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{"id":219,"date":"2008-04-15T21:36:05","date_gmt":"2008-04-15T20:36:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=219"},"modified":"2008-05-15T18:03:17","modified_gmt":"2008-05-15T17:03:17","slug":"199-zeolita-por-anquintolfin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=219","title":{"rendered":"199- ZEOLITA. Por Anquintolfin"},"content":{"rendered":"<p><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Aunque la raz\u00f3n oficial era darle el p\u00e9same al t\u00edo Sergio, Indalecio regresaba en verdad a la casa solariega decidido a ver al fin el rostro de Zeolita.<!--more-->\u00a0Sin embargo, a pesar del buen ritmo con que hab\u00eda cubierto el tramo que separaba su habitaci\u00f3n en pr\u00e9stamo del centro del pueblo, al doblar la esquina de Sorbas con San Antonio, Indalecio sinti\u00f3 que perd\u00eda decisi\u00f3n en el paso frente a la fachada reci\u00e9n enjalbegada al fondo. En medio de ella, el cresp\u00f3n negro sobre el port\u00f3n de entrada resaltaba como una diminuta pupila en un gran ojo albino. Las persianas bajadas de las dos ventanas saledizas a pie de calle y del balc\u00f3n del piso alto daban a la casa un aire herm\u00e9tico muy diferente al de la primera visita de Indalecio, el mismo d\u00eda que hab\u00eda llegado a Carboneras dos semanas atr\u00e1s. Entonces, los geranios luc\u00edan alborotados por el viento de levante en los alf\u00e9izares de las ventanas y la rejer\u00eda brillaba igual que plata lustrada bajo el sol luminoso como de pleno verano, aunque clemente de acuerdo con aquel final de marzo. \u00c1gata, una sirvienta de edad avanzada en la piel que el uniforme dejaba al aire, pero en\u00e9rgica en la voz y en los movimientos, le abri\u00f3 la entrada a la casa, apremi\u00e1ndole a pasar para que no se colasen adentro el viento y la arena, e invit\u00e1ndole a esperar al se\u00f1or en una peque\u00f1a sala, la \u00faltima a la izquierda de un largo pasillo con otras dependencias, al final del cual se ve\u00eda la escalera que daba al piso de arriba.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u00a0<\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; El se\u00f1or vendr\u00e1 enseguida. No toque nada ni haga ruido, que la se\u00f1ora Zeolita no se encuentra bien \u2013 dijo \u00c1gata.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u00a0<\/font><\/span><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Indalecio apenas tuvo tiempo de sentarse porque enseguida se anunci\u00f3 el t\u00edo Sergio con pisadas firmes en el suelo de m\u00e1rmol. A Indalecio le pareci\u00f3 m\u00e1s l\u00f3gico recibirle en pie para poder estrecharle la mano formalmente cuando entrara. Sin embargo, el t\u00edo Sergio, ignorando la mano medio extendida de su sobrino, palmote\u00f3 un par de veces la cara de Indalecio al verle y le habl\u00f3 en un tono distendido que a la vez pod\u00eda ser distante:<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; \u00a1Vaya, vaya! Despu\u00e9s de tanto tiempo, me aparece un sobrino que abandona las Universidades de la capital para hacerse pescador.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; En realidad, s\u00f3lo quiero probar. Tambi\u00e9n me gustan las letras. Escribo mucho y el franc\u00e9s lo manejo con soltura \u2013 dijo Indalecio pretendiendo decisi\u00f3n.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; \u00a1Mira! Hoy no dispongo de mucho tiempo. Voy por negocios a Almer\u00eda y, de paso, quiero aprovechar para dar una vuelta por los invernaderos que tengo entre Campohermoso y San Jos\u00e9. Pero no te preocupes, que lo he dispuesto todo para ti. Una hermana, por poco que se frecuente, siempre ser\u00e1 una hermana. Y yo, por tu madre, \u00a1lo que sea! \u00a1Veamos! Yo tengo unos apartamentitos alquilados un poco m\u00e1s all\u00e1 del puerto. Uno de ellos lo ocupan trabajadores de la central t\u00e9rmica a los que vendr\u00eda bien compartir gastos. All\u00ed, con j\u00f3venes de tu edad, estar\u00e1s mejor que en esta casa. M\u00e1s adelante, ya te instalar\u00e1s por tu cuenta. De momento, sin embargo, no te preocupes de la vivienda, que se ha puesto muy cara con la locura del turismo y el euro. Los primeros meses, te acomodo yo. \u00a1Para algo soy tu t\u00edo! T\u00fa mira por el trabajo, que es lo primero. Si no es de pescador, ser\u00e1 de otra cosa. Tu madre me dijo que te tira la naturaleza y aqu\u00ed, se haga lo que se haga, de eso sobra. \u00a1Vaya! \u00a1Las once! Debo irme. \u00a1Toma! Aqu\u00ed te he escrito la direcci\u00f3n del apartamento. Ya habl\u00e9 con los muchachos y te esperan. A \u00c1gata le he encargado que te prepare un canasto con productos de mis propios invernaderos. Si necesitas algo m\u00e1s&#8230; De todas formas, en un par de semanas te pasas por aqu\u00ed y me cuentas como te va, \u00bfde acuerdo? \u00a1Hala, chico! \u00a1\u00c1gata! \u2013 grit\u00f3 el t\u00edo Sergio saliendo al pasillo- \u00a1\u00c1gata! \u00bfHas preparado ya lo que te he pedido?<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; Casi est\u00e1, don Sergio \u2013 respondi\u00f3 \u00c1gata acerc\u00e1ndose.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; \u00a1Lo dicho! Nos vemos \u2013 dijo el t\u00edo Sergio gui\u00f1ando un ojo a Indalecio desde la puerta de la salita.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u00a0<\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Indalecio se qued\u00f3 solo con \u00c1gata, que le pidi\u00f3 que la esperase mientras terminaba de preparar el canasto. Entonces, Indalecio le pregunt\u00f3 por el ba\u00f1o. \u00c1gata dud\u00f3 un momento antes de indicarle que pod\u00eda pasar al de arriba, ya que el aseo de las visitas estaba averiado.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u00a0<\/font><\/span><\/span><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; Por ah\u00ed \u2013 dijo \u00c1gata se\u00f1alando la escalera \u2013 Arriba. La primera puerta a la izquierda. No haga ruido, que la se\u00f1ora Zeolita descansa.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u00a0<\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Indalecio subi\u00f3 la escalera cauteloso como si visitase el claustro de un monasterio. Al llegar arriba, emboc\u00f3 el pasillo con id\u00e9ntico paso, dejando a la derecha una puerta apenas entreabierta. Sin oponer resistencia a la tentaci\u00f3n de mirar adentro, alcanz\u00f3 a ver un pie azabache que, escapando al abrigo de la s\u00e1bana inmaculada, reposaba en la parte baja de una cama como si perteneciese a un cuerpo yacente. Desde el tobillo hasta la punta de los dedos, el pie le pareci\u00f3 a Indalecio la miniatura de una cadena monta\u00f1osa. Sin embargo, de inmediato supo que esas formas eran un resumen del cuerpo de esa mujer tumbada. Al aproximarse a dar el p\u00e9same al t\u00edo Sergio dos semanas m\u00e1s tarde, la visi\u00f3n precisa de aquel pie ocupar\u00eda un lugar de honor en la mente de Indalecio, sobre todo cuando, a un par de metros del port\u00f3n de entrada, la fachada enjalbegada se convirtiese en s\u00e1bana a sus ojos y el cresp\u00f3n negro rematando el alto de la puerta, en la imagen del pie de azabache de Zeolita que tanto le turb\u00f3 en su paso al ba\u00f1o. Una vez dentro, Indalecio orin\u00f3 mirando de reojo a la puerta cerrada, como si temiese que alguien fuese a abrirla de un momento a otro. Al terminar, se asegur\u00f3 de que el pestillo estuviese echado para poder detenerse en la observaci\u00f3n pausada de la pieza revestida de m\u00e1rmol beige, a excepci\u00f3n del techo pintado de blanco y una franja ancha en mosaico verde esmeralda, donde se sosten\u00eda el lavabo c\u00f3ncavo tambi\u00e9n de m\u00e1rmol, como la ba\u00f1era y el resto de los elementos. Un espejo de grandes dimensiones reflejaba la puerta a la espalda de Indalecio mientras se lavaba las manos. Indalecio escrut\u00f3 en \u00e9l su cara, hallando accidentes en com\u00fan con el due\u00f1o de la casa. Salvo la ausencia de las arrugas propias de la cuarentena avanzada y de la barba espesa y arreglada, todo en el rostro que Indalecio ve\u00eda en el espejo, desde la tez curtida acentuando los ojos peque\u00f1os como de gato hasta la nariz de tabique pronunciado y ancho pero bien centrada, le recordaba, m\u00e1s que a \u00e9l mismo, al t\u00edo Sergio. Indalecio abri\u00f3 el espejo que escond\u00eda en su interior cinco repisas repletas de botes y tubos. Varios de ellos, con diferentes tipos de cremas de manos y mascarillas, estaban cerrados. Sin embargo, Indalecio comprob\u00f3 que un pu\u00f1ado de botes de pastillas estaban a medio consumir. A punto de golpear con los nudillos el port\u00f3n de entrada a la casa el d\u00eda del velatorio, Indalecio no ser\u00eda capaz de recordar el nombre de uno solo de aquellos medicamentos, pero s\u00ed que algunos eliminaban la ansiedad y el insomnio, tal y como hab\u00eda le\u00eddo al examinar por encima alguno de los prospectos. En el umbral del port\u00f3n, Indalecio cerrar\u00eda adem\u00e1s los ojos para recuperar intacta la fugaz excitaci\u00f3n sufrida al roce de las cerdas h\u00famedas del cepillo de dientes de Zeolita en su dedo \u00edndice, as\u00ed como la sensaci\u00f3n turbadora al paso de la esponja vegetal, tambi\u00e9n mojada, sobre la cara, los brazos y el pecho bajo su camisa de hilo fino medio abierta. Antes de salir del ba\u00f1o, a\u00fan sucumbi\u00f3 a la tentaci\u00f3n de llevarse la esponja, mezcla de los olores del cuerpo de Zeolita, con la que desde entonces Indalecio se lavaba con fruici\u00f3n cada d\u00eda.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u00a0<\/font><\/span><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Camino del piso bajo, Indalecio se detuvo a mirar de nuevo el pie de azabache que permanec\u00eda inerte sobre la cama. Excitado, arrim\u00f3 su mano temblorosa y extendida a la puerta entreabierta con intenci\u00f3n de ampliar su campo de visi\u00f3n&#8230;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u00a0<\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; \u00a1Ni se le ocurra!\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Indalecio se sobresalt\u00f3 ante la en\u00e9rgica voz de \u00c1gata a su espalda que, tras echarle a un lado para poder cerrar por completo la puerta, le tom\u00f3 del brazo sin apretar pero con firmeza, invit\u00e1ndole a bajar la escalera y a dirigirse a la puerta de entrada, donde le esperaba el canasto de comida. Una vez Indalecio estuvo en la calle, \u00c1gata le dijo desde dentro:<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u00a0<\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">&#8211; \u00a1No tiene derecho a hacer eso! La se\u00f1ora Zeolita, como todo lo dem\u00e1s de esta casa y m\u00e1s all\u00e1, en los invernaderos, pertenece a don Sergio. \u00a1Usted mismo, que va a vivir en uno de sus apartamentos! A ella, a la se\u00f1ora Zeolita quiero decir, se la trajo al se\u00f1or la mar \u2013 dijo \u00c1gata se\u00f1alando al fondo de la calle. Adem\u00e1s, el se\u00f1or hace mucho por nosotros. Aqu\u00ed no nos falta de nada. Tenemos suerte. \u00a1Tendr\u00eda que ver lo que hay por ah\u00ed! A la se\u00f1ora hasta se le permite sufrir esos prolongados malestares de gran dama. Usted no tiene derecho&#8230; Marcharse agradecido es lo que deber\u00eda hacer.<\/font><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Sintiendo la esponja en su bolsillo, Indalecio baj\u00f3 la calle San Antonio que dos semanas m\u00e1s tarde subir\u00eda camino del velatorio. La puerta de entrada a la casa se abri\u00f3 de golpe cuando estaba a punto de llamar. \u00c1gata despidi\u00f3 a una pareja ataviada de luto riguroso y le hizo pasar.<\/font><\/span><\/span><\/font><\/span><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; El se\u00f1or se acaba de retirar a descansar un rato. \u00a1El pobre! Apenas ha parado desde la ma\u00f1anita, que ha empezado a llegar la gente. Ahora no hay nadie. \u00a1Pase usted a velar a la difunta!\u00a0 <\/font><\/font><\/span><\/span><\/font><\/span><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><span lang=\"ES-TRAD\" \/><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Indalecio avanz\u00f3 por el pasillo, dej\u00e1ndose conducir por el olor a cera y rosas hasta el sal\u00f3n con decenas de sillas de tijera en medio c\u00edrculo rodeando el f\u00e9retro. Tom\u00f3 asiento en primera fila, clavando su mirada al suelo. Tras un par de largos minutos al abrigo del silencio, Indalecio decidi\u00f3 no demorar m\u00e1s el momento de contemplar el rostro con el que tanto hab\u00eda so\u00f1ado desde su primera visita a la casa. Cuando iba a incorporarse, sinti\u00f3 una mano sobre su hombro.<\/font><\/span><\/span><\/font><\/span><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><span lang=\"ES-TRAD\" \/><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">&#8211; La se\u00f1ora Zeolita me encarg\u00f3 entregarle esto \u2013 susurr\u00f3 \u00c1gata alarg\u00e1ndole un grueso paquete de medianas dimensiones.<\/font><\/span><\/span><\/font><\/span><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><span lang=\"ES-TRAD\" \/><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Indalecio esper\u00f3 a que la sirvienta se retirase antes de abrir el paquete. El envoltorio sin pretensiones ocultaba un libro encuadernado artesanalmente. Al abrirlo, Indalecio hall\u00f3 una nota suelta entre la tapa y la primera p\u00e1gina. En ella, Zeolita hab\u00eda escrito:<\/font><\/span><\/span><\/font><\/span><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><span lang=\"ES-TRAD\" \/><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">El eco en esta casa es impresionante y a menudo insoportable. Sin embargo, a veces una escucha desde la cama cosas interesantes. El otro d\u00eda, por ejemplo, cuando viniste, escuch\u00e9 que sabes franc\u00e9s y que te gusta escribir. Yo no conozco a nadie que sepa franc\u00e9s para entender mi historia y que adem\u00e1s le guste escribir para poder contarla. As\u00ed que he pensado regal\u00e1rtela a ti. Supongo que sabr\u00e1s qu\u00e9 hacer con ella.<\/font><\/span><\/font><\/font><\/span><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span lang=\"FR-CA\">Tras firmar s\u00f3lo con su nombre, Zeolita hab\u00eda a\u00f1adido una posdata: \u201cpor la esponja no te preocupes; me hace gracia que la tengas y, adem\u00e1s, tu t\u00edo me compr\u00f3 otra enseguida\u201d. Indalecio guard\u00f3 la nota y se puso en pie con el cuaderno a\u00fan abierto. En el encabezamiento de la primera p\u00e1gina aparec\u00eda escrito el nombre de un lugar, Dakar, y una fecha, 3 <em>septembre<\/em> 2003. Al leer la frase que iniciaba el relato, a Indalecio le pareci\u00f3 escuchar la propia voz de quien lo hab\u00eda escrito: <em>demain, je fuirai d\u2019ici, ce pays natal que j\u2019aime tant o\u00f9 il ne m\u2019est plus permis de vivre<\/em><span lang=\"FR-CA\">[1]<\/span>. Despu\u00e9s, Indalecio alz\u00f3 la mirada al frente y se abandon\u00f3 sin prisas a la contemplaci\u00f3n del rostro de Zeolita. <\/span><\/span><\/font><\/span><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><span lang=\"ES-TRAD\" \/><\/font><\/font><\/font><\/font><\/font><\/font><\/font><\/font><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0<\/p>\n<p><\/span>\u00a0<\/p>\n<div><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" width=\"33%\" size=\"1\" \/>\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<div id=\"ftn1\"><span lang=\"FR-CA\"><span lang=\"FR-CA\">[1]<\/span><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font size=\"2\"><font face=\"Times New Roman\"> Ma\u00f1ana huir\u00e9 de aqu\u00ed, de este pa\u00eds m\u00edo que tanto amo y donde no se me permite vivir.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"2\">\u00a0<\/font>\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p \/><\/span><\/div>\n<\/div>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/font><\/font><\/font><\/font><\/font><\/font><\/font><\/font>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque la raz\u00f3n oficial era darle el p\u00e9same al t\u00edo Sergio, Indalecio regresaba en verdad a la casa solariega decidido a ver al fin el rostro de Zeolita.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,2],"tags":[],"class_list":["post-219","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-finalistas","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/219","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=219"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/219\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=219"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=219"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=219"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}