{"id":106,"date":"2007-03-29T19:08:35","date_gmt":"2007-03-29T18:08:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=106"},"modified":"2007-03-29T19:09:12","modified_gmt":"2007-03-29T18:09:12","slug":"83-jhonny-seis-dedos-por-bombastico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=106","title":{"rendered":"83-Jhonny seis dedos. Por Bomb\u00e1stico"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F106&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><p><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">Juan Santos, es su nombre, pero ya nadie lo recuerda. Para nosotros \u00e9l es Jhonny Seis Dedos, uno de los mejores skaters de Madrid.<!--more-->\u00a0Su apodo es parte de aquellas leyendas urbanas que aparecen cada cierto tiempo para explicar aquello que nos sorprende. El mito que circula dice que en los pies, \u00e9l no tiene cinco, si no seis dedos. \u00danicamente as\u00ed justific\u00e1bamos su incre\u00edble talento, que nunca se le despegue la tabla de los pies, que sea capaz de hacer maniobras que desaf\u00edan las leyes de la l\u00f3gica y de la gravedad.<\/span><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">Pero adem\u00e1s de un virtuoso del skateboard, por encima de todo, \u00e9l es un iluminado. Una de esas misteriosas fuerzas de la naturaleza que este mundo, que todo lo mezcla y donde todo confluye, nos regala cada cierto tiempo. Un ser de esp\u00edritu parad\u00f3jico, que al igual que las flores m\u00e1s rebeldes encuentra su espacio entre las grietas del asfalto, y que desafiando a la m\u00e1s dura realidad se desarrolla, lleno de vida, lleno de esperanza.<\/p>\n<p>Budismo, c\u00e1bala, cristianismo y por su puesto el Islam se mezclan de forma inexplicable en la cabeza de Jhonny. Y tal vez debido a que lo inexplicable va m\u00e1s all\u00e1 de las palabras, \u00e9l ha decidido que su forma de comunicar sus creencias sea a trav\u00e9s de dibujos. Quiz\u00e1 es por eso que de su taller de Skates de Malasa\u00f1a, surgen los dise\u00f1os m\u00e1s incre\u00edbles que haya visto esta ciudad. A \u00e9l no le puedes decir << Jhonny, quiero que me hagas una tabla con la siguiente imagen >> Porque simplemente te ignora, o si tienes mucha suerte te suelta uno de esos aforismos que cada cierto tiempo se le escapan y que pueden significar mil cosas distintas al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Cuando vas a verlo, el asunto es muy simple, \u00e9l decide por ti. \u00bfC\u00f3mo lo hace? pues eso nadie lo tiene claro. Lo \u00fanico cierto es que cu\u00e1ndo entras en su taller \u00e9l te invita a sentarte en un rinc\u00f3n y luego simplemente sigue trabajando. De tanto en cuando te hecha una mirada, algunas son peque\u00f1as casi como si te espiase. Otras son frontales y agudas, como si estuviera viendo aquello que s\u00f3lo guardas para ti mismo. Despu\u00e9s te pide salir a la calle para que hagas unas cuantas maniobras. Y qui\u00e9n sabe c\u00f3mo, al final \u00e9l acaba encontrando tu verdad interior. Dos semanas despu\u00e9s una tabla con un dise\u00f1o impreso sobre ella te es entregada. Jam\u00e1s he conocido a alguien que se haya quejado del resultado.<\/p>\n<p>Ninguno de los dise\u00f1os se parece, pues a fin de cuentas, cada uno de nosotros tiene su propio camino, su propia verdad. Solo hay una cosa que las tablas de Jhonny tienen en com\u00fan, las ruedas. \u00c9l siempre les pone el mismo grabado. Unos enigm\u00e1ticos s\u00edmbolos que representan un antiguo mantra tibetano, con el que se invoca el amor y la misericordia presente tanto en el coraz\u00f3n de los hombres, como en las propias fuerzas de la naturaleza. Jhonny tiene muy claro, que \u00e9l no hace tablas de skate, sino instrumentos de transformaci\u00f3n espiritual.<\/p>\n<p>Y al final cada una de las ruedas de las tablas que \u00e9l hace es una m\u00e1quina de rezar. Iguales a aquellos cilindros que los budistas hacen girar para elevar sus plegarias al cielo. Cilindros que sobre su superficie llevan pintados o tallados los s\u00edmbolos poderosos de una \u00fanica oraci\u00f3n. Cilindros que desde hace cientos de a\u00f1os giran sin cesar en los de los templos m\u00e1s antiguos de la India, de China y del Tibet. M\u00e1quinas de rezar en las que de manera circular y perfecta, se repite una y otra vez un pedido de compasi\u00f3n. Un rezo en el que Jhonny no ve ni dioses ni creencias, sino fe en la propia vida.<\/p>\n<p>Hace mucho tiempo que no llueve en esta ciudad, las reservas agua est\u00e1n casi vac\u00edas. Los parques han quedado reducidos a yermos terrenos. Los \u00e1rboles se levantan secos como momias a largo de las calles. El calor sofocante ya ha reclamado a sus primeras v\u00edctimas. Como siempre sucede han ca\u00eddo los m\u00e1s d\u00e9biles: los ni\u00f1os de las chabolas, los ancianos y muchos de aquellos despose\u00eddos que vagan sin rumbo ni esperanza por las calles. El agua est\u00e1 racionada, solo disponible unas pocas horas al d\u00eda. La situaci\u00f3n es cr\u00edtica, como nunca antes lo ha sido.<\/p>\n<p>M\u00e1quinas de rezar y una ciudad muriendo de sed. Fe y desesperaci\u00f3n, \u00fanicamente as\u00ed puedo explicar que tantos de nosotros, muchachos de or\u00edgenes y de condiciones tan diversas, nos hayamos reunido este d\u00eda en Plaza Castilla. No tenemos las cosas claras, nuestras creencias son distintas, pero a\u00fan as\u00ed compartimos una \u00fanica intuici\u00f3n. Estamos dispuestos conjurar esta larga sequ\u00eda. Dispuestos a cubrir los tres kil\u00f3metros de esa pendiente que llamamos La Bajada de la Cabra. Hoy seguimos a Jhonny seis dedos.<\/p>\n<p>A pesar de nuestro gran n\u00famero nos deslizamos como un grupo compacto. Los m\u00e1s fan\u00e1ticos llevan sobre sus hombros equipos de sonido a trav\u00e9s de los cuales, a todo volumen, reproducen cantos tibetanos. Los m\u00e1s esc\u00e9pticos vamos a la saga, sin saber bien que esperar, quiz\u00e1 por eso nos mantenemos callados, haciendo circular uno que otro porrito para disipar la tensi\u00f3n. En las ruedas de nuestras tablas girando sin cesar, est\u00e1n los s\u00edmbolos de una misma oraci\u00f3n. Bajo inclemente sol del medio d\u00eda, cerca de mil personas desliz\u00e1ndose sobre una ardiente superficie de asfalto.<\/p>\n<p>En poco menos de quince minutos todo ha acabado. Mientras esperamos a ver que sucede, alguien calcula que el giro combinado de las ruedas de todas nuestras tablas, deben haber elevado al cielo cerca de treinta y seis millones de plegarias. La polic\u00eda, que ahora nos rodea, ha arrestado a Jhonny Seis dedos por inducir al desorden. Mientras lo esposan, no faltan aquellos que quieren enfrentarse a los agentes y liberarlo. Est\u00e1 a punto de iniciarse una revuelta, sin embargo, con un gesto Jhonny detiene a los enardecidos. Finalmente dos guardias lo conducen hasta uno de sus coches. Una extra\u00f1a humedad se siente en el ambiente. Antes de entrar a la patrulla Jhonny mira al cielo, que repentinamente se ha nublado. Desde las alturas una solitaria gota cae sobre su frente. Parece que pronto va empezar a llover.<\/p>\n<p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Santos, es su nombre, pero ya nadie lo recuerda. 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