<br />
<b>Warning</b>:  Constant ABSPATH already defined in <b>/home/u580195476/domains/canal-literatura.com/public_html/5certamen/wp-config.php</b> on line <b>23</b><br />
{"id":60,"date":"2008-03-16T19:05:13","date_gmt":"2008-03-16T18:05:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=60"},"modified":"2008-03-16T19:10:18","modified_gmt":"2008-03-16T18:10:18","slug":"43-el-dia-que-vino-la-guapa-del-pueblo-por-flor-de-lis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=60","title":{"rendered":"43- El d\u00eda que vino la guapa del pueblo. Por FLOR DE LIS"},"content":{"rendered":"<p>Si todav\u00eda vivieras, mam\u00e1, yo no hubiese podido acudir esta ma\u00f1ana a la plaza del pueblo. Una tempestad de palabras \u00e1cidas, de gestos hist\u00e9ricos, todo lo que eras capaz de poner en juego cuando persegu\u00edas un prop\u00f3sito, lo habr\u00edan impedido.<!--more-->\u00a0Porque Curra Brit\u00e1nica, con su sonrisa abierta como un chaparr\u00f3n de besos, con ese cuerpo, con esos ojos que descorren las cortinas del amanecer, seguir\u00eda siendo una bofetada para tu orgullo.<br \/>\nPero t\u00fa ya no est\u00e1s, tu esp\u00edritu terco no puede sobreponerse al m\u00edo y all\u00ed me encontraba, casi extinguida entre una enorme masa bulli\u00adciosa, entre un oleaje est\u00fapido de rostros, aprisionada y satisfe\u00adcha. Confieso que me pesaba en los ojos tu fotograf\u00eda, los pliegues sin pecado de tus vestidos negros, que todav\u00eda me quedan residuos de aquel pudor imb\u00e9cil que inyectabas en mi vida, pero hoy, por vez primera, he vencido tu imagen asfixiante. Si, mam\u00e1, hoy he conside\u00adrado seriamente que los muertos, cuando se marchan dejando una puer\u00adta cerrada, jam\u00e1s regresan para abrirla.<br \/>\n\u00bfY por qu\u00e9 no, si hasta el p\u00e1rroco era comparsa, siempre con la sonrisa pegada al objetivo de las c\u00e1maras, junto a la diosa pagana, in\u00advocando un protagonismo que no le correspond\u00eda? Hay cosas que una no puede querer sin darle el cerrojazo a la historia. Ahora pienso que lo tuyo tampoco estuvo demasiado claro, que tambi\u00e9n eras victi\u00adma de otra madre m\u00e1s lejana, que aquellas reglas de juego ocultaban un fondo de egolatr\u00eda.<br \/>\nEn vez de hacerme mujer, una mujer decidida y equilibrada como Pa\u00adquita Estrada, has ani\u00f1ado todas las cosas a mi primera estatura.<br \/>\n\u00a1T\u00fa y tu sentido monocolor de la vida!<strong> <\/strong>Los mandamientos, hija, la salvaci\u00f3n de tu alma. Y aqu\u00ed me tienes, con el alma m\u00e1s limpia que una lluvia, pero soltera, un pelot\u00f3n de carne in\u00e9dita alrededor de la soledad, de estos visillos donde hasta el nombre se me esta arrugando. Perdona, mam\u00e1, pero somos demasiado insignificantes dentro de lo infinito. \u00bfQui\u00e9n iba a necesitar el luto de nuestros corazones? Hasta ella, hija de humildes campesinos, escasa de pan y de cultura, comprend\u00eda mejor que t\u00fa la verdad metaf\u00edsica de los seres humanos, el diagn\u00f3stico de amor que cada ma\u00f1ana pronuncia la tierra.<br \/>\nPor eso ya no me atemoriza tu mirada, tu figura hier\u00e1tica como si te hubieses tragado un cirio. \u00a1Anacr\u00f3nico orgullo! \u00bfQui\u00e9nes \u00e9ramos no\u00adsotras, di, sino dos mujeres acomodaticias vegetando a la sombra de una n\u00f3mina de funcionario? Si pap\u00e1 viviera, no hubieses conseguido tu objetivo. Paquita y yo seguir\u00edamos siendo amigas y esta ma\u00f1ana me abr\u00eda dado un abrazo muy fuerte delante de todos, esa inyecci\u00f3n de privilegio que nos inflama por dentro como un globo de feria.<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 pena que nunca me hayas dado un amor sin espuelas! Perdona mis l\u00e1grimas, mam\u00e1, pero nos quer\u00edamos sinceramente, con ese estilo suelto que las mentes conducidas no pueden comprender. T\u00fa manchaste aquella alegr\u00eda, pusiste entre ambas la barrera de las clases sociales, rid\u00edculas en un villorrio como el nuestro donde todo se repite inde\u00adfinidamente, y hoy, ya lo ves, yo he sido el cauce a trav\u00e9s del cual te llega su venganza.<br \/>\nElla era comunicativa y yo herm\u00e9tica como un mochuelo de pl\u00e1stico; ella se echaba a las espaldas el involucionismo del pueblo y yo parec\u00eda el estuche del dec\u00e1logo; pero ah\u00ed est\u00e1 ella, presidiendo una cena de gala en su honor, y aqu\u00ed estoy yo, consumi\u00e9ndome dentro de estos vestidos baratos que parecen un campo sombr\u00edo, galanteada ex\u00adclusivamente por la madera vieja que gime en la alcoba, en esta casa semejante a los cementerios sin muertos.<br \/>\n\u00bfLas terciarias franciscanas, las que tanto significaban en tu entorno, las que te cerraron los ojos, ya de espaldas mucho antes a la vida? \u00a1Qui\u00e9n lo iba a decir, mam\u00e1! Tambi\u00e9n su aroma casto se dilu\u00eda entre los adoquines de la plaza, intrigantes, marisabidillas, adulando y aplaudiendo la sonrisa de Curra Brit\u00e1nica, esas pupilas que hacen bello todo lo que miran, la cintura de c\u00e1\u00f1amo, la lluvia permanente de su pelo, aquellos senos armoniosos bailando bajo la calva de los concejales.<br \/>\nAhora, mam\u00e1, delante de tu fotograf\u00eda, de ese rostro donde jam\u00e1s podr\u00eda reconocerme, de ese amago de sonrisa que siempre se quedaba en gesto, no s\u00e9 si fueron mejores tus manos, siempre en actitud piado\u00adsa, o las suyas que remov\u00edan el perfume de la vida. \u00bfTe empujaba el proselitismo, una sincera inquietud de apostolado o era envidia de su cuerpo con sabor a brisa, de una distinci\u00f3n gen\u00e9tica que ya en\u00adtonces sobrepasaba nuestro contexto pueblerino? Curra encend\u00eda un sentimiento arm\u00f3nico, la luz que resiste a la noche y esto quedaba fuera de vuestro c\u00edrculo inalterable.<br \/>\nY una cobarde yo, una ni\u00f1a t\u00edmida, asustadiza que no supo romper aquella atadura en\u00e9rgica. Ella estaba hastiada de esta gente, del odio del pueblo, un odio intenso que se reflejaba en las aceras, en los ojos de los perros callejeros, pero tu semblante orgulloso, tu desd\u00e9n, tu negativa a nuestro trato fue lo que acab\u00f3 de derrumbarla. Y una tarde fr\u00eda, cuando bajaba la lluvia como el resoplido de un to\u00adro y todas las formas eran difusas, yo la vi alejarse camino de la estaci\u00f3n. Sola iba, terriblemente sola cuando tanto necesitaba de una mano amiga.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 delito hab\u00eda cometido, mam\u00e1?; \u00bfqu\u00e9 amor mercenario hubo nunca en aquella casa?; \u00bfQu\u00e9 reproche merece la gente sencilla que cada d\u00eda se cumple en la tierra? Te juro que me alegro enormemente de los sucesos de hoy: me alegro por ella, por sus hermanos, por sus padres. Debieras haberlos visto en la ceremonia del recibimiento. Todos estaban en un primer plano, orgullosos, adulados, requeridos por los fot\u00f3grafos, importantes. \u00bfY los periodistas? Parec\u00eda que no hubiese en todo el pa\u00eds una familia tan encumbrada como aquella.<br \/>\n&#8211; \u00bfC\u00f3mo era de ni\u00f1a?: \u00bfsus gustos, sus juegos, sus platos favoritos?<br \/>\n\u00a1Sus platos favoritos!&#8230; Ahora va a resultar que estos mesegueros comen todos los d\u00edas a la carta. Esta noche, si; esta noche se abom\u00adba la cornucopia de la abundancia. Desde aqu\u00ed se escucha el bulli\u00adcio, el tintineo de los brindis, mientras me muerdo las u\u00f1as y las horas se van quedando amontonadas en el calendario como una lluvia de trapos viejos. Nadie podr\u00eda describir el banquete con mayores de\u00adtalles que el p\u00e1rroco, tu amigo y consejero, pues entre manjares an\u00adda, aplaudiendo, ratificando el acta del \u00faltimo pleno del ayuntamiento donde se nombra a la diva hija predilecta del pueblo y se rotula con su nombre a la calle que la viera nacer.<br \/>\nPorque ha venido a eso, a deslumbrarnos, a pisotear nuestras pupilas rotas, a descubrir una placa que la va a perpetuar entre nosotros. \u00bfHubiera pisado de nuevo estas calles por otro motivo? Nunca. \u00a1Si lo sabr\u00e9 yo que la conozco como nadie! Muchas veces ella lo dec\u00eda:<br \/>\n&#8211; Este pueblo me rechaza porque nunca fuimos coincidentes.<br \/>\nY llevaba raz\u00f3n, mam\u00e1. Desfase hubo entonces y mayor desfase sigue habiendo todav\u00eda. Esta ma\u00f1ana han quedado bien marcadas las diferencias. Todos estaban api\u00f1ados en la plaza: los cacicones, por vez primera salpicados entre los acegueros; la gente joven agitando pan\u00adcartas con entusiasmo; los ni\u00f1os, sentados en las uves de los \u00e1rbo\u00adles como p\u00e1jaros que presienten el alba; tambi\u00e9n los de la tercera edad. \u00a1Oh los viejos, qu\u00e9 babosos! Debieron quedarse en casa por \u00e9tica y por est\u00e9tica, ser fieles a su antigua postura de intransi\u00adgencia, pero no, all\u00ed estaban todos, escombros del tiempo, con fuego en los ojillos de gal\u00e1pago, a codazos para verla m\u00e1s de cerca. Estas escenas, mam\u00e1, son las que definen preferencias en el espec\u00adt\u00e1culo de la vida.<br \/>\nEs imposible que alguien olvide lo que aqu\u00ed ha sucedido hoy. Paquita Estrada, sin esfuerzo, discretamente, nos ha achicado con su elegan\u00adcia, su belleza, su armon\u00eda y ese algo que nadie sabe concretar y a todos cautiva, tambi\u00e9n a m\u00ed, que me encontraba entre el gent\u00edo como una boba, comprimida por el repliegue humano que los guardias forzaron para que avanzara sin agobio.<br \/>\nY como una idiota tambi\u00e9n ahora, bajo la mnemot\u00e9cnia de mis horas artificiales, escuchando a trav\u00e9s de las persianas el murmullo fes\u00adtivo de los comensales. \u00a1Pobres tontos! Ellos no lo saben pero su gesto de acatamiento los ridiculiza. \u00bfLa estrella m\u00e1xima, la insig\u00adne hija local? Eso debieron descubrirlo antes, desde el anonimato, como lo hicieron los ingleses cuando lleg\u00f3 a Londres como moza de comedor, lampo fulgurante bajo mandiles y aljofifas. Ha hecho bien en cambiar su apellido por el de Brit\u00e1nica. Brit\u00e1nicos son los que desempolvaron su talento, su calidad.<br \/>\nPerdona, mam\u00e1, pero es posible que nunca m\u00e1s te prolongues en mi esp\u00edritu a trav\u00e9s de esa fotograf\u00eda. Una tarde cualquiera har\u00e9 la maleta y otras muchachas ver\u00e1n mis pasos por el camino de la estaci\u00f3n. \u00bfHacia qu\u00e9 lugar, hacia qu\u00e9 meta? A donde el destino me lle\u00adve, a trabajar, a querer a un hombre hasta olvidar que existo, tal vez a fundar un club de fans de Curra Brit\u00e1nica.<br \/>\nPorque t\u00fa, mam\u00e1, est\u00e1s definitivamente muerta.<br \/>\n\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si todav\u00eda vivieras, mam\u00e1, yo no hubiese podido acudir esta ma\u00f1ana a la plaza del pueblo. Una tempestad de palabras \u00e1cidas, de gestos hist\u00e9ricos, todo lo que eras capaz de poner en juego cuando persegu\u00edas un prop\u00f3sito, lo habr\u00edan impedido.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-60","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/60","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=60"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/60\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=60"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=60"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=60"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}