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{"id":106,"date":"2008-04-02T08:22:49","date_gmt":"2008-04-02T07:22:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=106"},"modified":"2008-04-02T08:24:06","modified_gmt":"2008-04-02T07:24:06","slug":"88-el-grillo-por-libelula","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/?p=106","title":{"rendered":"88- El grillo. Por Lib\u00e9lula"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Salieron todos corriendo; ten\u00edan los ojos enrojecidos y llorosos, y los huesos doloridos por los abundantes pelotazos que hab\u00edan recibido.<!--more-->\u00a0En aquella ocasi\u00f3n la carga policial iba en serio; quer\u00edan desalojarlos de inmediato, y para ello ya estaban all\u00ed preparadas las implacables excavadoras dispuestas a dejar todo el edificio en ruinas. Los ocupas se fueron reagrupando en un parque cercano para hablar de su situaci\u00f3n y planificar su pr\u00f3ximo alojamiento. \u201cEl grillo\u201d como todos lo apodaban por su delgadez, corta estatura,\u00a0 tez morena, y sobre todo por esos ronquidos que emit\u00eda agudos y entrecortados, estaba bastante magullado. Sangraba por la nariz y\u00a0 se quejaba de un pie que se hab\u00eda torcido al salir en estampida. Todos sentados alrededor de un banco escucharon sus palabras: \u201cYa son nueve a\u00f1os -les dijo- de correr y esconderme, de no tener paz ni sosiego y a mi edad todo esto pesa demasiado en mis ya avejentados huesos. Os estar\u00e9 agradecido lo que me resta de existencia por todo lo que hab\u00e9is hecho por m\u00ed, pero he decidido cambiar de vida. Quiero retirarme a un lugar seguro, donde no me persigan los sobresaltos, donde disfrute de la calma que tanto necesito\u201d.<\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los muchachos\u00a0 lo miraban silenciosos. Para aquellos j\u00f3venes de pelos largos, de ideas extravagantes y comportamiento discutible, la historia de aqu\u00e9l viejo era ins\u00f3lita. Ellos conoc\u00edan\u00a0 por su boca las penurias que hab\u00eda soportado y las injusticias de que hab\u00eda sido objeto. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con sus casi\u00a0 setenta a\u00f1os, \u201cel grillo\u201d se hallaba en la vida igual que ellos: Con lo puesto. Nada pose\u00eda y sin embargo, trabaj\u00f3 muy duro, simultane\u00f3 varios trabajos para sacar adelante a su familia.\u00a0 Su mujer Angelita, padec\u00eda continuas enfermedades: Cistitis, v\u00e9rtigos, jaquecas&#8230; m\u00e1s imaginarias que reales el caso es que le imped\u00edan llevar una vida normal, ya que cuando su marido llegaba a casa, invariablemente la encontraba encamada y lament\u00e1ndose de sus terribles dolores. El hombre se compadec\u00eda\u00a0 de sus dolencias y\u00a0 cuando sal\u00eda de la oficina, hacia todo el trabajo de la casa; se ocupaba de llevar y recoger a su hijo del colegio, y del conservatorio, hac\u00eda la compra, preparaba la comida, y por las tardes trabajaba como jardinero en varios chales. Todo lo hac\u00eda con agrado pues amaba a su mujer y quer\u00eda con locura a su hijo.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Pasaban los a\u00f1os sin sobresaltos; Angelita\u00a0 de vez en cuando abandonaba el lecho de dolor\u00a0 para ir de compras \u00f3 a la peluquer\u00eda. En ocasiones llegaba cargada con bolsitas de distintas clases de yerbas, colocaba estampas de santos por todas las habitaciones y les pon\u00eda una vela encendida. Al bendito de su marido aquello no le gustaba pues pensaba, con cierta sabidur\u00eda, que podr\u00eda prenderse fuego en la casa, pero ella hac\u00eda caso omiso de sus advertencias.<\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El dinero ven\u00eda muy justo, pero Angelita dijo que hab\u00eda que comprarle al ni\u00f1o un nuevo viol\u00edn que tuviera\u00a0 m\u00e1s calidad. Ser\u00eda el regalo por su diecisiete cumplea\u00f1os. El padre nunca entendi\u00f3 el empecinamiento de su mujer para que el ni\u00f1o estudiara m\u00fasica; \u00e9l jam\u00e1s\u00a0 hab\u00eda o\u00eddo salir notas armoniosas del instrumento, al contrario, chirriaba igual que unos pernios sin engrasar. Angelita cuando era m\u00e1s joven y su salud estaba menos \u201cdeteriorada\u201d, asisti\u00f3 a una representaci\u00f3n de\u00a0 La flauta m\u00e1gica de Mozart. Con una exaltaci\u00f3n propia de\u00a0 neur\u00f3tica, aqu\u00e9l d\u00eda decidi\u00f3\u00a0 que si ten\u00eda un hijo, ser\u00eda m\u00fasico.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La pobre \u201cm\u00e1rtir\u201d cay\u00f3 de nuevo en cama y mand\u00f3 llamar a una amiga curandera.\u00a0 Lleg\u00f3 a la casa una oronda mujer cargada con dos enormes bolsas de viaje. Se instal\u00f3 all\u00ed durante quince d\u00edas, coloc\u00f3 m\u00e1s velas por todas las habitaciones y administr\u00f3 el tratamiento a la enferma \u201cin situ\u201d. La mujer com\u00eda como una leona y al \u201cgrillo\u201d le tocaba reponer los suministros que se acababan con tal celeridad\u00a0 que el hombre pensaba\u00a0 que con su sueldo no podr\u00eda alimentar a aquella fiera. Pero lo peor vino cuando\u00a0 tuvo que abonarle los honorarios&#8230; El \u201cgrillo\u201d les reconoc\u00eda a los muchachos que, no le puso buena cara a la mujer y quiz\u00e1s incluso se le escapara alguna que otra sonora injuria. A partir de ese momento Angelita\u00a0 exigi\u00f3 a su marido que la dejara dormir sola, ya que su enfermedad no le permit\u00eda el contacto con un hombre.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El \u201cgrillo\u201d clamaba al cielo por sus pesares. Ped\u00eda una explicaci\u00f3n a su mala estrella. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La econom\u00eda familiar estaba asfixiada. El piso a\u00fan ten\u00eda hipoteca y Angelita al cabo de unas semanas volvi\u00f3 a llamar\u00a0 a casa a la curandera. El hombre no tuvo m\u00e1s remedio que buscarse otro trabajo. S\u00f3lo ten\u00eda libres las noches de manera que, se coloc\u00f3 de portero en una discoteca. Este otro sueldo les volvi\u00f3 a insuflar aire durante un tiempo.\u00a0 Hab\u00edan pasado varios meses cuando una\u00a0 sofocante noche de verano, estando en la puerta de la discoteca, se le acerc\u00f3 una\u00a0 jovencita ah\u00edta de alcohol, y le abraz\u00f3 de tal manera que el \u201cgrillo\u201d no pod\u00eda desembarazarse de ella. Alguien\u00a0 colocado all\u00ed para tal efecto tom\u00f3 una foto, que despu\u00e9s pas\u00f3 a una mujer oronda y \u00e9sta a Angelita. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La demanda de separaci\u00f3n no se hizo esperar. La madre y el hijo se confabularon contra \u00e9l. Su territorio empezaba y terminaba en la cocina, el resto del piso le estaba vedado. Com\u00eda solo y dorm\u00eda entre cuatro sillas.\u00a0 Su ropa la guardaba en una caja de pl\u00e1stico colocada en un rinc\u00f3n de la cocina.\u00a0 Para ducharse y dem\u00e1s menesteres, la portera, compungida por la mala fortuna del hombre, le ofrec\u00eda su ba\u00f1o. Fueron m\u00e1s de dos a\u00f1os\u00a0 de un doloroso silencio roto \u00fanicamente\u00a0 por el abogado y la abogada. El hombre entregaba todo lo que ganaba a su familia, pero ya, comenzaba a\u00a0 apartar un pellizco para su elixir. El consuelo que se administraba en forma de alcohol le hac\u00eda sentir que todo era un sue\u00f1o y que al despertar los d\u00edas brillar\u00edan m\u00e1s, que todo ser\u00eda como antes y su familia volver\u00eda a desear su compa\u00f1\u00eda.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lleg\u00f3 el d\u00eda del juicio. Delante de la jueza, Angelita declar\u00f3 cosas inveros\u00edmiles:<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u201cHa sido un maltratador psicol\u00f3gico. Por las noches me enga\u00f1aba con jovencitas\u00a0 cuando el muy embustero dec\u00eda que se iba a trabajar\u201d.<\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La abogada abundaba:\u00a0 \u201cNunca se ocup\u00f3 de su hijo, no le dedicaba ni el m\u00ednimo tiempo necesario, tampoco se interesaba por sus estudios. Ha sido un\u00a0 p\u00e9simo\u00a0 padre\u201d.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La sentencia\u00a0 para un hombre tan \u201cmalvado\u201d fue: dejar el hogar familiar en tres d\u00edas y pasarles una pensi\u00f3n tanto a la pobre madre, v\u00edctima y enferma, como al hijo, (que con veinte a\u00f1os todav\u00eda estudiaba bachillerato).<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En los a\u00f1os sucesivos la dependencia del alcohol fue aumentando. Como el oleaje en una tormenta lleg\u00f3 el punto culminante; lo despidieron del \u00faltimo trabajo que le quedaba, era incapaz de mantenerse sobrio durante unas horas. Comenz\u00f3 a dormir en la calle,\u00a0 com\u00eda lo que le daban y beb\u00eda los restos de las copas en los bares. Su menudo cuerpo se hab\u00eda quedado consumido; era un esqueleto tambaleante.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Una cruda noche de invierno, con chupones de hielo en los tejados, refugiado entre cuatro cartones, lo encontraron unos muchachos melenudos; sobrecogidos por su aspecto, lo cogieron de los brazos\u00a0 y como un\u00a0 pelele, se lo llevaron al edificio abandonado donde ellos dorm\u00edan.\u00a0 Los j\u00f3venes lo volvieron a la vida. Apartaron de sus ojos la bebida y le hicieron salir con ellos a ganarse unas pesetas. Repart\u00edan propaganda, limpiaban cristales&#8230; Peque\u00f1os trabajos eventuales pero que les serv\u00edan para alimentarse decentemente.<\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un joven pregunt\u00f3 al \u201cgrillo\u201d: &#8211; \u00bfDonde piensas marcharte?<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; He o\u00eddo decir que en un pueblecito de Burgos hay un monasterio de frailes que buscan jardinero y, a pesar de que hace muchos a\u00f1os que no ejerzo la profesi\u00f3n, creo recordarla muy bien&#8230;\u00a0 si la memoria no me enga\u00f1a en esos a\u00f1os llegu\u00e9 a tratarme con la felicidad. <\/font><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salieron todos corriendo; ten\u00edan los ojos enrojecidos y llorosos, y los huesos doloridos por los abundantes pelotazos que hab\u00edan recibido.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-106","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/106","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=106"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/106\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}