|
I
AMOR VIRTUAL
Yo
prendí de tu boca más virtual
la
rosa que te adorna, comisura
de tus
labios de seda, hasta la hartura
más
humana, más lúcida y real.
Yo
libé en esa flor del ideal
de
mujer para el hombre, sin censura,
todo
es bello y bucólico cual pura
poesía
de tacto inmaterial.
Yo
transité tu pecho hasta la estancia
que
arriba hasta mi pecho zaherido,
cuando
un MEGA de RAM y tu arrogancia
me
negaran un CHIP y estoy transido
por
GIGAS de dolor, celos, distancia,
y
hasta el NIK de tus labios he perdido.
II
CELOS DEL MAR
Es del
mar, de tu mar, que tengo celos,
de
sentir que te abraza y que te mece,
de esa
sal que te exhala y te estremece,
te
desviste y te viste azules velos.
De las
olas del alba mis desvelos,
que
acarician tu piel, ora amanece,
rojo
espejo de sol, ora atardece,
mientras accedes tibia a sus anhelos.
Celos
del mar, amor, bravo y en calma,
de su
horizonte esquivo, sal y arena,
que
con su lengua azul lame y ensalma
sobre
tu cuerpo núbil mi condena;
que
penetra en tu sexo y en tu alma
y
embarranca mi paz hundida en pena.
III
Ansío la verdad de tu cintura
Ansío
la verdad de tu cintura
cautivo de tus labios colorines,
prendido de tus pechos, dos delfines,
mamíferos esquivos de piel pura.
Porque
a mi amor le sobra la mesura,
le
falta hacerse nido en tus confines,
perderse en tus caderas arlequines,
arderse en tu vergel de comisura.
Para
el amor no hay tiempo, no hay medidas,
no hay
hora, no hay lugar, no hay enemigos,
no hay
tregua en que lamerse las heridas;
hay
sólo libertad, amarse amigos
en
campo azur sin huestes enemigas,
hay
dos almas al sol sin más testigos.
IV
LA NOCHE
A
pernoctar llegó la noche al día,
a
matizar de estrellas, terciopelo,
la
amplitud desmedida de su cielo
que en
luces de penumbra perecía.
Sus
labios, bruna boca, idolatría,
sus
ojos, luz oscura, desconsuelo,
su
sexo, luna plena, paralelo
de su
alma, meridiano. Geografía
celeste e intemporal de eterna trama
negra
y vital, poética y silente;
escenario de sombras que derrama
lujuria y castidad irreverente,
noche
de besos, bálsamo a quien la ama,
puñal
de soledad a quien la miente.
|