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{"id":113,"date":"2008-04-04T07:40:35","date_gmt":"2008-04-04T06:40:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=113"},"modified":"2008-04-04T07:41:29","modified_gmt":"2008-04-04T06:41:29","slug":"95-la-telarana-de-las-flores-por-cortazar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=113","title":{"rendered":"95-La Telara\u00f1a de las flores. Por Cort\u00e1zar"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 150%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">No imaginas cu\u00e1n incomodo podr\u00eda ser subir los cerros de La Molina con \u00e9ste cuerpo; <!--more-->\u00bfsabes c\u00f3mo soy?, pues no. Me describir\u00e9 entonces. Hoy muy temprano, sopl\u00f3 el viento desde San Isidro, trayendo todas las flores y hojas que se desprenden en la madrugada de El Olivar y los parques de \u00e9sta cuidad, viajando por el cielo gris, para unirse a mi invisible esqueleto, formando as\u00ed mi cuerpo pleno hecho de flora. Recuerdo a\u00fan la primera vez, cuando me ergu\u00ed lentamente, abr\u00ed las palmas de mis manos d\u00e1ndome cuenta de la forma que ten\u00eda. Me llamo: Telara\u00f1a, y escog\u00ed hace una semana vivir aqu\u00ed. <\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 150%; text-align: justify; tab-stops: 14.0cm\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Estaba caminado por el techo de la casa, color verde, de la familia Pinto. Vi a Rojana, una ni\u00f1a de seis a\u00f1os que se divert\u00eda con sus mu\u00f1ecas y revistas de actrices; luego a Raydo, de trece a\u00f1os que jugaba con alg\u00fan cubo de colores para intentar armarlo. Sus padres, Diana y Luis, preparan los alimentos en el zagu\u00e1n de su exclusiva casa. Me naci\u00f3 la idea de poder acercarme y hablarles, lo intent\u00e9 luego de descender por la pared, adopt\u00e9 la forma del primer arbusto que vi, tras el intento pens\u00e9 que ser\u00eda imperceptible, \u00a1pero no!, Raydo se hab\u00eda dado cuenta de mis movimientos; volte\u00f3 a verme, me detuve, parece que no le gust\u00e9, pues, de pronto se alej\u00f3 para ir a hablar con su madre e indicarle que hab\u00eda una forma singular dentro del jard\u00edn. Diana se acerc\u00f3 para corroborar lo indicado por su hijo. Luis pidi\u00f3 que me dejaran tranquilo, ya que al tener la figura algo extra\u00f1a podr\u00eda utilizarme como le\u00f1a para la parrilla. Se alejaron un poco, aprovech\u00e9 el instante para poder estar a salvo, me alej\u00e9. Cuando volte\u00e9, Raydo jugaba con un par de canicas que hab\u00eda cambiado por el aburrido cubo de madera; por un instante pens\u00e9: \u201cse parece tanto y es tan contempor\u00e1neo a m\u00ed\u201d. Se le ve\u00eda tranquilo, aunque, tambi\u00e9n, algo nublado, poco a poco me iba alejando; Rojana jugaba con sus mu\u00f1ecas y miraba sus revistas mientras estaba llorando reclamaba mayor atenci\u00f3n de sus padres, ya que se sent\u00eda algo abandonada.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 150%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Los dej\u00e9 por unos instantes, pues instintivamente entr\u00e9 a la casa, all\u00ed vi a un joven con lentes y corbata, me situ\u00e9 a su costado, exactamente, en la maseta de girasoles. Tom\u00e9 la forma de aqu\u00e9lla planta, pero al sentir mi ligero movimiento, \u00e9l voltea y sorprendido cambia de color, parcialmente blanco. Se levant\u00f3 e intent\u00f3 no caerse, me pregunt\u00f3 \u201cqu\u00e9 o qui\u00e9n era\u201d; le respond\u00ed, amablemente: \u201cque primero se saluda a cualquier visitante\u201d. Muy obediente Raydo se disculp\u00f3, brind\u00e1ndome los buenos d\u00edas respectivos. Respondi\u00e9ndole el saludo, me pregunt\u00f3 c\u00f3mo estaba, le confes\u00e9 que muy bien, aunque un poco triste por como me ve\u00eda, muy atento \u00e9l me pregunta el por qu\u00e9 -al parecer se iba acostumbrando a mi forma-, y le respond\u00ed \u201cme gustar\u00eda poder ser como ustedes, no estar hecho de flora\u201d, atento me dice \u201cpero, las flores simbolizan muchas cosas buenas\u201d. E inmediatamente me pregunta si tengo nombre, tras responderle y brindarle el m\u00edo: Telara\u00f1a. Se sorprendi\u00f3 pues nunca hab\u00eda o\u00eddo a alguien llamarse as\u00ed. Vi sus libros, un diccionario y un texto a medio terminar, entonces le pregunt\u00e9 a qu\u00e9 se dedicaba, deduciblemente me contest\u00f3 \u201csoy escritor\u201d. Not\u00e9 que pose\u00eda el mismo gusto que yo. Le confes\u00e9 que me gustar\u00eda ser escritor; le sorprendi\u00f3 y me alent\u00f3 a que en alg\u00fan momento sin definir cu\u00e1ndo ni d\u00f3nde nos pudi\u00e9semos reunir para escribir algo, se lo afirm\u00e9.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 150%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Al llegar el momento de retirarme le dije: \u201cespero volver a verte pronto\u201d, me despidi\u00f3, afirm\u00e1ndome que as\u00ed ser\u00eda. A medio camino de partida me hab\u00eda olvidado preguntarle su nombre, apacible me respondi\u00f3: \u201cme llamo, Raydo\u201d. \u00a1Raydo!, exclam\u00e9, pues no pod\u00eda articular la coincidencia de los nombres. Y al darme cuenta, desapareci\u00f3.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 150%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Sub\u00ed las escaleras, ya empezaba a entrar en confianza en \u00e9sta casa, la verdad que comenzaban a agradarme y pens\u00e1ndolo bien, a mayor confianza, mayor atenci\u00f3n. Sonre\u00ed, mientras terminaba de subir al segundo piso; hall\u00e9 la puerta entreabierta, vi por la hendidura y una se\u00f1orita que andaba de lo m\u00e1s concentrada repasaba sus guiones, parec\u00eda que era actriz. Le pregunt\u00f3 al aire \u201cqui\u00e9n anda ah\u00ed\u201d; me suspend\u00ed en el aire pues se acercaba a la puerta y cuando la abri\u00f3, decid\u00ed entrar por ella para detenerme en uno de los bons\u00e1is que tanto le gustaban. Ella regresa para continuar con el repaso y en cima del televisor vio que estaba el bons\u00e1i con el mismo color, pero esta vez hab\u00eda multiplicado el tama\u00f1o, \u00a1pueden creerme que no se asust\u00f3!, pero rauda se acerc\u00f3 y de inmediato le expliqu\u00e9 que no ten\u00eda malas intenciones. Parece que lo not\u00f3, pues logr\u00f3 quedarse tranquila. Era una joven de aproximadamente unos veinticinco a\u00f1os, que no dejaba de estudiar sus guiones. Ya entrando en confianza, me pregunt\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda llegado hasta su cuarto, le explique lo que hab\u00eda pasado, \u201ctranquilo\u201d dijo sonriendo; entramos en confianza y pregunt\u00f3 por mi nombre, le dije que me llamaba: Telara\u00f1a. Se qued\u00f3 sorprendida por mi peculiar nombre, le hice la misma pregunta, y realmente me anonad\u00e9: \u201cel m\u00edo es: Rojana\u201d. \u00a1Rojana!, dije exclamando. \u201cS\u00ed\u201d afirm\u00f3. Le cont\u00e9 que ten\u00eda una hermana con el mismo nombre, indefensa y noble como ella.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 150%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Me pregunt\u00f3 si era cierto, le respond\u00ed que era cierto como la belleza que pose\u00eda. Sin darme cuenta, le termin\u00e9 cayendo en gracia, pero no pod\u00eda quedarme, deb\u00eda seguir explorando la casa que ya empezaba a fascinarme.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 150%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Instintivamente decid\u00ed bajar las escaleras y nuevamente \u2013sin propon\u00e9rmelo- me encontr\u00e9 en el jard\u00edn, la escena era exactamente igual como al inicio, a\u00fan segu\u00edan preparando los alimentos Luis y Diana, el ni\u00f1o Raydo segu\u00eda jugando con su cubo de madera; Rojana con sus mu\u00f1ecas y revistas. Pero, \u00e9sta vez hab\u00eda una figura muy id\u00e9ntica a mis caracter\u00edsticas, no me acerqu\u00e9, pero la segu\u00ed con sigilo, el ni\u00f1o Raydo se acerc\u00f3 a ella, fue a su madre, ella se acerc\u00f3 a la figura, luego la madre intent\u00f3 acariciarla -o acariciarme, ya no estoy seguro-. Luego la figura se retira sin que se den cuenta, entra a la casa y lo veo hablar con un joven de lentes y corbata -el mismo con el que habl\u00e9, Raydo-, cuando se dispon\u00eda a subir las escaleras, muy sigiloso de igual forma lo segu\u00ed, retrocedi\u00f3 y vino raudo hacia m\u00ed; me qued\u00e9 perplejo mientras sus pasos se acercaban mir\u00e1ndome fijamente. Le exclam\u00e9, muy sorprendido que era muy parecido a m\u00ed, y con una sonrisa f\u00fanebre me dijo: \u201ces que, soy t\u00fa\u201d; atemorizado le pregunt\u00e9: \u201cc\u00f3mo puedes ser yo\u201d.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 150%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u201cQuiero que me acompa\u00f1es\u201d, dijo y decid\u00ed seguirlo, terminamos de subir la escalera, \u201cpero vayamos al otro cuarto\u201d, me gui\u00f3; en \u00e9l se encontraban Luis y Diana, ambos le\u00edan un cuento a su menor hijo, Raydo. \u201c\u00a1Mira!\u201d me dijo. -Ya lo hab\u00eda empezado a notar-, en la habitaci\u00f3n hab\u00edan dos divisiones, claramente separadas por un espejo, a la espalda de la familia estaban ellos mismos, ya muy mayores todos, me hac\u00edan pensar que \u00e9sa divisi\u00f3n podr\u00eda emular a la vida, vista desde dos generaciones distintas. Pero, luego de pesta\u00f1ar, not\u00e9 que al otro lado del espejo estaban s\u00f3lo los adultos ley\u00e9ndole a la nada. Y en definitiva no sab\u00eda qu\u00e9 pasaba, hasta empezaba a sembrarme en algo el temor. \u201cVamos\u201d, le dije a mi otro yo; mientras baj\u00e1bamos las escaleras mi otro yo se desintegr\u00f3 de la nada, no sab\u00eda qu\u00e9 estaba pasando, al pisar el siguiente escal\u00f3n empec\u00e9 a caer por un abismo negro, intentando gritar tan fuerte como pude, pero el grito quedaba silenciado mientras la oscuridad del tramo me recib\u00eda contra el piso. La ca\u00edda me doli\u00f3, mas no me desintegr\u00f3; quien estaba ah\u00ed esper\u00e1ndome nuevamente era mi otro yo, siendo acompa\u00f1ado por Diana, que con su similar belleza, me hac\u00eda recordar a mi madre, pero ella me hablaba como si la conociera, cuando volte\u00e9, mi otro yo no estaba. \u201cVen\u201d me dijo; \u201custed me conoce\u201d, le pregunt\u00e9; \u201cclaro, as\u00ed que no te pongas de \u00e9sta forma, no me discutas y s\u00edgueme\u201d, me cogi\u00f3 de la mano izquierda dici\u00e9ndome: \u201cvamos a darle el alcance a Luis\u201d; al intentar preguntarle algo, de inmediato me pidi\u00f3 que \u00fanicamente la siguiera, nos encontr\u00e1bamos en la sala y vi a Luis que se encontraba observando un \u00e1lbum muy antiguo, lo acompa\u00f1aba una m\u00fasica de fondo muy cl\u00e1sica que al parecer le hac\u00eda concentrarse muy de lleno en lo que hac\u00eda, a m\u00ed me gust\u00f3 mucho pues notaba que eran un familia llena de amor, y las familias llenas de amor, est\u00e1n llenas de riqueza; Diana interrumpi\u00f3 a Luis, ella lo pon\u00eda al tanto que ten\u00edan visita, \u201cqu\u00e9 bueno, hace cu\u00e1nto no nos visita alguien\u201d, le contest\u00f3 a Diana y sin responder decidi\u00f3 salir para dejarnos a solas.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 150%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Me pregunt\u00f3 cu\u00e1l era mi nombre y de inmediato le respond\u00ed que me llamaba Telara\u00f1a, \u00e9l tambi\u00e9n se sorprendi\u00f3 por mi nombre -esto, ya no me asombraba-, y me pregunt\u00f3 qu\u00e9 hac\u00eda por all\u00ed; le confes\u00e9 que no lo sab\u00eda, que s\u00f3lo recordaba que hoy muy temprano amanec\u00ed y mi esqueleto invisible tom\u00f3 forma de flora, luego me pregunt\u00f3 por mi edad, le contest\u00e9 que hasta ayer ten\u00eda s\u00f3lo treinta y dos a\u00f1os, sent\u00eda que estaba al final de \u00e9sta edad, dije. Me cont\u00f3 que hab\u00eda estudiado ingenier\u00eda. Mientras observaba un cuadro, me ped\u00eda que fijara la mirada a lo que hab\u00eda dentro de \u00e9l, me volvi\u00f3 a ver como pidi\u00e9ndome que lo describiera: hab\u00edan dos mitades y dos familias, todos situados exactamente en la misma posici\u00f3n como su hom\u00f3logo. A la derecha, los padres -ambos de treinta a\u00f1os-, un ni\u00f1o de trece y una ni\u00f1a de seis a\u00f1os; y a la izquierda, la misma cantidad de personas, s\u00f3lo que los cuatro miembros de \u00e9ste lado eran todos pertenecientes a la tercera edad y todos estaban vestidos de blanco. \u201c\u00a1Qu\u00e9 extra\u00f1o cuadro!\u201d le hice saber y le pregunt\u00e9 qu\u00e9 significaba; \u201cla vida en dos generaciones distintas\u201d, me respondi\u00f3; \u201ccu\u00e1l era el prop\u00f3sito de hacer \u00e9sa pintura\u201d le inquir\u00ed; \u201cpues \u00fanicamente que quien la viera sepa que la vida es un pasajero dentro de la muerte, estacionaria pero definitiva y a veces puntual. Pero s\u00f3lo podr\u00e1n darse cuenta aquellos que tengan el alma habida de percibir el verdadero objetivo de la vida: tener el dogma de hacer lo que uno desee\u201d, reflexion\u00f3. Por \u00faltima vez miro el cuadro y los ocho integrantes de distintas generaciones me ven atentamente, asienten sus cabezas y me sonr\u00eden. Trato de no mostrar mi miedo y me despido de Luis dese\u00e1ndole que sea realmente feliz en el tiempo de vida que deba tener, \u201c\u00bfqu\u00e9 te hace pensar que ser\u00e1 mucho?\u201d me pregunta; \u201cera un formalismo\u201d, le aclar\u00e9. \u201cDebo decirte que los integrantes del cuadro, somos nosotros, cuando a\u00fan viv\u00edamos en \u00e9sta casa y la divisi\u00f3n simula la vida de los vivos\u201d lo dijo dej\u00e1ndome anonadado. \u201cNo lo creo\u201d, le dije. \u201cNuestra familia falleci\u00f3 en un accidente en mi auto, cuando mis ni\u00f1os a\u00fan eran peque\u00f1os\u201d -Luis contin\u00faa en llanto \u201cdeseaba que mi hijo Raydo fuera escritor y mi peque\u00f1a Rojana, actriz, pero no lo quiso as\u00ed la vida\u201d, enfatiz\u00f3 m\u00e1s su llanto el pobre Luis. \u201c\u00a1Cu\u00e1nto lo siento!\u201d dije. \u201cNi lo imaginas muchacho, cre\u00ed que la vida era extensa pero ya ves que s\u00f3lo es un segundo\u201d dijo; me inspir\u00f3 la ternura de poder abrazarlo, le ped\u00ed permiso y su necesidad ante el consuelo hizo que aceptar\u00e1.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 150%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Me sent\u00ed indefenso ante su humanidad, luego apareci\u00f3 Diana, que se uni\u00f3 al abrazo y la sent\u00ed tan tierna, no le permit\u00ed que se fuera, pero lo que termin\u00f3 de convencerme fue el abrazo de Rojana.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 150%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Cuando despert\u00e9, me abrazaba mi padre, Luis; mi madre, Diana y mi hermana, Rojana por mi cumplea\u00f1os treinta y tres. Los abrac\u00e9 fuerte para disipar el mismo sue\u00f1o prolongado desde hace una semana. La muerte no avisa, pens\u00e9. Una l\u00e1grima se revel\u00f3, tras cerrar los ojos, al abrirlos vi un afiche publicitario de una telara\u00f1a hecha de flores. Sonre\u00ed.<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No imaginas cu\u00e1n incomodo podr\u00eda ser subir los cerros de La Molina con \u00e9ste cuerpo;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-113","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/113","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=113"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/113\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=113"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=113"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=113"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}