Hemos recibido 4077327 impresiones desde Octubre 2004
Los que nos apoyan.
Cursos 2009-2010
Pincha en las imagenes para ampliar la información
Google
Ganadores del V Certamen 2008
El "momento" ganador
del Certamen 2008
Los ganadores de V
Certamen y el Premio Especial.
Primer Premio
Espido Freire entregando el Primer Premio a
Dorotea Fulde Benke
Al mirar ahora hacia atrás, percibo con claridad unas
señales favorables que me presagiaron este premio: el protagonista del
relato es mi padre; el seudónimo, la traducción del nombre de mi madre;
el día de la entrega de premios, el cumpleaños de mi hermana… Por si
faltaba algo, toqué durante la cena la ‘vela mágica’ del Desván de la
Memoria y un compañero gallego ejerció de druida concentrando fluidos
positivos alrededor de nuestra mesa. Supersticiones y curiosidades
aparte, había recibido el apoyo del profesor Ramón Alcaraz, los buenos
deseos de los compañeros del taller literario, los comentarios
alentadores que mi relato había ‘cosechado’ desde su publicación en la
página de Canal Literatura y las palabras de ánimo que escuché de otros
participantes.
Sin
embargo, yo viví la velada de la entrega ajena a todo eso, con la
inmensa satisfacción que sentía por haber sido seleccionada como
finalista –incluso por partida doble–, ya que entre los relatos
presentados había muchos y muy buenos, de una gran variedad de temas y
estilos.
Desde el momento de llegar a Murcia, dejé que mis preocupaciones por el
resultado del concurso se fueran ‘Segura abajo’. No conocía la ciudad, y
aproveché la tarde del viernes para pasear y la mañana del sábado para
una visita guiada de la Oficina de Turismo. Quedé impresionada con la
belleza y el buen ambiente que ofrece Murcia al visitante. Entre admirar
la catedral, transitar por el centro histórico y visitar el Museo de
Santa Clara no hubo tiempo ni espacio para nervios.
Durante la cena y la sesión de fotos charlé y me reí con las bromas de
los compañeros. Luego, cuando la cosa iba en serio, la soltura y la
simpatía de las organizadoras convirtieron la entrega de premios en un
acto entrañable y familiar. Tuve la oportunidad de ensayar la salida al
escenario cuando nos entregaron las preciosas estatuillas de finalistas
del premio especial, de modo que la segunda vez salí bastante
tranquila. Escuché nombrar a la tercera premiada, al segundo… y, con un
leve suspense, finalmente el título de mi relato. Me sentí privilegiada
por ser la ganadora, me impresionó la sencillez de Espido Freire cuando
me felicitó, y me encontré tan bien en la compañía de finalistas y
autoridades que ni el micrófono me impuso. Espero haber acertado con la
brevedad de mis palabras, que fueron muy sinceras, como sincera es mi
gratitud por la exquisita acogida y el trato tan humano y cariñoso que
recibí en cada momento.
Dorotea entre
los finalistas del premio Especial.
Recogiendo el queso
de Tirano
… Y
que nadie me tome a mal el haber ganado ese riquísimo queso mallorquín.
Al parecer había invocado tantas fuerzas mágicas que me tocó un premio
más, que recogí un poco abochornada por tanta suerte.
Gracias, Canal Literatura. Gracias, Murcia.
Dorotea Fulde Benke
Primer Premio 2008
Segundo Premio
Carlos Garrido Rubio recoge su
premio.
Dije que volvería.
Hace un año, tras recibir el trofeo como ganador del
público y un par de besos de Carmen Posadas, amenacé con regresar para
recibir un premio del Jurado. Creo que me olvidé comentar que suelo
cumplir lo que prometo.
‘Sonrisa de cristal’ es, fundamentalmente, una historia
de amor. Una historia de amor de las de antes, que comienza al borde de
una pequeña laguna y finaliza en la humilde habitación de una casa de
pueblo. Transcurre a lo largo de más de setenta años y se describe en
tan sólo un puñado de líneas.
Pero también es, o al menos así lo pretendía, una
invitación a la reflexión acerca de cómo ignoramos a nuestros mayores.
Pensamos que los ancianos carecen de proyectos, de sueños, de ilusiones
y nos equivocamos. Todos y cada uno de nosotros lleva, durante toda su
vida, un niño dentro. Nuestros mayores son realmente unos niños con
mucha experiencia, así que os propongo que, a partir de este momento,
los tratemos como ‘niños gran reserva’ que, al igual que los vinos, van
ganando con el paso de los años.
Y os propongo también que la próxima vez que los veamos,
les dediquemos un poco más de tiempo, una caricia, un beso y la mejor de
nuestras sonrisas.
Carlos Garrido Rubio
Segundo premio
Tercer Premio
Cordoba -
Argentina
Isabel Ali
Cristina Banzo Recogiendo el premio en
Murcia.
Estimados amigos de Canal – Literatura:
Os envío estas líneas para, esencialmente, agradecer el honor que me
hicieron al entregarme el Tercer Premio del Certamen 2008. Y para
contarles que los últimos tres días han sido para mí “todo un suplicio”.
Desde
que supe que era una de los diez finalistas hasta que llegó el mail con
la notificación, mi corazón estuvo en vilo. Hasta recorrí las páginas de
Encarta para conocer vuestra tierra… y debo haber entrado a vuestra
página unas sesenta veces en busca de información actualizada.
Ocurre
que vivo en Argentina, en la provincia de Córdoba, en un barrio llamado
El Pueblito que pertenece al ejido municipal de la localidad de
Salsipuedes. Donde yo vivo no hay Internet domiciliario, a menos que se
cuente con el presupuesto necesario para recibirlo por aire o por
teléfono celular. Como esta no es mi situación, debo dirigirme al ciber
para revisar el correo electrónico y así participar, informarme y
dialogar. Esto hace la comunicación un poco más lenta, pero no menos
fluida, ya que cuando hay voluntad de por medio todo se puede lograr.
De modo que mientras ustedes disfrutaban del evento, yo lo palpitaba en
la distancia, con parte de mi alma cruzando el océano. No pude seguir el
encuentro vía web, en directo, pero estuve con ustedes en espíritu
conectada por la hebra de energía que nos une a los que amamos escribir.
En
el día de hoy, al abrir el correo y encontrar vuestra comunicación, casi
doy un grito de júbilo en medio del ciber, no lo podía creer. Había
cuentos muy buenos en concurso y, aunque conservaba una esperanza, me
resultó una grata sorpresa estar entre los primeros tres.
Hago
llegar, por medio de ustedes, mis felicitaciones a los otros finalistas
y a los premiados y nuevamente mi agradecimiento al jurado y a todos los
que hacen canal-literatura y a Editorial Magenta.
Espero que volvamos a encontrarnos participando todos el año próximo. Un
gran abrazo desde el hemisferio sur.
Premio Especial "Experiencias y
encuentros Hispano-Alemanes"
Juan de D. Pineda
Khala recoge el premio en
nombre de Juan Pineda
LA SILENCIOSA BATALLA DE LA PALABRA
(Mi experiencia en el certamen literario
de Canal #Literatura, edición 2008)
Habré participado un par de veces en un certamen
literario. Y esto en la época anterior a Internet. Luego, con la
velocidad de la Red, nada. Hasta ahora, que a instancias de una
amiga
me decidí a participar en uno.
Ella conoce algunos textos míos y hay uno que le
agrada especialmente. Se trata de un poema escrito hace mucho tiempo. Yo
vuelvo a él para leerlo y me pregunto por qué cuando ella me lo menciona
se le forma una sonrisa plena de contento.
Entonces, un día, me dijo:
-Envía un cuento al Concurso de Experiencias y
Encuentros Hispano-Alemanes, a lo mejor te ganas un premio.
Primero me resistí, ya que desde hace algún tiempo me
he negado a volver a mis textos, y menos a dedicarme a ellos con la
disciplina necesaria. Además porque ya sé que al entrar en viejas
historias y relatos propios se nos desordena el corazón.
No obstante, me atreví a sacar de la bitácora unas
páginas amarillas. Les pasé revista con cierta distancia defensiva. Por
fin tomé una y al terminar de leerla me sonreí. No sé por qué. Pero esta
vez el desorden del corazón fue una danza con velos de dulce nostalgia.
De a poco me fui encariñando con lo que esa página
contenía. La amiga –otra amiga, la del relato, a la cual no he vuelto a
ver más y de cuyo nombre no me he olvidado- cobró animación en mi
memoria. Y, valga la disgresión, comprendí por qué escribimos cuentos o
historias o poemas. Es nuestro secreto humano para no olvidar donde
estuvimos, lo que somos o podemos ser.
La pagina estaba de veras amarilla. No podía enviarla
así. De modo que comencé a sacudir las palabras contenidas en ella. No
el relato mismo, ya que éste contenía su perfil acabado.
Se dio una pequeña batalla, casi palabra a palabra,
silenciosa y no exenta de placer. En tan poco espacio de cuatrocientas
palabras debían caber la luz y el suceso de un momento.
Una vez terminado lo envié y me olvidé de seguirle la
pista al concurso. Por eso, cuando recibí por correo electrónico la
noticia de ser finalista, quedé sorprendido. Qué bien, el trabajo de
poner en limpio un texto se veía compensado.
Días después, a unas cuantas horas de la entrega de
premios en Murcia y a escasos minutos del inicio de un seminario sobre
las perífrasis y los pretéritos en español, en una sala de la
Universidad de Braunschweig, se me notificó ahí mismo la noticia que
complementaba la primera, es decir, se me informaba que mi relato
UN RESPLANDOR INOLVIDABLE
había obtenido el Premio Especial.
Era un día soleado, cálido y esa noche yo no estaría en
Murcia a la hora de la fiesta. Pero eso no impidió que con las
felicitaciones de mis compañeras del Centro de Lenguas donde trabajo y
otras colegas reunidas en la sala, me envolviera una indefinible
sensación de extrañeza.
Después de esta buena noticia me pregunto si acaso no
es tiempo ya de que vuelva más seguido a mis páginas amarillas. Tan sólo
para ayudarles a renovar su vestuario envejecido o para escuchar lo que
dicen las palabras en su elocuencia muda.
Göttingen, 16 de junio de 2008
Juan de Dios Pineda
Premio Especial Hispano-Alemán
Premio Especial del Público
Antonio Lagares recibe el
trofeo de manos de Gerardo Neistat de IRC-Hispano
Tenía ganas de conocer
Murcia, su gente, sus encantos, y pasarlo bien, sobre todo, porque en mi
caso concreto, no había la posibilidad de nervios, el premio especial
del público estaba adjudicado en mi persona.
La tarde del viernes,
en compañía de mi mujer, decidimos ir de tapeo a nuestro aire, nada de
formalismos, meternos de lleno en donde hubiese ambiente, aunque al
principio lo tuvimos difícil, nuestro acento andaluz nos delataba, y en
seguida nos decían que en Murcia no existía el tapeo de nuestra tierra
¿Cómo que no? Después de algunas vueltas, junto a la Universidad
encontramos una tasca maravillosa, en donde nos atendieron con una
amabilidad generosa, probamos unas tapas exquisitas, buen vino, y gente
encantadora, nos hicimos amigos del dueño, de una camarera, y de un
reportero de guerra que nos proporcionó unos ratos maravillosos. En
definitiva, lo pasamos muy bien.
El sábado quedamos con
Ramón y su grupo del taller literario, y conocimos la plaza de las
flores, con sus amplias terrazas y buena comida.
Llegado el momento de
la cena, nos toco en una mesa con gente muy simpática y todo perfecto
hasta la entrega de los premios, que lógicamente, como ya dije, todos
los finalistas nerviosos, pero yo no, mi premio estaba seguro. Ni
siquiera me preparé unas palabras, para qué, si los nervios no iban
conmigo. Hasta que me tocó el turno, y me nombraron por el micrófono, y
tuve que salir a recoger el premio y a decir unas palabras. Ahí,
precisamente ahí, como por arte de magia, el micrófono comenzó a crecer,
y a crecer, como si quisiera comerme, y miraba al fondo y veía la gente
callada, pendientes en lo que iba a decir, y ahí, en ese momento, me di
cuenta que estaba nervioso, que no había preparado nada, y que ahora no
tenía ni idea que contar.
Lo pasé mal, supongo
que se me escaparía alguna tontería, porque no recuerdo nada de lo que
dije, y ni lo quiero escuchar de nuevo. Lo que tengo claro es que el año
que viene repito, me da igual como sea, si finalista, si el del público,
o en poesía, pero lo hemos pasado tan bien, que tengo que volver a
Murcia en busca de esa maravillosa tasca, y de su gente, y por supuesto,
para agradecerle a canal literatura todo lo bueno que está haciendo, la
labor tan ingrata que desarrollan para que no haya ningún fallo, y todo
salga tan magníficamente como en esta ocasión.
Gracias a
todos por hacerme pasar un fin de semana tan estupendo.