{"id":166,"date":"2008-04-11T10:20:27","date_gmt":"2008-04-11T09:20:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=166"},"modified":"2008-04-11T10:21:04","modified_gmt":"2008-04-11T09:21:04","slug":"147-una-soledad-en-bisiesto-por-emilio-gauna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=166","title":{"rendered":"147- Una soledad en bisiesto. Por Emilio Gauna"},"content":{"rendered":"<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\"><strong>\u00a0<\/strong>Con el paso de los a\u00f1os, el recuerdo de Carlos Ilpar sobre los acontecimientos del \u00faltimo d\u00eda de febrero del bisiesto a\u00f1o 2000 se torn\u00f3 d\u00e9bil y confuso.<!--more-->\u00a0Acaso haya sido \u00e9ste un eficaz ardid de la raz\u00f3n, que, al comprobar sus propios l\u00edmites, ba\u00f1\u00f3 con indulgente olvido la trepidante conciencia de un hombre. Sea como fuere, a fin de evitar la ignominia general, Carlos Ilpar sobrelleva, silente, su otra soledad.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La historia tuvo lugar en la ciudad de Punta Mogotes. Todo comenz\u00f3 la noche del 28 de febrero del a\u00f1o 2000, v\u00edspera del d\u00eda crucial.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Concluida su habitual cena en un restaurante del centro de Punta Mogotes, Carlos Ilpar salud\u00f3 por \u00faltima vez al mozo y se march\u00f3. En la calle, la brisa que ven\u00eda del mar soplaba con fuerza. Carlos Ilpar mir\u00f3 las estrellas, como despidi\u00e9ndose. \u00c9sa hab\u00eda sido su \u00faltima noche de veraneo; y aunque sus vacaciones hab\u00edan resultado tan austeras y solitarias como su vida en Capital Federal, cada instante de esa velada fue vivido por \u00e9l como una despedida pret\u00e9rita. Pensaba en la pr\u00f3xima noche: a esa misma hora estar\u00eda regresando en micro a Capital Federal. All\u00ed lo esperar\u00eda su trabajo en la inmobiliaria, como hac\u00eda ya dieciocho a\u00f1os, donde, seg\u00fan sus palabras, \u201cs\u00f3lo supervisaba papeles intrascendentes\u201d.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al llegar al chalet de la calle G\u00fcemes, que un compa\u00f1ero de la inmobiliaria le hab\u00eda prestado, cerr\u00f3 la puerta con resignaci\u00f3n, se cambi\u00f3 y se fue a dormir. Sus planes para el d\u00eda siguiente hab\u00edan sido modificados: se levantar\u00eda temprano, como de costumbre, pero esta vez no para ir a la playa a tomar unos mates y quedarse all\u00ed hasta que el sol se ocultase, sino para dar un \u00faltimo paseo por el centro de Punta Mogotes. M\u00e1s tarde, almorzar\u00eda algo liviano en su casa y luego dormir\u00eda una siesta a la espera del remise que a las cinco de la tarde lo vendr\u00eda a buscar para llevarlo a la Terminal de micros de Mar del Plata, y desde all\u00ed emprender\u00eda su regreso a Capital Federal.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Contra su pron\u00f3stico, el sue\u00f1o de esa noche fue sereno. Por la ma\u00f1ana, Ilpar estaba de buen humor. Despu\u00e9s de tomar un ba\u00f1o, se prepar\u00f3 unos mates. Mientras los acompa\u00f1aba con unas medialunas del d\u00eda anterior, despeg\u00f3 el almanaque de la puerta de la heladera y comenz\u00f3 a ojearlo. \u201cVeintinueve de febrero. Si no fuese a\u00f1o bisiesto, hoy estar\u00eda trabajando en la inmobiliaria\u201d-reflexion\u00f3. Y cuando la luz del sol comenz\u00f3 a penetrar por la ventana de la cocina, mir\u00f3 el reloj y se dijo: \u201cLas siete y media\u2026Bueno, salgamos a disfrutar de lo poco que a\u00fan nos queda\u201d.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A fin de evitar las casualidades, dej\u00f3 que a sus pasos los guiase el azar. Fue as\u00ed que lleg\u00f3 hasta una plaza. Su sorpresa fue grande, pues no era la primera vez que pasaba por all\u00ed y sin embargo nunca antes hab\u00eda visto esa plaza. Atribuy\u00f3 el hecho a que el trazado de las calles, a diferencia del de Capital Federal, presentaba diagonales. \u201cTal vez simplemente nunca antes hab\u00eda tomado esta diagonal que llega hasta aqu\u00ed\u201d \u2013pens\u00f3; pero el razonamiento no lleg\u00f3 a convencerlo por completo. A todo esto, mientras segu\u00eda cavilando sobre el asunto, comenz\u00f3 a maravillarse por la belleza de esa plaza. Su dise\u00f1o se asemejaba al de un tablero de ajedrez, con sus piezas diseminadas de manera estrat\u00e9gica y respondiendo a los inquebrantables rigores de jugadores inh\u00e1biles para vencerse. Al principio, Ilpar tuvo miedo, pero luego se aventur\u00f3 en ese equilibrio casi m\u00e1gico que la plaza le ofrec\u00eda. La aparente soledad del lugar lo inst\u00f3 a recorrerlo. A poco de andar, detr\u00e1s de unos peque\u00f1os \u00e1rboles de forma esf\u00e9rica, hall\u00f3 para su sorpresa a una joven de delicada y obstinada belleza que les arrojaba semillas a las palomas. La joven escrut\u00f3 con su mirada a Ilpar. \u00c9ste, dejando a un lado la torpeza que la timidez sol\u00eda imprimirle a su discurso, inici\u00f3 una conversaci\u00f3n con ella. El di\u00e1logo \u2013inextricable, por cierto- se extendi\u00f3 hasta el mediod\u00eda, momento en que decidieron dar un paseo por la plaza. Ella lo gui\u00f3 por un sendero a trav\u00e9s del cual se internaron en alg\u00fan lugar de la ciudad (o de la plaza) cuyas calles le parecieron a Ilpar las mismas que \u00e9l conoc\u00eda, aunque desembocaban en lugares diferentes. Algo similar le sucedi\u00f3 con las personas a las que vio: desde lejos se parec\u00edan a las que \u00e9l conoc\u00eda, pero, una vez frente a ellas, sus rostros se desfiguraban. Cuando la noche se tornaba impenetrable, llegaron a la casa de la muchacha. Despu\u00e9s de cenar, ella le permiti\u00f3 disfrutar de la insondable belleza de su cuerpo; hasta que, inopinadamente, dijo: \u201c\u00a1Ya casi es medianoche! \u00a1Debes irte! Ma\u00f1ana nos volveremos a ver\u2026 \u00a1En la plaza\u2026! \u00a1En el mismo banco\u2026!\u201d Al d\u00eda siguiente, Ilpar la esper\u00f3 durante horas donde hab\u00edan convenido, nervioso como un ajedrecista a punto de consumar un movimiento que intuye fatal. Ella no se present\u00f3. Ilpar recorri\u00f3 la plaza (o la ciudad) durante todo el d\u00eda en busca de su casa, pero no pudo hallarla. Pregunt\u00f3 por la joven a algunos transe\u00fantes ocasionales de rostro desfigurado. Nadie le respondi\u00f3. Anonadado, decidi\u00f3 marcharse a su chalet en medio de una terrible tormenta que se hab\u00eda desatado unos instantes antes. Peregrin\u00f3 la noche entera antes de encontrar el camino que finalmente lo conducir\u00eda hasta el chalet. Una vez en \u00e9ste, y a resguardo ya del aguacero (del que extra\u00f1amente sus ropas secas no daban cuenta), intent\u00f3 poner en orden sus pensamientos. Fue entonces cuando consider\u00f3 que, dado que no ten\u00eda familia, los \u00fanicos que podr\u00edan preocuparse por el retraso de dos d\u00edas en su regreso a Capital Federal ser\u00edan sus compa\u00f1eros de trabajo \u2013en especial quien le prest\u00f3 el chalet- y alg\u00fan que otro amigo. Quiso llamarlos para avisarles que se encontraba bien, pero se dej\u00f3 estar, abatido, en un sill\u00f3n del living. De pronto son\u00f3 el timbre de la casa. \u201c\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 ser? \u2013Se pregunt\u00f3 exaltado- No espero a nadie. Y nadie me conoce aqu\u00ed\u2026Excepto\u2026 \u00a1Ella!\u201d Con gran esfuerzo se puso de pie y se dirigi\u00f3 a la puerta, aunque sinti\u00f3 que ya no la amaba. Al abrir no encontr\u00f3 a nadie. Cuando quiso cerrar vio una nota tirada en el suelo, junto a sus pies. La levant\u00f3 e intent\u00f3 leer lo que dec\u00eda, pero el agua impregnada en el papel hab\u00eda desdibujado la mayor\u00eda de las palabras. Con la bocamanga de la camisa intent\u00f3 secarla, y apenas si pudo comprender lo que dec\u00eda: <\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u201c\u2026el Tiempo\u2026dos fastuosos carros corriendo a la par. Ambos tirados por bellos corceles: pero los de uno de prosapia eterna; los del otro de prosapia mortal: el Tiempo Eterno y el Tiempo Humano. Mientras corren, van transitando las vidas de los hombres\u2026 Al cabo de un a\u00f1o, la cuadriga mortal desfallece; otra sigue en su lugar\u2026los corceles mortales desaf\u00edan a los eternos en una carrera m\u00e1s all\u00e1 del l\u00edmite. Hecho que queda registrado en el d\u00eda sobrante de un a\u00f1o bisiesto\u2026 Y si los hombres se animaran\u00a0 a tomar las bridas de los corceles mortales durante su desaf\u00edo, podr\u00edan\u00a0 transitar las otras vidas de los mismos hombres\u2026una oportunidad para asomarnos a las grietas de la Eternidad y entrever, siquiera confusamente, algunas de las tantas vidas que nunca llevaremos, algunos de los tantos hombres que nunca seremos\u2026\u201d <\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u00a0\u00a0\u00a0 <\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0 \u201c\u00a1Se\u00f1or! \u00a1Se\u00f1or!- escuch\u00f3 Ilpar, mientras alguien se le acercaba cubri\u00e9ndose de la feroz tormenta.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">-\u00bfQui\u00e9n es? -respondi\u00f3 con temor<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">-Me env\u00edan de la agencia de remises \u2013dijo un joven enfundado en una enorme campera impermeable de color amarillo, que casi no dejaba ver su rostro.-\u00a0 Usted \u2013continu\u00f3- reserv\u00f3 un remise para hoy a las cinco de la tarde, que debe llevarlo hasta la Terminal de micros de Mar del Plata. Mire, quer\u00edamos avisarle que, debido al temporal, muchas calles est\u00e1n anegadas; por eso, pensamos que lo mejor ser\u00eda pasar a buscarlo unas horas antes; por las dudas, \u00bfvio? \u00bfLe parece bien que lo pasemos a buscar a las tres de la tarde?<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Ilpar, algo aturdido, mir\u00f3 el reloj de su mano izquierda: 07.30 a.m. 29\/02\/2000; y alcanz\u00f3 a decir:<\/font><\/p>\n<p>-S\u00ed\u2026S\u00ed\u2026 Me parece bien. P\u00e1senme a buscar a las tres de la tarde.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Con el paso de los a\u00f1os, el recuerdo de Carlos Ilpar sobre los acontecimientos del \u00faltimo d\u00eda de febrero del bisiesto a\u00f1o 2000 se torn\u00f3 d\u00e9bil y confuso.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-166","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/166","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=166"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/166\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=166"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=166"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=166"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}