VIII Certamen de Narrativa Breve 2011

Categoría: Finalistas del Jurado

  • 182- Encontrar un destino. Por Zelda Moon

    En el escaparate hay absolutamente de todo. Arena de playa, palmeras de pórex, barcos hechos con piezas de lego, sombrillitas de papel, hamacas de cáñamo. En el imaginario común el paraíso siempre está representado con los mismos elementos, siempre. (más…)

  • 179- Danza Contemporánea. Por Noski

    Siempre digo que a veces conviene imaginar calamidades. Cavilar desgracias para que no te ocurran. Es una teoría novedosa de la neuropsiquiatría. Algo que funciona a nivel del córtex cerebral. Algún puñado de neuronas interactiva con el recuerdo, incluso con el más lejano. Quizá la ilusión para los enfermos de Alzheimer. (más…)

  • 176- El zepelín. Por Flanelle

    Cuando tenía nueve años me enamoré de Patricio Gutiérrez y dejé de comer. Fue, más o menos, en ese orden. Al igual que la ley de vasos comunicantes, a medida que el amor de Patricio me llenaba de peces de colores que nadaban en el mar, me vaciaba de comida. (más…)

  • 152- El naúfrago de la memoria. Por Hiedra

    Estaba corrigiendo exámenes. No llevaba mucho tiempo, pero de pronto notó un enorme cansancio y recostó la cabeza en el respaldo del sillón. (más…)

  • 150- La Plantación. Por Archibaldo

            Mi madre corre delante de mí. Me anima a que la alcance, en silencio, con el dedo levemente apoyado en sus labios. Corre, corre, me insinúa con las manos. Miro mis pies, tengo zapatillas nuevas, zapatillas vertiginosas que me hacen más rápido, más ligero; soy capaz de saltar uno, dos, tres metros; zapatillas prodigiosas que me hacen volar, flotar, correr más rápido. (más…)

  • 149- Ciento cinco. Por Vyridia

    Ciento cinco eran exactamente las ovejas que le daba tiempo a contar antes de que la morfina hiciera su efecto.

    K.O. (más…)

  • 142- Marcos y la señorita Cora. Por Whistler

    Cuando la muerte no era más que una posibilidad rara, algo que les sucedía a otros pero no a mí, me daba igual que los días fueran de sol o lluvia, que la ciudad se extendiera o permaneciera inmóvil, tener vacaciones en Agosto o Septiembre, o si mi pelo parecía el de un gentleman o el de un camorrista que acaba de liquidar una pelea callejera con cierta dificultad. (más…)

  • 97- La soledad del héroe. Por Céfiro

               El cadáver de María Sagrario González presenta heridas superficiales en brazos y cuello, golpes y contusiones repartidos entre rostro y abdomen, laceraciones por arrastre, posiblemente post mortem, y siete puñaladas de necesidad. «Puñaladas no», corrige Severino Cardeñoso. «María Sagrario ha sido abatida a espadazos. Véase la estocada con que la atravesaron de parte a parte y el mandoble de la zona lumbar y este otro cintarazo que le secciona la pierna derecha». (más…)

  • 95-Tres colores. Por Gretel

    A nuestras dos Emilias

     

    Tuvo una idea extraña: se le antojó que habían pinchado el sol y que su jugo cárdeno había incendiado los edificios. Fascinada por la imagen de Madrid aullando en llamas rojas y amarillas, no se dio cuenta de que se había quedado sola en la azotea. Una monja se le acercó y le tocó el brazo. (más…)

  • 25- Cuando la niebla te envuelve. Por Capitán Wentworth

              A pesar de saber que algo no iba bien desde hacía tiempo, el diagnóstico fue como recibir un martillazo entre los ojos.

             ¡No puede ser! ¡Alguien tiene que haberse equivocado!, recuerdo que le grité al doctor, aunque era a mi mujer a quien miraba –su rostro, un espejo de mi pánico–. ¡Sólo tiene treinta y ocho años! (más…)