{"id":100,"date":"2007-03-28T12:26:12","date_gmt":"2007-03-28T11:26:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=100"},"modified":"2018-03-01T21:52:01","modified_gmt":"2018-03-01T20:52:01","slug":"77-el-tiempo-detenido-por-algaidak","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/?p=100","title":{"rendered":"77- El tiempo detenido. Por Algaidak"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F100&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><p><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">Aquella ma\u00f1ana Marina se levant\u00f3 con una extra\u00f1o pesar, se asom\u00f3 a la ventana pero no pudo ver nada, una densa niebla envolv\u00eda los edificios dando al paisaje urbano un aire de irrealidad.<!--more-->\u00a0Se demor\u00f3 en la ducha, disfrutando de la calidez del agua que resbalaba por sus hombros, tratando de desprenderse de los malos presagios.<\/p>\n<p>Ya iba tarde, entr\u00f3 corriendo en la cafeter\u00eda, no pod\u00eda iniciar la ma\u00f1ana sin tomar antes un caf\u00e9, ten\u00eda poco tiempo, apenas quince minutos, mir\u00f3 hacia su mesa preferida, aquella que estaba frente a la ventana. Observ\u00f3 con desagrado que hoy estaba ocupada, un hombre de unos cincuenta a\u00f1os, de aspecto cuidado y discretamente vestido beb\u00eda sin prisas de su taza mientras ojeaba el peri\u00f3dico del d\u00eda. Pidi\u00f3 su caf\u00e9 sin apenas apartar la vista de su mesa preferida, en su cara se dibujaba un gesto de fastidio. Ella viv\u00eda de sus costumbres, le proporcionaban seguridad, fuerza para afrontar cada d\u00eda. Seguramente se excedi\u00f3 en sus miradas pues el hombre acab\u00f3 reparando en ella y la invit\u00f3 amablemente a sentarse. Al o\u00edr su voz, Marina volvi\u00f3 a sentir la extra\u00f1a sensaci\u00f3n, aquel nudo en el est\u00f3mago con el que se hab\u00eda despertado esa ma\u00f1ana. Hubiera querido rehusar la propuesta del desconocido, pero pudo m\u00e1s su ansia de cotidianidad. S\u00f3lo la rutina pod\u00eda vencer al desasosiego.<\/p>\n<p>&#8211; Le parecer\u00e9 una descarada \u00bfno?, para mi es como un rito sentarme en esta mesa, lo hago cada ma\u00f1ana, antes de ir al trabajo. Me marchar\u00e9 en seguida, empiezo a las nueve-dijo mirando nerviosamente el reloj.<br \/>\n&#8211; El tiempo es as\u00ed, siempre escaso, huidizo y esquivo, acaba por adue\u00f1arse de todos nuestros actos- dijo \u00e9l con voz suave y envolvente.<br \/>\n&#8211; S\u00ed, a veces, cuando estoy aqu\u00ed sentada, pienso en lo dichosa que ser\u00eda si pudiera prolongar este momento, dejar mi mente volar e imaginar historias de las personas que pasan por delante de la ventana, siempre tan apresuradas.<br \/>\n&#8211; Creo que usted ama las peque\u00f1as cosas de la vida, es capaz de apreciar lo que otros ni siquiera pueden ver.<br \/>\n&#8211; Puede ser, me gustan las charlas eternas o quedarme absorta contemplando una puesta de sol. Eso que algunos llaman \u201cperder el tiempo\u201d<br \/>\n&#8211; \u00bfLe gustar\u00eda perderlo conmigo?, su tiempo, su preciado tiempo.<br \/>\n&#8211; S\u00ed, me encantar\u00eda, escuchar de su voz todo lo que quiera contarme, pero\u2026- Marina mir\u00f3 el reloj y puso cara de fastidio- tengo que irme, lo siento.<br \/>\n&#8211; \u00a1Espere! Pensar\u00e1 que estoy loco, pero tengo un reloj que puede detener el tiempo.<br \/>\n&#8211; Vaya, adem\u00e1s de amable tambi\u00e9n es bromista- dijo Marina sonriendo.<br \/>\n&#8211; No es una broma, \u00bfde verdad quiere estar aqu\u00ed conmigo?<br \/>\n&#8211; Claro que s\u00ed, pero ya le he dicho que no es posible.<br \/>\n&#8211; Aprieta este bot\u00f3n- empez\u00f3 a tutearla- yo ya lo he hecho. \u00bfVes?, son las nueve menos diez, lo ser\u00e1n mientras nosotros queramos, entonces volveremos a pulsarlo y la vida continuar\u00e1.<\/p>\n<p>Marina apret\u00f3 el bot\u00f3n con gesto risue\u00f1o, mientras que la extra\u00f1a sensaci\u00f3n volv\u00eda a apoderarse de ella. Su sonrisa era franca y un tanto ani\u00f1ada, como sus ojos que sab\u00edan re\u00edr solos, gui\u00f1ando un poco el izquierdo, en un tic encantador. Ya hab\u00eda cumplido con creces los treinta, pero a\u00fan no hab\u00eda perdido su aire de lolita inocente.<\/p>\n<p>&#8211; Y ahora, \u00bfde que hablamos?- Marina segu\u00eda el juego<br \/>\n&#8211; De ti, cu\u00e9ntame cosas- dijo el hombre cogiendo su mano.<\/p>\n<p>Marina sali\u00f3 del caf\u00e9 dos horas despu\u00e9s, pero segu\u00edan siendo las nueve menos diez, iba alucinada, acababa de contarle todo su vida a un completo desconocido, ni siquiera sab\u00eda su nombre. \u00a1Toda su vida, y segu\u00edan siendo las nueve menos diez!. Entr\u00f3 un poco aturdida en la oficina, encendi\u00f3 el ordenador tratando de inyectarse una dosis de realidad, mir\u00f3 el correo, y se puso a terminar el informe del d\u00eda anterior. No quer\u00eda detenerse a pensar en lo que hab\u00eda ocurrido. No lo hizo hasta la hora de la comida.<\/p>\n<p>Marina deseaba llegar a casa, ten\u00eda que hablarle a Javier de lo que hab\u00eda sucedido, o \u00bfno?. \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda creerla?, el era tan esc\u00e9ptico, tan racional. Quiz\u00e1s fuera mejor no decir nada, pero si no lo contaba llegar\u00eda a creer que s\u00f3lo era una invenci\u00f3n suya, de esas que ella a veces montaba en su cabeza.<\/p>\n<p>Como todos los d\u00edas comieron en silencio, Javier no recel\u00f3 del rostro sombr\u00edo de Marina, estaba acostumbrado a los cambios de humor de su mujer, la televisi\u00f3n llenaba el vac\u00edo sonoro que \u00faltimamente se hab\u00eda instalado entre los esposos. Ella estuvo tentada de dec\u00edrselo en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, pero noticias importantes se lo impidieron, que pod\u00eda hacer su historia del reloj frente a los ataques terroristas o la subida del precio del dinero, las hipotecas se incrementar\u00edan en mas de sesenta euros al mes, menos mal que ellos ya ten\u00edan pagada la suya, pens\u00f3 Marina mientras el nudo en el est\u00f3mago se hac\u00eda m\u00e1s grande y le imped\u00eda comer.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente a\u00fan segu\u00eda conmocionada. Se levant\u00f3 medio dormida, hab\u00eda tardado mucho en conciliar el sue\u00f1o la noche anterior. Ducha r\u00e1pida, pintura a brochazos, ojos manchados de rimel, labios rojos y sombra azul, del mismo color que sus ojos, intensos y vivos. S\u00f3lo un pensamiento en su cabeza, aquel hombre, el hombre de la cafeter\u00eda que pod\u00eda parar el tiempo.<\/p>\n<p>Se acerc\u00f3 tratando de mantener la calma, pero no era f\u00e1cil, deseaba y tem\u00eda a la vez encontrarse con el desconocido, del que a\u00fan no sab\u00eda ni el nombre. El coraz\u00f3n brinc\u00f3 en su pecho cuando, nada m\u00e1s entrar, lo vio all\u00ed, en su mesa, con la taza de caf\u00e9 y el peri\u00f3dico en sus manos, las mismas manos del d\u00eda anterior, largas y elegantes, como \u00e9l. Llevaba puesta su mirada triste pero serena y el reloj brillaba en su mu\u00f1eca, reflejando el fr\u00edo sol de aquella ma\u00f1ana de enero. Se acerc\u00f3 a \u00e9l, la esperaba con una sonrisa en los labios, le cost\u00f3 hablar, el nudo la ahogaba de nuevo.<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d\u00edas- dijo un poco azorada.<br \/>\n&#8211; Buenos d\u00edas, contest\u00f3 \u00e9l con una amplia sonrisa y se levant\u00f3 para besar sus mejillas.<\/p>\n<p>Marina se puso roja, un calor intenso recorri\u00f3 su cara para despu\u00e9s extenderse por todo el cuerpo. No sab\u00eda bien que decir, as\u00ed que se sent\u00f3, y esper\u00f3 a que hablara el hombre. Pero \u00e9l s\u00f3lo la observaba, navegando en su mirada, perdido en el mar de sus ojos.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfLo de ayer fue cierto, sucedi\u00f3?- pregunt\u00f3 Marina con la voz ahogada.<br \/>\n&#8211; Claro que s\u00ed, t\u00fa lo sabes bien.<br \/>\n&#8211; No pude cont\u00e1rselo a mi marido, nunca me creer\u00eda. Pero me gustar\u00eda usarlo con \u00e9l. Siempre se queja de que no tiene tiempo para estar conmigo y yo necesito sentirlo cerca, cada vez lo veo m\u00e1s lejano.<br \/>\n&#8211; Podr\u00eda dejarte el reloj.<br \/>\n&#8211; \u00bfLo har\u00edas?- pregunt\u00f3 Marina con un nuevo brillo en los ojos.<br \/>\n&#8211; Har\u00eda lo que t\u00fa me pidieras- dijo el hombre sonriendo.<br \/>\n&#8211; Gracias&#8230;&#8230;..<br \/>\n&#8211; Manuel \u2013 dijo el hombre con voz pausada.<br \/>\n&#8211; Marina \u2013 contest\u00f3 ella sintiendo que el nudo se deshac\u00eda.<br \/>\n&#8211; Un placer Marina, un nombre precioso, como t\u00fa.<\/p>\n<p>Marina sali\u00f3 de la cafeter\u00eda con su peque\u00f1o tesoro en la mu\u00f1eca, le quedaba grande, pero Manuel le hab\u00eda pedido que lo llevara puesto. Lo not\u00f3 en su brazo toda la ma\u00f1ana, y se sinti\u00f3 embargada por una sensaci\u00f3n de paz, ni rastro del nudo que la hab\u00eda acompa\u00f1ado esos d\u00edas. Ahora podr\u00eda hablarle de \u00e9l a Javier, podr\u00edan compartirlo y vivir algo parecido a aquellas maravillosas dos horas que pas\u00f3 en la cafeter\u00eda con Manuel.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a casa con el alma liviana y el coraz\u00f3n agitado, prepar\u00f3 la mesa con esmero, en el centro un peque\u00f1o cestito de flores que hab\u00eda comprado al salir del trabajo. Apag\u00f3 la tele y esper\u00f3 sentada a que llegara Javier. \u00c9l mir\u00f3 extra\u00f1ado a su mujer, no alcanzaba a comprenderla, ayer estaba deprimida y hoy parec\u00eda exultante.<\/p>\n<p>&#8211; Tengo que decirte una cosa- musito Marina entre bocado y bocado de filete.<br \/>\n&#8211; Dime- contest\u00f3 Javier, que hab\u00eda encendido el televisor y ten\u00eda la mirada fija en la pantalla.<br \/>\n&#8211; Cuando terminemos de comer, me gustar\u00eda que habl\u00e1ramos un poco.<br \/>\n&#8211; Cari\u00f1o, sabes que hoy tengo reuni\u00f3n de departamento.<br \/>\n&#8211; No te preocupes por eso, tendremos todo el tiempo del mundo.<\/p>\n<p>Marina le cont\u00f3 a Javier la historia del reloj, sin omitir detalle. \u00c9l no pareci\u00f3 sorprenderse demasiado, estaba acostumbrado a las fantas\u00edas de su mujer. S\u00f3lo un gesto de fastidio y miradas reiteradas a su propio reloj.<\/p>\n<p>&#8211; Siempre con tus tonter\u00edas Marina, ya no eres una ni\u00f1a para que te enga\u00f1en as\u00ed. \u00bfCu\u00e1nto te cost\u00f3 ese reloj?<br \/>\n&#8211; Nada, me lo prest\u00f3, no pagu\u00e9 nada.<br \/>\n&#8211; Eres tan inocente, \u00bfcomo puedes creer esas patra\u00f1as?.<br \/>\n&#8211; Porque las viv\u00ed, yo estaba all\u00ed cuando el reloj se par\u00f3 y te aseguro que se par\u00f3. Mas de dos horas hablando y segu\u00edan siendo las nueve.<br \/>\n&#8211; Bueno pues dale al bot\u00f3n ese, a ver que pasa- dijo Javier con cara de fastidio.<br \/>\n&#8211; Tienes que darle tambi\u00e9n t\u00fa.<\/p>\n<p>Javier apret\u00f3 el bot\u00f3n con desgana, echando una mirada de reojo al suyo. Pero no sucedi\u00f3 nada, el reloj segu\u00eda movi\u00e9ndose, las agujas avanzaban ajenas al mandato. El hombre ni se dign\u00f3 en decir nada a Marina, no hizo falta, fue suficiente con su mirada despectiva, cogi\u00f3 la chaqueta y se march\u00f3. Ella se qued\u00f3 abatida, la reacci\u00f3n de Javier le hab\u00eda dolido m\u00e1s que el hecho de que aquel est\u00fapido reloj no funcionara. El nudo volvi\u00f3 a embargarla, ahora casi la ahogaba.<\/p>\n<p>Entr\u00f3 en la cafeter\u00eda, por tercer d\u00eda consecutivo Manuel estaba sentado en la mesa de la ventana, su mesa. Caf\u00e9 y peri\u00f3dico, sonrisa amable y beso a la llegada. \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda ser tan hip\u00f3crita?. Marina le sigui\u00f3 el juego, esper\u00f3 a que estuvieran sentados, para soltar toda su rabia, pero fue Manuel el primero en hablar<\/p>\n<p>&#8211; Y, \u00bfc\u00f3mo te fue?, \u00bfaprovechaste bien el tiempo?- dijo Manuel, haciendo un gui\u00f1o.<br \/>\n&#8211; \u00bfC\u00f3mo? T\u00fa sabes perfectamente que no, este reloj no funciona, es una quimera. Lo \u00fanico que me gustar\u00eda saber es como lograste enga\u00f1arme el otro d\u00eda.<br \/>\n&#8211; Si funciona, siempre ha funcionado, s\u00f3lo hay una condici\u00f3n, mejor dicho dos.<br \/>\n&#8211; Condiciones, \u00bfQu\u00e9 malditas condiciones?- Marina estaba realmente alterada.<br \/>\n&#8211; S\u00ed, es imprescindible que haya dos personas y que ambas deseen estar juntas, compartir su tiempo, entonces al pulsar el bot\u00f3n \u00e9ste se detendr\u00e1, como aquella ma\u00f1ana se detuvo para ti y para mi.<br \/>\n&#8211; Eso es mentira, lo us\u00e9 con mi marido y no funcion\u00f3.<br \/>\n&#8211; Lo siento, quiz\u00e1s no quer\u00eda estar contigo\u2026., en ese momento.- dijo Manuel alargando la mano hasta la suya.<br \/>\n&#8211; El me dijo que s\u00ed, que lo deseaba m\u00e1s que nada en el mundo- la voz de Marina se quebr\u00f3 en un sollozo.<\/p>\n<p>Manuel apret\u00f3 el bot\u00f3n y se lo ofreci\u00f3 a Marina, lo mir\u00f3 con los ojos arrasados de l\u00e1grimas, peque\u00f1as olitas que se escapaban de aquel mar azul para recorrer las mejillas, formando surcos alrededor de su boca. Ella lo puls\u00f3 y el tiempo se detuvo de nuevo para los dos, mientras el nudo se iba deshaciendo.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aquella ma\u00f1ana Marina se levant\u00f3 con una extra\u00f1o pesar, se asom\u00f3 a la ventana pero no pudo ver nada, una densa niebla envolv\u00eda los edificios dando al paisaje urbano un aire de irrealidad.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,2],"tags":[],"class_list":["post-100","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-finalista","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/100","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=100"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/100\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":287,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/100\/revisions\/287"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=100"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=100"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=100"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}