{"id":102,"date":"2007-03-28T12:38:39","date_gmt":"2007-03-28T11:38:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=102"},"modified":"2007-03-28T12:38:39","modified_gmt":"2007-03-28T11:38:39","slug":"79-querido-amigo-por-ariadna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=102","title":{"rendered":"79- Querido amigo. Por Ariadna"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F102&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana\">Ni en mis m\u00e1s ben\u00e9volos sue\u00f1os habr\u00eda jam\u00e1s llegado a imaginar tan v\u00edvidamente la desnudez de tu alma, la obviedad de tus adentros bordada en palabras en la que ha sido tu \u00faltima misiva.<!--more--><br \/>\nNo, yo no te he pedido nada, jam\u00e1s pido, y menos a\u00fan osar\u00eda demandar que desabrigases as\u00ed tus hechuras. Solamente puedo decirte que lo que quieras mostrarme es lo que de ti tendr\u00e9, lo que me dejes ver es lo que podr\u00e9 acurrucar en mis manos para henchirlo de verdes y azules y devolv\u00e9rtelo de otro color que rebata tus grises y negros. No hay caminos f\u00e1ciles, lo se, pero hay veredas suaves y coquetas que sirven de refugio para cuando arrecian las tristezas en tu coraz\u00f3n y esas son justamente las que yo te quisiera mostrar siempre, las que siempre he intentado que delimitases.<br \/>\nInvariablemente mis ojos reciben tus palabras desgran\u00e1ndose como pu\u00f1ados de mariposas, invariablemente. Y, acto seguido, se cuelan divertidas e inquietantes por mi nariz para prenderse en mi cabeza y revolotear con alegr\u00eda mientras las recibo y voy meciendo con afectos y ternuras.<br \/>\nNo temas mi juicio, no te inquietes, pues yo no te juzgo, no soy qui\u00e9n, tan solo mi terquedad acaba deviniendo rudeza porque la impotencia de no ser capaz de alumbrarte sendas nuevas para que descanses es lo que termina por sublevar mis adentros, pero en absoluto son dict\u00e1menes contra ti sino el modo en que yo misma me lucho incansablemente para ofrecerte sosiegos.<br \/>\nSe que eres un solitario, yo tambi\u00e9n lo soy, lo admito como t\u00fa. Se que tus d\u00edas a veces son gris oscuro transformando quiz\u00e1 en m\u00e1s sombr\u00edo a\u00fan, a m\u00ed tambi\u00e9n me ocurre. Lo \u00fanico que nos diferencia es, como ya habr\u00e1s sabido entrever, que yo he conseguido despertar la paleta de d\u00edas verdes, rosas, naranjas\u2026y que \u00e9sta es la que yo anhelo que t\u00fa conquistes.<br \/>\nLa soledad seguramente te hace tanto da\u00f1o a ti como a m\u00ed y, a menudo es, a pesar de todo, nuestro refugio. Nos rodea la nada, en silencios y brumas de espanto y los estridentes chillidos de nuestras almas atormentadas se deslizan por nuestro pecho ara\u00f1ando la carne desesperadamente como en un acto revelador de locura. El raciocinio que da paso a la locura\u2026<br \/>\nComprendo lo que es verte arrojado en medio de la nada sin saber muy bien de qu\u00e9 huyes y queriendo, a la vez, huir de todo y, a pesar de huirlo, sentir pavor por encontrarte a ti mismo, por hallarte de una vez por todas a ti mismo. Esa sensaci\u00f3n, ese poso que en la breve lucidez de esos momentos te deslumbra es de lo m\u00e1s escalofriante que he podido llegado a experimentar. Por eso mismo, porque vislumbro muchos de tus fantasmas por haberlos vivido en mi propia piel es por lo que me entrego en cuerpo y alma intentando traer verdades donde t\u00fa siembras dudas o luces donde siempre ves y crees que hay sombras. Ojal\u00e1 fuera un Mes\u00edas pero tan solo soy yo, y todo lo que se y he aprendido te lo ofrezco si de algo puede servir.<br \/>\nA veces, cuando hablamos, mi mente es asaltada por la imagen del tenebrismo. De pronto surca mis adentros el cuadro de La Piedad, de Ribera, y me parece como si tus miedos, tus angustias, tu relato vital, tu dolor, como si todo lo que te corroe por dentro se convirtiera en ese lienzo en el que un dios es atendido y mimado y los s\u00fabditos le prestan sus manos para el alivio de los males. No es un tenebrismo puro porque ya viste de algo de color, que es el que yo pretendo insuflarte, pero necesito que t\u00fa lo veas y lo extiendas, que lo tejas, que le des vida, lo contin\u00faes\u2026Aqu\u00ed tienes un s\u00fabdito.<br \/>\nMe hablas de la necesidad de afectos y yo me pongo en tu pellejo porque tambi\u00e9n los necesito, todos los necesitamos, aunque unos somos m\u00e1s hu\u00e9rfanos que otros, para qu\u00e9 negarlo, y cada d\u00eda me da la impresi\u00f3n de que me son negados a\u00fan m\u00e1s. Y justo cuando todo se recrudece, cuando la cosa parece torcerse hay alguien a quien siento que puedo ayudar y dejar de lado lo que parece que la vida me niega, lo que siempre acabo por pensar que me est\u00e1 vetado.<br \/>\nEntiendo que a veces te falta aire y no puedes articular palabra o incluso movimiento, es el p\u00e1nico adue\u00f1\u00e1ndose de ti, se lo que es sentirte mareado y sin aire, encontrarte desamparado, perdido, sin norte, llenando tu cabeza cada ma\u00f1ana al despertar de demasiados por qu\u00e9s mientras intentas atinar con la m\u00e1quina del caf\u00e9 que tanto parece resistirte a veces.<br \/>\nConozco la agon\u00eda esperp\u00e9ntica de experimentar la prisi\u00f3n de una mente en ebullici\u00f3n constante, que incesantemente se te adelanta y de la que no hay forma humana de escapar\u2026no hay resquicio de paz en el que poder posarte un solo instante, as\u00ed que has de imitar al colibr\u00ed aleteando frente a la ventana. Y entonces es cuando te das cuenta de que ese yo al que rehuyes cruje y rechina tras insufribles alaridos que van explotando en tu cabeza y te van conduciendo a lo de antes, a la locura, porque tu verdadero yo pretende salir a superficie al tiempo que tus temores, tus monstruos plantan batalla y lo pisotean.<br \/>\nPosiblemente al final de todo esto te de hasta miedo \u00e9sta que escribe, quiz\u00e1 lo que te cuento te sobrepasa, no se, pero la realidad es que yo viv\u00ed todo eso y contra ello luch\u00e9 y sal\u00ed victoriosa.<br \/>\nSoy capaz de vislumbrar tus noches de insomnio, a ratos refugio, a ratos absurdo. Estar despierto en ese universo en el que el mundo se vuelve tranquilo por unos instantes y dejar de temer y de sofocarte pero a la vez darte cuenta de que es ef\u00edmero y que pronto habr\u00e1 que despertar. Y entretanto, en medio de las paredes desnudas pre\u00f1adas de oscuridad, en el silencio, se que ese abismo tenebroso te da alas para crear mundos en los que perderte e inventar realidades paralelas, las tuyas, porque ya liberado de tiempo y deberes, lejos del mundo de rutinas y de esa fr\u00eda soledad te calzas tu propia piel y surcas los universos que has creado por y para ti.<br \/>\nYo tambi\u00e9n lo hac\u00eda. \u00bfQu\u00e9 maravilla, verdad?. Seguro que est\u00e1s sonriendo y asintiendo. Pero te doy toda la raz\u00f3n, son casi tan ef\u00edmeros como pompas de jab\u00f3n pero, Javier, son nuestros. Siempre ser\u00e1n nuestros. Y es verdad, viven mientras nuestro aliento los llena de vida, mientras toman forma en nuestras mentes, mientras les damos color y respiramos para ellos. Despu\u00e9s fenecen.<br \/>\nIntuyo que tus fuerzas flaquean, lo comprendo, noto que charlar conmigo de esta ausente forma te da vida y eso me llena, y anhelo que renueve tu rigor, tus br\u00edos, porque puede que tanto me necesites t\u00fa como tanto te precise yo querido amigo. No te imaginas cu\u00e1ntas noches mi desesperanza, mi hast\u00edo y mi vasto desamparo se han subido de la mano a lomos de la barcaza de Caronte y han navegado la Estigia.<br \/>\nHas de resguardar tus recuerdos, de darles cobijo, no quiero que te conviertas en ese \u00e1lbum sin fotos, eso ser\u00eda morir, eso supondr\u00eda vencernos el abrupto cansancio que en ocasiones pretende cebarse en nuestras flaquezas. Aquellas burbujas que hac\u00eda de ni\u00f1a con la ca\u00f1a del boli vienen a ser el vestido que se ponen tus recuerdos, que se pusieron los m\u00edos y que ambos sabemos que rompen si alcanzan peligrosa altura. Una vez quebrados tan solo resta el roc\u00edo que surca las mejillas.<br \/>\nYo tambi\u00e9n soy un c\u00famulo de errores, fracasos, pocos o casi ning\u00fan disimulo y alguna que otra hu\u00edda, m\u00e1s bien de m\u00ed misma por desconocerme y tenerme miedo. Hubo d\u00edas en los que todo ello era mucho m\u00e1s fuerte que la que soy hoy y esa otra se ergu\u00eda victoriosa ante m\u00ed, se alimentaba de mi fragilidad y decaimiento para reirse ante mis propias narices hasta que reun\u00ed el valor suficiente, el que m\u00e1s bien siempre me hab\u00eda faltado, para patearle el culo y ponerla en su sitio. A partir de entonces te aseguro que mi vida ha sido otra. Por eso precisamente insisto en decirte que en tu mano est\u00e1 la batuta con la que dirigir la partitura que, desde ya mismo, quieres que sea tu vida. Porque t\u00fa puedes elegir siempre c\u00f3mo vivirla, c\u00f3mo respirarla y de qu\u00e9 manera deshacerte de los fantasmas que te atenazan.<br \/>\nClaro que me gustan las fotos. Son esos microcosmos en los que me pierdo, en los que me sue\u00f1o despierta, por los que hago transitar mis pasos camino de los naranjas y rosas de esos atardeceres de melancol\u00edas; soy esa valla que serpentea la finura de la arena que se agolpa frente al mar; la gota que resbala por el helecho tras la lluvia y el tojo picajoso que irrita tu tobillo cuando pasas; a veces me vuelvo seta que emerge en la temporada sobre la humedad del bosque y en la solana me transformo en el fulgor que ves sobre el agua a trav\u00e9s de tu objetivo y que llega hasta donde se dibuja el contorno de de las rocas que sobrevuelan las gaviotas hambrientas; soy el diente de le\u00f3n que est\u00e1s a punto de soplar y la tormenta que se cierne sobre el pueblo en esos d\u00edas del mes de abril. Y cuando m\u00e1s nost\u00e1lgica me pongo, al ir oscureciendo el d\u00eda, mudo en ese faro que a ratos te gu\u00eda.<br \/>\nTanto son para m\u00ed las fotos, tanto llenan mi vida que siempre intento atraparlas en clicks que dibujen mis sentimientos en determinados instantes. Y les pongo nombres de lo que en esos precisos momentos me llevan a experimentar.<br \/>\nTu pregunta perfila en mis labios una sonrisa. Tienes raz\u00f3n, conoces mucho de mi vida, podr\u00edas incluso so\u00f1ar mis sue\u00f1os pero desconoces de qu\u00e9 color se ti\u00f1e mi mirada. Encuentro l\u00f3gico pues en este env\u00edo mandarte una prueba de lo que ignoras, encontrar\u00e1s posiblemente una mirada cansada pero servir\u00e1 al menos para despejar tu incertidumbre.<br \/>\nConcluyo dici\u00e9ndote que no es necesario preguntarse tantas cosas, que solo estoy aqu\u00ed para ayudarte en lo que pueda, que lo que iba a ser una despedida pas\u00f3 a ser el punto de inflexi\u00f3n que nos permiti\u00f3 empezar a conocernos y que espero arrancarte m\u00e1s sonrisas que l\u00e1grimas, conf\u00edo en poder llevar luz a tu vera.<br \/>\nEres poeta del amor, Javier, poeta de las im\u00e1genes, de los recovecos \u00e1ridos de la soledad y el alma y pienso hacer todo lo posible porque el mundo se entere de ello y porque t\u00fa empieces a mirarlo de otra forma\u2026<\/p>\n<p>Recibe un c\u00e1lido abrazo.<\/p>\n<p>Eva.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ni en mis m\u00e1s ben\u00e9volos sue\u00f1os habr\u00eda jam\u00e1s llegado a imaginar tan v\u00edvidamente la desnudez de tu alma, la obviedad de tus adentros bordada en palabras en la que ha sido tu \u00faltima misiva.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-102","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/102","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=102"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/102\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=102"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=102"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=102"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}