Seudónimo: Mara
Titulo:
Oeste
Alguien ha
debido de llamar al Hacedor de Lluvia y la Nubes han cubierto mi ciudad.
Todo ha
adquirido un color grisáceo . Los edificios, grandes y pequeños, sonámbulos
emergen del
suelo. Entre la niebla, buscan un lugar donde ubicarse; pocos encuentran
su sitio,
lo que antes era montaña ahora es páramo y el valle parece un pedregal.
Se oyen
cascos de caballos negros muy distintos del ruido de las motos a todo gas.
Las luces ,
a través de las ventanas, intentan disipar los vapores del alcohol de sus
ojos.
Intento
vano, el sopor envolvente llega hasta las azoteas.
Las antenas
colectivas de televisión se alzan intrépidas, de forma enmarañada en una
loca
carrera. Buscan desesperadamente al Abuelo Sol; sí viniese traería al Arco
Iris.
¡¡¡Entonces
si que habría júbilo entre las flores!!!, es su diseñador favorito, pero
también
las oportunas disputas. Ningún prestidigitador es capaz de crear esos
colores y
matices.
Las modelos al vestirse con nuevos tonos siempre crean confusión en los
abejorros.
Quien antes era una margarita ahora se asemeja al clavel y las
begoñas,
perezosas a la hora de decidirse por un color, suelen
terminar arrinconadas
como
cactus.
Así en éste
ambiente, el tiempo se ha calzado sus mejores botines y baila en el
reloj;
vuelta y vuelta, sin prisas, a su ritmo, con un compás lejos de partidas y
llegadas.
No hay
pasajeros, ni despedidas de trenes, ni amarres de buques, tampoco
calendarios ni
días
coloreados en rojo, ni velas de cumpleaños, ni uvas de la suerte. Sólo un
período
indefinido,
La Eternidad, y una bruma densa que nos convierte en espíritus donde
disfrutamos
de piñatas
Es hora de
invocar al Viento de los Cambios
Gracias a
las Tradiciones de los Pueblos Nativos Americanos.
© Mara
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