{"id":65,"date":"2007-03-20T14:32:43","date_gmt":"2007-03-20T13:32:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=65"},"modified":"2007-03-20T14:33:57","modified_gmt":"2007-03-20T13:33:57","slug":"44-mensajes-por-libertad-garcia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=65","title":{"rendered":"44- \u00abMensajes\u00bb . Por Libertad Garc\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F65&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><p><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">Amparo sali\u00f3 del ascensor cargada de bolsas, hab\u00eda parado un momento en el colmado que hay cerca de su casa, porque esta tarde no ten\u00eda intenci\u00f3n de salir. <!--more-->A primera hora de la ma\u00f1ana, cuando acababa de llegar al trabajo, Juan le hab\u00eda enviado un mensaje al m\u00f3vil aceptando la invitaci\u00f3n a cenar que dejaron pendiente para la vuelta de sus vacaciones.<br \/>\nComo el mensaje le lleg\u00f3 antes de la media hora de descanso en mitad de la ma\u00f1ana, se le ocurri\u00f3 que ser\u00eda una buena idea comprarse alg\u00fan capricho para estrenar en la cena, y en la tienda que hay al lado de su oficina se compr\u00f3 una camiseta negra escotada y un collar de fantas\u00eda plateado con bolitas de diferentes tama\u00f1os imitando azabaches, se prob\u00f3 las dos cosas deprisa y se sinti\u00f3 arrebatadora, pens\u00f3 que lo combinar\u00eda con unos vaqueros ajustados o una falda corta y vaporosa que a lo mejor daba m\u00e1s juego.<br \/>\nEstos pensamientos dieron una efervescencia en su esp\u00edritu, en su alma y en su cuerpo que sinti\u00f3 encima de ella todas las fuerzas de la naturaleza y se puso a trabajar como si la vida le fuera en ello, y mientras lo hac\u00eda iba planeando todos los detalles para la noche con Juan, no quer\u00eda cometer ni un fallo, era la primera cita de verdad su vida.<br \/>\nAl entrar en su casa estaba euf\u00f3rica, hab\u00eda trabajado duro, incluso adelant\u00f3 trabajo para el d\u00eda siguiente por si llegaba en una nube de amor y no atinaba. Le parec\u00edan bien sus compras, en las bolsas llevaba fruta fresca ex\u00f3tica que nunca se pod\u00eda permitir, verduras para una sopa fr\u00eda, y otras para hacer al horno, pens\u00f3 que una cena ligera estar\u00eda bien, no se le olvid\u00f3 el vino, ni el cava. Ante ella se abr\u00eda toda una tarde de posibilidades: cocinar, ducharse, preparar el sal\u00f3n con mesa para dos, acicalarse sin prisas delante del espejo una o dos horas, elegir la m\u00fasica, una pel\u00edcula rom\u00e1ntica por si acaso, cambiar las s\u00e1banas de florecitas de la cama por otras m\u00e1s sugerentes, quitar algunas fotos demasiado familiares por otras de ella posando en alg\u00fan remoto viaje, y conforme iba haciendo cosas se le iban ocurriendo otras, estaba tan contenta que no repar\u00f3 en que la lucecita del contestador autom\u00e1tico del tel\u00e9fono parpadeaba sin cesar desde antes de que ella entrara.<br \/>\nCuando se dio cuenta, lo mir\u00f3 como si de un extra\u00f1o se tratara, como si un intruso indeseable se hubiera colado en su mundo sin permiso y quiso arrancar el tel\u00e9fono y tirarlo por la ventana, esto ya lo hab\u00eda pensado en innumerables ocasiones, pero nunca lo hab\u00eda hecho, su m\u00f3vil con tarjeta incluida s\u00ed que lo hab\u00eda cambiado, al menos cada cinco o seis meses ten\u00eda que hacerlo, cada vez que Alberto descubr\u00eda su n\u00famero y comenzaba a incordiarla con todo tipo de mensajes y llamadas inoportunas, pero \u00faltimamente estaba el asunto m\u00e1s tranquilo, por eso incluso se hab\u00eda relajado, aunque nunca del todo desde luego, porque enseguida \u00e9l se encargaba de recordarle que segu\u00eda estando dispuesto a amargarle la vida.<br \/>\n.<br \/>\nAmparo, paralizada en el centro del sal\u00f3n, duda, no sabe si escuchar al contestador o cortar con las tijeras de la cocina los cables y acabar de una vez por todas.<br \/>\nLe dio a play y escuch\u00f3 despu\u00e9s de varios pitidos que ten\u00eda cuatro mensajes.<br \/>\nEl primero a las nueve y media de la ma\u00f1ana, justo cuando a ella por el m\u00f3vil le llegaba el de Juan. Le sorprendi\u00f3 escuchar una voz an\u00f3nima y femenina: \u201c\u2026buenos d\u00edas, le llamamos del Servicio de Admisi\u00f3n del Hospital Mar\u00eda Auxiliadora, la polic\u00eda nos dio este tel\u00e9fono para informar del ingreso esta madrugada de Alberto Garc\u00eda Soler, que ha sufrido un accidente de coche, en estos momentos le est\u00e1n interviniendo en el quir\u00f3fano de urgencia, le rogamos se ponga en contacto con nosotros. Gracias\u2026\u201d<br \/>\nLa hora del siguiente mensaje fue a las once y cuarto, momento que ella estaba en el probador con su camiseta negra y su collar sintiendo el despertar de su sensualidad dormida. Esta vez el contestador habl\u00f3 as\u00ed: \u201c\u2026Buenos d\u00edas, le dejamos un mensaje a primera hora, ya le han operado y est\u00e1 ingresado en cuidados intensivos, rogamos de nuevo que se ponga en contacto con nosotros cuanto antes, el doctor debe informarle de la situaci\u00f3n cl\u00ednica. Gracias\u2026\u201d<br \/>\nA Amparo le tiembla la barbilla, se le ingurgitan las venas del cuello, su rostro enrojece y comienza a transpirar de tal manera que siente que el aire de la habitaci\u00f3n est\u00e1 a punto de agotarse, da dos pasos hacia la ventana y la abre con tal violencia que rasga una de las cortinas, esto la enfurece y hacia la cortina rasgada dirige toda su rabia contenida, da un tir\u00f3n y se rompen cinco o seis arandelas, asoma la cabeza por la ventana sin ver nada, la barbilla ya no le tiembla, se le ha encajado la mand\u00edbula, no puede gritar y por las comisuras le sale una mezcla de baba y espuma de saliva concentrada, los ojos a punto de sal\u00edrsele de las \u00f3rbitas siguen sin poder llorar, ella no puede llorar, hace tiempo que sus lagrimales est\u00e1n secos como el esparto, si llorara se le reventar\u00edan los ojos.<br \/>\nSus pensamientos la desobedecen, se disparan, y los tiros son de ametralladora autom\u00e1tica.<br \/>\nPero cada bala en apariencia perdida, apunta con precisi\u00f3n de franco tirador a todas y cada una de las veces que Alberto ha tirado por tierra cualquier intento suyo de vivir. No quiere mirar, pero los fogonazos de la balacera hacen de flash luminoso sobre su vida, Amparo piensa: \u201c\u00a1 no hay derecho, a\u00fan quedan dos mensajes!\u201d y ella casi ha perdido el control, pero a\u00fan no lo parece, s\u00f3lo el roto de la cortina y las anillas colgando la delatan, de hecho su vecina que la ve piensa que tiene calor y est\u00e1 tomando el fresco.<br \/>\nHaciendo un esfuerzo sobrehumano, a\u00fan es capaz de pensar en el color m\u00e1s adecuado de las velas que va a poner, las rojas puede que queden demasiado navide\u00f1as, las azules descartadas porque le quedan s\u00f3lo cuatro y puede que la velada sea larga, ser\u00e1n las verdes, adem\u00e1s hacen juego con los ojos de Juan y dicen que es el color de la esperanza, palabra extra\u00f1a a la que ella quiere aferrarse cual n\u00e1ufrago a su madero, pero que a\u00fan no sabe exactamente lo que es, por m\u00e1s esfuerzos que hace, siempre pasa algo o llega alguien y se la roba.<br \/>\nLas velas ser\u00e1n las verdes\u2026,y el parpadeo rojo del contestador sigue, a punto est\u00e1 de saltar de nuevo cuando le viene otro disparo de mortero, otra r\u00e1faga demoledora le muestra que no hay cambio posible para ella, Amparo nota una fuerte opresi\u00f3n en el pecho que asciende hacia su garganta, pero a\u00fan puede mirar a su alrededor, ve que le quedan cosas por hacer, y nota como una chispa de ilusi\u00f3n lucha contra una monta\u00f1a de confusi\u00f3n. Quiere pensar en Juan antes de que salte del contestador el siguiente mensaje, cree que pensar en \u00e9l puede obrar de fuerza milagrosa y detener el desastre que ya imagina se le viene encima.<br \/>\nSe concentra en su imagen. Hace s\u00f3lo dos meses que lo conoci\u00f3 en la cafeter\u00eda frente a la oficina, a la hora del desayuno siempre est\u00e1 abarrotada de gente, \u00e9l le pidi\u00f3 ocupar la silla vac\u00eda de su mesa, le pregunt\u00f3 si estaba sola, se mostr\u00f3 correcto, ella venc\u00eda su timidez como pod\u00eda, \u00e9l era muy amable y no hizo ni un solo gesto desaprobador cuando a ella se le call\u00f3 al suelo su media tostada de aceite, se pring\u00f3 su blusa y de paso unos folios que Juan hab\u00eda dejado encima de la mesa, al contrario, le rest\u00f3 importancia y le dijo que a \u00e9l le pasaban peque\u00f1os desastres as\u00ed constantemente, incluso le cont\u00f3 alguna an\u00e9cdota hasta hacerla re\u00edr y sacarla de su preocupaci\u00f3n.<br \/>\nCoincidieron otro d\u00eda m\u00e1s por casualidad y ambos notaron que se entusiasmaron, as\u00ed que quedaron para el siguiente d\u00eda y para todos los que pudieron hasta que llegaron las vacaciones de Juan.<br \/>\nA los dos d\u00edas de marcharse, Juan le envi\u00f3 el primer mensaje, despu\u00e9s uno cada d\u00eda de los que estuvo fuera, menos el \u00faltimo d\u00eda que le escribi\u00f3 tres. En ellos le dec\u00eda en lenguaje po\u00e9tico sin ser cursi del todo, que echaba de menos los desayunos con ella, que esa media hora se hab\u00eda convertido en la m\u00e1s esperada del d\u00eda y que si a ella le parec\u00eda bien, pod\u00edan verse alg\u00fan d\u00eda por la tarde, o alg\u00fan fin de semana para ir al cine, a pasear o lo que ella quisiera.<br \/>\nPor su parte Amparo, estaba todo el d\u00eda esperando que sonara el ruidito de su m\u00f3vil, y nada m\u00e1s leer el mensaje lo anotaba en una libretita que le\u00eda una y otra vez. Ella le contestaba en el mismo tono, y sin darse cuenta se iba preparando para el regreso de Juan, que al final fue dos d\u00edas antes de lo previsto.<br \/>\nContin\u00faa el parpadeo del contestador y ruge como un le\u00f3n furioso el tercer mensaje: \u201c\u2026llamamos del Servicio de Cuidados Intensivos, ya hemos dejado varios mensajes, por favor, p\u00f3nganse en contacto a la mayor brevedad posible con este Hospital. Gracias\u2026\u201d<br \/>\nAmparo se hunde y piensa que en realidad todo es una tonter\u00eda, mira sus bolsas desparramadas por la cocina y por el sal\u00f3n, mira su ilusi\u00f3n dentro de ellas y ahora no encuentra el motivo que la hizo sobrepasarse con tanta euforia, no comprende como se atreve a meterse en una historia con Juan cuando Alberto a\u00fan la tiene dominada desde un contestador autom\u00e1tico que no deja de sonar.<br \/>\nAmparo se desvanece y siente un golpe seco en la cabeza, pasado un rato desde la inconsciencia siente fr\u00edo, haciendo un tremendo esfuerzo abre los ojos, se ha ca\u00eddo del sof\u00e1, cree que todo fue una pesadilla, un mal sue\u00f1o. Intenta orientarse y recuerda que hoy no ha ido al trabajo porque es s\u00e1bado, que por la noche estuvo de fiesta con sus compa\u00f1eras del despacho, confunde las caras de Alberto y de Juan, por un instante no logra ubicarlos, no distingue quien de ellos es el pasado y quien el presente. Se palpa la cabeza que le duele por el golpe, le parece que no hay herida, s\u00f3lo un chich\u00f3n en la frente.<br \/>\nCuando est\u00e1 a punto de soltar una carcajada por la pesadilla motivada por la resaca de las copas de la noche, el despiste de dejar conectado el despertador que en sue\u00f1os ella cre\u00eda que era el tel\u00e9fono, y el dormir vestida y medio tirada en el sof\u00e1 del sal\u00f3n, escucha de nuevo un timbre que hace que su coraz\u00f3n se le salga del pecho, duda, cree que es el cuarto mensaje, pero esta vez se levanta como puede, y dando traspi\u00e9s no se dirige al tel\u00e9fono sino a la puerta, consigue abrir, no hay nadie, ve sobre el felpudo un paquete, lo abre y en su interior aparece un coraz\u00f3n de verdad, con aur\u00edculas, ventr\u00edculos y v\u00e1lvulas, pero por sus arterias coronarias no circula sangre, s\u00f3lo destellos de luz roja, es un coraz\u00f3n que brilla por s\u00ed solo y que en ese instante ella decide auto implantarse, y ese acto quir\u00fargico la despierta del todo y le da clarividencia para comprender que por fin Alberto le devuelve su coraz\u00f3n, y con \u00e9l su poder y su libertad.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Amparo sali\u00f3 del ascensor cargada de bolsas, hab\u00eda parado un momento en el colmado que hay cerca de su casa, porque esta tarde no ten\u00eda intenci\u00f3n de salir.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-65","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/65","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=65"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/65\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=65"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=65"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=65"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}