{"id":104,"date":"2007-03-28T12:54:19","date_gmt":"2007-03-28T11:54:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=104"},"modified":"2007-03-28T12:54:19","modified_gmt":"2007-03-28T11:54:19","slug":"81-fuegos-interiores-por-karaeloko","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=104","title":{"rendered":"81-Fuegos interiores. Por Karaeloko"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F104&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><p><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">El doctor Malaber dice que por el momento lo mejor es decirle que s\u00ed y darle la raz\u00f3n en todo y que quiz\u00e1s de a poco el tratamiento empiece a dar resultados.<!--more-->\u00a0Pero \u00e9l no sabe lo que es estar de este lado y tener que fingir que cada uno de nosotros es lo que ella supone. Para Malaber es simple: Me pide que imagine qu\u00e9 pasar\u00eda por mi cabeza si la situa\u00acci\u00f3n fuese a la inversa, qu\u00e9 sentir\u00eda yo si de repente me dijeran que yo no soy quien creo ser, que no soy quien yo s\u00e9 que soy. \u00abSi usted fuera el afectado, el confundido, el que sufri\u00f3 el shock \u00bfeh? haga la prueba y entender\u00e1 por qu\u00e9 es mejor avanzar de a poco y por el momento contenerla, contemplarla. Haga como el resto de la familia, que lo hace muy bien\u00bb. Muy f\u00e1cil para ellos mantener estable la relaci\u00f3n con M\u00f3nica, porque a mam\u00e1 parece que no le cuesta nada tratar a su nuera como si fuera su hija, y a Diana le es m\u00e1s f\u00e1cil a\u00fan actuar como si fuera su hermana menor y no su cu\u00f1ada, pero yo no puedo seguir fin\u00acgiendo que soy su hermano Miguel, pobre; yo soy su marido, yo la amo como mujer, no como hermana, yo necesito su mirada apasionada, sus brazos, su piel y su calor por las noches; yo no puedo conformarme con un \u00abhasta ma\u00f1ana Miguel, que duermas bien\u00bb y contener mis ansias s\u00f3lo por la mirada alterada y suplicante de mam\u00e1. Malaber es licenciado y doctor y tiene muchos a\u00f1os de estudios y carrera, pero a veces pienso que lo mejor ser\u00eda seguirla al dormitorio, abrazarla con fuerza y suavidad hasta hacerle crujir los huesos y acariciarla nuevamente rodando entre las s\u00e1banas y mientras nos amamos hacerle recordar qui\u00e9nes somos, y creo que quiz\u00e1s entonces ella sonreir\u00eda y me reconocer\u00eda y le parecer\u00eda incre\u00edble haberme confundido. Pero \u00e9l, que no, que as\u00ed empeorar\u00edan las cosas, y siempre la misma cantinela: \u00abimag\u00ednese si a usted alguien le revelara una verdad as\u00ed; ser\u00eda capaz de cualquier cosa \u00bfno? bueno, puede que ella tambi\u00e9n, no juguemos con fuego, Ra\u00fal&#8230; oh, perd\u00f3n, no fue mi intenci\u00f3n&#8230;\u00bb, agrega arrepentido cuando se le escapa esa muletilla.<br \/>\nFuego es mala palabra desde que vivimos todos en casa de mam\u00e1, hace m\u00e1s de un a\u00f1o, desde exactamente un d\u00eda despu\u00e9s que Miguel, pobre, no pudo salir de la casa, el chal\u00e9 que siempre hab\u00eda querido M\u00f3nica y que hab\u00edamos elegido pr\u00e1cticamente entre los tres, tan amigos; tan amantes ella y yo y tan hermanos los tres; tanto, que casi lo ten\u00edamos de hu\u00e9sped permanente, durmiendo en el dormitorio contiguo varios d\u00edas a la semana o qued\u00e1ndose hasta la madrugada en mi taller del altillo, ensayando mamarrachos sobre alguna tela que yo le dejaba en el atril para que practicara. Mis pinturas no eran tan buenas como para convertirme en un artista de renombre, pero lo suficiente como para exponer de vez en cuando y adem\u00e1s me hab\u00edan servido para atraer a M\u00f3nica, deslumbrada por el arte, cuando nos conocimos, todav\u00eda adolescentes los tres. Miguel, pobre, creo que la celaba al principio y por eso se acerc\u00f3 a m\u00ed, para protegerla, para espiarnos, para cuidarla. Y se acerc\u00f3 tanto que terminamos amigos, y luego cu\u00f1ados.<br \/>\nPero ahora M\u00f3nica est\u00e1 muy lejos de todo eso. Creo que terminar\u00e9 por hacerle caso a Malaber y aceptar que quiz\u00e1s no tiene cura, que quiz\u00e1s debo empezar a pensar que, como mam\u00e1 y Diana, me ver\u00e9 en la obligaci\u00f3n, en la resignaci\u00f3n, de cumplir el rol de hermano de M\u00f3nica con la misma naturalidad que ellas hacen de madre y de hermana, tanto que a veces act\u00faan sin necesidad, por simple inercia, como si realmente creyeran esta comedia, y se refieren a m\u00ed como \u201cMiguel\u201d aunque M\u00f3nica no est\u00e9 presente. Pero a ellas poco les interesa que la realidad sea otra, si casi no les hace diferencia, \u00abpara qu\u00e9 arriesgarnos a equivocarnos\u00bb, dicen. Yo soy el \u00fanico que se niega a sumarse a la farsa, a meterse la farsa en la piel como lo hicieron ellas. A lo sumo me limito a asentir ante las mentiras y a desearla en silencio, aunque a veces s\u00e9 que mi mirada me delata, porque advierto su preocupaci\u00f3n, fastidio y hasta un poco de miedo. Claro, si para ella soy el hermano que se volvi\u00f3 loco; para ella su marido muri\u00f3 aquella noche. A\u00fan recuerdo que cuando nos reencontramos en el hospital todos cre\u00edan que era yo el shockeado, el confundido; yo, que hab\u00eda llegado consciente, s\u00f3lo golpeado tras la ca\u00edda desde la ventana por la que salt\u00e9 al jard\u00edn despu\u00e9s de descolgarla a ella envuelta en una s\u00e1bana, ya sin sentido y al borde de la asfixia, sin poder hacer nada por Mi\u00acguel, pobre, seguro que encerrado en el taller, sin otra salida que la escalera imposible de atravesar. Fue en el hospital donde alguien se lo cont\u00f3 y entonces algo se quebr\u00f3 dentro de ella y cambi\u00f3 los roles y cuando entr\u00e9 me mir\u00f3 confundida y s\u00f3lo acept\u00f3 un abrazo fraternal, para de inmediato preguntar desesperada por Ra\u00fal, por m\u00ed, que estaba a su lado, confundi\u00e9ndome para siempre con su hermano Miguel, pobre, antes de volver a desmayarse. La dej\u00e9 en manos de los m\u00e9dicos y ya no pude verla hasta el d\u00eda siguiente, en el funeral, al que fue con luto de viuda.<br \/>\nLuego vinieron los meses de letargo, de virtual autismo, en casa de mam\u00e1, sin querer hablar del tema, esquivando mis acercamientos, comport\u00e1ndose como si fuera mi hermana y despu\u00e9s aceptando, a rega\u00f1adientes, m\u00e1s enojada con mam\u00e1 y con Diana que conmigo, la presencia de Malaber, con su terapia familiar, sus charlas grupales e individuales, dicien\u00acdo una cosa a todo el grupo y luego algo distinto a ella y a cada uno de nosotros, pero sin resultados hasta ahora. Supongo que a mam\u00e1 y a Diana tambi\u00e9n les pedir\u00e1 que se imaginen cada una en la situaci\u00f3n de M\u00f3nica, como siempre me lo reitera. Pero para ellas es f\u00e1cil, porque da casi lo mismo una nueva hermana que una cu\u00f1a\u00acda, una hija adoptiva que una nuera, especialmente si no se ha perdido a nadie. Pero a m\u00ed no me da lo mismo una hermana que nunca hab\u00eda tenido a cambio de la mujer amada que me niego a perder.<br \/>\nAmaba a M\u00f3nica desde nuestra adolescencia, cuando Miguel se las arreglaba para estar siempre entre nosotros, para cuidarla, porque parec\u00eda no aceptar que su hermana se volviese mujer y deseara a un hombre como cualquier otra joven. El supon\u00eda que ella pod\u00eda vivir al margen del deseo y trataba de conservarla, porque cuando ella amara a alguien lo dejar\u00eda, entregar\u00eda su cuerpo y sus sentimientos y entonces \u00e9l se quedar\u00eda s\u00f3lo; porque Miguel, pobre, parec\u00eda incapaz de vivir con otra mujer; pero ella, irremediablemente, gustaba de los hombres, y entonces \u00e9l se ve\u00eda obligado a estar siempre con ellos, a hacerse amigo de sus novios, para no perderla; hasta que ella termin\u00f3 por acostumbrarse, hasta que ellos tuvieran que acostumbrarse, o irse, que era lo que generalmente ocurr\u00eda. Pero yo no me fui, acept\u00e9 su compa\u00f1\u00eda, compart\u00ed salidas con \u00e9l, vacaciones con \u00e9l, mi coche con \u00e9l, mi cuarto de soltero con \u00e9l, luego mi casa y mis pinturas con \u00e9l. Miguel sab\u00eda pod\u00eda obtener de m\u00ed todo cuanto yo pudiera darle, pero sent\u00eda que a cambio compar\u00act\u00eda y perd\u00eda, inevitablemente, la mujer que hab\u00eda en su hermana. Sin embargo, en esa competencia impl\u00edcita yo sal\u00ed perdidoso mucho despu\u00e9s, la noche de la tragedia, cuando \u00e9l, pobre, no pudo salir de la casa y entonces ella me transform\u00f3 en su hermano y empez\u00f3 a llamarme Miguel y mam\u00e1 y Diana me convencie\u00acron que aceptara que ellas, delante de M\u00f3nica, hicieran lo mismo.<br \/>\nCreo que el fuego que consumi\u00f3 el altillo mat\u00f3 adem\u00e1s parte de mi talento, y mam\u00e1 y Diana tambi\u00e9n lo advirtieron, porque a veces entran a mi nuevo taller y mientras observan las nuevas pinturas las escucho comentar que no son comparables a las que se quemaron, y creo que es verdad, que nunca ser\u00edan aceptadas en una exposici\u00f3n y tampoco podr\u00edan deslumbrar a M\u00f3nica como las anteriores.<br \/>\nQuiz\u00e1s aquella noche, en el taller del altillo, Miguel intentaba imitar mi t\u00e9cnica para impresionar a su hermana como lo hab\u00eda hecho yo; quiz\u00e1s esa noche que se qued\u00f3 m\u00e1s tarde que nunca supuso que con lo que hab\u00eda aprendido era suficiente, que ya pod\u00eda reemplazarme y entonces, al escucharme salir del dormitorio hacia el ba\u00f1o se asom\u00f3 y me llam\u00f3 en silencio para que M\u00f3nica no despertara, y Ra\u00fal subi\u00f3 la estrecha escalera alfombrada apoyando suavemente la planta de los pies, para no hacer ruidos, apenas un crujir de la madera, y con los ojos entrecerrados por el sue\u00f1o pregunt\u00f3 qu\u00e9 quer\u00eda, y cuando vio la pintura que acaba de terminar lo felicit\u00f3 por compromiso, como para sac\u00e1rselo de encima, a esa hora de la madrugada, con el gesto soberbio y comprensivo del experto profesional ante el aprendiz, la hipocres\u00eda complaciente del que se siente supe\u00acrior, del que sabe que puede hacerlo mejor, del que ha desplazado al pr\u00f3jimo del \u00fanico lugar que ten\u00eda en el mundo, de quien le quita la mujer amada a otro hombre y lo palmea para consolarlo. Entonces Miguel supo que tampoco as\u00ed lo conseguir\u00eda, que de nada le servir\u00eda haber copiado su t\u00e9cnica en el lienzo, que de ninguna manera lo lograr\u00eda, porque M\u00f3nica, dormida, esperaba a su hombre junto al espacio tibio que hab\u00eda dejado en la cama ese hombre que miraba con suficiencia y hasta con piedad sus pinturas; entonces se enfureci\u00f3 y tom\u00f3 el \u00fanico camino que le quedaba y lo golpe\u00f3 desde atr\u00e1s con la botella de aguarr\u00e1s que se rompi\u00f3 chorreando el l\u00edquido inflamable por la escalera mientras Ra\u00fal se desvanec\u00eda al pie del atril; y al verlo ca\u00eddo supe que \u00e9sa era la soluci\u00f3n, que ya no competir\u00eda con \u00e9l, que no ser\u00eda necesario, porque ocupar\u00eda su lugar e ir\u00eda al ba\u00f1o como \u00e9l iba a hacerlo unos minutos antes, pero no subir\u00eda al altillo donde Miguel se entreten\u00eda con sus mamarrachos, sino que regresar\u00eda a acostarme junto a M\u00f3nica, que me esperaba para que ocupara ese espacio tibio, donde yo me deslizar\u00eda mientras ella, en medio de su sue\u00f1o pesado apenas se mover\u00eda para hacerme lugar y acomodarse a mi cuerpo, quiz\u00e1s con alg\u00fan murmullo incomprensible, y yo la abrazar\u00eda hundiendo mi cara entre sus cabellos c\u00e1lidos para continuar el sue\u00f1o compartido, hasta despertarme sobresaltado por los golpes en el altillo, donde Miguel, pobre, se habr\u00eda dormido, quiz\u00e1s con un cigarrillo encendido junto a los diluyentes, que son tan vol\u00e1tiles. Entonces sent\u00ed el ardor del humo en los ojos, el olor irritante y el ruido del incendio que consum\u00eda las maderas del chal\u00e9 y lo intent\u00e9, por supuesto, pero la escalera era una sola llamarada que yo tampoco pod\u00eda atravesar. Entonces lo \u00fanico que pude hacer fue salvar a M\u00f3nica, ya desmayada por el humo, y saltar para salvarme yo tambi\u00e9n, para seguir cuid\u00e1ndola, porque nos qued\u00e1bamos nuevamente solos, como en la adolescencia, cuando Ra\u00fal no exist\u00eda y yo era todav\u00eda Miguel, pobre, que se debat\u00eda in\u00fatilmente en el altillo.-<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El doctor Malaber dice que por el momento lo mejor es decirle que s\u00ed y darle la raz\u00f3n en todo y que quiz\u00e1s de a poco el tratamiento empiece a dar resultados.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-104","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/104","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=104"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/104\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=104"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=104"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=104"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}