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{"id":71,"date":"2008-03-21T12:16:43","date_gmt":"2008-03-21T11:16:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=71"},"modified":"2008-03-21T12:30:41","modified_gmt":"2008-03-21T11:30:41","slug":"54","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=71","title":{"rendered":"54- Cuento del lavabo. Por Guillermo Presti"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\">Este es el relato de lo sucedido a un honrado ciudadano espa\u00f1ol<br \/>\nhastiado de su esposa y los convencionalismos sociales.<br \/>\nPudo viajar por el mundo en la m\u00e1s absoluta libertad&#8230;.<!--more--><\/p>\n<p>La reuni\u00f3n le resultaba agobiante. Nunca fueron de su agrado. Las toleraba para conformar a su mujer \u00e1vida de encuentros sociales.<br \/>\nTolerar a su mujer le resultaba intolerable.<br \/>\nLa gente acud\u00eda a esas reuniones para exhibirse, como si estuvieran en un barrio rojo de Amsterdam, mostrando sus encantos. En la naturaleza nada se pierde todo se vende<br \/>\n\u00c9l hac\u00eda lo mismo despu\u00e9s de todo, solo que daba m\u00e1s importancia al valor que al precio. Todos concurr\u00edan a la reuni\u00f3n bajo alguna excusa. Que estar\u00eda el gerente de una exitosa empresa, el funcionario de un ministerio, un afamado escritor, la descocada actriz de moda, etc. Los invitados se clasificaban seg\u00fan su puntuaci\u00f3n en la escala del poder.<br \/>\nTambi\u00e9n estaban los clasificados en la escala social al acecho de candidaturas para eventuales divorcios o matrimonios. Un mercadillo de ejemplares en oferta y demanda.<br \/>\nLa cuesti\u00f3n fundamental es que a \u00e9l le resultaban agobiantes estas reuniones. Lo dem\u00e1s no era importante.<br \/>\nEstaba all\u00ed respirando el olor agrio de los cuerpos sudados, perfumados, sudados y\u00a0 encima vueltos a perfumar. Gustaba de hacer investigaciones olfativas. Era su distracci\u00f3n favorita. Dispon\u00eda de un olfato muy sensible. Sab\u00eda que un secretario de embajada ol\u00eda tan fuerte como un obrero portuario.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nIniciaba alguna conversaci\u00f3n con un grupo de invitados y aspiraba sus olores procurando descifrar las caracter\u00edsticas de cada uno. Los personajes eran estereotipados, iguales a los de todas las reuniones. La psic\u00f3loga-divorciada lo miraba fijamente cuando se le acerc\u00f3 para olisquearla. Pensaba que todas las psic\u00f3logas son divorciadas pero no todas las divorciadas son psic\u00f3logas. Las mujeres en busca de pareja ol\u00edan a soledad genital. Ella crey\u00f3 que ese se\u00f1or tan elegante la invitar\u00eda a bailar y la reclamar\u00eda de amores. Pero las intenciones de \u00e9l se limitaban a investigar el vaho que se desprend\u00eda de su escote y emit\u00eda ese aroma tan particular de las divorciadas.<br \/>\nBajo su condici\u00f3n de due\u00f1o de casa se permit\u00eda conversar con todos los invitados para aspirar sus olores e identificarlos uno por uno.<br \/>\nEn tanto que caminaba de un lado al otro del sal\u00f3n haciendo un mapa arom\u00e1tico, sinti\u00f3 un profundo deseo de orinar. Al principio fue una leve molestia f\u00e1cil de controlar. Segu\u00eda sonriendo y olfateando a todo el mundo.<br \/>\nEl impulso se fue haciendo cada vez m\u00e1s intenso. Parec\u00eda vergonzoso sentir una necesidad tan vulgar en presencia de invitados tan importantes. La gente elegante no hace cosas como mear.<br \/>\nEra el due\u00f1o de casa y ten\u00eda derecho a sentir cualquier deseo por m\u00e1s ordinario que fuera.<br \/>\nTuvo una fantas\u00eda de ponerse a orinar delante de todos. En la alfombra. En la jarra del clericot. En las copas de champagne. En el escote de la psic\u00f3loga-divorciada&#8230;&#8230;.Hab\u00eda tantos sitios atrayentes&#8230;&#8230;!<br \/>\nSus deseos se hicieron m\u00e1s intensos. Un torrente impetuoso que arrastra todo a su paso. Un potro que galopa sin cesar. Sinti\u00f3 como si todo su cuerpo fuera un hueco lleno de orina de los pies a la cabeza.<br \/>\n&#8211; Estamos llenando el embalse&#8230;- dec\u00eda el ingeniero<br \/>\n\u00a0<br \/>\n.- Ayer inauguramos la piscina&#8230; &#8211; coment\u00f3 la psic\u00f3loga.<br \/>\n&#8211; Fuimos a visitar las cataratas&#8230; \u2013 observ\u00f3 el funcionario.<br \/>\nYa no aguantaba ni un segundo m\u00e1s. Lo m\u00e1s razonable era pedir disculpas e ir derechito al lavabo que no estaba muy lejos. Eso era lo correcto.<br \/>\nA su mujer no le har\u00eda gracia que se meara sobre la alfombra que a\u00fan estaban pagando.<br \/>\n&#8212; Con permiso &#8212; murmur\u00f3 d\u00e9bilmente, mientras trataba de caminar en l\u00ednea recta para no quedar en evidencia.<br \/>\nSe aferr\u00f3 a la puerta del ba\u00f1o como un n\u00e1ufrago a una tabla. Por suerte no hab\u00eda nadie.<br \/>\nNo alcanzar\u00eda llegar hasta el inodoro, demasiado lejos. Fren\u00e9ticamente buscaba en su bragueta la herramienta que necesitaba. Se acerc\u00f3 al lavamanos, cuya altura coincid\u00eda justo y comenz\u00f3 a orinar de inmediato.<br \/>\nSinti\u00f3 un inmenso placer. Una sensaci\u00f3n de alivio. Un voluptuoso orgasmo.<br \/>\nDespu\u00e9s de todo orinar es m\u00e1s importante que el sexo. Se puede prescindir de uno pero no del otro. Continu\u00f3 orinando un buen rato con gran satisfacci\u00f3n. Mir\u00f3 la placidez de su rostro en el espejo. Un hombre feliz.<br \/>\nAl cabo de tres minutos segu\u00eda orinando. La orina flu\u00eda de su cuerpo como una catarata que se desborda sobre el lavatorio.<br \/>\n\u00a1&#8230;.Qu\u00e9 c\u00f3mico&#8230;! \u00a1&#8230;Si lo viera su mujer orinando de esa manera&#8230;&#8230;ella que era tan reprimida en sus funciones&#8230;..!<br \/>\nA los diez minutos a\u00fan continuaba orinando. Contempl\u00f3 ese chorro amarillento de orina que sal\u00eda de su cuerpo en su inexorable \u00e9xodo hacia el desag\u00fce. Comenz\u00f3 a preocuparse. Esto parec\u00eda no terminar as\u00ed nom\u00e1s. Alguien podr\u00eda entrar y verlo chorreando orina como si estuviera pinchado. No recordaba haber cerrado la puerta<br \/>\n\u00a0<br \/>\npor dentro. Qui\u00e9n sabe hasta cuando seguir\u00eda esta meada interminable. Esto le pasaba por burlarse de sus invitados. Era un castigo por algo irreverente que habr\u00eda hecho, como olfatear el escote de la psic\u00f3loga. Ahora entrar\u00eda el ingeniero dando un portazo como era su costumbre y, al verlo orinar de esa manera, llamar\u00eda a los dem\u00e1s para que vengan a re\u00edrse de \u00e9l.<br \/>\nSus negocios con el ingeniero se ver\u00edan afectados por culpa de la maldita orina. Los amigos dejar\u00edan de venir a su casa por miedo a la meada permanente. Su mujer tendr\u00eda otra de sus crisis, cuya resoluci\u00f3n, le llevar\u00eda varios meses de terapia.<br \/>\nDeb\u00eda detener este flujo de orina. Contrajo los m\u00fasculos como cuando era ni\u00f1o y se hac\u00eda encima, pero fue in\u00fatil. Se tom\u00f3 el miembro con las manos tratando de taponarlo igual que a una ca\u00f1er\u00eda. Danzaba y saltaba de un lado al otro tom\u00e1ndose el miembro con las manos como un baile de ofrenda al dios de la orina.<br \/>\nTodo fue in\u00fatil. Solo consegu\u00eda inflar el miembro hasta el punto de un inminente estallido. La orina estaba en todas partes. Nac\u00eda y flu\u00eda con la fuerza de un torrente en el deshielo.<br \/>\nComenz\u00f3 a desesperarse. La situaci\u00f3n era grave. Se o\u00eda el murmullo de los invitados..<br \/>\nNo se atrevi\u00f3 a pedir auxilio. Seguramente vendr\u00eda una ambulancia y se lo llevar\u00edan y mojar\u00eda todo a su paso delante de los invitados. Todo meado. Todo mojado.<br \/>\nSe mir\u00f3 al espejo en busca de socorro. Quer\u00eda saber si la persona que meaba a diestra y siniestra era \u00e9l mismo.<br \/>\nHorrorizado vio como su rostro se deformaba resquebraj\u00e1ndose. La piel, casi sin humedad, perd\u00eda su tersura agriet\u00e1ndose como en un desierto sin lluvia. Sinti\u00f3 la fr\u00eda angustia del vac\u00edo. Se estaba secando por completo.<br \/>\nLa cabeza, cuello, brazos, piernas se iban secando formando grietas en su piel.<br \/>\nEspantado entendi\u00f3 lo que estaba sucediendo.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nSe estaba convirtiendo en polvo. En arena del desierto. Quiso gritar desesperado para pedir auxilio pero su voz qued\u00f3 ahogada en el polvo seco de su boca.<br \/>\nDe rodillas en un rinc\u00f3n del lavabo, vencido por su angustia, a la espera del destino inexorable. El desierto que lo absorb\u00eda lentamente.<br \/>\nPor fin dej\u00f3 de orinar. Ahora era un montoncito de polvo en el rinc\u00f3n del ba\u00f1o.<br \/>\nAll\u00ed donde jam\u00e1s nadie lo ver\u00eda estaba \u00e9l. En las grietas de los mosaicos, al pi\u00e9 del lavabo&#8230;..Un montoncito de polvo en un rinc\u00f3n del ba\u00f1o.<br \/>\nAl principio continu\u00f3 muy asustado. Tuvo miedo que lo vieran convertido en polvo y lo pisotearan.<br \/>\nLuego pens\u00f3 serenamente. Aprendi\u00f3 que ya nada le afectaba como antes. Estaba vivo y pod\u00eda pensar. Lentamente fue perdiendo sus temores.<br \/>\nNo puede uno dejar de ser humano de la noche a la ma\u00f1ana. Era m\u00e1s f\u00e1cil convertirse en polvo que perder el miedo a convertirse en polvo. Aficionado como siempre a sus peque\u00f1as investigaciones descubri\u00f3 que el miedo no formaba parte del polvo. Se sinti\u00f3 muy tranquilo y en paz. All\u00ed se estaba bien.<br \/>\nEntraron varios invitados al ba\u00f1o. Hicieron sus cosas y retornaron a la fiesta. Nadie not\u00f3 nada extra\u00f1o. Uno de ellos \u2013 quiz\u00e1s para no verse involucrado &#8212; limpi\u00f3 los restos de orina que estaban en suelo y pas\u00f3 muy cerca de \u00e9l. Se fue maldiciendo a los que mean fuera del inodoro.<br \/>\nNadie repar\u00f3 en su existencia. Estaba tranquilo.<br \/>\nDescubri\u00f3 que no sent\u00eda fr\u00edo ni hambre ni sexo ni edad. Ya no depend\u00eda de una vejiga ni de un est\u00f3mago. Su pensamiento le pareci\u00f3 muy rico e inconmensurable. Todav\u00eda no entend\u00eda muy bien si continuaba siendo humano u otra cosa desconocida. Nada imped\u00eda que siguiera siendo humano. Era un hombre sin cuerpo, puro pensamiento. Pero ten\u00eda cuerpo de polvo donde alojaba a su mente. Como un strip-tease, uno se quita la ropa que es un atav\u00edo, luego queda el cuerpo que es otro<br \/>\n\u00a0<br \/>\natav\u00edo, se quita el miedo que es otro atav\u00edo hasta que queda el polvo y el pensamiento. Ya no es necesario lo superfluo.<br \/>\nSu nueva vida era apasionante. El tiempo no interesaba ahora. \u00c9l pod\u00eda determinar el tiempo de los que a\u00fan estaban sujetos al tiempo. Record\u00f3 los momentos de angustia que hab\u00eda sufrido antes de llegar a esta nueva situaci\u00f3n de placidez. Dolores de parto. No se nace sin violencia. \u00c9l hab\u00eda logrado nacer al polvo gracias a su enorme capacidad de sufrimiento.<br \/>\nConcluy\u00f3 la fiesta, se fueron todos, nadie preguntaba por \u00e9l y estaba feliz por eso.<br \/>\nSu mujer entr\u00f3 varias veces al ba\u00f1o en los d\u00edas sucesivos pero ni repar\u00f3 en el mont\u00f3n de polvo del rinc\u00f3n.<br \/>\n\u00c9l s\u00ed repar\u00f3 en ella. Sinti\u00f3 deseos de ayudarla porque sufr\u00eda de estre\u00f1imiento. La observaba al orinar con la esperanza que ella tambi\u00e9n se convirtiera en polvo y pudieran continuar su infeliz relaci\u00f3n en el rinc\u00f3n. Se mezclar\u00edan los polvos haciendo realidad la uni\u00f3n del matrimonio. Ten\u00eda deseos de llamarla pero no sab\u00eda de que manera podr\u00eda hablar.<br \/>\nLuego ya no deseaba nada en particular. Ten\u00eda de todo y le faltaba de todo. Ahora que era polvo no ten\u00edan sentido muchas consideraciones sobre el estado humano de los humanos.<br \/>\nEscuch\u00f3 las voces de su familia que lo buscaba. Deseaba avisarles que \u00e9l estaba bien.<br \/>\nEllos no lo aceptar\u00edan jam\u00e1s de vuelta como polvo&#8230;No habr\u00eda donde guardarlo, ni donde dormir. Tendr\u00edan que comer todos juntos en el ba\u00f1o. No era posible la vieja vida de anta\u00f1o. Ser\u00eda una gran molestia regresar como polvo. Mejor dejar todo como est\u00e1. No necesitaba de nadie ni nadie necesitaba de \u00e9l.<br \/>\nSe asust\u00f3 mucho cuando vino la encargada de la limpieza con sus utensilios. Ahora ser\u00eda barrido sin compasi\u00f3n. Su vida terminaba. Esta vez la muerte definitiva.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nNo pudo gritarle ni avisarle y el implacable estropajo pas\u00f3 repetidas veces sobre \u00e9l. Cuando se recuper\u00f3 del susto su afici\u00f3n por las investigaciones lo llev\u00f3 a otro grato<br \/>\ndescubrimiento. Ahora ocupaba una mayor superficie. Estaba desparramado por todo el ba\u00f1o. Cada grano de polvo era \u00e9l mismo. \u00a1 Cuan hermoso es ser polvo\u2026! Nunca se deja de ser uno mismo. Antes, cuando era humano, recordaba como se arrojaban los despojos de unos y otros a los lobos hambrientos que exigen carne humana. Ninguna personalidad sobreviv\u00eda. \u00c9l s\u00ed.<br \/>\nVivi\u00f3 feliz varios a\u00f1os, al menos as\u00ed le parecieron. Vio envejecer a su mujer y a sus hijos. Sinti\u00f3 pena por ellos.<br \/>\nPor el cuarto de ba\u00f1o desfilaban muchas personas aquejadas de distintos problemas, si bien todas ven\u00edan a lo mismo.<br \/>\nSu mujer se volvi\u00f3 a casar. El nuevo marido parec\u00eda bastante tonto. No pod\u00eda ser de otra manera. Pens\u00f3 en\u00a0 advertir a su mujer que se hab\u00eda casado con un tonto, que adem\u00e1s era bastante ordinario como se ve\u00eda por su conducta en el ba\u00f1o. Era demasiado tarde.<br \/>\nCuando sinti\u00f3 el zumbido de la aspiradora de polvo la recibi\u00f3 alborozado. Ahora podr\u00eda viajar y recorrer el mundo. Conocer\u00eda otras gentes, otros lugares,&#8230;. otros ba\u00f1os. Ya no le importaba desintegrarse. Mientras exista un solo grano de polvo existir\u00eda \u00e9l.<br \/>\nY con \u00e9l su felicidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este es el relato de lo sucedido a un honrado ciudadano espa\u00f1ol hastiado de su esposa y los convencionalismos sociales. 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