| Semilla |
- ¿Y a ti, cómo te llaman?
- Mi nombre es Semilla.
- ¿Semilla? Y… ¿Qué has sembrado?
- Mira, no me hagas ese tipo de preguntas que no sé cómo contestarte. Algo más sencillo, por favor.
- ¿Más sencillo? Imposible. Ese nombre te obliga a mucho y como entenderás no voy a hacerte una pregunta banal, nada consecuente con tu nombre.
- ¡Ah! Te veo venir. Creo que me equivoqué, no debí contestarte, porque es una pregunta con trampa.
- ¿Trampa? ¿Por qué piensas eso?
- Porque tú sabías mi nombre y tu intención es la de hacerme sentirmemal, sabiendo que en algo te he fallado.
- Veo que me conoces. Así pues, es mejor que no me contestes, pero tendremos que dejarlo para otra ocasión.
- De acuerdo y te lo agradezco. Eres muy generoso, pero no sé si estaré a tu altura para no defraudarte cuando llegue ese momento, aunque lo intentaré. ¿Me avisarás con tiempo?
- No, no te avisaré. Lo que tienes que hacer es procurar buen fruto, que para eso te dieron el nombre.
Julio 2011
https://valenciablancoynegro.blogspot.com/
|