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{"id":68,"date":"2008-03-19T22:46:39","date_gmt":"2008-03-19T21:46:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=68"},"modified":"2008-03-20T20:38:43","modified_gmt":"2008-03-20T19:38:43","slug":"51-suenos-con-piercing-en-el-ombligo-por-mafalda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=68","title":{"rendered":"51-Sue\u00f1os con piercing en el ombligo. Por Mafalda"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u00a1Tienes una boca en la barriga, como los tiburones!<!--more--><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"More...\" height=\"10\" alt=\"More...\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/themes\/advanced\/images\/spacer.gif\" width=\"748\" name=\"mce_plugin_wordpress_more\" \/><\/font><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">De esta manera la despreciaban y se re\u00edan de ella cuando de ni\u00f1a en el recreo se despachaba una caja de bollicaos y dos botellas de cola cao. Durante su adolescencia comenz\u00f3 a engordar desmesuradamente. A todas horas ten\u00eda hambre. La grasa se iba depositando en su barriga hasta descolgarse sobre los muslos, luego se le enroscaba en las piernas como un cuadro de Botero, y sus nalgas poderosas amenazaban la estabilidad de las sillas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los m\u00e9dicos, este problema se deb\u00eda a su vida sedentaria \u2014doce horas sentada ante el ordenador\u2014, a su alimentaci\u00f3n desordenada\u00a0 \u2014<em>fast food<\/em>, fue el nombre que pronunciaron los nutri\u00f3logos, que estaban a la \u00faltima\u2014\u00a0 y, lo m\u00e1s probable, a un defecto de fabricaci\u00f3n de su est\u00f3mago, demasiado grande para conformarse con una alimentaci\u00f3n normal.<\/p>\n<p>De peque\u00f1a hab\u00eda aprendido que \u00e9ste \u00f3rgano, con forma de saco, era el\u00e1stico y pose\u00eda una capacidad de algo m\u00e1s de mil cent\u00edmetros c\u00fabicos\u2026 pues bien, su saco estomacal era excesivo, era un tragaldabas de feria, un buz\u00f3n de correos, una m\u00e1quina tragaperras, una hipoteca con euribor\u2026 en resumen, un devorador insaciable que se pasaba el d\u00eda requisando la nevera, un escualo con las fauces en la barriga, un can\u00edbal que estaba arruinando su silueta, su salud y su felicidad.<\/p>\n<p>La chica acudi\u00f3 a dietistas de prestigio que le recomendaron comer con frecuencia y en peque\u00f1as cantidades, pero su trabajo \u2014doce horas frente al ordenador\u2014 le imped\u00eda seguir este plan. Le aconsejaron seguir las dietas de Internet:\u00a0 prob\u00f3 la de la alcachofa, la de la toronja, la del pomelo\u2026la ingesta de un solo alimento era el milagro, mear\u00eda tanto que la grasa se ir\u00eda por el retrete.<\/p>\n<p>Se ilusion\u00f3 ante la p\u00e9rdida de kilos. En la primera semana hab\u00eda soltado siete. A ese ritmo, a kilo por d\u00eda, en tres meses podr\u00eda lucir la moda primavera-verano. Aunque el est\u00f3mago le ladraba como una jaur\u00eda de perros, ella lo soportaba con estoicismo, poniendo mucha voluntad, pero, por si acaso, hab\u00eda mandado poner un candado en la nevera. Lo que no sospechaba era que las dietas milagro por Internet acarreaban un inconveniente: en cuanto se dejaban\u2026 los kilos regresaban como un <em>boomerang<\/em> australiano.<\/p>\n<p>Sus amigas quer\u00edan estar delgadas para llegar a ser modelo de pasarela, o acudir a un <em>casting<\/em> para salir en una serie de televisi\u00f3n, y algunas m\u00e1s modestas lo que pretend\u00edan era ser dependienta de una tienda de moda; pero ella, desde su adolescencia, so\u00f1aba con lucir un <em>piercing<\/em> en el ombligo, un <em>piercing<\/em> de oro en una barriga plana.<\/p>\n<p>La muchacha volvi\u00f3 a ganar peso con el paso de los a\u00f1os. Se apunt\u00f3 a un gimnasio\u00a0 donde en la sala <em>fitness<\/em> se amontonaban m\u00e1quinas cromadas de elegantes l\u00edneas, para quemar grasa y reducir volumen a base de pedalear sin llegar a meta alguna, correr sobre una cinta sin moverse de la plataforma, subir pelda\u00f1os sin tocar la cumbre\u2026 En la sala muchos j\u00f3venes se entregaban como posesos a pedalear al ritmo de una m\u00fasica infernal que al m\u00e1ximo de decibelios marcaba el movimiento; al terminar la serie, la joven recog\u00eda el sudor que empapaba el suelo con una fregona. Aquello no funcion\u00f3 porque el proceso era demasiado lento, y se deprim\u00eda ante aquellos cuerpos de jovencitas de cintura y caderas de <em>barbi<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0Desenga\u00f1ada, abandon\u00f3 los lugares p\u00fablicos y se encerr\u00f3 en su casa. Esta dr\u00e1stica decisi\u00f3n le sobrevino con la nueva moda primaveral que coloreaba los escaparates al finalizar la \u00e9poca de rebajas. Las tallas eran tan exiguas que a ella solo le hubieran cabido en uno de sus brazos. Su armario lleg\u00f3 a ser tan raqu\u00edtico como el de una monja. Ya s\u00f3lo pod\u00eda vestirse con t\u00fanicas como las del cantante Demis Russos.<\/p>\n<p>Ahora se quedaba frente al televisor alimentando aquel saco insaciable, m\u00e1s voraz que el mercado inmobiliario, con cajas de pizzas esparcidas por el suelo, una fuente de palomitas en la boca del est\u00f3mago y cajas de dulces en el sof\u00e1.<\/p>\n<p>\u2014Si no te mueves, te quedar\u00e1s anquilosada \u2014le dec\u00eda su madre.<\/p>\n<p>\u2014No pienso moverme nunca m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014Eso no es bueno para la salud.<\/p>\n<p>\u2014Para qu\u00e9 la quiero\u2026 yo lo que necesito es adelgazar y lucir un <em>piercing<\/em> en el ombligo.<\/p>\n<p>La madre, con la preocupaci\u00f3n de todas las progenitoras, se inform\u00f3 de las operaciones de reducci\u00f3n de est\u00f3mago. Al parecer eran la soluci\u00f3n que necesitaba su hija; hab\u00eda sin embargo un porcentaje de riesgo\u2026 pero cualquier cosa era mejor que verla consumir su vida, recluida ahora entre cuatro paredes viendo revistas de tatuajes y pasarelas de moda.<\/p>\n<p>La chica accedi\u00f3 a ir a la consulta de la corporaci\u00f3n que anunciaba el milagro de la reducci\u00f3n de est\u00f3mago. El cirujano \u2014un m\u00e9dico de sonrisa blanca y de sienes\u00a0 plateadas\u2014 le ense\u00f1\u00f3 varias fotos de mujeres y hombres sin rostro, hechas antes y despu\u00e9s de la operaci\u00f3n, seg\u00fan las cuales, aquellos cuerpos an\u00f3nimos se hab\u00edan librado del voraz escualo y ahora pod\u00edan lucir la tripita que se hab\u00eda puesto tan de moda en el pa\u00eds; pero dada la seriedad de la empresa a la que representaba \u2014subray\u00f3 el doctor\u2014, quer\u00eda dejar patente el riesgo que pod\u00eda correr la muchacha durante la operaci\u00f3n o en el postoperatorio.<\/p>\n<p>Y como suele pasar con frecuencia ante la indecisi\u00f3n, a la chica le comieron el <em>tarro <\/em>\u2014y de paso la ilusi\u00f3n de acabar con su pesadilla\u2014<em> <\/em>echando mano de estad\u00edsticas con malos augurios que aseguraban la pocas posibilidades de salir viva de la mesa de operaciones. Sus amigas le mostraban la prensa: \u201cmujer de 35 a\u00f1os muerta en una reducci\u00f3n de est\u00f3mago\u201d\u2026 \u201dun hombre joven fallece a los pocos d\u00edas de darle el alta como consecuencia de una reducci\u00f3n\u201d\u2026 Los telediarios aireaban las mismas siniestras noticias sin que la presentadora descompusiera el gesto, tal como un minuto antes hab\u00eda anunciado la subida de la Bolsa o el tiempo climatol\u00f3gico del fin de semana.<\/p>\n<p>\u00a0As\u00ed que\u00a0 la balanza de las decisiones se inclin\u00f3 finalmente a no someterse a la operaci\u00f3n. La muchacha se volvi\u00f3 a encerrar en su alcoba con un \u00fanico prop\u00f3sito: dejar de comer, no alimentar al insaciable est\u00f3mago. Si no inger\u00eda comida del exterior, aquel can\u00edbal tendr\u00eda que recurrir a la grasa de alrededor, con lo que poco a poco se librar\u00eda de su gordura.<\/p>\n<p>A partir de entonces hizo o\u00eddos sordos a las palabras angustiadas o amenazadoras de su familia; no abr\u00eda la puerta a nadie y pasaba el tiempo hojeando revistas de moda juvenil con <em>piercing<\/em> en la barriga, con el \u00fanico asesoramiento de una b\u00e1scula. Sent\u00eda por dentro como si un ej\u00e9rcito de hormigas voraces se asentara en la boca del est\u00f3mago y, sin cuartel, fueran invadiendo los dem\u00e1s \u00f3rganos devorando sus defensas lenta e implacablemente. La muchacha perd\u00eda peso, los kilos se ca\u00edan de la b\u00e1scula al tiempo que recobraba sus sue\u00f1os. La joven se iba pareciendo cada vez m\u00e1s a las modelos de las pasarelas que tienen nombre de diosa griega y a las <em>barbis<\/em> del gimnasio; ponerse un <em>piercing<\/em> en el ombligo estaba cada d\u00eda m\u00e1s cercano.<\/p>\n<p>Los padres angustiados golpeaban la puerta una y otra vez:<\/p>\n<p>\u2014Si no comes te morir\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014Dejadme en paz, no saldr\u00e9 hasta que est\u00e9 delgada.<\/p>\n<p>\u2014Avisaremos al m\u00e9dico y derribaremos la puerta.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ni\u00f1a, entra en raz\u00f3n!<\/p>\n<p>Y lleg\u00f3 la estaci\u00f3n del calor en el hemisferio norte, que era donde la joven viv\u00eda esclava de las tendencias de la moda, y donde sufr\u00eda la insaciabilidad de aquella doble boca. Una ma\u00f1ana se despert\u00f3 con una sensaci\u00f3n extra\u00f1a de abandono, como si algo se estuviera desasiendo de su cuerpo. Intent\u00f3 levantarse de la cama y las piernas no la acompa\u00f1aron\u2026 Mir\u00f3 debajo de las s\u00e1banas: dos piernas flacas y c\u00e1rdenas reposaban separadas de los muslos, y a la altura del ombligo sent\u00eda un fragor interior como el de una horda de orugas devorando sus tejidos. Quiso gritar para que detuvieran su fest\u00edn\u2026, pero de su boca no pudo salir palabra. La muchacha fue desapareciendo bocado tras bocado hasta que, sobre la cama, s\u00f3lo qued\u00f3 una masa muscular. Cuando los m\u00e9dicos, alarmados por la familia, derribaron la puerta, s\u00f3lo encontraron un gigantesco est\u00f3mago que se contra\u00eda y se dilataba r\u00edtmicamente, produciendo un alboroto en su interior como de digesti\u00f3n muy pesada. La habitaci\u00f3n exhalaba un olor a grasa rancia mezclada con el agua de rosas del perfume de la joven.\u00a0 Un rayo de sol del incipiente verano se abri\u00f3 paso desde la ventana arrancando destellos como de un <em>piercing<\/em> met\u00e1lico que estuviera prendido a la altura del ombligo<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/font>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Tienes una boca en la barriga, como los tiburones!<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-68","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/68","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=68"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/68\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=68"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=68"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=68"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}