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{"id":75,"date":"2008-03-24T20:58:12","date_gmt":"2008-03-24T19:58:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=75"},"modified":"2008-03-24T20:59:04","modified_gmt":"2008-03-24T19:59:04","slug":"58-la-campana-muda-por-avalancha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=75","title":{"rendered":"58- La campana muda. Por Avalancha"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Muchos vecinos de Salazar dorm\u00edan con tapones en los o\u00eddos. Otros sin embargo aseguraban que el monocorde y leve ta\u00f1er de la campana les serv\u00eda para conciliar mejor el sue\u00f1o. <!--more-->Todas las noches del a\u00f1o, sin omisi\u00f3n, desde el campanario de la iglesia se propagaba por la poblaci\u00f3n y alrededores el sobrecogedor eco tenue de una campana. Entre las oscuras calles, bajando hacia el valle hasta alcanzar la chopera del r\u00edo, e incluso llegando m\u00e1s all\u00e1 de los caminos de las huertas, hasta el m\u00e1s remoto resquicio alcanzaba el t\u00edmido susurro del golpeo del badajo.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Comenzaba entrada la madrugada y perduraba hasta el albor del nuevo d\u00eda, la campana repet\u00eda su cantinela insistentemente. Seg\u00fan los m\u00e1s fantasiosos era volteada por las manos de alg\u00fan alma en pena. Para los m\u00e1s realistas se deb\u00eda \u00fanicamente a los impulsos del viento.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Sea como fuere, los viajeros de \u00faltima hora llegados al pueblo en sus carruajes de caballos, se met\u00edan en sus casas r\u00e1pidamente, estremecidos ante el ligero martilleo de la campana que ta\u00f1\u00eda sola.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Los vecinos de Salazar que no pod\u00edan dormir bien durante la noche, se entregaban a pierna suelta a los placeres de la siesta con la conciencia bien tranquila. El pueblo marchaba viento en popa, prosperaba en todos los sentidos. Para j\u00fabilo de todos, el tiempo siempre acompa\u00f1aba, llov\u00eda cuando los campos necesitaban riego y soleaba los d\u00edas en que era beneficioso para los cultivos. De ese modo, los agricultores de Salazar obten\u00edan las mejores cosechas, cuyos frutos se vend\u00edan m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de la regi\u00f3n. Los ganaderos tampoco se quedaban a la zaga, sus reses de ganado vacuno y bovino pastaban en los prados de la zona y crec\u00edan fuertes, produciendo exquisitas carnes y leche. Adem\u00e1s, todos los habitantes de Salazar hac\u00edan gala de una salud invulnerable. Indudablemente, la suma de tanta prosperidad despertaba la envidia de algunos entre las villas del entorno y despertaba las suspicacias sobre alg\u00fan indescifrable hechizo que proteg\u00eda a Salazar ante cualquier contratiempo.<\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A la vieja iglesia de Salazar, con su misteriosa campana, lleg\u00f3 un d\u00eda un nuevo p\u00e1rroco, un insomne recalcitrante que no soport\u00f3 ni una sola noche el ta\u00f1er de la campana. A la ma\u00f1ana siguiente mand\u00f3 que quedara descolgada durante las horas nocturnas. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El sacrist\u00e1n, un viejecito vecino octogenario llamado Julio, se quej\u00f3 tercamente de tal decisi\u00f3n, argument\u00f3 que la campana serv\u00eda de gu\u00eda para los perdidos; que jam\u00e1s se hab\u00eda descolgado; que con esa acci\u00f3n traicionaban la memoria de su querido amigo Tom\u00e1s, el vecino que la colg\u00f3, y que ya hab\u00eda fallecido. De ning\u00fan modo pudo convencer al nuevo cura.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La campana qued\u00f3 descolgada. Sin embargo, incomprensiblemente, no se pudo conseguir detener el ta\u00f1ido nocturno que tan s\u00f3lo son\u00f3 un poco m\u00e1s grave. A la ma\u00f1ana siguiente los vecinos apelaron a alguna clase de brujer\u00eda que hac\u00eda sonar la campana, pues \u00e9sta hab\u00eda quedado enteramente apoyada en el suelo. Julio se alegr\u00f3 de que aquel impertinente cura joven no se saliera con la suya. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desconoc\u00eda el tes\u00f3n del sacerdote. A una orden suya, unos alba\u00f1iles levantaron un muro de piedra en el contorno del campanario y dispusieron gruesos ventanales en los cuatro costados. As\u00ed se abrir\u00eda el campanario durante el d\u00eda para cerrarlo a cal y canto durante la noche. Con estas medidas evitar\u00eda el ta\u00f1ido nocturno y acallar\u00eda los sacr\u00edlegos mensajes que otorgaban poderes m\u00e1gicos a la campana.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A partir de entonces la noche qued\u00f3 soltera, s\u00f3lo alg\u00fan grillo la rond\u00f3 con su sonsonete cri cri. Esa madrugada y muchas m\u00e1s, Julio ech\u00f3 de menos el poder entregarse al sue\u00f1o con el viejo acompa\u00f1amiento de la particular nana del badajo contra el metal. Llevaba demasiados a\u00f1os durmiendo mecido bajo aquellos acordes, no se pod\u00eda acostumbrar a su ausencia. En su duermevela imaginaba a Tom\u00e1s. Nunca supo porqu\u00e9, pero su viejo amigo siempre hab\u00eda sentido una especial fascinaci\u00f3n por esa campana, la mimaba con esmero, la limpiaba y engrasaba cada semana. En aquellos momentos permanec\u00eda descolgada, encerrada entre cuatro paredes, como en una c\u00e1rcel. Julio sent\u00eda encoger su coraz\u00f3n al pensarlo. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La prosperidad de la villa de Salazar se trunc\u00f3 en r\u00e1pida progresi\u00f3n. Sin saber c\u00f3mo, dej\u00f3 de llover en primavera y cay\u00f3 pedrisco en el momento de la cosecha. Los pastos se secaron y empezaron a contarse varias bajas entre las diferentes reses de los ganaderos que sucumb\u00edan fam\u00e9licas ante la inusual hambruna. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el colmo de males, muchas personas tambi\u00e9n padecieron diversas enfermedades y dolencias. Salazar hab\u00eda dejado de ser una privilegiada poblaci\u00f3n para sufrir, como un poblado m\u00e1s, otros desagradables avatares cotidianos.\u00a0 <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tras una larga temporada en la que quedaron sumidos en la persistencia de la desventura, los vecinos se reunieron para buscar soluciones a la mala racha una tarde de verano. Entre unos y otros lloraban y consolaban sus propias miserias. Julio acudi\u00f3 a aquella reuni\u00f3n, escuch\u00f3 atentamente diversos comentarios desesperados y las consiguientes r\u00e9plicas de aliento.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">En medio de la creciente confusi\u00f3n, Julio se levant\u00f3 y dirigi\u00e9ndose hacia sus vecinos, expuso con voz temblorosa su firme creencia de que el infortunio se deb\u00eda al silencio de la campana. Nadie quiso creer al pobrecito abuelo que achacaba la mala racha a semejante simpleza. Se call\u00f3 y decidi\u00f3 abandonar la reuni\u00f3n, entendi\u00f3 que habr\u00eda sobrepasado la edad en la que se hac\u00eda caso a las personas.<\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jaime sali\u00f3 tras la pista de su abuelo que andaba abatido, meditabundo y encorvado por el peso de los a\u00f1os. A su llamada Julio se gir\u00f3 y levant\u00f3 la vista. Sus peque\u00f1os ojos azules, entornados por la luz del sol, descubrieron la familiar presencia, sonri\u00f3 amablemente a su descendiente.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Durante la reuni\u00f3n el joven no hab\u00eda podido entender que entre tanta desventura, su abuelo se obcecara con el detalle nimio de la campana. Lo achac\u00f3 a una rabieta de senectud. Sin embargo, alg\u00fan atisbo de duda le cal\u00f3 hondo y decidi\u00f3 salir a la calle dispuesto a escuchar respetuosamente qu\u00e9 diantre ten\u00eda que ver esa campana con la desdicha de Salazar. <\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se sentaron, Julio estaba dispuesto a soltar la lengua y Jaime quer\u00eda escucharle. Empez\u00f3 t\u00edmidamente, con la punta de su bast\u00f3n dibujaba sobre la tierra, dirigiendo su vista de los irreflexivos dibujos a su querido nieto. Le cont\u00f3 que la campana llevaba colgada en lo alto del campanario de Salazar muchos a\u00f1os y que durante todo ese tiempo el pueblo hab\u00eda permanecido en continua dicha. Como contraste explic\u00f3 que con anterioridad se hab\u00edan desarrollado guerras, periodos de pobreza, hambre y enfermedades. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ese mismo ejercicio de memoria fue el que le hab\u00eda conducido a un claro entendimiento. Desde la inmensidad de los muchos a\u00f1os en que \u00e9l mismo colocara la campana junto a su amigo Tom\u00e1s, el pueblo se hab\u00eda visto protegido por el indescifrable influjo positivo de la maravillosa campana. Apagado su ta\u00f1ido, la magia hab\u00eda desaparecido. Julio termin\u00f3 sus palabras con ira, aseverando que todos los males sobreven\u00edan por tapiar el campanario.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jaime, esc\u00e9ptico por naturaleza, s\u00f3lo pod\u00eda atribuir a la casualidad el hecho de que durante el tiempo que estuvo la campana sonando las cosas fueran bien, para tornar a peor en cuanto se descolg\u00f3 y tapi\u00f3 el campanario. Sin embargo, en un nuevo razonamiento tambi\u00e9n tuvo que admitir que era demasiada casualidad. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pens\u00f3 que pod\u00eda tener raz\u00f3n, una raz\u00f3n que no se sosten\u00eda emp\u00edricamente, pero que justificaba con mayor base el desarrollo de los lamentables acontecimientos. La campana sonaba durante la noche y cuando lo hac\u00eda, la villa de Salazar viv\u00eda sumida en una felicidad inexplicable. No hac\u00eda falta m\u00e1s argumentos, simplemente los habitantes de Salazar necesitaban creer en una soluci\u00f3n y cualquier opci\u00f3n deb\u00eda considerarse. No dudo ni un instante m\u00e1s. Asi\u00f3 a su abuelo por los hombros y con mirada firme asegur\u00f3 que le cre\u00eda.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Julio agradeci\u00f3 la confianza de su nieto de viva voz, con su tono pausado. Pero Jaime llegaba mucho m\u00e1s all\u00e1; sin soltar a su ascendiente, le present\u00f3 un r\u00e1pido plan. La impronta de su juventud le impel\u00eda a hacer algo cuanto antes, en busca de la m\u00e1s pronta soluci\u00f3n.<\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0Convenci\u00f3 a su abuelo para, aprovechando su condici\u00f3n de sacrist\u00e1n, entrar ambos en la iglesia durante la madrugada. Atravesar\u00edan la sacrist\u00eda y ascender\u00edan hasta el campanario, abrir\u00edan las ventanas y devolver\u00edan el ta\u00f1ido de la campana.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0A las dos de la madrugada, Jaime y Julio se dirigieron al port\u00f3n de la iglesia y entraron en el templo, los muros de piedra desprend\u00edan fr\u00edo y humedad y sumados al miedo produc\u00edan una tiritona en Jaime. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Se encaramaron ante la puerta de ascenso al campanario. Julio sac\u00f3 la llave y la meti\u00f3 en la cerraja. Asegur\u00f3 que hacia muchos a\u00f1os que no ascend\u00eda por aquella escalera de caracol. Su nieto le anim\u00f3 a subir, coloc\u00e1ndole delante de s\u00ed y sosteni\u00e9ndole de las caderas en cada paso. Avanzaron venciendo cada uno de sus empinados y estrechos pelda\u00f1os. Julio sent\u00eda una vieja emoci\u00f3n, una mara\u00f1a de viejos recuerdos se le ven\u00eda encima a cada paso. Hab\u00eda subido esos pelda\u00f1os miles de veces, desde que era monaguillo hasta que sus piernas le impidieron hacerlo por su propio pi\u00e9. Aquellos d\u00edas tocaban la campana los domingos otros mozos y segu\u00edan volte\u00e1ndola con el mismo br\u00edo para que repicara por todo el pueblo. <\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Llegados al peque\u00f1o espacio del campanario, en cuanto el abuelo Julio ces\u00f3 en su jadeo de hombre viejo, Jaime le apercibi\u00f3 de un ligero tintineo que reverberaba entre las cuatro paredes del nuevo muro. Boquiabiertos, aguzando el o\u00eddo, se dejaron llevar por esa ins\u00f3lita cadencia musical que manaba de la campana en completo estatismo. Sin duda, s\u00f3lo la magia pod\u00eda conseguir ese efecto.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Julio actu\u00f3 r\u00e1pidamente, arrebatado, dej\u00e1ndose llevar por la intuici\u00f3n de que el sonido de esa campana era sin duda la causa de la buena fortuna de Salazar. Abri\u00f3 las ventanas y en cuanto lo hizo, el repique reverber\u00f3 con m\u00e1s fuerza. <\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Durante unos segundos no ocurri\u00f3 nada. Julio y Jaime continuaron observando embobados la quietud de la campana y la particular m\u00fasica que produc\u00eda. De repente una profunda voz los sac\u00f3 del encantamiento. A sus espaldas el nuevo p\u00e1rroco les miraba con gesto recriminatorio. Sin embargo, antes de que el cura pudiera decir nada, los tres comprobaron como desde la campana empez\u00f3 a manar una luz, una corriente voluble, una nube blanquecina que empez\u00f3 a fluir hacia las ventanas, destellando dentro de la estancia como la luz del d\u00eda. Las corrientes luminosas se deshicieron, peque\u00f1os espectros con forma de \u00e1ngeles volaron hacia los cuatro puntos cardinales, iluminando el pueblo, la huerta, los caminos. Todo qued\u00f3 cubiertos por sus estelas, como un torrente incontenible de lluvia de estrellas.<\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el estupor general Juli\u00f3 habl\u00f3, se lo hab\u00eda dicho Tom\u00e1s. La campana serv\u00eda de reclamo para los perdidos y los \u00e1ngeles vagaban siempre en la noche, buscando una campana para poder extender su magia.<\/font><\/font><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Salazar se despert\u00f3 con una primorosa lluvia que pronto reverdeci\u00f3 los prados. Algunos d\u00edas despu\u00e9s el cura de Salazar decidi\u00f3 dejar libre su plaza de p\u00e1rroco. S\u00f3lo de ese modo pod\u00eda vencer su insomnio, el resto de vecinos de Salazar siguieron durmiendo, reconfortando sus sue\u00f1os en el ta\u00f1ido de la campana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchos vecinos de Salazar dorm\u00edan con tapones en los o\u00eddos. 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