{"id":36,"date":"2007-03-15T12:40:17","date_gmt":"2007-03-15T11:40:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=36"},"modified":"2016-04-24T23:38:51","modified_gmt":"2016-04-24T22:38:51","slug":"mater-por-sertacos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=36","title":{"rendered":"19- Mater. Por Sertacos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F36&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Este Relato est\u00e1 inspirado de un hecho real; sin embargo, los nombres, las situaciones y acciones son frutos del \u00c1rbol de la Imaginaci\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>A Manuela, mi madre&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Francesca ten\u00eda unos ojos glaucos de esperanza.<!--more-->\u00a0L\u00edmpidos. Ella hab\u00eda pensado que no podr\u00eda tener m\u00e1s hijos. La Doctora Giulia le dijo que todo era psicol\u00f3gico. Cuando la doctora nos dio la buena nueva (luego ser\u00eda nuestra tragedia), rompimos a llorar de emoci\u00f3n. Abrimos nuestras compuertas a las l\u00e1grimas de inercia. Llev\u00e1bamos cuatro a\u00f1os -los mismos que tiene nuestro hijo Paolo- so\u00f1ando con la noticia. Francesca no quer\u00eda que el piccolo Paolo creciera sin un hermano de edad pr\u00f3xima, porque se convertir\u00eda en un bambino mimado, caprichoso y tirano. Todav\u00eda le temblaban las l\u00e1grimas en las pupilas cuando salimos a la Via dei Fori Imperiali. Aunque enlagunados, sus inmarcesibles ojos verdes emanaban una sonrisa de felicidad radiante. Con un silencio c\u00f3mplice, nuestras manos unidas se apretaron fuertemente al pasar junto al Colosseo&#8230;<br \/>\n-Jean Luca -me dijo Francesca-, soy tan feliz que gritar\u00eda.<br \/>\n-No te contengas. \u00a1No creo que molestemos a los gladiadores!<br \/>\nFrancesca abrevi\u00f3 el paso, deposit\u00f3 su mirada huidiza en el recoveco de una grieta; serpente\u00f3 una idea por su mente:<br \/>\n-Para celebrarlo deber\u00edamos recoger al piccolo Paolo, tomar un taxi hasta el Aeroporto Leonardo da Vinci y all\u00ed enlazar con el primer vuelo hacia Par\u00eds.<br \/>\n-En tu nuevo estado no te conviene viajar, recuerda que llevas una bella ragazza en tu interior&#8230; -Francesca me sonri\u00f3 con tanta ternura&#8230;<br \/>\nEn casa de los abuelos recogimos a Paolo. All\u00ed, todos nos encadenamos en un abrazo emotivo. Nuestro hijo le regal\u00f3 un beso dulce y tibio a Francesca y ella no se pudo contener y derram\u00f3 de nuevo (esta vez con una mansedumbre consciente) sus perlas de agua, densas, pulposas, prietas. El abuelo -el padre de Francesca- sac\u00f3 una botella de amaretto y brindamos por el devenir.<br \/>\nMientras camin\u00e1bamos despaciosamente por la Via San Giovanni in Laterano, embriagados en una aura de nostalgia, Paolo daba saltos a nuestro alrededor como un tiovivo de feria. Sus ojitos vivarachos no pod\u00edan demorar su entusiasmo. Colocamos al piccolo entre los dos y le dimos la mano para sujetar un poco (con riendas invisibles) su euforia. Era imposible. Un puro nervio. Al llegar a la Bas\u00edlica de San Giovanni, Francesca entr\u00f3 a rezar una oraci\u00f3n por el desarrollo normal del embri\u00f3n. La vi arrodillarse frente al altar y susurrar devotamente unas jaculatorias. Francesca, iluminada por los cirios encendidos, estaba tan hermosa como todo aquel arte antiguo que encerraba la chiesa. Al salir&#8230;, cuando el imperioso sol se derramaba abrasador sobre nuestras cabezas, me dijo:<br \/>\n-\u00bfSab\u00edas que esta Bas\u00edlica fue fundada por el Papa Melquiades en el siglo IV?<br \/>\n-Pues&#8230;, no.<br \/>\nDe vez en cuando le sal\u00eda su ramalazo de historiadora del arte. Trabajaba en Tivoli, en un peque\u00f1o Instituto de Secundaria a 31 km. de la Ciudad de las Siete Colinas, Roma, donde viv\u00edamos. All\u00ed, en Tivoli, era muy querida por sus alumnos. Ten\u00eda como c\u00f3digo deontol\u00f3gico no suspender a nadie; y cuando alguna vez lo hac\u00eda&#8230; mostraba su originaria testuz etrusca. Sus excursiones constantes a la Galleria Borghese, Museo Nazionale Romano, Museo Nacionale di Castel Sant\u00b4Angelo, Museo della Civit\u00e0 Romana y la Galleria Nazionale d\u00b4Arte Moderna les encantaban. Para los alumnos, salir de las aulas era una liberaci\u00f3n. Y aprend\u00edan mucho. M\u00e1s por el magnetismo que irradiaba la magistral Francesca que por visitar y ver el arte en directo. La adoraban&#8230;<\/p>\n<p>La parada del autob\u00fas que estaba al otro lado de la Via de la Spezia le despert\u00f3 la idea a Francesca.<br \/>\n-\u00a1Ese autob\u00fas nos llevar\u00e1 a la Piazza Colonna!<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 hay all\u00ed? -le pregunt\u00e9 intrigado.<br \/>\n-Unos grandes almacenes. Le compraremos al beb\u00e9 que va a nacer su primer regalo -sus ojos glaucos reverdecieron m\u00e1s si cabe y emitieron destellos provocados por el implacable sol del mediod\u00eda y por su emoci\u00f3n contenida.<br \/>\nLlegamos a La Rinascente, el m\u00e1s grande de los almacenes comerciales de Roma. No se pod\u00eda dar un paso. Subimos los tres por las escaleras mec\u00e1nicas hasta la primera planta; atacamos la secci\u00f3n de ropa infantil, sin contemplaciones. Francesca compr\u00f3 calzines rosas. Ella quer\u00eda un ricordi de ese d\u00eda tan maravilloso en el que su expectativa, su proyecci\u00f3n, por fin se ver\u00eda completada. Aquellos diminutos calcetines rosas parec\u00edan de mu\u00f1eca. Francesca aseguraba que ser\u00eda una ni\u00f1a. Y nos mir\u00e1bamos c\u00f3mplices. Y nos entrecruz\u00e1bamos los dedos con d\u00factil presi\u00f3n. Y am\u00e1bamos esos instantes deliciosos. Y sonre\u00edamos por todo&#8230;<br \/>\nNos fuimos a celebrarlo al Sabatini in Trastevere, uno de los mejores restaurantes de la ciudad. Pedimos pizza napolitana y un caldo italiano de la mejor calidad el Torre Ercolana. Paolo devor\u00f3 su pizza y su zumo de naranja en un santiam\u00e9n, como si no hubiera comido desde la decadencia del imperio.<br \/>\nPor la tarde estuvimos paseando serenamente por la Piazza del Popolo cruzamos por el Ponte Margherita el r\u00edo Tevere y un autob\u00fas nos llev\u00f3 hasta la Citt\u00e0 del Vaticano. All\u00ed, Francesca se extendi\u00f3 d\u00e1ndome explicaciones sobre la Columnata de Bernini y el Obelisco de Fontana en la Plaza de San Pedro; continu\u00f3 habl\u00e1ndome de la Bas\u00edlica de Miguel \u00c1ngel&#8230;<br \/>\n-\u00bfNo podr\u00edamos hablar de alg\u00fan artista contempor\u00e1neo&#8230;, que no haya fallecido?<br \/>\n-Si quieres&#8230; -y apremiante&#8230;-. \u00a1Era, era un decir, hombre! -Francesca me regal\u00f3 otra peculiar sonrisa de su gama.<br \/>\nFrancesca se acarici\u00f3 el vientre. Meditabunda en la inquietud&#8230; empez\u00f3 a morderse las u\u00f1as&#8230;<br \/>\n-\u00a1As\u00ed empez\u00f3 la Venus de Milo! \u2013me aventur\u00e9 a decirle&#8230; expectante.<br \/>\nSu risa fue hermosa como el mejor de los amaneceres romanos.<\/p>\n<p>Aquella noche estuvimos en la Fontana di Trevi embelesados con la luna llena. Tiramos unas monedas a la fuente mentando el futuro pr\u00f3ximo mientras Paolo mojaba la yema de sus deditos introduci\u00e9ndolos en el agua para recuperar aquellas monedas de la suerte depositadas al fondo como un \u00e1nfora. Estuvimos en la Piazza Navota y en la Piazza Spagna; en \u00e9sta \u00faltima pedimos a uno de los numerosos artistas que hab\u00eda en la escalinata que nos hiciera una caricatura de Francesca. El piccolo Paolo se enfad\u00f3 mucho, dec\u00eda que su madre no ten\u00eda los labios tan grandes como en el dibujo. Despu\u00e9s nos fuimos a la Stazione de Termini. Nos sentamos los tres en un banco. Ten\u00edamos los pies hinchados de tanto andar todo el d\u00eda. Francesca se quit\u00f3 los zapatos. Me ense\u00f1\u00f3 con un gesto consternado sus doloridos pies.<br \/>\n&#8211; Con esos pies tan inflamados puedes dormir de pie que no te caer\u00e1s.<br \/>\nEl bambino estall\u00f3 con una risa contagiosa que se encaram\u00f3 con el eco hasta la b\u00f3veda de la estaci\u00f3n. Nuestras risas tambi\u00e9n eran incontenibles&#8230;<br \/>\nLlegamos a casa y los tres brindamos con un gran vaso de leche. Aquella noche dormimos como benditos.<br \/>\nTanta felicidad le parec\u00eda a Francesca <>. Sus tres primeros meses de embarazo fueron armoniosos; no tuvo apenas dolores ni arcadas. Viv\u00edamos en un mar de tranquilidad, de serenidad envolvente. Cuando visitamos a la Doctora Giulia hizo una ecograf\u00eda a Francesca. El diminuto feto ten\u00eda los miembros definidos, aunque por la posici\u00f3n no se sab\u00eda el sexo. Habr\u00eda que esperar hasta el cuarto mes. La doctora le dijo a Francesca que si sab\u00eda que las ecograf\u00edas las hab\u00edan utilizado por primera vez los submarinos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial&#8230;<br \/>\n-Quisiera saber&#8230; -conmin\u00f3 Francesca-, si nacer\u00e1 sano.<br \/>\n-Puedes estar tranquila&#8230;, est\u00e1 muy bien formado.<br \/>\nExhalamos un suspiro de alivio. Pero fue a partir de aquel d\u00eda que las cosas empezaron a cambiar. Por las noches Francesca se quejaba de un dolor agudo y pertinaz que no la dejaba dormir. La quinta noche de insomnio y dolor tuvimos que ir a Urgencias. El bambino estaba adormilado sobre mis brazos en la Sala de Espera cuando o\u00ed gritar a Francesca.<br \/>\n-\u00a1No ven que estoy embarazada!<br \/>\nHab\u00eda salido de una dependencia de Rayos X. Quer\u00edan hacerle una radiograf\u00eda y pod\u00edan da\u00f1ar al ser vivo que albergaba. Menos mal que Francesca era una mujer despierta que se enfrent\u00f3 a aquellos m\u00e9dicos principiantes y aviesos. Es verdad que despu\u00e9s nos pidieron disculpas. Pero estuvieron <<font color=\"#336699\">> de propiciar un error irreversible. Luego le hicieron un chequeo general y no detectaron nada maligno&#8230;<\/font><font color=\"#336699\">Durante tres semanas m\u00e1s Francesca tuvo malestar. Seg\u00fan ella no era insufrible. Se pod\u00eda soportar. Mi esposa, abnegadamente, no dej\u00f3 las clases. Yo estaba muy intranquilo y le consult\u00e9 telef\u00f3nicamente mi preocupaci\u00f3n a la Doctora Giulia. Nos cit\u00f3 al d\u00eda siguiente en su consultorio. Frente a una nueva ecograf\u00eda, la doctora, nos asegur\u00f3 que no detectaba ning\u00fan s\u00edntoma que alterara la evoluci\u00f3n normal del embarazo y que para m\u00e1s tranquilidad nuestra fu\u00e9ramos a visitar a un amigo suyo que era una eminencia y Presidente de no s\u00e9 qu\u00e9 Asociaci\u00f3n M\u00e9dica de la CEE. El eminente doctor le hizo a Francesca una <> y no detect\u00f3 nada ni en aquel complejo mecanismo, ni en los an\u00e1lisis de sangre y orina. Yo, a\u00fan as\u00ed, no estaba satisfecho&#8230;<br \/>\nNos marchamos cabizbajos. Ella ya no hablaba. Ni de Borromini (que fue su tesis doctoral). Ni de Miguel \u00c1ngel. Ni de Bernini, su \u00eddolo. Su atroz silencio me dejaba con un vac\u00edo espectral. Eso era preocupante, muy preocupante&#8230;<br \/>\nUn amigo del trabajo me recomend\u00f3 el Hospital del Santo Spirito. Fuimos a rega\u00f1adientes. Un m\u00e9dico especialista decidi\u00f3 hacerle un scanner. Detect\u00f3 un bulto a la altura del es\u00f3fago. Le hicieron una biopsia. Las dos semanas que esperamos los resultados fueron un insondable infierno.<br \/>\nCuando nos dieron el fatal diagn\u00f3stico nos hundimos como dos piedras plomizas en el fondo del oc\u00e9ano; cien abismos mareantes se nos abr\u00edan como lo hacen las alas de los p\u00e1jaros al iniciar el vuelo.<br \/>\n-No se preocupen -dijo el m\u00e9dico especialista-. Con la quimioterapia tal vez lleguemos a tiempo&#8230;<br \/>\n-\u00bfAfectar\u00eda al beb\u00e9? -pregunt\u00f3 Francesca.<br \/>\n-Efectivamente. Tendr\u00e1 que perderlo.<br \/>\n-\u00a1Eso nunca, doctor! \u00a1Nunca!<\/p>\n<p>Pasaban unos d\u00edas de los cuatro meses de embarazo. Intent\u00e9 convencerla. Le dije que m\u00e1s adelante podr\u00edamos tener otro hijo, cuando super\u00e1ramos las mojaduras del trauma. S\u00f3lo consegu\u00eda ofenderla y ofuscarla. Yo&#8230;, yo no quer\u00eda perderla. Pero su decisi\u00f3n fue inapelable. Indiscutible. Inalienable. Definitiva. Dram\u00e1tica.<br \/>\nFrancesca se balanceaba en la mecedora con una tristeza silenciosa, honda. Hab\u00eda solicitado al Instituto una excedencia que pod\u00eda ser eterna. Ella sab\u00eda que el bambino y yo tambi\u00e9n est\u00e1bamos abatidos como dos escenarios que se derrumban en la escenificaci\u00f3n de La Vida. Yo la miraba de soslayo. Ella, con toda su dignidad floreciendo, intentaba levantarnos la moral&#8230;<br \/>\n-\u00bfSab\u00edas que Leonardo da Vinci tard\u00f3 en pintar la Mona Lisa cuatro a\u00f1os?<br \/>\n-Pues&#8230;, no.<br \/>\n-\u00bfSab\u00edas que la sonrisa enigm\u00e1tica de la Gioconda proced\u00eda de una par\u00e1lisis facial de la modelo que posaba? -la modulaci\u00f3n de su voz era sobrecogedora.<br \/>\n-Pues&#8230;, no.<br \/>\nPero la verdad es que ya no sonre\u00edamos como antes&#8230;<\/p>\n<p>Pasaron los ag\u00f3nicos meses&#8230; \u00a1con tanta tristeza! Francesca acert\u00f3 en su pron\u00f3stico del sexo. Era una hembra que ya en las ecograf\u00edas finales nos parec\u00eda hermosa como el mar. Lleg\u00f3 el d\u00eda de la alumbraci\u00f3n. Fue un parto natural. Sin anestesia. Con gritos mudos. La ni\u00f1a naci\u00f3 sana. Con tres quilos setecientos cincuenta gramos. La bautizamos con el nombre de Francesca, igual que su madre. S\u00f3lo un mes le dio de mamar. Luego empezamos con las sesiones de quimioterapia. Pero ya era tarde, excesivamente tarde. Su decisi\u00f3n fue la de abrir paso a una nueva generaci\u00f3n. A costa de su vida. Fue la decisi\u00f3n valiente, amable, generosa de una aut\u00e9ntica mater, latina y universal.<\/p>\n<p>Francesca-hija es un retrato en peque\u00f1o de su madre. Tan linda como ella. Tan generosa como ella. Tan bondadosa como ella&#8230; Mi hija es&#8230;, \u00bfc\u00f3mo decirlo?, dulce como la ca\u00f1a de az\u00facar natural en inviernos crudos o la miel natural en veranos abrasadores. Pero&#8230;, \u00bfc\u00f3mo decirlo?, \u00a1Dios m\u00edo!, \u00bfc\u00f3mo decirlo?, mi camera \u00e8 troppo fredda sin Francesca.<br \/>\n-Ciao, amada, siempre te querr\u00e9&#8230;<\/p>\n<p><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Este Relato est\u00e1 inspirado de un hecho real; sin embargo, los nombres, las situaciones y acciones son frutos del \u00c1rbol de la Imaginaci\u00f3n&#8230; A Manuela, mi madre&#8230; \u00a0Francesca ten\u00eda unos ojos glaucos de esperanza.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-36","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=36"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":182,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36\/revisions\/182"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=36"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=36"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=36"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}