{"id":84,"date":"2007-03-22T13:06:08","date_gmt":"2007-03-22T12:06:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=84"},"modified":"2007-03-22T13:06:08","modified_gmt":"2007-03-22T12:06:08","slug":"63-la-respiracion-de-los-hipopotamos-por-binoche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=84","title":{"rendered":"63- La respiraci\u00f3n de los hipop\u00f3tamos. Por Binoche"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F84&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><p><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">De un tiempo a esta parte, he llegado a la conclusi\u00f3n de que todo lo inesperado tiene que ver con una extra\u00f1a suerte de exactitud que comienza a sacarme de quicio. <!--more-->Es como si todo lo que me conduce al desconcierto tuviera que ver con una reci\u00e9n inventada formula matem\u00e1tica, con dos factores que durante estos \u00faltimos d\u00edas no paran de hacer noche en mi cabeza. Llevo m\u00e1s de una hora dentro del coche con el motor encendido. No existe ning\u00fan problema mec\u00e1nico, ninguno de los chivatos del cuadro me indica incidencia alguna, pero no quiero arrancar. Paso de ir a parar al mismo y esperp\u00e9ntico lugar al que llevo acudiendo quince tardes seguidas. Es como si algo inexplicable se hubiera encaprichado de mi voluntad, algo que me incapacita para evitar que mi conducta, no me aleje de la edad que grita desde mi carn\u00e9 de identidad.<\/p>\n<p>Juro que no ten\u00eda ninguna gana de introducir cambios en mi vida, pero apareci\u00f3 esa maldita f\u00f3rmula que parec\u00eda haberse encaprichado de todos los espejos en los que yo hab\u00eda decidido mirarme, INMADUREZ + PROMISCUIDAD = SOLEDAD , y que me obliga a volver a un lugar que no s\u00e9 a\u00fan muy bien por qu\u00e9 he incluido como favorito en la memoria de mi GPS.<\/p>\n<p>Algo mec\u00e1nico, me incita a poner mi mano derecha sobre la palanca de cambio. A pisar el embrague y a meter primera, esa ser\u00e1 toda mi misi\u00f3n, toda mi resistencia. Desventajas de conducir un coche autom\u00e1tico. Ahora el acelerador y una vez m\u00e1s los pespuntes de mis vaqueros har\u00e1n que se queje el asiento de mi coche deportivo. Todo exacto. \u00a1Ah no! Me olvidaba de que Sarah Vaughan tambi\u00e9n viene. Es como si este desgobierno que sufro, fuera una operaci\u00f3n teledirigida desde alg\u00fan lugar. Este pensamiento me hace sentir un poco de alivio porque enseguida pienso en que ese ser\u00eda el menor de mis males. Tarde o temprano la gente que hace ese tipo de cosas, acaba por cansarse de jugar. Y yo que no suelo pedir deseos, levanto el pie del acelerador en un intento de ser m\u00e1s convincente e invoco a los dioses, a los Hados o quien quiera que sea quien me haya llevado a esta situaci\u00f3n, pero parecen necesitar con urgencia un implante en su membrana cloquear, porque la se\u00f1al de todos los d\u00edas me indica el n\u00famero de mi salida. Salida trece a, dice un cartel amarillo que encima anuncia obras. Y no es que yo me haya vuelto un pesimista cr\u00f3nico, no, pero es un poco deprimente saber que vas hacia la nada y que para llegar hasta ella tendr\u00e1s que esquivar baches, conos de colores hist\u00e9ricos, y luces que a esta hora de la tarde se convierten en furibundas enemigas de tus pupilas.<br \/>\nY por si esto no fuera suficiente, ahora se pone a llover. No me hubiera dado cuenta de esta circunstancia, en otro tiempo tan balad\u00ed, si no fuera porque soy un fatuo con un cochazo de tecnolog\u00eda inacabable. Las gotas son casi imperceptibles, caen con prudencia, como si no quisieran molestar.<br \/>\nReduzco de nuevo la velocidad, siempre me ha costado reflexionar a 200 Kil\u00f3metros por hora.<br \/>\n\u00a1Joder, c\u00f3mo me gustar\u00eda ser un troglodita en este momento!<\/p>\n<p>Preguntarse cosas es estupendo, pero nunca contamos con que la realidad no tiene ning\u00fan tipo de pudor en merendarse todas nuestras preguntas ni en escoger como postre, si es que llegan, algunas de nuestras geniales respuestas.<\/p>\n<p>Y bien sabe Dios, que yo borrar\u00eda ahora mismo, si pudiera, la palabra realidad de mi vocabulario, pero la desmejorada, anciana y giratoria puerta del zool\u00f3gico de Madrid me anuncian el final del trayecto.<br \/>\nNo tengo ning\u00fan inter\u00e9s en sacar con rapidez la llave del contacto, dudo que mi problema tenga soluci\u00f3n y de tenerla no creo que vaya a encontrarla en est\u00e9 parque infectado de malos olores y ni\u00f1os gritones.<\/p>\n<p>\u00bfEntonces qu\u00e9 hago aqu\u00ed?<br \/>\nEst\u00e1 clar\u00edsimo, el rid\u00edculo m\u00e1s absoluto. Porque hay que ser muy freaky para fiarse de las teor\u00edas del personaje de una pel\u00edcula francesa que fui a ver hace quince d\u00edas.<br \/>\nEl tipo &#8211; Xavier se llamaba &#8211; era a\u00fan m\u00e1s desastroso que yo. Mucho m\u00e1s paranoico y tambi\u00e9n con mucho m\u00e1s charme que el de que se sienta ahora a mirar de manera casi catat\u00f3nica a una pareja de voluminosos paquidermos acu\u00e1ticos, que parecen tener instalada sobre su rugosa piel todo el misterio de la noche africana.<br \/>\nEllos por supuesto, hoy tambi\u00e9n pasar\u00e1n de m\u00ed. Pero no puedo tomarlo como una descortes\u00eda, a fin de cuentas no soy m\u00e1s que un disc\u00edpulo asustado. Preferir\u00eda mostrarme menos afectado, menos Heathcliff, pero es que a los hombres nos va el drama como anillo al dedo. Aunque ahora que lo pienso \u00a1ya me gustar\u00eda a m\u00ed parecerme al personaje de La Bront\u00eb!<br \/>\nL\u00e1stima que no sea m\u00e1s que un calco del tipo de la peli.<\/p>\n<p>Y me fastidia, porque todos intuimos que somos imperfectos pero que vengan un par de seres deformes e irracionales a ponernos la cara colorada, no nos hace ni pizca de gracia.<\/p>\n<p>S\u00e9 que me tengo que ir de aqu\u00ed cuanto antes, pero estoy tan cansado, que ser\u00e1 mejor que me quede para hacer una precisa reconstrucci\u00f3n de los hechos, un an\u00e1lisis de c\u00f3mo comenz\u00f3 todo. Recapitulemos entonces. Yo estaba sentado en la \u00faltima fila del cine un domingo cualquiera. La pel\u00edcula, a pesar de que la cr\u00edtica la pon\u00eda por las nubes, estaba resultando ser una pesadilla. Chico intelectual franc\u00e9s con brillante futuro comienza a hacer aguas. Un s\u00edndrome de Peter Pan en toda regla, vamos. Pero de pronto, el tipo de marras, va un d\u00eda a visitar a su madre, tan paranoica como \u00e9l y con ese aspecto de provinciana con falda de estilo provenzal y ojitos de desheredada, y \u00e9sta sin venir a cuento comienza a hablarle a su promiscuo hijo sobre la monogamia de los hipop\u00f3tamos.<br \/>\n\u00a1Eureka! \u00a1ya lo tengo claro! , ah\u00ed fue donde se me encendi\u00f3 el mecanismo de autodefensa y dej\u00f3 de interesarme la pel\u00edcula. \u00a1C\u00f3mo no me hab\u00eda dado cuenta antes!<br \/>\nEse momento\u201dfamiliar\u201dfue lo que me llev\u00f3 a imaginar un d\u00eda en la vida de estos desconocidos animales.<br \/>\nAhora todo comienza a tomar sentido, si es que esta locura puede llegar a tenerlo. As\u00ed es mucho m\u00e1s f\u00e1cil de entender todo, por qu\u00e9 tengo mi casa repleta de Dvd\u2019s con car\u00e1tulas en las que aparecen fotografiados, en todas sus versiones, los hipop\u00f3tamos.<\/p>\n<p>Soy casi un experto, pero a\u00fan no he encontrado lo que busco. Sigo observ\u00e1ndolos e intento visualizar ostentosos cortejos, miradas c\u00f3mplices como las que me promet\u00edan los numerosos documentales que hab\u00eda visto, pero ellos permanecen echados uno junto al otro sin apenas mirarse, sin apenas rozarse. Es una \u00fanica cosa la que consigue llamar mi atenci\u00f3n, la n\u00edtida necesidad de respirar juntos, de saberse la intensidad del otro casi de memoria.<\/p>\n<p>No puedo evitar sentirme mal, \u00bfqui\u00e9n soy yo para tratar de descifrar sus secretos? Me siento como uno de esos periodistas de la prensa rosa, a los que les encanta bucear en lo que no existe. Es tan asqueroso que ni siquiera las \u00faltimas luces de este mi\u00e9rcoles, me hacen sentirme a salvo cuando tomo conciencia de que esto no es un capricho si no m\u00e1s bien la necesidad de ver algo distinto aunque s\u00f3lo sea por una vez, algo que por fin les invite a esa obstinada fidelidad que me escup\u00edan todos los libros que consultaba a prop\u00f3sito de este tema. Me pregunto si resultar\u00eda muy pat\u00e9tico suplicarle a dos hipop\u00f3tamos para obtener la informaci\u00f3n que necesito.<\/p>\n<p>S\u00ed, seguramente s\u00ed, pero estoy harto de irme con las manos vac\u00edas sobre todo ahora que la palabra inmaduro, lleva un rato haciendo pruebas de voz en mi cabeza.<br \/>\nMe siento como si estuviera desnudo, hasta noto que me he ruborizado.<br \/>\nEl calor desaparece casi como si no hubiera existido, cuando la puerta que facilita el acceso a la zona de los hipop\u00f3tamos comienza a abrirse con sigilo. Ellos no se mueven y pesar de que la temperatura ha comenzado a bajar yo tampoco. Al instante la imaginaci\u00f3n se hace carne y entra en el recinto una muchacha de proporciones desmesuradas. Tanto que en otras circunstancias, no hubiera podido evitar ponerme en evidencia con una sonora carcajada. Por tanto ah\u00ed ten\u00eda la prueba de que yo ya no era el mismo. Tal vez a est\u00e1s alturas ni siquiera existiera ya.<br \/>\nEs incluso posible que alguien me haya hipnotizado sin darme cuenta. Todo es demasiado extra\u00f1o. La muchacha no repara en m\u00ed y eso supone un duro varapalo para mi seguridad. Es tan llamativa la ternura con que se acerca, que ha conseguido que ya no me interesen los hipop\u00f3tamos. Mueve los labios de una manera que me hace imaginar que ha comenzado un di\u00e1logo con la pareja de amantes y me apresuro a acercarme un poco m\u00e1s.. La temperatura ha bajado y la desinteresada colaboraci\u00f3n del vaho que sale de su cuerpo caliente, hace posible que imagine que est\u00e1 respirando para ellos.<\/p>\n<p>Y es entonces cuando tengo claro que el misterio del amor tiene mucho que ver con la respiraci\u00f3n, o por lo menos con la respiraci\u00f3n de los hipop\u00f3tamos. Consigo sentirme un poco menos estafado por el S\u00e9ptimo Arte. Tengo el est\u00f3mago revuelto y la indefensi\u00f3n me provoca una arcada que asusta a la muchacha. Se da la vuelta y me obsequia con un extenso repertorio de suspiros.<\/p>\n<p>Hubiera vendido mi alma al diablo por ser un hipop\u00f3tamo y que ella me hablase en medio de la oscuridad.<\/p>\n<p>Pero los deseos son s\u00f3lo eso, deseos y por esa raz\u00f3n la puerta del recinto vuelve a abrirse.<\/p>\n<p>La historia parece tener un claro y sonoro desenlace, una historia como tantas otras que acaba con una puerta que se cierra. Lo he entendido y no tratar\u00e9 de ser ning\u00fan h\u00e9roe. Necesito salir de aqu\u00ed lo antes posible.<br \/>\nEntorno los ojos como lo hacen los n\u00e1ufragos cuando el mar les brinda im\u00e1genes err\u00f3neas con la intenci\u00f3n de que no se den por vencidos, ojal\u00e1 hubiera espacio para los espejismos.<br \/>\nMi pecho y mis rodillas son los \u00fanicos c\u00f3mplices que intentan ocultar las distintas versiones de mi est\u00fapida conducta.<br \/>\nLa hierba h\u00fameda me recibe mientras trato de hacerle frente a la realidad. Intento abrir los ojos pero los p\u00e1rpados tienen un peso distinto al de hace un rato, nunca pens\u00e9 que las l\u00e1grimas fueran un elemento que pudiera pesarse a trav\u00e9s del sistema cegesimal de unidades. No puedo evitar sentirme extra\u00f1o, llorar no entraba en mis planes.<br \/>\nEmpiezo a sentir calor y mientras me incorporo una sombra me defiende del sol.<br \/>\nEs ella, que guarda silencio mientras me mira. Lleva el pelo suelto, est\u00e1 distinta pero su respiraci\u00f3n es id\u00e9ntica a la de hace unas horas. Est\u00e1 a un paso de dejar de ser un sue\u00f1o. Me levanto y permanezco un momento quieto, antes de acercarme quiero recuperar el equilibrio. Respiro con un \u00edmpetu distinto, como si fuera la primera vez que tengo constancia de la importancia de mis pulmones. Trato de arreglarme un poco la ropa, supongo que en un intento de contener a mis pies ansiosos por dar ese paso. Pero no voy a necesitar moverme. Ella, Claudia, ese es el nombre que aparece serigrafiado en la chapa que cuelga de su uniforme, est\u00e1 avanzando hacia donde me encuentro. Me coge de las manos y pasea por ellas un calor que necesitaban, se las acerca hasta la boca y respira. Su aliento caliente es un inesperado b\u00e1lsamo que convierte mi cuerpo en otro. Unos operarios nos miran, es muy posible que la escena les parezca surrealista, pero ahora poco importa que los dem\u00e1s tengan mirada., s\u00f3lo importa que nunca m\u00e1s tendr\u00e9 que so\u00f1ar con la respiraci\u00f3n de los hipop\u00f3tamos.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De un tiempo a esta parte, he llegado a la conclusi\u00f3n de que todo lo inesperado tiene que ver con una extra\u00f1a suerte de exactitud que comienza a sacarme de quicio.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-84","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/84","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=84"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/84\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=84"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=84"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=84"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}