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{"id":14,"date":"2007-02-22T13:45:48","date_gmt":"2007-02-22T12:45:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=14"},"modified":"2016-04-24T23:23:23","modified_gmt":"2016-04-24T22:23:23","slug":"1-el-espejo-por-sacrima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=14","title":{"rendered":"1- El Espejo . Por S\u00e1crima"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F14&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Desde mi ventana observaba como se desperezaban las encinas intentando salir del letargo en el que las hab\u00eda sumido la templada noche. Abr\u00ed las ventanas empap\u00e1ndome de un suave viento con aroma a jara. El tibio amanecer me empuj\u00f3 hacia las cuadras donde comenc\u00e9 a preparar a Rosa, mi vieja yegua. El resto de los caballos la observaban de reojo envidiosos, sin entender por qu\u00e9 era ella siempre la primera en salir. No sab\u00eda como explicarles que tantos a\u00f1os juntos merec\u00edan al menos esa deferencia. Un paseo antes de que el d\u00eda fuera t\u00f3rrido nos vendr\u00eda bien a ambos. Al salir por la cerca que rodeaba la casa vi como algo se mov\u00eda entre los matorrales.<!--more--><br \/>\n-\u00a1Hombre Pedro! Buenos d\u00edas.<br \/>\n-Buenos d\u00edas se\u00f1or.<br \/>\n-Pedro ya te dije que me llamo Luis. Bueno, \u00bfva todo bien? \u00bfQu\u00e9 tal tu mujer?<br \/>\n-Bien, respondi\u00f3 con aridez. Dio media vuelta y a grandes zancadas se encamin\u00f3 hacia la casa. Parec\u00eda buena persona, pero algo me intrigaba en su comportamiento a veces tan desagradable.<br \/>\nOlvid\u00e9 todo por un momento cuando una bandada de p\u00e1jaros pas\u00f3 sobrevolando mi cabeza. P\u00e1jaros que me hac\u00edan volar a\u00f1os atr\u00e1s en esta misma tierra. Tantos recuerdos se agolpan en mi mente desencadenados por cualquier motivo\u2026\u00a1Ser\u00e1 privilegio de los a\u00f1os!<br \/>\nS\u00f3lo llevaba una semana aqu\u00ed y ya sent\u00eda que por fin ten\u00eda un hogar. Tanto tiempo so\u00f1ando con vivir en el campo, en este campo\u2026Aun no pod\u00eda creerlo. La casa donde pas\u00e9 mi infancia volv\u00eda a m\u00ed. Cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, pero volv\u00eda. Hab\u00eda que arreglar el cortijo, que parec\u00eda un alma en pena, mejorar las cuadras, comprar ganado, desbrozar el campo\u2026Pero me sent\u00eda lleno de fuerza. S\u00f3lo me apenaba el no haber tenido hijos que compartieran este amor conmigo. Y de mujeres mejor no hablar. De la que tuve ya casi ni me acuerdo. Dos a\u00f1os de amor incre\u00edble, y despu\u00e9s, como agua que traga la tierra. Desapareci\u00f3 de mi vida sin dejar rastro.<br \/>\nUn peque\u00f1o reba\u00f1o de viejas ovejas se dispersaba por el campo mientras que un cansado mast\u00edn trataba de reagruparlas. Jos\u00e9, el pastor, vino corriendo a saludarme. Nos conoc\u00edamos ya de ni\u00f1os.<br \/>\n-Buenos d\u00edas Luis<br \/>\n-Hola Jos\u00e9. \u00bfVa todo bien?<br \/>\n-Psss<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 es lo que sucede?<br \/>\n-Pues que a todas estas las queda ya poco. Y despu\u00e9s \u00bfqu\u00e9?<br \/>\n&#8211; S\u00ed. De eso quer\u00eda hablarte. Prep\u00e1rate un caballo que vamos a dar un paseo.<br \/>\n-\u00a1Mi madre! \u00bfQu\u00e9 me prepare un caballo yo?<br \/>\n-S\u00ed claro. Si mal no recuerdo te encantaba montar. Date prisa.<br \/>\nTranscurridos unos minutos reapareci\u00f3 Jos\u00e9 encima de un imponente cartujano. Su cara reflejaba entusiasmo, temor y respeto. Tras explicarle que a los d\u00edas ir\u00edamos a la feria a comprar ganado, me atrev\u00ed a preguntarle por Pedro.<br \/>\n-No le hagas mucho caso<br \/>\n-Pero, \u00bfle pasa algo? Cada vez que le pregunto por su mujer, a la que ni siquiera conozco, sale como alma que lleva el diablo.<br \/>\n-Ya. Es una larga historia.<br \/>\n-Tengo todo el tiempo del mundo.<br \/>\nAs\u00ed es como Jos\u00e9 se decidi\u00f3 a relatarme los hechos que hab\u00edan sucedido a\u00f1os atr\u00e1s en este mismo lugar.<br \/>\n-Cuando tu madre muri\u00f3, tu padre decidi\u00f3 vender el campo al primero que se lo comprara. Ahora le entiendo. Demasiados recuerdos ahogaban su coraz\u00f3n. El nuevo propietario, que seguro que el demonio le tiene a su lado, ech\u00f3 a perder todo lo que hab\u00eda aqu\u00ed. S\u00f3lo hace falta que eches un vistazo al cortijo. Al principio ven\u00eda con su mujer, una se\u00f1ora muy amable, y con sus hijos. Pero al cabo de tres o cuatro a\u00f1os ella distanci\u00f3 sus venidas, dej\u00e1ndole solo. Ven\u00eda a menudo, y cada vez con una se\u00f1ora distinta. No pod\u00edamos preguntar por la se\u00f1ora, porque nos hubi\u00e9ramos encontrado en la lista del paro por entrometidos. Que ya ocurri\u00f3 con uno de los pastores. Pero bueno, a lo que iba. Ven\u00eda con se\u00f1oras y amigos. Esto parec\u00eda m\u00e1s un burdel que una ganader\u00eda. Pero un d\u00eda, se fij\u00f3 en Mar\u00eda, la mujer de Pedro, que por entonces era su novia. Una chica imponente. Guapa donde las halla. Y dulce como un corderito. Aunque despu\u00e9s se le agri\u00f3 el car\u00e1cter.<br \/>\nMar\u00eda siempre hab\u00eda tratado de esquivar al se\u00f1or porque dec\u00eda que le daba miedo. Viv\u00eda en el pueblo y ven\u00eda a ver a Pedro cuando sal\u00eda de las clases. Intentaba pasar desapercibida, sin levantar nunca la vista del suelo. Se transformaba como un camale\u00f3n cuando \u00e9l estaba cerca. Hasta aquel d\u00eda que \u00e9l la vio esperando a Pedro junto al cobertizo. Desde ese momento se convirti\u00f3 en su sombra. La acechaba murmurando mil obscenidades. Hasta que se cans\u00f3 de perseguirla y ejerci\u00f3 derecho de pernada sobre ella. Como un animal la violaba cuando se le antojaba con la amenaza de que si contaba algo, Pedro y su familia ir\u00edan a engrosar las listas del paro. Y la situaci\u00f3n no era buena en esos momentos. Mar\u00eda call\u00f3 hasta que su vientre comenz\u00f3 a hablar por ella. Pedro, asustado, le sonsac\u00f3 todo. Su primera reacci\u00f3n fue la de coger una escopeta e ir a por \u00e9l, pero ella no se lo permiti\u00f3. Desapareci\u00f3 durante un tiempo, perdi\u00f3 el ni\u00f1o-no sabemos como- y a su vuelta se cas\u00f3 con Pedro, con quien tuvo un hijo. Las malas lenguas dicen que el pobre Pedro no es el padre. Es cierto que no se parecen nada, pero los genes van por donde quieren. Creo que \u00e9l tiene miedo a que otro hombre la pueda hacer da\u00f1o abusando de su superioridad.<br \/>\n-Pero \u00a1que barbaridad! Pobre mujer.<br \/>\n-Ten paciencia Luis. Pedro no te ve desde que eras un ni\u00f1o y es muy desconfiado. Pero es un buen hombre Ahora bien deja de preguntarle por su mujer porque es capaz de abrirte la cabeza.<br \/>\nDespu\u00e9s de dejar a Rosa en la cuadra me encamin\u00e9 hacia el cortijo. Necesitaba una ducha, ya que el calor hab\u00eda ocupado ferozmente su territorio. Caminaba despacio notando que no estaba solo. Sab\u00eda que alguien me observaba. Decid\u00ed culpar a mi imaginaci\u00f3n y olvidarme.<br \/>\nEl d\u00eda transcurri\u00f3 entre lecturas pendientes y conversaciones telef\u00f3nicas. Ya ca\u00edda la tarde sal\u00ed a dar un paseo con la misma sensaci\u00f3n de no estar solo que tuve en la ma\u00f1ana. Como mi inquietud crec\u00eda llam\u00e9 a Jos\u00e9 que estaba acompa\u00f1ado de dos j\u00f3venes pastores. Me un\u00ed al grupo, pero not\u00e9 la incomodidad de los otros. Hab\u00edan terminado su jornada laboral y lo que menos les apetec\u00eda era una charla con el jefe. Tras despedirme de ellos propuse a Jos\u00e9 salir a tomar algo. Hablamos de todo y de nada. No me importaban los silencios que se instalaban entre nosotros. Me sent\u00eda c\u00f3modo.<br \/>\nAl d\u00eda siguiente franjas de luz se colaron entre las desvencijadas persianas salv\u00e1ndome de una pesadilla. Antes que nada me dirig\u00ed a ver a Rosa cuando un hombre se acerc\u00f3 a grandes zancadas. Plant\u00e1ndose ante m\u00ed me salud\u00f3 mientras nuestras miradas se cruzaban.<br \/>\n-Buenos d\u00edas. Soy Rafael, el hijo de Pedro.<br \/>\n-Hola Rafael. Oye, t\u00fa y yo \u00bfnos conoc\u00edamos?<br \/>\n-Pues no creo. Aunque ahora que lo dice, su cara me resulta familiar.<br \/>\nSab\u00eda que le conoc\u00eda de algo. Pero no pod\u00eda ubicarle. Esa mirada me resultaba familiar. \u00a1Que l\u00e1stima de memoria!<br \/>\n-Ven\u00eda a decirle que mis padres tienen que irse por una emergencia familiar a Valencia. Pero no se preocupe que yo ya s\u00e9 como funciona todo esto. Saldr\u00e1n en breve. Me han dicho que no quer\u00edan despertarle.<br \/>\nUn destartalado coche se dirig\u00eda a la salida cuando se detuvo en seco. Cuando observ\u00e9 por un momento, pero detenidamente a la mujer, mi coraz\u00f3n aceler\u00f3 sus palpitaciones a la vez que mi cabeza comenzaba a girar como un tiovivo. No pod\u00eda moverme del sitio, como las ra\u00edces de un \u00e1rbol. Me qued\u00e9 en estado casi catat\u00f3nico al comprender que la mirada de Rafael era la m\u00eda reflejada en un espejo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Desde mi ventana observaba como se desperezaban las encinas intentando salir del letargo en el que las hab\u00eda sumido la templada noche. Abr\u00ed las ventanas empap\u00e1ndome de un suave viento con aroma a jara. El tibio amanecer me empuj\u00f3 hacia las cuadras donde comenc\u00e9 a preparar a Rosa, mi vieja yegua. 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