<br />
<b>Warning</b>:  Constant ABSPATH already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/5certamen/wp-config.php</b> on line <b>23</b><br />
{"id":65,"date":"2008-03-18T20:48:38","date_gmt":"2008-03-18T19:48:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=65"},"modified":"2008-03-18T20:51:51","modified_gmt":"2008-03-18T19:51:51","slug":"48-cybele-por-nefertiti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=65","title":{"rendered":"48- Cybele. Por Nefertiti"},"content":{"rendered":"<p><em><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Hoy puede ser un gran d\u00eda\u2026<br \/>\n<\/font><\/font><\/em><strong><em><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">J. M. Serrat<\/font><\/font><\/em><\/strong><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">A veces las cosas s\u00f3lo suceden.<strong> <\/strong>Ocurren. Pasan, como pasan las agujas del reloj, de un minuto a otro. Pasan porque tienen que pasar. Porque llegamos al lugar justo en el momento indicado.<!--more-->\u00a0Porque, simplemente, el agregar un croissant al solitario caf\u00e9 de la ma\u00f1ana puede trastocar el desarrollo de la m\u00e1s m\u00ednima estupidez o cambiar el devenir de la historia. Entonces una se siente m\u00e1s tonta que un ordenador o que una vaca detr\u00e1s del cencerro. Una que ha planeado al detalle la vida, el futuro, la vejez, de repente, se da cuenta de que se le ha ca\u00eddo el sistema y el programa ha ejecutado una acci\u00f3n no reconocida, ni v\u00e1lida, ni siquiera m\u00ednimamente esperada.<\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Siempre quise viajar a Par\u00eds. Me pregunto si en el mundo habr\u00e1 alguien que no quiera conocer Par\u00eds, aunque admito que los argentinos sufrimos de una adicci\u00f3n gen\u00e9tica hacia esa ciudad. Personalmente, ten\u00eda, adem\u00e1s, otras variadas razones: un abuelo nacido all\u00ed, un traductorado de franc\u00e9s a medio terminar, mi pasi\u00f3n por la historia y una devoci\u00f3n generacional por Cort\u00e1zar que inclu\u00eda a Par\u00eds en el cielo de una Rayuela varias veces le\u00edda y nunca bien comprendida. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La oportunidad lleg\u00f3 hace unos pocos meses. La palabra herencia le qued\u00f3 grande al montoncito de euros que recib\u00ed de un t\u00edo italiano, tan bendito como desconocido. De todos modos fueron suficientes para sortear con dignidad el momento m\u00e1s cr\u00edtico y aburrido de mi matrimonio. Si a la dignidad se la puede llamar viaje, alejamiento o, para estar a tono con el mundo globalizado, impasse. Los vulgares pa\u00f1os fr\u00edos que, indefectiblemente, recalientan en forma proporcional al acortamiento de las distancias. Un manto de mentira que retrasa el estallido de la realidad por un a\u00f1o, por unos meses o, en el peor de los casos, por algunos d\u00edas.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tres semanas, sola, en Par\u00eds. Un hotel econ\u00f3mico en el barrio de la Opera, zapatos c\u00f3modos, la gu\u00eda Michelin y tal vez alguna excursi\u00f3n programada por all\u00ed cerca, de \u00e9sas en la que uno se asemeja a la oveja m\u00e1s est\u00fapida de un reba\u00f1o asombrado por cualquier idiotez. Idiotez dicha por un gu\u00eda robotizado a qui\u00e9n nadie le puede negar la p\u00e9sima calidad actoral y su gran capacidad de memoria. De todos modos, tres semanas en Par\u00eds se parec\u00edan a una fiesta, al premio mayor de Navidad, a un renacimiento de las emociones, a las que, \u00faltimamente, estuve demasiado desacostumbrada. Las cosquillas del alma, que, sin duda, me estaban faltando.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y me fui, euf\u00f3rica, desde el fr\u00edo de una noche de mayo. Una noche corta para la transfusi\u00f3n que pudiera recuperarme de la anemia conyugal cr\u00f3nica que me carcom\u00eda, una noche m\u00e1gica para empezar a mover la varita que unir\u00eda los pedazos partidos de mis \u00faltimos a\u00f1os. A doce mil metros de altura no se puede ver para abajo. La oscuridad es como una pincelada de olvido que vuelve imperceptibles hasta los puntos m\u00e1s brillantes y lo m\u00edo, no se destacaba especialmente por el brillo.<\/font><\/font><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fue al tercer d\u00eda. Caminaba por el Barrio Latino en busca de la Rue Galande, m\u00e1s exactamente de la Librairie Cybele, una librer\u00eda especializada en historia egipcia. Ya estaba pr\u00e1cticamente decidida a hacer mi tesis sobre el Intento Monote\u00edsta de Akenat\u00f3n en el Egipto de la XVIII dinast\u00eda. Era el lugar indicado para encontrar bibliograf\u00eda. Adem\u00e1s, aunque siempre tuve el vicio de hurgar entre papeles, revolver libros y revistas cient\u00edficas, all\u00ed, a pocas cuadras de la Sorbona, eso me causaba un placer demasiado excitante. Reconozco que Par\u00eds, en general, me provoc\u00f3 una excitaci\u00f3n desconocida. Todo me deslumbraba, todo me despertaba emociones que se manifestaban de diferentes maneras, una agitaci\u00f3n incontenible, lagrimales a punto de explotar y, siempre, el deseo de compartir con alguien semejante arrobamiento. Somos animales sociales, afirm\u00f3 Arist\u00f3teles.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ese d\u00eda fueron las calles medievales del Barrio Latino, los caf\u00e9s del Boul\u00b4Mich donde me atrev\u00ed a darme el lujo de una cerveza y despu\u00e9s, por supuesto, los tesoros de Cybele y el fabuloso auspicio de una tesis sobresaliente. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un olvidado franc\u00e9s comenzaba a hacer sinapsis en mis neuronas y cada palabra que se agregaba a mi vocabulario me permit\u00eda creer que, en pocos d\u00edas, hablar\u00eda como uno m\u00e1s. O quiz\u00e1 fuera la autoestima, tan olvidada como el franc\u00e9s, que regresaba a recuperarme.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me dediqu\u00e9 a revisar las revistas. Separ\u00e9 las que se ocupaban de mi tema. Maldito t\u00edo, podr\u00edas haber amasado una fortuna un poquito m\u00e1s grande. Compr\u00e9 una sola. Un tesoro para los bolsillos arrasados de cualquier argentino. Pero tom\u00e9 nota de varios libros y fasc\u00edculos que podr\u00edan resultarme importantes. Me quedaban dos semanas y media y los euros parec\u00edan evaporarse de mi billetera.<\/font><\/font><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al salir de la Cybele me lo llev\u00e9 por delante. Respondi\u00f3 con una sonrisa mi \u201cperd\u00f3n\u201d argentinizado, la excusa perfecta para una conversaci\u00f3n. Que le hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n mi inter\u00e9s por la egiptolog\u00eda. Que su pasi\u00f3n era el arte. Que me estuvo observando cuando consultaba los cat\u00e1logos. Un \u201clevante\u201d sin estilo franc\u00e9s, tan cl\u00e1sico como en cualquier otra parte del mundo. Yo, en cambio, no lo hab\u00eda visto. No fui a Par\u00eds a mirar hombres, m\u00e1s bien fui a olvidarme de un hombre, o a poner en claro qu\u00e9 sent\u00eda por \u00e9l. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero, a veces, las cosas pasan, aunque uno no tenga la m\u00e1s m\u00ednima intenci\u00f3n.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y aprend\u00ed que pasan, tan naturalmente como si se hubieran premeditado. O mejor.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Siempre me criticaron esa costumbre de planificarlo todo, de organizar hasta los m\u00e1s m\u00ednimos detalles, de ser precavida hasta el cansancio. Ma\u00f1ana aqu\u00ed, pasado all\u00e1. Primero \u00e9sto, despu\u00e9s aqu\u00e9llo. Separar el dinero, guardar algo, gastar estrictamente lo poco que siempre sobra. Tantos a\u00f1os de prolijas costumbres. Orden y progreso, el lema positivista sin cumplirse del todo. Una estructura s\u00f3lida de est\u00fapida sensatez que comenzaba a derrumbarse a pocos pasos de un puente sobre el Sena. As\u00ed, de la manera m\u00e1s sencilla, con la misma simpleza del agua verde que se deslizaba debajo de nuestros pies.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No recuerdo qui\u00e9n fue el que me hab\u00eda advertido de la poca amabilidad de los franceses. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esa noche dormimos en mi hotel. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al otro d\u00eda, me traslad\u00e9 a su departamento. Peque\u00f1o. El \u00e1tico de una casa del siglo XVIII. Sin ascensor, por supuesto, pero con un lujo incomparable: dos ventanas atravesadas sim\u00e9tricamente por las torres de Notre Dame. Y ah\u00ed Paul, una aparici\u00f3n tan real como el mism\u00edsimo palacio de Luis XIV. Sencillamente, todo conformaba una trama tan perfecta, que era imposible no sentirse en la gloria.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde un principio supe que en poco m\u00e1s de dos semanas el encantamiento terminaba. Mentir\u00eda si dijera que no pens\u00e9 en el pr\u00edncipe azul salvador de mis desgracias, en los finales felices de los cuentos. En la cantidad despiadada de mentiras que algunos, para beneficio propio, se empe\u00f1an en atornillar bien adentro de la cabeza de las nenas. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Por supuesto que jam\u00e1s hablamos de lo que no fuera estrictamente diario.\u00a0<\/font><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Paul era pragm\u00e1ticamente obstinado y su futuro se limitaba, s\u00f3lo al instante siguiente. Nada m\u00e1s. Las primeras noches me cost\u00f3 dormir. Caminar todo el d\u00eda y hacer el amor como nunca no lograban atraer mi sue\u00f1o, o quiz\u00e1s fueran mis remordimientos, o quiz\u00e1 la culpa, ese gran obsequio de una educaci\u00f3n victoriana con resabios de subdesarrollo, pero siempre tan hip\u00f3crita como falsa. A veces me asaltaba un terco romanticismo, que, por supuesto, guard\u00e9 muy en secreto. Lo \u00fanico que conoc\u00ed de Paul fue su cuerpo maravilloso, supe que hab\u00eda nacido en Lyon y que pintaba retratos de turistas en Montmartre. El confes\u00f3 que le costaba entender mi franc\u00e9s, pero que, para algunas cosas no era necesario. Sab\u00eda de mi inter\u00e9s por la egiptolog\u00eda y tambi\u00e9n, que ten\u00eda una familia esper\u00e1ndome en Buenos Aires. Nada m\u00e1s. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tal vez haya sido el cansancio, pero la \u00faltima semana, por fin, logr\u00e9 cerrar los ojos, descansar profundamente y que ning\u00fan sue\u00f1o peligroso viniera a provocarme.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Regres\u00e9 con m\u00e1s libros de los que pensaba. Con un retrato a l\u00e1piz, bastante malo, hecho por un pintor de esos que abundan por Montmartre. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Con un cargamento que llevar\u00eda mucho tiempo desarmar. <\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Me pregunto cu\u00e1ntos retratos de estos habr\u00e1 desparramados por el mundo. Sonr\u00edo. \u00bfHabr\u00e9 aprendido algo, o mi vida seguir\u00e1 aprisionada dentro de la exacta rutina anterior? <\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Desde que llegu\u00e9, apenas logro dormitar. Todas las noches repaso al detalle cada segundo de mi viaje, revivo recuerdos intensos, absolutamente locos y analizo las frases de aquel fil\u00f3sofo descarado: que el futuro es el instante que sigue; que se presenta sin aviso; que es el due\u00f1o absoluto de nuestro destino, planeado o no; que algo hab\u00eda hecho que nos encontr\u00e1ramos aquella tarde en las puertas de Cybele. Que la magia reside en lo moment\u00e1neo; que los encantos se rompen cuando aparece el despu\u00e9s, cuidadosamente pensado, que las cosas pasan porque estamos en el lugar justo en el momento indicado.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Hace apenas unos instantes hice el amor con mi marido. El lugar justo y el momento indicado. Acept\u00e9 sus caricias y me gust\u00f3 el recorrido de sus manos y el calor de su boca h\u00fameda. Lo hice. Y no pens\u00e9 si era el reinicio de la costumbre o si era, realmente, lo que quer\u00eda hacer. Tampoco me import\u00f3 tener a\u00fan el olor de Paul aferrado a mi nariz y confundir el gusto de los besos sobre mi lengua. Lo viv\u00ed y lo disfrut\u00e9. <\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Paul ten\u00eda raz\u00f3n, me confirmo, mientras la respiraci\u00f3n de mi marido silba, c\u00f3moda y satisfecha, ajena a mis conclusiones; mientras abro el caj\u00f3n de la mesa de luz; mientras busco el papel con el tel\u00e9fono de Par\u00eds, que hab\u00eda anotado, tramposa, una de aquellas primeras noches de in\u00fatil insomnio sensiblero. <\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Antes de ver c\u00f3mo los n\u00fameros se deshacen, digo adi\u00f3s con la complicidad del silencio. <\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Entonces cierro los ojos. <\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0A lo mejor, ma\u00f1ana empiezo a traducir los libros de Egipto. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 O quiz\u00e1s vaya a la Facultad a inscribirme.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 O almuerce con mis padres que, \u00faltimamente, no se cansan de reprochar mi abandono. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 O pase a buscar a mi marido por la oficina, para darle una sorpresa, como antes.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No lo s\u00e9. Ahora, nada m\u00e1s, quiero dormir.<\/font><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy puede ser un gran d\u00eda\u2026 J. M. Serrat A veces las cosas s\u00f3lo suceden. Ocurren. Pasan, como pasan las agujas del reloj, de un minuto a otro. Pasan porque tienen que pasar. Porque llegamos al lugar justo en el momento indicado.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-65","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/65","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=65"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/65\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=65"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=65"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=65"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}