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{"id":25,"date":"2008-03-01T12:15:20","date_gmt":"2008-03-01T11:15:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=25"},"modified":"2008-03-01T12:15:45","modified_gmt":"2008-03-01T11:15:45","slug":"11-de-principes-azules-por-marcelo-devenir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=25","title":{"rendered":"11- De pr\u00edncipes azules. Por Marcelo DEVENIR"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Esthercita Letargo lleg\u00f3 al mundo en noche sin luna ni estrellas, plena de borrasca. Su madre sufri\u00f3 el parto como si fuera un descuartizamiento, un desmembramiento inca.<!--more--><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">N\u00e9stor, su padre, y su peque\u00f1a hermana Malena, aguardaron en la sala contigua al dormitorio, apenas alumbrados por el candelabro a keros\u00e9n.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Luego de algunas horas de truenos y alaridos, la puerta de la habitaci\u00f3n se abri\u00f3 y la partera, con rostro cansino, anuncio parcamente: \u201c<strong><em>es otra ni\u00f1a<\/em><\/strong>\u201d.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">La falta de estrella pareci\u00f3 ser su estigma. Fue una peque\u00f1a solitaria y resentida. Siempre a la sombra de Malena. Oscura como la noche de su nacimiento.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Solo se la pod\u00eda ver sonre\u00edr cuando jugaba en su silloncito hamaca, \u00fanica herencia recibida del abuelo Pedro.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Sus d\u00edas de Colegio nunca fueron f\u00e1ciles. Y a pesar que parec\u00eda agradarle, continuaba ella a la sombra de Malena, solo un par de a\u00f1os mayor. Nunca tuvo amigos propios, siempre estaba parada dos pasos detr\u00e1s de Malena, escuch\u00e1ndola en silencio conversar con sus amigas. Para Esthercita, sus amigos eran los amigos de su hermana. Para los amigos de su hermana, no. Sus juegos preferidos eran los de su hermana, al igual que los disgustos. Si estaba bien o estaba mal, era Malena quien lo decid\u00eda, ella confiaba.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Cuentan que su madre no pudo olvidar el horror de aqu\u00e9l parto, y se jurament\u00f3 no m\u00e1s hijos. Y as\u00ed fue poniendo distancia al calor nocturno de N\u00e9stor, bajo pretextos pueriles, que el hombre fue comprendiendo.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Quiz\u00e1s por ello tambi\u00e9n, y si bien no hubo descuidos, nunca fue muy cercana ni cari\u00f1osa con Esthercita. Un incontrolable rechazo la invad\u00eda; la ni\u00f1a lo percib\u00eda. Por ello decidi\u00f3 apartarse de su educaci\u00f3n, que deleg\u00f3 en su esposo,\u00a0 ni le instruy\u00f3 en las tareas de la casa, los quehaceres hogare\u00f1os. Prefer\u00eda trabajar durante muchas horas a compartir tiempo con la ni\u00f1a. N\u00e9stor solo callaba.<\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">En esos par\u00e1metros fue la ni\u00f1a creciendo, en a\u00f1os como en tama\u00f1o.\u00a0 <\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">El silloncito fue olvidado por el columpio del patio, donde sol\u00eda pasar horas y horas, ensimismada en sus vuelos. Sin emitir palabras. Solo pensando. Pensando y observando como Malena y sus amigas comenzaban a sentirse invadidas por el hormigueo hormonal, con risitas inquietantes. Esthercita se columpiaba. Se columpiaba y observaba. Observaba y envidiaba. Envidiaba en silencio, y en silencio se columpiaba.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Eran horas de adolescencia.<\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y cuando llegaba el invierno y fr\u00edo del patio arrasaba, se quedaba en la sala, con un libro entre manos. Nada mejor que un libro para una joven solitaria. Y comenzaron los sue\u00f1os de aventuras robadas a p\u00e1ginas de historias notablemente inspiradas. Y\u00a0 en ellos reconoc\u00eda de risas y alborotos, de romance y confidencia, de los mundos de los sue\u00f1os y los sue\u00f1os sin un mundo. Y en aqu\u00e9llas p\u00e1ginas siempre era primavera. Primavera y alboroto. De algarab\u00eda y jolgorio, nunca de sue\u00f1os rotos.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La belleza fue su aliada. En el crecer de los d\u00edas, la geometr\u00eda fue aliada, y hubo un ovalo en sus caderas y hubo c\u00edrculos perfectos en sus pechos. Mucho m\u00e1s bella que Malena, pero \u00e9sta era agraciada, menos bella, m\u00e1s simp\u00e1tica. Gentil, donosa\u00a0 y bien educada, siempre dispuesta a la charla.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los j\u00f3venes se encargaban de establecer diferencias, con su sincera crueldad. Prefer\u00edan la liviandad y las risas de Malena, al silencio y mirada parca de una jovencita bella, pero que parec\u00eda siempre contenida por tela ara\u00f1a. As\u00ed era Esthercita. La que por ello sufr\u00eda, envidiaba. Sin poder decir palabra. Nunca podo expresar sus sentimientos, ni sus dolores o penas. Un invisible nudo la garganta le ajustaba.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al paso del tiempo su alma se ensombrec\u00eda como las paredes de la casa. Su madre ya era mayor, ciertas veces desvariaba y la limpieza no abundaba. N\u00e9stor hu\u00eda cada vez m\u00e1s temprano al trabajo. Y cada tarde regresaba m\u00e1s tarde, de trabajo abarrotado. Malena, ya comprometida, solo ten\u00eda tiempo para pasearse siempre de la mano de Fernando, joven de buena posici\u00f3n econ\u00f3mica y carrera universitaria.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esthercita, la ni\u00f1a nacida en aquella noche de borrasca, ya era casi una mujer. Mujer atormentada, como la noche.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pre\u00f1ada de soledad, rencores y decepci\u00f3n, a su hermana extra\u00f1aba. Aquellas risas de amigas tan cercanas, tan lejanas. Mujer ensombrecida de d\u00eda y por la noche atormentada. Abandonada a s\u00ed misma, hura\u00f1a, maleducada, de car\u00e1cter fr\u00edo y seco, insoportable y extra\u00f1a.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Busca resguardo en la paz de su cuarto, en aqu\u00e9l aroma a humedad creciente cada a\u00f1o. En la rara insensatez de esperar pr\u00edncipes lejanos y azules, en su pasi\u00f3n por los libros, en su adicci\u00f3n a la biblioteca.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Y en su silla mecedora, obsequio de alg\u00fan cumplea\u00f1os, tan cerca de la ventana, mece que mece sus anhelos m\u00e1s preciados. En el eterno silencio de la casa. Ya no se escuchan los pasos ni la voz de su madre, ni la risa contagiosa de Malena. Solo, muy de vez en cuando, un poco de la tos seca de N\u00e9stor, de la lectura le aparta.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Esthercita no comprende como a\u00fan no ha llegado, ese momento oportuno, ese instante preciado, que en el dintel de su puerta, surja el hombre apropiado.\u00a0 Pero m\u00e1s dif\u00edcil de entender es que su rancia actitud, su agria desenvoltura, son ropajes inadecuados para supuestas doncellas que anhelan ser conquistadas. Que la belleza no basta ni es el sendero obligado, ni el virtuosismo preciado por bellos pr\u00edncipes azules, que vagan en caballos blancos.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Que existe una vida afuera. Detr\u00e1s de aquello vidrios y de aquellos cuadros. De las paredes de la casa y del cuerpo. De su puerta y de su mente. De las habitaciones llena de polvo, y de su vida repleta de tela ara\u00f1as. Que el tiempo ha ido pasando y con ello construido un muro de consecuencias, dif\u00edcil de ser escalado.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Ya no existen los castillos de verano, los pr\u00edncipes se extinguieron, deste\u00f1idos los azules, presurosos escaparon. Aterrados de esas bellas Esthercitas, carentes de ilusi\u00f3n, gracia y garbo.&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esthercita Letargo lleg\u00f3 al mundo en noche sin luna ni estrellas, plena de borrasca. 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