fernando Montilla no era para ponerse as\u00ed.<\/p>\n<p>En los dos meses siguientes Muriel se propuso demostrarle a su amiga cu\u00e1n equivocada estaba y cu\u00e1nta raz\u00f3n ella ten\u00eda. Organiz\u00f3 fiestas a las que Juana tuvo que acudir sola porque el amante estaba con su mujer. Lo destrip\u00f3 sin miramiento alguno, aunque tambi\u00e9n fuese su amigo, para que conociera la otra cara del mentado. Y por \u00faltimo y m\u00e1s arriesgado, no dud\u00f3 en provocar la situaci\u00f3n id\u00f3nea para que \u00e9l le hiciera proposiciones deshonestas, que ella rechaz\u00f3 muy digna alegando que a una amiga, eso, no se le hace.<\/p>\n<p>Ni por esas, Juana Manrique, divorciada, de cuarenta a\u00f1os y vecina de Alicante no estaba para esas menudencias. Qu\u00e9 m\u00e1s le daba que la otra fuese conocida o no. Fernando era Fernando y ella lo sab\u00eda. As\u00ed las cosas, Muriel acept\u00f3 la situaci\u00f3n, el amante sigui\u00f3 casado y Juana cocinando.\u00a0<\/p>\n<p>Cinco a\u00f1os de situaci\u00f3n normalizada y est\u00f3magos acostumbrados. Cinco a\u00f1os de cama caliente los jueves y horno lleno los viernes y ahora, sin m\u00e1s, Juana pon\u00eda fin a sus dos rituales. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>Pues puede que la tierra girase un d\u00eda m\u00e1s r\u00e1pido de lo normal o que la lluvia le calase los huesos de verdad o que el sol calentara sus entra\u00f1as o vaya una a saber, el caso es que Juana dijo que se bajaba de ese tren. Ya no quer\u00eda cocinar m\u00e1s galletas ni ser la amante de nadie.\u00a0<\/p>\n<p>Tres meses hac\u00eda que conoc\u00eda a Miguel \u00c1ngel, cocinero y su novio desde entonces. \u00bfPara qu\u00e9 hacer para otros lo que otro pod\u00eda hacer para ella?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tesoro m\u00e1s preciado que ten\u00eda Juana Manrique era una b\u00e1scula de cocina digital\u00a0 que med\u00eda con exactitud los ingredientes, todos biol\u00f3gicos, que a\u00f1ad\u00eda a guisos, panes y bizcochos.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-1015","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1015","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1015"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1015\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1019,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1015\/revisions\/1019"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}