{"id":82,"date":"2007-03-22T12:53:15","date_gmt":"2007-03-22T11:53:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=82"},"modified":"2007-03-22T12:53:15","modified_gmt":"2007-03-22T11:53:15","slug":"61-eterna-por-nina-martin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=82","title":{"rendered":"61- Eterna. Por Nina Mart\u00edn"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F82&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><p><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">El caniche blanco, animal de pura raza solemne y altivo, la mir\u00f3 con indiferencia desde el sill\u00f3n de gobelino ocre sobre el que reposaba reclinado sobre un almohad\u00f3n de plumas.<!--more-->\u00a0Una vez m\u00e1s, la mano que a veces le acariciaba la cabeza hab\u00eda prendido la luz que enmarcaba el espejo y cuya intensidad lo oblig\u00f3 a entrecerrrar los ojos. Monique lo observ\u00f3 de reojo, celosa de su confianza. Lentamente gir\u00f3 la cabeza hasta encontrar su reflejo en el espejo. Envidi\u00f3 al animal porque contrariamente a \u00e9l, ella no lograba controlar la necesidad, el impulso de observarse y estudiarse en cada espejo, en cada vidrio donde aparec\u00eda su figura, su cara, y le recordaba \u201c\u00e9sa sos vos\u201d. Pero esa imagen, la melliza que se empecinaba en surgir siempre que ella lo deseara y a veces aunque no la hubiera buscado, no disminu\u00eda sus dudas, sus miedos. Por el contrario, su crueldad aumentaba proporcionalmente a sus inseguridades.<br \/>\nMonique se hab\u00eda sentado frente al espejo que aumentaba cada orificio, cada poro, cada surco y arruga en su piel, por quinta o quiz\u00e1s sexta vez esa ma\u00f1ana, y recorr\u00eda lentamente con su mirada cada detalle, las finas y angostas grietas que cruzaban su frente y creaban caminos que hablaban de los recorridos que hizo su vida, los p\u00e1rpados que ca\u00edan sobre la circunferencia de los ojos que estaban perdiendo el brillo y que se iban hundiendo en la \u00f3rbita como si estuvieran por desaparecer dentro del cr\u00e1neo, la nariz que se alargaba cada d\u00eda, un Pinocho que no hab\u00eda mentido, los dientes que una vez hab\u00edan sido blancos como espuma y ahora parec\u00edan cubiertos por una paja amarillenta, opaca. Odi\u00f3 ese reflejo. La nube acuosa cubri\u00f3 el almendra de sus ojos y se desliz\u00f3 lentamente sobre la piel p\u00e1lida, alguna gota desvi\u00e1ndose hacia la cicatriz casi invisible, vestigio de una cirug\u00eda olvidada. Monique cerr\u00f3 los ojos y apret\u00f3 los p\u00e1rpados, como si al cerrarlos con fuerza pudiera proteger a su conciencia de lo que entraba por ellos, erigiendo paredes que proteger\u00edan al castillo que era su mente de los ataques que inflig\u00eda el espejo que no perdonaba ni ment\u00eda. La imagen la enfurec\u00eda y entristec\u00eda. Cada d\u00eda, cada hora, ve\u00eda una cara m\u00e1s vieja, m\u00e1s lejana de la que ella ten\u00eda grabada en su recuerdo. El espejo era su peor enemigo. Ante \u00e9l se sent\u00eda impotente, incapaz de luchar; en esa batalla ella hab\u00eda sido vencida desde el comienzo.<br \/>\nVir\u00f3 sobre su butaca y observ\u00f3 al animal que dorm\u00eda pl\u00e1cidamente con el hocico metido en el recoveco del almohad\u00f3n, ajeno a lo que lo rodeaba. Se par\u00f3 tratando de mantener su espalda recta, la cabeza en alto. -\u00bfC\u00f3mo se hace para no cambiar?- pregunt\u00f3 en voz alta. Extendi\u00f3 una mano para acariciar la cabeza del perro pero al ver las venas prominentes sobre su piel arrugada meti\u00f3 ambas manos r\u00e1pidamente en los bolsillos del pantal\u00f3n negro ajustado. Cuando la punta de sus dedos tocaron las prominencias \u00f3seas de su pelvis sonri\u00f3 satisfecha, orgullosa por haber logrado eliminar todo vestigio de grasa, de debilidad de car\u00e1cter. El rugido que naci\u00f3 de su vientre chato fue un pedido que necesit\u00f3 ignorar; no toleraba ni la gordura ni las arrugas. Salt\u00f3 por quince minutos frente a la heladera hasta que conquist\u00f3 el llamado del hambre y exhausta entr\u00f3 a la ducha. Suspir\u00f3 satisfecha al sentir el vah\u00eddo ocasionado por la falta de alimento. Mientras secaba su piel fina sus ojos adictos buscaron los espejos que cubr\u00edan todas las paredes del ba\u00f1o, pero el vapor los hab\u00eda cubierto y no se vio. Atrapada entre esas nubes y la opacidad de los espejos lleg\u00f3 a sus ojos una imagen que proven\u00eda de su memoria, como si la desaparici\u00f3n de los espejos hubiera dejado en libertad esa figura del pasado que era ella en su juventud y no en el presente. Apenas cubierta por una toalla sali\u00f3 del calor del ba\u00f1o al fr\u00edo del dormitorio y tirit\u00f3 ante el s\u00fabito cambio de temperatura mientras gotas de agua ca\u00edan sobre la alfombra mullida. Con todas sus fuerzas arranc\u00f3 de la cama de roble las s\u00e1banas de seda rosa p\u00e1lida y alzando sus brazos las tir\u00f3 por encima del espejo eliminando as\u00ed su imagen mientras la toalla ca\u00eda al lado de las patas talladas de la c\u00f3moda. Fue de habitaci\u00f3n en habitaci\u00f3n, inspeccion\u00f3 rinc\u00f3n tras rinc\u00f3n y ba\u00f1o tras ba\u00f1o, y cada espejo que encontr\u00f3 fue cubierto hasta que logr\u00f3 esconderse de su mirada. Cuando finaliz\u00f3 su tarea cerr\u00f3 los ojos. Se sent\u00eda aliviada y estaba convencida que as\u00ed, al no verse m\u00e1s, evitar\u00eda el dolor y la humillaci\u00f3n que sent\u00eda cada vez que se enfrentaba con esa mujer que hab\u00eda perdido la belleza a causa de un envejecimiento que no pod\u00eda detener.<br \/>\nMonique se pase\u00f3 por el apartamento tratando de retener en su mente la imagen que recordaba cada vez con m\u00e1s dificultad, la de su cuerpo joven, la de su cara lisa, la piel tersa y brillosa, los ojos luminosos. Necesit\u00f3 acudir a todas sus fuerzas para no correr a cada espejo y sucumbir a la necesidad de escudri\u00f1ar cada rasgo, cada mil\u00edmetro de su piel, pero la memoria no lograba darle la nitidez y precisi\u00f3n de detalle que necesitaba para obtener la paz que la elud\u00eda. La cara en su memoria era vaga, los rasgos borrosos y, muy a su pesar, las im\u00e1genes recientes se sobrepon\u00edan y ocultaban a la mujer joven. Los esfuerzos en traerla al presente eran derrotados por lo que hab\u00eda visto en los \u00faltimos d\u00edas y horas. Frustrada por la creciente necesidad de descubrir los espejos y por lo impreciso de su memoria, decidi\u00f3 revolver las cajas con fotos de su juventud y observarlas hasta memorizarlas. Deb\u00eda incorporar cada detalle como si fuera la fotograf\u00eda de una extra\u00f1a. Arrastr\u00f3 a lo largo de la alfombra una caja que conten\u00eda fotos y fue descartando las de su ni\u00f1ez y adolescencia. Las fue desparramando sin cuidado hasta que encontr\u00f3 las que crey\u00f3 la mostraban cuando lleg\u00f3 a la cumbre de su belleza, cuando obtuvo la perfecci\u00f3n de la flor al abrirse y antes de comenzar a secarse, una etapa tan breve que es casi imperceptible. Extrajo de la caja tantas fotos como espejos hab\u00eda cubierto y con alfileres las fij\u00f3 en los mantos que ocultaban la verdad. Cada ma\u00f1ana al levantarse se miraba en la cara que ahora viv\u00eda en el ba\u00f1o, se vest\u00eda frente a la que ocupaba el closet, hasta coloc\u00f3 una sobre el espejo retrovisor del auto. No pod\u00eda arriesgar a verse aunque fuera accidentalmente. El esfuerzo que hac\u00eda en no encontrarse la agotaba. Cada vidrio o espejo era su enemigo, el vidrio de la puerta del horno, la cara de un reloj, el brillo de la madera.<br \/>\nDesesperada por haber sido atrapada dentro de una trampa que no la proteg\u00eda crey\u00f3 que morir\u00eda asfixiada por la ansiedad que la consum\u00eda. Evitar espejos y vidrios era todo lo que pod\u00eda hacer si intentaba salir del apartamento. Los fantasmas escapaban de los espejos y venc\u00edan las im\u00e1genes d\u00e9biles que ella hab\u00eda tratado de memorizar en vano.<br \/>\nFinalmente decidi\u00f3 que su cara ser\u00eda transformada en la que hab\u00eda sido una vez. Armada con las fotos que decidi\u00f3 eran fieles a lo que fue en la cima de su belleza y juventud, fue de especialista en especialista buscando recrear la perfecci\u00f3n de lo que hab\u00eda sido. Los espejos siguieron cubiertos durante el largo per\u00edodo a lo largo del cual ella se iba transformando en busca de la nariz perfecta, los ojos brillosos y la piel luminosa. La etapa de transfomaci\u00f3n pareci\u00f3 ser interminable, navegaba lentamente hacia el pasado y deb\u00eda detenerse en el instante perfecto. Resist\u00eda la tentaci\u00f3n de observarse, s\u00f3lo escuchaba con deleite los comentarios de quienes la hab\u00edan acompa\u00f1ado a lo largo de su metamorfosis: \u201c\u00a1Se te ve tan joven!\u201d \u201c\u00a1Est\u00e1s igualita, pero m\u00e1s joven!\u201d \u201c\u00a1Igualita a cuando te conoc\u00ed!\u201d Cada exclamaci\u00f3n aumentaba la certeza de haber logrado lo que le dar\u00eda la paz y eliminar\u00eda el vac\u00edo y la angustia que la trastornaban.<br \/>\nEl d\u00eda lleg\u00f3 en el que fue informada que hab\u00eda completado el proceso; ella y la foto eran una, la misma. De entre sus ropas encontr\u00f3 el vestido que hab\u00eda usado d\u00e9cadas atr\u00e1s, el d\u00eda en el que la fotograf\u00eda hab\u00eda sido tomada. Con certeza se lo puso, se par\u00f3 frente al espejo de pie que reflejaba la totalidad de su figura, de un tir\u00f3n lo descubri\u00f3 y la s\u00e1bana cay\u00f3 a su lado. La sonrisa que sus labios hab\u00edan formado en anticipaci\u00f3n desapareci\u00f3 bruscamente y una mueca de sospecha e incredulidad la reemplaz\u00f3. Se dio vuelta bruscamente convencida en ese instante en que la mente ve la realidad pero cree en la mentira que hab\u00eda alg\u00fan error, alguna equivocaci\u00f3n, y busc\u00f3 a la otra, la que se ve\u00eda reflejada en el espejo, como si ella fuera invisible. Pero no hab\u00eda nadie detr\u00e1s de ella. Estaba sola en la habitaci\u00f3n, sola con el espejo y la mujer que no reconoci\u00f3. Se acerc\u00f3 hasta que la punta de su nariz toc\u00f3 el fr\u00edo del espejo y con su mano toc\u00f3 sus ojos y sus labios y una mano toc\u00f3 los ojos y los labios de la mujer del espejo. Necesitaba cerciorarse que esa mujer era ella, porque la mujer que la miraba asustada con los ojos entrecerrados, el ce\u00f1o fruncido y los labios apretados con expresi\u00f3n de p\u00e1nico no era ella. Ella nunca hab\u00eda visto a esa mujer, una impostora que hab\u00eda robado su vestido. Corri\u00f3 de pieza en pieza arrancando las telas que cubr\u00edan cada espejo, busc\u00e1ndose en cada uno de ellos, pero s\u00f3lo encontraba a la misma mujer asustada y desesperada. El llanto ven\u00eda desde la imagen, ella lo o\u00eda y ve\u00eda a la mujer abrir la boca y emitir gritos, pero ella no dec\u00eda nada. Deb\u00eda hacerla callar, odiaba su cara, sus gritos, su expresi\u00f3n de miedo y p\u00e1nico. Odi\u00f3 a esa mujer. Ahora cada vez que la mujer gritaba ella le tiraba con algo, una radio, un reloj, un libro, hasta que la imagen se rajaba en miles de pedazos y cuchillos afilados ca\u00edan alrededor de sus pies. Cuando crey\u00f3 haberla destruido, agotada y confundida, sinti\u00f3 cierta satisfacci\u00f3n, convencida de que no la ver\u00eda m\u00e1s. Hab\u00eda matado a la extra\u00f1a del espejo y ella era joven otra vez. Ri\u00f3 con ganas, bail\u00f3 y salt\u00f3 hasta que la mujer reapareci\u00f3 burl\u00e1ndose de ella y riendo desde la nebulosa de un vidrio. Presa del odio hacia esa extra\u00f1a que hab\u00eda cre\u00eddo derrotada se avalanz\u00f3 sobre ella atraves\u00e1ndola con todas sus fuerzas y cayendo al vac\u00edo. Cuando los peatones curiosos se acercaron a su cuerpo inerte alguno se pregunt\u00f3 qui\u00e9n ser\u00eda la mujer joven de la foto que esa mujer madura muri\u00f3 apretando en su mano.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El caniche blanco, animal de pura raza solemne y altivo, la mir\u00f3 con indiferencia desde el sill\u00f3n de gobelino ocre sobre el que reposaba reclinado sobre un almohad\u00f3n de plumas.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-82","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/82","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=82"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/82\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=82"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=82"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=82"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}