{"id":574,"date":"2010-05-18T23:50:29","date_gmt":"2010-05-18T21:50:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/7certamen\/?p=574"},"modified":"2010-05-18T23:50:31","modified_gmt":"2010-05-18T21:50:31","slug":"144-el-hombrecillo-de-bronce-por-minerva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/7certamen\/?p=574","title":{"rendered":"144-El hombrecillo de bronce. Por Minerva"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0En el peque\u00f1o transistor se escucha el avance meteorol\u00f3gico: \u201cPara el d\u00eda de hoy se prev\u00e9 que el mercurio no sobrepase los cuatro grados sobre cero\u201d.<!--more-->\u00a0Dami\u00e1n comienza a vendarse pacientemente las piernas y despu\u00e9s contin\u00faa con\u00a0 los brazos. Acto seguido se coloca unos leotardos de lana y una camiseta de felpa de manga larga. Termina de vestirse poni\u00e9ndose unos vaqueros y un\u00a0 grueso jersey. Coge una gran bolsa que tiene preparada y pasa al dormitorio a despedirse de su mujer. La besa con ternura mientras le recomienda que no olvide tomarse las pastillas. Ella le pide que no se quede mucho tiempo all\u00ed y vuelva pronto a casa.<\/p>\n<p>Sobre las nueve de la ma\u00f1ana Dami\u00e1n coge el metro y se traslada desde Vallecas hasta Sol. Camina hasta la Plaza Mayor, busca una ubicaci\u00f3n y deja la bolsa en el suelo.<\/p>\n<p>Hace poco m\u00e1s de dos a\u00f1os era uno de los\u00a0 mejores soldadores de su empresa.\u00a0 Quiz\u00e1s el m\u00e1s experto y valorado. Su peque\u00f1a estatura le facultaba para realizar las soldaduras en los lugares m\u00e1s rec\u00f3nditos y tambi\u00e9n para colgarse de las m\u00e1s altas vigas. La templanza de sus nervios junto a su enorme responsabilidad contribu\u00edan a hacer de sus trabajos verdaderas obras de arte. Entonces el trabajo abundaba y estaba bien pagado y por ello con el acuerdo de su mujer, Matilde, ambos decidieron comprarse aqu\u00e9l \u00e1tico tan bien situado donde vivieron quince a\u00f1os llegando a ser casi felices. Tan s\u00f3lo les faltaba esa alegr\u00eda que traen los hijos; \u00e9stos no llegaron a pesar de todas las pruebas y fecundaciones a las que se someti\u00f3 Matilde.<\/p>\n<p>Pero la muy anunciada crisis lleg\u00f3. A pesar de que nadie se hab\u00eda preparado para recibirla. Las obras se paralizaron por todo el Pa\u00eds y, como siguiendo un mandato divino el dinero desapareci\u00f3 de la faz de la piel de toro. Dami\u00e1n perdi\u00f3, al igual que sus compa\u00f1eros, su trabajo y al acogerse a la ayuda por desempleo sus ingresos menguaron de manera alarmante. \u00danicamente les llegaba para comer y pagar los gastos de la casa. Tuvieron que dejar de pagar la hipoteca y al cabo de dieciocho meses, tras sucesivos apremios y ultim\u00e1tum, el banco efectu\u00f3 el embargo del \u00e1tico. El matrimonio rondaba la cincuentena y se vieron obligados a buscar un peque\u00f1o piso\u00a0 de alquiler en el lugar m\u00e1s barato que encontraron.<\/p>\n<p>De la bolsa extrae un mono pintado con purpurina dorada mezclada con una peque\u00f1a parte de pintura negra, se lo pone, se calza unos zapatos pintados igual y acto seguido coge un frasco donde guarda parte de la mezcla e introduce los dedos y se embadurna la cara y manos y por \u00faltimo el pelo. Coloca una peana que lleva con id\u00e9ntica pintura y tambi\u00e9n un peque\u00f1o caj\u00f3n que coloca delante. Se sube a la peana y adopta una postura parecida a la de un esquiador de fondo.<\/p>\n<p>La gente que\u00a0 pasa se detiene ante \u00e9l; les resulta curioso su disfraz\u00a0 y piensan en lo que quiere simbolizar. Unos dicen: \u201cEs un Madelman\u201d. Otros sugieren: \u201cEs un hombrecillo de bronce\u201d. En lo que todos est\u00e1n de acuerdo es en su baja estatura: \u201c!Qu\u00e9 peque\u00f1o y qu\u00e9 delgado es!\u201d Comentan al mirarlo.<\/p>\n<p>Lo cierto es que ni \u00e9l mismo sabe porqu\u00e9 decidi\u00f3 aqu\u00e9l atuendo; cuando fue a la tienda de bricolaje pensando en pintar el mono azul del trabajo lo m\u00e1s brillante que vio fue aquel frasco de purpurina y lo compr\u00f3 sin pensar nada m\u00e1s. La verdad es que nunca tuvo mucha imaginaci\u00f3n y Matilde le ayud\u00f3 un poco en su acabado.<\/p>\n<p>Dami\u00e1n se mantiene inm\u00f3vil mientras los m\u00fasculos de sus extremidades se entumecen y \u00fanicamente lo delata un leve pesta\u00f1eo.\u00a0 Una joven advierte a otra: \u201c!Mira no es una estatua! \u00bflo has visto pesta\u00f1ear?\u201d\u00a0 Una pareja se hace una foto junto a \u00e9l; y un ni\u00f1o comienza a darle pataditas en las espinillas para cerciorarse de su autenticidad, con esa especie de crueldad infantil que los caracteriza, hasta que la madre se percata del acto y corta por lo sano llev\u00e1ndoselo de all\u00ed\u00a0 agarrado del brazo.<\/p>\n<p>Algunos, los menos, dejan caer una moneda por la ranura del cajoncillo; \u00e9ste consiste en una caja de madera rectangular y cuya parte frontal tiene forma de rampa donde al terminar \u00e9sta se abre la ranura que deja caer las monedas para que s\u00f3lo con la llave del candado que tiene detr\u00e1s y Dami\u00e1n guarda en su casa, puedan sacarse. \u00c9l hab\u00eda inventado este sistema despu\u00e9s de que en dos ocasiones unos gamberros le robasen el cestillo con toda la recaudaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Soporta los dolores musculares hasta que llega su l\u00edmite que es cuando comienzan a salt\u00e1rsele las l\u00e1grimas; entonces lentamente su cerebro ordena el movimiento a los m\u00fasculos y \u00e9stos como si perteneciesen a un anfibio y volvieran de un letargo invernal inician\u00a0 el lento movimiento, que dura unos minutos, para de nuevo volver a la posici\u00f3n anterior.<\/p>\n<p>Se hab\u00eda agarrado a la m\u00edmica como la \u00faltima tabla de salvaci\u00f3n despu\u00e9s de terminar con la prestaci\u00f3n del desempleo, despu\u00e9s de despedirlo de su trabajo como camarero, despu\u00e9s de que ni una mala chapuza le saliera con la que pudiese sacarse unos euros. Y como las desgracias no vienen solas, Matilde tuvo que operarse de c\u00e1ncer de vejiga y tardaba en recuperarse; la quimioterapia la manten\u00eda entre la cama y el ba\u00f1o la mayor parte del d\u00eda. En el peque\u00f1o piso de planta baja faltaba higiene, se respiraba una atm\u00f3sfera insuflada de medicamentos.<\/p>\n<p>Mientras escucha el murmullo de la gente que transita y los comentarios de las personas que se detienen a observarlo, Dami\u00e1n, con los ojos cerrados, se concentra efectuando con la mente una de las miles de\u00a0 soldaduras que antes realizaba y ve pasar el cord\u00f3n de acero con lentitud mientras saltan chispas brillantes y jubilosas alrededor.<\/p>\n<p>Pero esta vez tiene que soldar una recta que no se acaba, no tiene fin, es una recta que sigue y sigue, como si fuera un camino que no lleva a ninguna parte; s\u00f3lo oscuridad lo rodea; no se ve ninguna bifurcaci\u00f3n, nada que pueda parecerse a una salida, y la recta parece estrecharse cada vez m\u00e1s; la soldadura es ya como un fino hilo de coser\u2026 Un seco golpeteo lo hace volver a la realidad, es un perro vagabundo que la ha tomado con su cajoncillo. Est\u00e1 anocheciendo y la plaza se ha quedado casi desierta; el fr\u00edo ha hecho retirarse a la gente antes de lo habitual. Con las piernas acorchadas y pose\u00eddas por calambres como rayos que las cruzan de forma aleatoria,\u00a0 Dami\u00e1n empieza a quitarse el mono y se pone su ropa que hab\u00eda guardado en la bolsa. Saca un frasco con alcohol e impregna\u00a0 un pa\u00f1uelo de papel y se limpia la cara y manos;\u00a0 despu\u00e9s con \u00e9stas, se frota el pelo.<\/p>\n<p>Sentado en el metro va pensando que no ha sido un buen d\u00eda, la baja temperatura ha disminuido la afluencia de p\u00fablico a la plaza y con ello tambi\u00e9n las monedas que contiene su cajoncillo. Quiz\u00e1s con esos pocos euros no tendr\u00e1 suficiente para comprarle a\u00a0 Matilde\u00a0 la cena y pagar la aportaci\u00f3n del medicamento que tiene que llevarle. \u00c9l no siente hambre; antes de salir por la ma\u00f1ana desayun\u00f3 con leche mojando en ella trozos de pan y durante todo el d\u00eda en ning\u00fan momento\u00a0 hab\u00eda pensado en su est\u00f3mago;\u00a0 nunca fue de mucho comer\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0En el peque\u00f1o transistor se escucha el avance meteorol\u00f3gico: \u201cPara el d\u00eda de hoy se prev\u00e9 que el mercurio no sobrepase los cuatro grados sobre cero\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-574","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos-a-concurso"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=574"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/574\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}